Ciencias Sociales y Humanidades

Pandilla Kids (3ro., 4to., 5to. y 6to. Año de primaria)

PK-52-CSH Preservación del cocodrilo de pantano en Veracruz

Asesor: Zayda Maya Solis

Autor: ALITZEL CELESTE HUSCA NILA

Resumen

Cocodrilo deriva del griego krokódeilos, su significado “gusano de piedra”. Los primeros organismos en forma de cocodrilos, o cocodriformes, aparecieron hace unos 245 millones de años en la era Mezozoica. En el México antiguo los mexicas lo llamaban acuetzpallin al cocodrilo, es decir, lagartija de agua.

El nombre de cocodrilo morelettii se asignó en homenaje al naturalista francés P.M.A. Morelet (1809-1892), quien descubrió la especie en México en 1850. El hocico del cocodrilo del pantano es relativamente más amplio que el cocodrilo americano. En México, se han reportado especímenes de individuos de hasta 4,25 de longitud.

En México existen 493 especies de reptiles registradas, el reto de conservación es complicado, es por eso que existen las Unidades de Manejo para la conservación de la Vida Silvestre, que son criaderos para el aprovechamiento sustentable de la flora y fauna, uno de ellos es la Granja de Cocodrilos “El Colibrí” en el Estado de Veracruz que desde 1981 se dedica a la preservación del cocodrilo del pantano que ha logrado mantener esta especie tan importante.

Pregunta de Investigación

¿Por qué es importante la preservación del ecosistema de un depredador como el cocodrilo de pantano (crocodylus moreletii)?

Planteamiento del Problema

Del total de especies de reptiles registradas en México, 493 se distribuyen exclusivamente en México, por lo que el endemismo de este grupo es de aproximadamente 57%. Como en los reptiles, el endemismo en los anfibios es elevado. A pesar de la gran diversidad de especies de reptiles y anfibios mexicanos, estos grupos enfrentan marcados problemas de conservación. Por ejemplo, de acuerdo a expertos de organizaciones nacionales e internacionales, en México existen alrededor de 163 especies de anfibios (o 43% del total registradas) que están incluidas dentro de alguna categoría de riesgo, mientras que el porcentaje de especies de reptiles en esta condición es de aproximadamente el 25%.

Antecedentes

En el libro “Los terribles cocodrilos” mencionan que, la palabra cocodrilo deriva del griego krokódeilos, cuyo significado es “gusano de piedra” debido a su físico y a su forma de vida. Así pues, la misma palabra implica apreciaciones mitológicas propias de los “dragones”. Se sabe que el vocablo cocodrilo fue utilizado por primera vez por los griegos hace más de 2000 años, cuando en sus andanzas por Egipto (los egipcios lo llamaban a los cocodrilos emsehiu). Por otro lado, Crocodylia ha sido la palabra empleada por los científicos para referirse a este orden de maravillosos reptiles que agrupa a una variedad de especies conocidas comúnmente como caimanes, aligátores, gaviales y, por supuesto, cocodrilos.

Cocodrilo Prehistórico

Hace aproximadamente 248 millones de años surgió un grupo de animales llamados “reptiles dominantes” o arcosaurios y de los que evolucionaron los famosos dinosaurios y pterosaurios. Los dinosaurios lograron sobrevivir hasta nuestros días y evolucionar hasta dar origen a las aves, y los verdaderos arcosaurios sobrevivientes de épocas prehistóricas son mejor conocidos actualmente como los cocodrilos, se cree que los cocodrilos, junto con las tortugas sobrevivieron a la masiva extinción de los dinosaurios por la habilidad para alimentarse de detritos o desechos o porque desarrollaron la capacidad de hibernar.

Los reptiles aparecieron en la escena geológica de la Tierra hace aproximadamente 300 millones de años (a finales del Paleozoico), teniendo como antepasados a un grupo primitivo de anfibios. De éstos se derivaron varias estirpes que dieron lugar a los arcosaurios. Los primeros organismos en forma de cocodrilo, o cocodriliformes, hace unos 245 millones de años en la era Mesozoica, mejor conocida como la “Era de los reptiles” o “Era de los dinosaurios”.

La historia evolutiva de los cocodrilos ha estado llena de repetidas variaciones en un tema recurrente: la forma general de su cuerpo ha probado ser apropiada a pesar de los cambios considerables que han ocurrido en su ambiente a lo largo del tiempo geológico. Asimismo, los dos tipos de especialización ocurridos en los cocodrilos a lo largo de su historia natural han sido: la elongación del hocico como adaptación a la ingesta de peces y vida acuática (presente en especies vivientes), así como hocicos comprimidos lateralmente y estrechos con dientes aserrados, similares a los hocicos de los dinosaurios (representantes extintos en nuestros días) y adaptados para una vida en ambientes terrestres.

El reptil con forma de cocodrilo más antiguo que se ha encontrado se localizó en estratos sedimentarios europeos, sudamericanos y sudafricanos, este ejemplar llamado Proterochampabarrionuevoi abandonó el bipedismo de sus antepasados y recuperó el uso habitual de las cuatro patas. La especie vivió y se extinguió hace aproximadamente 230 millones de años, en el Triásico tardío. Se cree que estas primeras formas de vida crocodiliana y las subsecuentes tuvieron hábitos terrestres, que poco a poco se modificaron hasta convertirse en hábitos anfibios, es decir, con la capacidad de dominar la tierra y el agua.

La evolución de los cocodrilos ha sido tradicionalmente dividida en tres etapas principales: Protosuchia, Mesosuchia y Eusuchia.

Los Protosuchia (primeros cocodrilos) florecieron en el Cretácico tardío y el Jurásico temprano (hace 215 millones de años); eran animales menores a un metro de largo y con forma de lagartija, así como de hocico corto y extremidades proporcionalmente más largas que en las especies modernas.

Los Mesosuchia (cocodrilos intermedios) aparecieron en escena en el Jurásico temprano, hace aproximadamente 190 millones de años, sobre todo en Europa. Las características anatómicas de los representantes de este grupo los delatan como netamente acuáticos y adaptados a la vida marina, pero con la capacidad de caminar por tierra, se asemejan a los actuales gaviales.

De los Eusuchia se generaron varias familias que en un tiempo geológico corto se extinguieron, con excepción de los Aligatorinos  y los Crocodylidae, que han sobrevivido hasta nuestros días.

El cocodrilo en el antiguo México

Para los antiguos mexicanos, los “libros pintados” o códices (amoxtli, en lengua náhuatl) constituían una especie de memorando sólo los sacerdotes eran capaces de descifrar. En ellos los hechos eran representados por medio de imágenes, símbolos y jeroglíficos, es decir, en forma pictográfica, ideográfica y parcialmente fonética. A menudo el ideograma para representar la Tierra era un cocodrilo.

Así mismo, de los 20 días que integraban cada uno de los 18 meses del año mexica (aparte de los cinco llamados nemomtemi), tres días llevaron nombres de reptiles: coatl, serpiente; cuetzpallin, lagartija, y cipactli, cocodrilo, aunque, en su lenguaje común los mexicas llamaban acuetzpallin al cocodrilo, es decir, lagartija de agua.

Sin duda alguna en América los cocodrilos y los caimanes fueron candidatos naturales a ser divinizados por el hecho de que su vida es anfibia (sus vidas son compartidas entre el ambiente acuático y el terrestre) y transcurre lenta y larga, como la de la Tierra misma. En la cultura maya la relación cocodrilo-árbol conecta los tres niveles cósmicos: Cielo, Tierra e Inframundo y sirve de camino a los dioses y los espíritus.

Herpetofauna mexicana

En el libro “México y su fauna silvestre” describe que la herpetofauna mexicana, que incluye hasta la fecha alrededor de 1,240 especies, es una de las más diversas del mundo. De hecho, México alberga aproximadamente el 9% de todas las epecies de reptiles y 5% de las de anfibios registradas en el planeta, por lo que ocupa el segundo y quinto lugar mundial entre los países con mayor número de especies de reptiles y anfibios respectivamente. En el caso particular de los reptiles mexicanos, se han registrado 864 especies pertenecientes a 159 géneros y 40 familias, mientras que los anfibios mexicanos incluyen 376 especies, 54 géneros y 16 familias. Cerca del 48% de las especies de reptiles son lagartijas gusano o culebras con patas y tres de cocodrilos. Entre las especies mexicanas de anfibios, el 63% de éstas incluye a sapos y ranas, el 36% a salamandras y afines, y el 1% a dos especies de cecilias. Las lagartijas gusano o culebras patas son los únicos representantes del género Bipes y de familia Bipedidae en todo el mundo.

La notable riqueza de especies y el elevado endemismo de la herpetofauna mexicana son el resultado del pasado geológico de México, que moldeó su irregular topografía y desarrolló la gran diversidad de ecosistemas, micro hábitats y condiciones ambientales que han permitido el surgimiento y establecimiento de muchas especies. Por otro lado, su ubicación geográfica ha hecho de México un paso natural de especies de flor ay fauna desde hacia Sudamérica y Norteamérica, lo que ha contribuido a la gran diversidad del país. El estudio de la herpertofauna en México es una actividad constante, sin embargo, debido a la magnitud de la diversidad de este grupo y la complejidad de condiciones ambientales en nuestro país aún existen muchas regiones del territorio sin explorar. Un estudio reciente señala, por ejemplo, que la mayoría de las especies de reptiles y anfibios tiene muy pocos registros en los museos científicos de México o del mundo, mientras que en la cuarta parta del territorio mexicano existen regiones en las cuales no existen más de 50 registros científicos. Gracias al estudio continuo de la herpertofauna mexicana, el número de especies descritas o nombradas en México creció un 24% entre los años 1993 y el 2010. El reforzamiento del trabajo de inventario de especies y la exploración de aquellas áreas oscuras seguramente elevará el número de especies, ya sea por registro de nuevos taxones para la ciencia o el arreglo taxonómico de especies y subespecies ya conocidas pero analizadas bajo nuevas técnicas taxonómicas.

Distribución de las especies en México

La distribución de las especies de reptiles y anfibios no es homogénea a través de México. Las regiones naturales con mayor número de especies incluyen, en orden de importancia, la Costa del Pacifico, la Faja volcánica transmexicana, la Planicie Costera del Golfo, la Sierra Madre del Sur y Sonora – Baja California, mientras que aquellas con elevado endemismo incluyen la Faja Volcánica Transmexicana, la Sierra Madre del Sur y la Costa del Pacifico. La costa del Pacifico se caracteriza por la dominancia del bosque tropical seco y marcada estacionalidad ambiental mientras que en la Faja volcánica transmexicana predominan los bosques de coníferas, de encino y bosque mesofilo de montaña. En la Planicie Costera del Golfo, los ecosistemas dominantes son las selvas altas y medianas perennifolias y la vegetación hidrófila asociada a las lagunas costeras, mientras que en la EN la Sierra Madre del Sur dominan los bosques de coníferas, de encino, bosque tropical seco y bosque mesofilo de montaña.

De estos ecosistemas, donde se concentra la mayor riqueza y endemismos de reptiles y anfibios resaltan los bosques tropicales secos y bosques mesófilos, no solo por su riqueza de especies y por su riqueza de especies y porcentaje de especies endémicas sino además por las amenazas que estos ambientes enfrentan para su conservación. La gran riqueza y endemismo de estas regiones se refleja en las diferencias en el número de especies de reptiles son Oaxaca, Chiapas y Veracruz (igual que en reptiles) mientras que las que tienen el menor número son Baja California, Guanajuato y Zacatecas. Sobresalen así los estados del sureste mexicano, Oaxaca y Chiapas, por su riqueza y endemismo; entidades en las que desafortunadamente la conservación de los ecosistemas y biotas está fuertemente amenazada directa o indirectamente por las diversas actividades humanas.

Estado de conservación de las especies

Del total de especies de reptiles registradas en México, 493 se distribuyen exclusivamente en México, por lo que el endemismo de este grupo es de aproximadamente 57%. Como en los reptiles, el endemismo en los anfibios es elevado, incluso mayor que en estos últimos pues es alrededor del 67% o el equivalente a 252 especies. A pesar de la gran diversidad de especies de reptiles y anfibios mexicanos, estos grupos enfrentan marcados problemas de conservación. Por ejemplo, de acuerdo a expertos de organizaciones nacionales e internacionales, en México existen alrededor de 163 especies de anfibios (o 43% del total registradas) que están incluidas dentro de alguna categoría de riesgo, mientras que el porcentaje de especies de reptiles en esta condición es de aproximadamente el 25 por ciento.

El reto en conservación de este grupo es complicado debido a que muchas especies tienen distribuciones geográficas muy reducidas y se desconocen los aspectos generales de su historia natural, así como del estado actual de sus poblaciones. Alrededor de 169 especies de reptiles y 121 de anfibios (20% y 32% del total de las especies, respectivamente) tienen una distribución geográfica restringida, por lo que su vulnerabilidad o nivel de riesgo se incrementa de manera importante y cualquier cambio que ocurra en la localidad donde fueron registradas afectara la viabilidad de sus poblaciones.

más de un metro de longitud, la espalda ya se ha vuelto oscura con manchas amarillas. Algunos individuos están fuertemente moteados con grandes barras oscuras o manchas en los lados del cuerpo y la cola. El vientre es pálido y generalmente de color blanco amarillento. El iris del ojo ha sido descrito como plata, gris plateado o marrón dorado. El hocico es relativamente ancho para un cocodrilo, siendo 1.4 – 1.8 veces siempre y cuando su anchura (la longitud se mide desde el nivel justo delante de los ojos). Hay una cantidad moderada de armadura dorsal en el cuello y el cuerpo. Las filas transversales primarias de escamas en la parte inferior de la parte proximal de la cola tienen un número de pequeñas escalas insertadas entre ellas.  Los dientes posteriores son relativamente romos y robustos, tal vez una adaptación para romper las conchas de las tortugas.

 

Historia Natural

En el libro de “ Los terribles cocodrilos” nos describen de manera general las características de los cocodrilos que poseen una cabeza grande, fuertes mandíbulas largas, un cuerpo pesado, patas robustas y cortas, una gruesa cola redondeada en su base y comprimida lateralmente en su parte distal, dientes afilados, su cuerpo se encuentra cubierto de grandes placas córneas o escamas, reforzadas por huesos en el lomo y cuello conocidos como osteodermos y a todo lo largo del lomo y cola puede presentar grandes tubérculos o crestas escamosas. Las patas delanteras poseen cinco dedos, el cuarto y quinto carecen de uñas; las patas traseras son muy poderosas, sólo tienen cuatro dedos, en ellas los dedos están conectados por un pliegue de piel (pliegue interdigital), como las patas palmeadas de los patos. La piel se encuentra fuertemente adherida en la zona del cráneo, en cambio, es menos ceñida en el resto del cuerpo. Los orificios nasales, los ojos y los oídos están situados en la región superior del cráneo, lo que permite al reptil oler, ver y oír, emergiendo tan sólo la parte superior de la cabeza. Los oídos son dos aberturas alargadas situadas por detrás de los ojos, tiene la capacidad de taponar los orificios nasales con unas válvulas, se protege los oídos con unos pliegues dérmicos que cierran a voluntad (es el único reptil que posee esta capacidad). Su visión submarina se logra gracias al despliegue de la membrana nictitante, que es como un tercer párpado transparente que limpia y protege el globo ocular. El hocico es rígido esto provoca que el agua invada el interior de la boca, tiene un segundo paladar que favorece la comunicación directa entre las fosas nasales y la garganta, sin pasar por la boca, permitiendo que el animal respire aun con la boca repleta de agua, la válvula palatal, el pliegue valvular o pliegue laríngeo, es una modificación posterior de la lengua que le permite abrir la boca dentro del agua, sin que se ahogue. Los dientes son del tipo tecodonto, nombre que se deriva de las palabras latinas que significan “hueco dentado”, son cónicos son similares en forma y tamaño, son reemplazados a lo largo de su vida cuando los pierden.

En el libro “Amphibians and Reptiles” nos dice que, Cocodrilo de Pantano – crocodylus moreletii  (Duméril y Bocourt, 1851)

El nombre de cocodrilo morelettii se asignó en homenaje al naturalista francés P.M.A. Morelet (1809-1892), quien descubrió la especie en México en 1850.

El hocico del cocodrilo del pantano es relativamente más amplio que el cocodrilo americano. En México, se han reportado especímenes de individuos de hasta 4,25 de longitud.

La coloración de los adultos grandes es algo variable; la mayoría de los especímenes que he visto, especialmente los machos más grandes, tienden a ser bastante sombríos, por lo general más o menos uniformemente gris-marrón o marrón negruzco dorsalmente sin mucha evidencia de un patrón. por lo general más o menos uniformemente gris-marrón o marrón negruzco dorsalmente sin mucha evidencia de un patrón. En la mayoría de los individuos de esta es una especie de agua tranquila, que se encuentra en lagunas de aguas subterráneas, arroyos, lagos y aguadas de movimiento lento. En su mayor parte, parece evitar los grandes ríos que fluyen permanentemente y habita los afluentes más pequeños que se alimentan de los ríos más grandes. Muchas de estas corrientes lentas se fragmentan en cuerpos de agua aislados durante el período seco. Este cocodrilo parece preferir cuerpos de agua con vegetación densa alrededor de los márgenes en áreas abiertas como las sabanas, pero también lo he visto en hábitats forestales densos. Es altamente adaptable y se puede encontrar en hábitats tan diferentes como las lagunas de manglares salobres de Belice y los arroyos de montaña que fluyen rápidamente desde la Montaña Maya.

Los individuos más grandes tienden a ser cautelosos, pero ocasionalmente se las puede ver tomando el sol en la orilla, en troncos en el agua o en la superficie del agua cerca de la orilla. Si sabe dónde y cómo buscar cocodrilos por la noche, aún es relativamente fácil encontrar los cocodrilos de Morelet, especialmente los juveniles por su brillo de ojos.

Los adultos se alimentan de tortugas de barro, pequeños mamíferos, moluscos, peces, aves acuáticas, ranas y otros animales. Los jóvenes comen principalmente insectos y otros animales pequeños que se mueven sobre o cerca de la superficie del agua, incluidos caracoles, pequeños crustáceos y peces pequeños.

Los cocodrilos de Morelet construyen un nido de vegetación muerta, vegetación verde que ha sido arrancada y pequeños palos y barro. La anidación ocurre de abril a junio, la incubación toma de 75 a 80 días. Los nidos varían en tamaño, pero a menudo miden alrededor de 1,5 m de diámetro y alrededor de 0,9 m de altura. Se ponen de 20 a 42 huevos en el nido, que está custodiado por la hembra.

Estos huevos son de aproximadamente 68 x 45 mm, con una cáscara dura y lisa. En el momento de la eclosión, probablemente en respuesta a los suaves graznidos emitidos por las crías que aún están en los huevos, la hembra excava en el nido y recoge uno o varios huevos o crías a la vez. Ella los lleva al borde del agua, donde rompe suavemente los huevos sin eclosionar y libera a las crías durante un período desconocido. Las crías son de 23 a 26 cm de largo y pesan de 37 a 50 g. Los cautivos en condiciones seminaturales promediaron 40.7 cm TL después de 12 meses, 65.7 cm después de 24 meses y 82.6 cm después de 36 meses.

Tiene una distribución restringida, encontrándosele desde el centro de Tamaulipas, pasando de Yucatán y la zona norte de Chiapas, así como Belice y la región del Petén en Guatemala.

¿Para qué sirven los cocodrilos?

En el libro “Los terribles cocodrilos” nos explica que independientemente de nuestra apreciación, la apariencia del cocodrilo tiene un único propósito en la vida sobrevivir.

Ya que debido al desarrollo sin planeación de la infraestructura urbana de la sociedad humana ha provocado la pérdida de ambientes naturales con la consecuente restricción de los hábitats para el cocodrilo y la ocurrencia de situaciones de contingencia entre éste y el hombre, en las que generalmente el cocodrilo es el perjudicado al sufrir lesiones, el desplazamiento de sus espacios históricos, la muerte y la depredación, por ser el blanco de caza ilegal por lo valioso de su piel.

El cocodrilo desempeña un papel muy valioso dentro de su ecosistema acuático, ya que, al ser un depredador tope, controla las poblaciones de animales que coexisten con él, evitando la proliferación desmedida de alguna de ellas que provoque la desaparición de las otras y, por consiguiente, el colapso del sistema; es decir, mantiene y favorece la circulación de la energía dentro de la red trófica o cadena alimenticia acuática. Además, los ambientes acuáticos donde vive el cocodrilo rara vez se ven afectados por el azolvamiento natural con materiales terrígenos o por el bloqueo de los flujos de agua debido al crecimiento de la vegetación, porque actúan como un tipo de máquina “trascabo”, ya que con sus correrías a lo largo y ancho de su hábitat lo mantienen sie

Objetivo

Dar a conocer la importancia del cocodrilo del pantano (crocodylus moreletii) para evitar su caza y el deterioro de su hábitat.

Justificación

La naturaleza, en zonas costeras, deben ser conservadas para la flora y la fauna que habita en esa zona, como el depredador cocodrilo del pantano (crocodylus moreletii). La investigación busca difundir los programas que tiene el Estado de Veracruz y como ha logrado mantener esta especie. Elegí este tema porque me gustan los animales en especial los que viven en zonas costeras.

Hipótesis

Si el ser humano conoce la importancia de los cocodrilos, entonces se evitaría la caza y el deterioro de su hábitat.

Método (materiales y procedimiento)

Visité tres bibliotecas ya que a pesar de ser un animal endémico de México no había muchos libros, que me dieran las características, físicas y evolutivas del cocodrilo del pantano.

Para la visita de campo la hice en el estado de Veracruz en un UMA (Unidad de Manejo Ambiental) autorizado por Sermarnat donde el objetivo principal es la reproducción para la conservación del cocodrilo del pantano o crocodylus moreletii. Ahí aprendí más sobre la importancia de su preservación ya que cuenta con recorridos guiados de la granja donde muestran los cuidados que deben tener los cocodrilos criados en cautiverio.

Galería Método

Resultados

Al visitar el criadero (UMA) Unidad de manejo ambiental localizado en el estado de Veracruz se coincide la importancia en la preservación del cocodrilo de pantano (crocodylus moreletii) ya que como dice el libro “los terribles cocodrilos” el cocodrilo tiene un único propósito en la vida sobrevivir, ya que debido al desarrollo sin planeación de la infraestructura urbana de la sociedad humana ha provocado la pérdida de ambientes naturales con la consecuente restricción de los hábitats para el cocodrilo y la ocurrencia de situaciones de contingencia entre éste y el hombre, en las que generalmente el cocodrilo es el perjudicado al sufrir lesiones, el desplazamiento de sus espacios históricos, la muerte y la depredación, por ser el blanco de caza ilegal por lo valioso de su piel. El cocodrilo desempeña un papel muy valioso dentro de su ecosistema acuático, ya que, al ser un depredador tope, controla las poblaciones de animales que coexisten con él, evitando la proliferación desmedida de alguna de ellas que provoque la desaparición de las otras y, por consiguiente, el colapso del sistema; es decir, mantiene y favorece la circulación de la energía dentro de la red trófica o cadena alimenticia acuática. Además, los ambientes acuáticos donde vive el cocodrilo rara vez se ven afectados por el azolvamiento natural con materiales terrígenos o por el bloqueo de los flujos de agua debido al crecimiento de la vegetación, porque actúan como un tipo de máquina “trascabo”, ya que con sus correrías a lo largo y ancho de su hábitat lo mantienen siempre libre de congestionamientos.

Galería Resultados

Discusión

Conclusiones

De acuerdo a la investigación de campo llevada a cabo en estado de Veracruz del cocodrilo del pantano, donde encontramos que el cocodrilo en la granja se reproduce con bastante éxito para su preservación, pero necesita más difusión las granjas o UMA y que las personas puedan conocer los esfuerzos que se hacen para la preservación de los animales en general.

Bibliografía

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Fontanilla Pérez Juan Carlos, García Artiga Carlos, Gaspar Simón Ignacio. (2000). Los reptiles biología, comportamiento y patología, México, Ediciones Mundi-Prensa

Conabio, Consejo Editorial H. Cámara de Diputados. (2017) México y su fauna silvestre: patrimonio natural del mundo, México.

Conant Roger, C. Stebbins Robert, T. Collins Joseph (1999) Peterson First Guide to Reptiles and Amphibians.

 

http://www.cva.itesm.mx/biblioteca/pagina_con_formato_version_oct/apa.htm

 

 

 

 

 

 

Summary

Research Question

Life preserve of swamp crocodile / Why is important to preserve in the ecosystem a species like the swamp crocodrile?

Problem approach

Background

Objective

Justification

Hypothesis

Method (materials and procedure)

Results

Discussion

Conclusions

Bibliography