Ciencias Sociales y Humanidades

PP-DC-391-JG Beneficios de armar rompecabezas

Ciudades y comunidades sostenibles

Asesor: Zayda Maya Solis

Pandilla Petit, (preescolar y 1ro. y 2do. año de primaria)

Resumen

En este proyecto hablare sobre los beneficios que tiene el juego con rompecabezas ofrece una oportunidad excelente de aumentar las habilidades cognitivas y las destrezas de la motricidad fina. Pero también puede ser un momento de desarrollar las habilidades sociales, emocionales y lingüísticas, es una forma ideal de liberar el estrés, mantener tus manos ocupadas y construir algo hermoso, se componen de algunas e incluso miles de piezas únicas y están disponibles en una gran variedad de diseños y niveles de dificultad. Armar periódicamente rompecabezas trae diferentes beneficios que conviene fomentar

Para sacar provecho del juego con rompecabezas, los niños pequeños necesitan el acceso a los que son del nivel correcto de dificultad para cada etapa actual de su desarrollo. También les conviene tener acceso a rompecabezas que pueden armar independientemente. Esto les permite tener la oportunidad de desarrollar con la práctica repetida los músculos pequeños, la coordinación de ojos y manos, y las estrategias de resolver problemas. Los niños gozan de la percepción de completar una tarea con éxito y por su propia cuenta mientras arman y desarman los rompecabezas.

Hasta los bebés pueden explorar con rompecabezas sencillos que constan de dos piezas que se arman. Se producen rompecabezas con grados crecientes de complejidad para inspirar las capacidades de los niños mientras van creciendo.

Pregunta de Investigación

¿Qué habilidades desarrollan los niños al armar rompecabezas?

Planteamiento del Problema

Los niños de hoy en día conviven con las nuevas tecnologías desde que nacen.

Los rompecabezas son divertidos y entretenidos, para todas las edades, son clásicos, de varios tipos, con diferentes niveles de dificultad, ofrece una oportunidad excelente de aumentar las habilidades cognitivas y las destrezas de la motricidad fina; puede desarrollar las habilidades sociales, emocionales y lingüísticas.

Se desarrolla la capacidad de aprender, entender y organizar las formas espaciales; práctica la observación, descripción y comparación; elementos necesarios para encontrar diferentes aspectos de cada pieza (color, forma, bordes, cortes, tamaño, etc.).

Un rompecabezas representa un desafío que si se supera genera gran satisfacción en los niños y eleva su autoestima; mantiene la atención y concentración de los niños; permite mantener la curiosidad por componer lo que no se conoce; trabaja la tolerancia de los niños y su capacidad de espera ante la dificultad, es por ello que es importante conocer los beneficios de armar rompecabezas.

Antecedentes

Los primeros rompecabezas comerciales fueron desarrollados alrededor de 1760 por el cartógrafo y grabador británico John Spilsbury, quien fijó un mapa de Europa en madera y usó una sierra de marquetería para cortar sobre las fronteras de los países. Estos prototipos fueron llamados “mapas diseccionados” y fueron usados como herramientas educativas para dar clases de geografía a niños.

Al ver que los primeros rompecabezas fueron bien recibidos, Spilsbury comenzó un negocio y produjo rompecabezas de ocho temas geográficos: el mundo, Europa, Asia, África, América, Inglaterra y Gales, Irlanda y Escocia.

La Segunda Revolución Industrial de los siglos XIX y XX mejoró enormemente el proceso de creación de rompecabezas. Los avances en las técnicas de impresión litográfica permitieron a los productores de rompecabezas transferir impresiones de mayor calidad sobre superficies de madera.

En lugar de usar madera dura (como la caoba) para hacer rompecabezas, los fabricantes comenzaron a usar madera contrachapada, en la que son adheridas capas de madera más delgadas. Esto dio paso a un material más barato y ligero que también era más fácil de cortar. Además, la invención de las sierras de pedal ayudó a los fabricantes a crear piezas más complejas a un ritmo más rápido.

Cuando la Gran depresión golpeó a Estados Unidos en 1929, los rompecabezas se volvieron muy populares. En lugar de fabricar rompecabezas hechos de madera, las compañías estadounidenses comenzaron a producir en masa rompecabezas hechos de cartón utilizando una nueva técnica de troquelado. Esto redujo drásticamente el precio de los rompecabezas. En un momento en que muchas familias no podían pagar actividades recreativas más costosas, los rompecabezas proporcionaron una forma reciclable de entretenimiento. Las novedades introducidas en el siglo XX permitieron que la clase trabajadora también pudiera acceder a los rompecabezas.

Comenzaron a fabricarse en cartón, y las temáticas y los niveles de dificultad se diversificaron. Además, a principios de siglo también surgió el método actual de ensamblar las piezas, multiplicando las posibilidades.

Lejos de descender su popularidad durante la Gran Depresión estadounidense, la venta de rompecabezas creció gracias al “rompecabezas de la semana” del que se llegaron a vender 10 millones de unidades semanales. Esta iniciativa permitía que una clase media y baja que sufría altas cuotas de desempleo tuviera acceso a una forma de entretenimiento económica.

Después de pasar por su peor momento tras la II Guerra Mundial, algunos artistas gráficos como Springbok introdujeron en los rompecabezas las obras de arte como tema. Esto junto con la mejora de técnicas de teñido ayudó a que los rompecabezas recuperaran su lugar entre los pasatiempos más populares de la sociedad.
Hoy la ciencia ha demostrado que sus beneficios van mucho más allá del entretenimiento, estimulando las capacidades cognitivas. Según los “puzzleros” -como se hacen llamar sus aficionados- este sano pasatiempo tiene un único inconveniente: puede llegar a ser muy, muy adictivo.

Ayudan a enriquecer la actividad mental previniendo enfermedades como el alzhéimer, estimulan la memoria y la concentración y además sirven para entrenar la inteligencia lógica y espacial. Se trata de un “antídoto” con 250 años de antigüedad que nada tiene que ver con los medicamentos o las vitaminas.

No existe un método para armar un rompecabezas, sin embargo una forma de poder comenzar y de manera paulatina cada uno desarrolla estrategias propias según las habilidades que va desarrollando para el armado de rompecabezas.

Presentó un método alternativo a continuación:

1. Elegir la cantidad de piezas. Si se trata de principiantes, lo más recomendable es uno de 50, o 100 si el armado será en familia. Los rompecabezas de 500 piezas también son recomendables, mientras que los de 1000 exigen un esfuerzo mayor. La dificultad aumenta según la cantidad de piezas, también ocurre cuando hay más colores.

2. Buscar una superficie adecuada. Puede ser una mesa, un tablero de madera o una cartulina. Pero el fondo debe ser de un solo color; oscuro si la figura para armar tiene tonos claros, y viceversa.
3. Contar con buena iluminación. La luz natural es un imbatible, pero las lámparas LED también son recomendables. Para principiantes, conviene medir la cantidad de piezas y no caer en el desánimo.

4. Dar vuelta todas las piezas. Este es el primer paso, para tener todo a la vista antes de comenzar con el armado.

5. Organizar las piezas según su color y forma. Agrupar las más claras y las más oscuras, por separado. También fijarse en las formas, porque habrá fichas más alargadas y otras más horizontales (los fabricantes siguen unos 16 patrones para realizar el troquelado). Para esta clasificación se pueden utilizar cajas u otro recipiente.

6. Armar el borde. Las piezas que tienen un lado recto son las que formarán el marco de la ilustración y las recomendadas para unir primero.

7. Armar el centro. Esta suele ser la parte más complicada. Pero si tenemos las fichas agrupadas por colores y formas, resultará más fácil. También si los jugadores se toman unos minutos de descanso cuando están “bloqueados”. Un buen consejo: siempre sacarse de encima piezas y nunca obsesionarse con una en especial.

Una vez armado el rompecabezas, las opciones son varias: desarmarlo, para volver a jugar, o pegarlo sobre un cartón y enmarcarlo para conservarlo. En este caso, seguramente, tendremos ganas de armar un nuevo rompecabezas.

No todos los rompecabezas tienen por qué resolverse de la misma manera, así que es recomendable pensar cómo afrontarlo antes de empezar, así que es mejor comenzar por partes más sencillas.

Es importante considerar que cuando el rompecabezas no representa un esfuerzo y un reto es momento de aumentar un poco el nivel de complejidad sabiendo que puede ser solo con el número de piezas o en caso que se requiera un mayor reto entonces selecciona uno que contenga varios colores en la imagen.

Objetivo

Conocer las habilidades que desarrollamos al armar rompecabezas.

Justificación

Es interesante conocer las habilidades que se desarrollan al armar rompecabezas, además de que son divertidos y entretenidos.
Debido a que los rompecabezas se basan en unir piezas para copiar una imagen inicial, mejoran la memoria visual, la capacidad de concentración, desarrollo de la motricidad fina así como la paciencia y manejo de la frustración.

Hipótesis

Si conocemos las habilidades que se desarrollan al armar rompecabezas entonces podremos concientizar sobre esto.

Método (materiales y procedimiento)

El método utilizado es documental, recopilando información de diferentes fuentes.

Materiales.

• Superficie plana y limpia
• Un cartón
• Un rompecabezas
• Buena iluminación

Galería Método

Resultados

Los beneficios de armar rompecabezas son:

1. Incrementa la concentración.
Mejorarán la concentración para saber encontrar piezas y recordar dónde acomodarlas. Esta actividad puede ayudar a los niños con déficit de atención a mejorar su desempeño.

2. Ayuda a la relajación.
Los rompecabezas ayudan a reducir el estrés, al concentrarte en poner las piezas por un rato, la respiración se tranquiliza al igual que los latidos del corazón y la presión arterial.

3. Desarrolla la paciencia.
Los rompecabezas requieren de tiempo. Separar las piezas por colores y las de las orillas es sólo el inicio.

4. Mejora las habilidades motoras.
Los rompecabezas son ideales para niños ya que utilizarán sus dedos para recoger y armar piezas pequeñas y también, porque al buscar la posición correcta de una pieza, mejorarán su destreza motora y física.

5. Trabajo en equipo.
Si quieres conocer quién sabe trabajar en equipo, armar un rompecabezas es una buena opción ya que, además de trabajar la comunicación, también les servirá para la organización.

6. Eleva la autoestima.
No hay mejor satisfacción que ver terminado un rompecabezas así que esto ayudará a elevar la autoestima de los niños.

7. Ejercita la memoria visual.
Cuando vamos separando las piezas comenzamos a hacer un mapa mental, por ejemplo: del lado derecho las azules, del lado izquierdo las moradas, etc., por lo que en cuanto vemos una pieza, ya sabemos en qué grupo va. Según los expertos, es un tipo de terapia cerebral que puede ayudar a ejercitar la memoria en los niños.

Galería Resultados

Discusión

Conclusiones

Por lo tanto, llegamos a la conclusión de que el desarrollo de rompecabezas, activa diversas áreas cerebrales relacionadas con la resolución de problemas, la organización y la planificación; sostiene el foco de atención; estimula el área espacial; y fomenta la creatividad y el pensamiento lógico, además de ser retadores y divertidos.

Bibliografía

Regina Sienra. (2020). El rompecabezas: la historia de uno de los pasatiempos más populares del mundo. 02 de Junio, de My Modern Met Sitio web: https://mymodernmet.com/es/historia-rompecabezas/

Isabel Gómez Melenchón. (2021). El rompecabezas que conquistó el mundo (literal). 02 de Febrero, de La Vanguardia Sitio web: https://www.lavanguardia.com/historiayvida/20210102/6150060/rompecabezas-conquisto-mundo-sentido-literal.html

Summary

Research Question

Problem approach

Background

Objective

Justification

Hypothesis

Method (materials and procedure)

Results

Discussion

Conclusions

Bibliography