Ciencias Agropecuarias y de Alimentos

PP – AA – 1 Jardín Hidro Kids: Cultivando semillas de cambio a través de la hidroponía responsable.

Hambre cero
Salud y Bienestar
Ciudades y comunidades sostenibles
Producción y consumo responsables

Asesor: Jeenifer Aline Cervantes Segura

Instituci: Centro Escolar Zama

Pandilla Petit, (preescolar y 1ro. y 2do. año de primaria)

Equipo [Jardín Hidro Kids] Helena Castaneda[Salinas], Mateo de Jesus Gomez[Calderon], Dante Valentino Reyes[Quezadas]

 

Centro Escolar Zamá

Primaria Particular Incorporada

C.C.T. 15PPR3590B

PROTOCOLO DE INVESTIGACIÓN

Nombre de los alumnos__Helena Castañeda Salinas, Mateo De Jesús Gómez Calderón , Dante Valentino Reyes Quezada.

Grupo: 1°         QUETZAL        Equipo: _Jardín Hidro Kids____

Título del proyecto: Jardín Hidro Kids: Cultivando semillas de cambio a través de la hidroponía responsable

ELEMENTO DESARROLLO
Pregunta de investigación

¿Qué quiero saber, conocer, mejorar o investigar?

¿Cómo usar cultivos hidropónicos para elaborar bocadillos nutritivos y apetitosos?
Delimitación del tema

 

Ser precisos para no perdernos.

 

Explorar formas innovadoras de consumir fresas y espinacas, promoviendo su desarrollo y aprendizaje sobre la importancia de la hidroponía para cultivar alimentos de manera saludable y sostenible en casa

Enfoques

Didáctico: Enseñar a los niños como se puede cultivar sin tierra.

Justificación

 

¿Por qué elegí este tema?

 

El cultivo hidropónico puede ser de interés para los niños, ya que les permitirá conocer el crecimiento de plantas en agua y producir Bocadillos saludables y divertidos

 

Planteamiento del problema

 

Encuentra el problema del que habla tu tema.

 

Al abordar el desafío de que los niños rechacen las verduras o frutas, podemos centrarnos en los beneficios de una dieta rica en nutrientes para impulsar su crecimiento, bienestar y defensas, y entender cómo la neofobia alimentaria y los factores ambientales influyen en sus preferencias, para desarrollar estrategias creativas que fomenten hábitos alimenticios saludables desde edad temprana, incluyendo el cultivo con hidroponia y la preparación de nutritivos bocadillos.
Objetivo

¿Qué quiero SABER o HACER de mi tema de investigación?

 

Integrar verduras y frutas en bocadillos mediante métodos sostenibles como la Hidroponía, para, impulsar su aceptación en los niños

Hipótesis

Recuerda utilizar las palabras:

si… entonces.

 

Si creamos bocadillos innovadores con espinaca y fresa cultivada hidroponicamente , entonces se reducirá la resistencia a estos y aumentará la aceptación.

comparación con gelatinas tradicionales sin espinaca.

ÁREA DE PARTICIPACIÓN Este dato lo brindará la profesora.

 

 

 

 

 

 

Resumen

El presente proyecto de investigación aborda el problema del rechazo al consumo de frutas y verduras en la alimentación infantil, situación que afecta el desarrollo, la salud y el bienestar de los niños. Este rechazo se relaciona con la neofobia alimentaria y hábitos poco saludables adquiridos desde edades tempranas. Ante esta problemática, se propone el uso de la hidroponía como una estrategia educativa y sostenible para fomentar hábitos alimenticios saludables de manera práctica y atractiva.

La hidroponía es un método de cultivo que permite el crecimiento de plantas sin suelo, utilizando soluciones nutritivas que aportan los minerales necesarios directamente a las raíces. Con el paso del tiempo, esta técnica ha evolucionado hasta convertirse en un sistema moderno utilizado en proyectos agrícolas y educativos por su eficiencia en el uso del agua y su bajo impacto ambiental. En este proyecto se seleccionaron la espinaca y la fresa por su valor nutricional, su fácil germinación y su buena adaptación a sistemas hidropónicos.

El proceso incluyó la germinación de semillas, el trasplante a un sistema hidropónico elaborado con materiales sencillos y el cuidado constante de las plantas. Con la cosecha obtenida, los alumnos elaboraron bocadillos saludables, participando activamente en todas las etapas del proyecto. Esta experiencia permitió desarrollar responsabilidad, aprendizaje significativo y una mayor aceptación de los alimentos cultivados.

Los resultados mostraron que la hidroponía favoreció el crecimiento de las plantas, el aprovechamiento de espacios reducidos y la aceptación de los bocadillos preparados, promoviendo una actitud positiva hacia el consumo de frutas y verduras en los niños.

 

This research project addresses the problem of children’s rejection of fruits and vegetables, a situation that negatively affects their growth, health, and overall well-being. This rejection is often associated with food neophobia and unhealthy eating habits acquired at an early age. In response to this issue, the project proposes the use of hydroponics as an educational and sustainable strategy to encourage healthy eating habits in a practical and engaging way.

Hydroponics is a cultivation method that allows plants to grow without soil by providing nutrients directly to the roots through a nutrient solution. Over time, this technique has evolved into a modern system widely used in agricultural and educational projects due to its efficient use of water and low environmental impact. In this study, spinach and strawberries were selected because of their high nutritional value, ease of germination, and good adaptation to hydroponic systems.

The methodology included seed germination, transplantation into a simple hydroponic system made with accessible materials, and continuous plant care. Once the crops were harvested, students prepared healthy snacks using the spinach and strawberries they had grown. This hands-on experience encouraged active participation, responsibility, and meaningful learning, helping students feel more motivated to try the foods they produced themselves.

The results showed that hydroponic cultivation supported proper plant growth, efficient use of small spaces, and successful production of spinach and strawberries. In addition, the healthy snacks prepared were well accepted by the students. Overall, the project demonstrated that combining hydroponic cultivation with food preparation activities can promote a positive attitude toward fruit and vegetable consumption, contributing to healthier and more sustainable eating habits in children.

Key words: Hydroponics, Healthy eating, sustainable agriculture, Spinach, Strawberry.

 

 

Inin tlamantli tlatemolistli quipiya in hidroponía quenin tlapohualiztli para tlachipahuaz espinaca huan fresa, para quinyolchicahuiliz in piltzintli quincuaz frutas huan verduras. Ipan germinación, tlacualchihualiztli huan tlacualchihuiliztli, quipalehuiya in tlamachtiliztli, cualli tlacualli huan tlalticpac tlamantli.

Este proyecto propone el uso de la hidroponía para cultivar espinaca y fresa con fines educativos, promoviendo en los niños la aceptación de frutas y verduras. Mediante la germinación, el cultivo y la elaboración de bocadillos saludables, se fomenta el aprendizaje, la alimentación saludable y las prácticas sostenibles desde edades tempranas.

 

El rechazo al consumo de frutas y verduras es un problema frecuente en la alimentación infantil, a pesar de los beneficios que estos alimentos aportan al crecimiento, la salud y el fortalecimiento del sistema inmunológico. Esta situación puede estar relacionada con la neofobia alimentaria —el temor o resistencia a probar nuevos alimentos— y con hábitos poco saludables adquiridos desde edades tempranas. Por ello, es importante desarrollar estrategias creativas que motiven a los niños a aceptar y consumir alimentos nutritivos de manera voluntaria.

 

La hidroponía se presenta como una alternativa sostenible y educativa para abordar esta problemática. Este método de cultivo, que permite el crecimiento de plantas sin suelo mediante soluciones nutritivas, ha evolucionado significativamente y actualmente se implementa en proyectos agrícolas, urbanos y escolares por su eficiencia en el uso del agua y su bajo impacto ambiental. Además, la hidroponía brinda a los niños la oportunidad de participar activamente en el proceso de producción de alimentos, favoreciendo el aprendizaje significativo y el desarrollo de la responsabilidad ambiental. 

 

Cultivos como la espinaca y la fresa resultan especialmente adecuados para este tipo de proyectos, debido a su alto valor nutricional, su buena adaptación a sistemas hidropónicos y su facilidad de germinación. Al involucrar a los niños tanto en el cultivo como en la elaboración de bocadillos saludables a partir de estos productos, se promueve una actitud positiva hacia el consumo de frutas y verduras. De esta manera, el proyecto busca responder a la pregunta: ¿cómo usar cultivos hidropónicos para elaborar bocadillos nutritivos y apetitosos?,  fomentando desde la infancia hábitos alimenticios saludables y sostenibles.

 

El cultivo hidropónico puede despertar el interés de los niños, ya que les permite observar de manera directa y práctica cómo crecen las plantas en agua, comprendiendo paso a paso su proceso de germinación, desarrollo y cuidado. Al involucrarse activamente en el cultivo de alimentos como la espinaca y la fresa, los niños desarrollan una conexión más cercana con lo que consumen.

Además, este proyecto busca aprovechar ese interés natural para promover hábitos de alimentación saludable. Al participar en la producción y posterior elaboración de bocadillos nutritivos y atractivos, los niños pueden sentirse motivados a probar y aceptar frutas y verduras que normalmente rechazan. De esta manera, el cultivo hidropónico no solo funciona como una herramienta educativa, sino también como una estrategia para disminuir la neofobia alimentaria y fomentar el consumo de alimentos saludables desde una edad temprana.

 

Al abordar la problemática del rechazo de verduras y frutas en los niños, es fundamental destacar la importancia de una alimentación rica en nutrientes para favorecer su crecimiento, fortalecer su sistema inmunológico y promover su bienestar general. Asimismo, es necesario comprender cómo la neofobia alimentaria y los factores ambientales influyen en sus preferencias alimenticias.

A partir de este análisis, se pueden diseñar estrategias creativas e innovadoras que fomenten hábitos saludables desde una edad temprana, como la implementación de cultivos mediante hidroponía y la elaboración de bocadillos nutritivos que resulten atractivos para los niños.

 

Si se crean bocadillos innovadores elaborados con espinaca y fresa cultivadas hidropónicamente, entonces se reducirá la resistencia de los niños hacia estos alimentos y aumentará su aceptación. 

 

Integrar verduras y frutas en bocadillos mediante métodos sostenibles como la hidroponía, con el fin de impulsar su aceptación en los niños.

 

  1. Conocer qué es la hidroponía y cómo se utiliza para cultivar plantas sin suelo.
  2. Identificar verduras y frutas (como la espinaca y la fresa) que pueden cultivarse mediante hidroponía.
  3. Elaborar bocadillos saludables utilizando verduras y frutas cultivadas por los propios niños.
  4. Fomentar el consumo de alimentos saludables a través de actividades prácticas y divertidas.
  5. Desarrollar una actitud positiva hacia el consumo de frutas y verduras en los niños.

 

Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible.

Garantizar una vida sana y promover el bienestar en todas las edades.

Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.

Garantizar modalidades de consumo y producción sostenible.

Estado de la técnica:   

Neofobia alimentaria en la infancia

La neofobia alimentaria se define como el rechazo o miedo a probar alimentos nuevos. Este comportamiento es común durante la infancia y forma parte del desarrollo normal del niño. No debe interpretarse necesariamente como un problema conductual, sino como una etapa evolutiva relacionada con mecanismos de protección y maduración  psicológica.

Edad de aparición

La neofobia alimentaria suele comenzar alrededor de los 18 meses de edad y alcanza su punto máximo entre los 2 y 6 años. Esta etapa coincide con un periodo en el que los niños desarrollan mayor autonomía, fortalecen su identidad y comienzan a tomar decisiones propias, incluyendo aquellas relacionadas con la alimentación. En la mayoría de los casos, esta conducta disminuye progresivamente conforme el niño crece y amplía su experiencia con distintos alimentos.

Factores psicológicos

Entre los principales factores psicológicos que influyen en la neofobia alimentaria se encuentran:

Miedo a lo desconocido: Los niños tienden a preferir alimentos familiares, ya que les generan seguridad.

Necesidad de control: Durante la primera infancia, la alimentación puede convertirse en una forma de ejercer autonomía.

Aprendizaje social: Los niños imitan conductas observadas en padres, maestros o compañeros. Si observan rechazo hacia ciertos alimentos, es más probable que adopten la misma actitud.

Experiencias previas negativas: Un sabor desagradable o una experiencia incómoda puede reforzar el rechazo posterior.

Factores biológicos

Desde el punto de vista biológico, la neofobia alimentaria tiene bases evolutivas:

Instinto de protección: En etapas tempranas de la evolución humana, rechazar alimentos desconocidos ayudaba a evitar sustancias potencialmente tóxicas.

Mayor sensibilidad al sabor amargo: Los niños perciben con mayor intensidad sabores como el amargo, presente en varias verduras.

Desarrollo del sistema sensorial: El gusto, el olfato y la percepción de texturas aún están en proceso de maduración.

Influencia de la exposición repetida

Diversos estudios han demostrado que la exposición repetida es una estrategia efectiva para reducir la neofobia alimentaria. Un niño puede necesitar entre 8 y 15 exposiciones a un alimento antes de aceptarlo. Estas exposiciones no implican necesariamente el consumo completo, sino el contacto progresivo mediante la observación, manipulación, olor y pequeñas degustaciones.

La repetición en un ambiente positivo y sin presión permite que el alimento se vuelva familiar, reduciendo la percepción de amenaza y aumentando su aceptación.

Antecedentes de la hidroponía

La hidroponía es un método de cultivo que permite el crecimiento de plantas sin utilizar suelo, proporcionando directamente a las raíces agua con nutrientes esenciales. Esta técnica ha sido desarrollada a lo largo del tiempo como una alternativa sostenible frente a la agricultura tradicional, especialmente en lugares donde el suelo fértil o el agua son limitados.

Los antecedentes de la hidroponía se remontan a la antigüedad. Civilizaciones como la babilónica y la azteca ya empleaban métodos similares al cultivar plantas sobre el agua. Un ejemplo destacado son las chinampas utilizadas por los aztecas, consideradas uno de los primeros sistemas de cultivo sin suelo, ya que permitían producir alimentos sobre lagos y zonas pantanosas.

En el ámbito científico, los primeros estudios formales sobre el crecimiento de plantas sin suelo surgieron en el siglo XVII. John Woodward realizó experimentos en 1699, demostrando que las plantas podían crecer en agua enriquecida con minerales. Más adelante, en el siglo XIX, los científicos alemanes Julius von Sachs y Wilhelm Knop identificaron los nutrientes minerales esenciales para el desarrollo vegetal, sentando las bases científicas del cultivo hidropónico.

La hidroponía moderna se desarrolló en el siglo XX gracias al investigador William Frederick Gericke, quien en la década de 1930 demostró que era posible producir cultivos a gran escala usando soluciones nutritivas. Gericke fue quien acuñó el término “hidroponía” para describir este método de cultivo.

Posteriormente, Hoagland y Arnon desarrollaron una solución nutritiva balanceada que se convirtió en un referente para los sistemas hidropónicos. Desde entonces, la hidroponía ha evolucionado y actualmente se utiliza en invernaderos, zonas urbanas y proyectos educativos, debido a su eficiencia en el uso del agua, su bajo impacto ambiental y su capacidad para producir alimentos saludables de manera sostenible.

Origen de las espinacas 

La espinaca (Spinacia oleracea) es una hortaliza de hoja verde cuyo origen se localiza en el sudoeste de Asia, especialmente en la región de la antigua Persia, que corresponde al actual Irán. Su cultivo inició hace más de dos mil años y, gracias a las rutas comerciales, se extendió hacia Asia y posteriormente a Europa. Durante la Edad Media, los árabes introdujeron la espinaca en la península ibérica, desde donde se difundió al resto del continente europeo. Con la llegada de los europeos a América, este cultivo fue llevado al Nuevo Mundo, donde se adaptó fácilmente a diferentes climas y condiciones de suelo.

Las espinacas han sido valoradas  históricamente por su rápido crecimiento y su alto contenido de vitaminas y minerales, lo que las convirtió en un alimento importante en la dieta de muchas culturas. 

Cultivo hidropónico de las espinacas

El cultivo hidropónico de la espinaca consiste en producirla sin suelo, utilizando soluciones nutritivas que aportan directamente a las raíces los minerales necesarios para su desarrollo. Este método permite un crecimiento más controlado, higiénico y eficiente, ya que reduce el uso de agua y elimina problemas relacionados con plagas y enfermedades asociadas al suelo. 

La espinaca es especialmente adecuada para la hidroponía debido a su ciclo corto de crecimiento y a su buena adaptación a sistemas como el NFT (Nutrient Film Technique) o el cultivo en sustratos inertes. Además, este tipo de cultivo permite obtener hojas más limpias y frescas, lo que lo hace ideal para huertos escolares, urbanos y proyectos de agricultura sostenible. 

Origen de las fresas.

La fresa cultivada actualmente pertenece a la especie Fragaria × ananassa. Su origen se remonta al siglo XVIII en Europa, donde surgió como resultado del cruce natural entre dos especies silvestres del continente americano. Una de ellas es Fragaria virginiana, originaria de América del Norte, conocida por su aroma y sabor, y la otra es Fragaria chiloensis, proveniente de Chile, caracterizada por el gran tamaño de sus frutos.

Ambas especies fueron llevadas a Europa durante la época de exploración y cultivo botánico. Al cultivarse juntas en jardines europeos, se produjo el híbrido Fragaria × ananassa, que combinó las mejores características de ambas plantas. Desde entonces, la fresa se ha difundido por todo el mundo y se ha convertido en una de las frutas más consumidas debido a su sabor, su valor nutricional y versatilidad. 

Cultivo hidropónico de las fresas

El cultivo hidropónico de la fresa consiste en producir la planta sin utilizar suelo, empleando soluciones nutritivas que proporcionan directamente a las raíces los minerales necesarios para su crecimiento. Este sistema permite un mayor control de las condiciones de cultivo, como el agua, los nutrientes y la higiene, lo que favorece la producción de frutos de alta calidad y mayor uniformidad

Las fresas se adaptan muy bien a la hidroponía, especialmente en sistemas como los de sustratos inertes (fibra de coco o perlita) y sistemas NFT. Entre sus principales ventajas se encuentran el ahorro de agua, la reducción de plagas y enfermedades del suelo, y la posibilidad de cultivar en espacios reducidos, como invernaderos o zonas urbanas. Por estas razones, la hidroponía representa una alternativa sostenible y eficiente para la producción de fresas. 

Germinación de la fresa

La germinación de la fresa comienza a partir de semillas que se encuentran en la parte exterior del fruto. Estas semillas son muy pequeñas y requieren cuidados especiales. Para germinar, se colocan sobre un sustrato ligero y húmedo, como fibra de coco, algodón o turba. No deben enterrarse profundamente, ya que necesitan luz para germinar.

Las condiciones adecuadas para la germinación incluyen una temperatura entre 18 y 24 °C, humedad constante y luz indirecta. Bajo estas condiciones, las semillas pueden tardar entre 2 y 4 semanas en germinar. Cuando las plántulas desarrollan sus primeras hojas verdaderas, están listas para ser trasplantadas al sistema de cultivo definitivo.

Trasplante al sistema hidropónico

Una vez germinadas, las plántulas de fresa se trasladan a un sistema hidropónico. En este tipo de cultivo no se utiliza suelo; en su lugar, las raíces reciben agua con nutrientes disueltos. Para la fresa, se emplean comúnmente sistemas con sustratos inertes como fibra de coco o perlita. 

Germinación de la espinaca

La germinación de la espinaca comienza a partir de semillas pequeñas y oscuras. Antes de sembrarlas, se recomienda remojarlas en agua durante 8 a 12 horas, lo que ayuda a acelerar el proceso. Las semillas se colocan en un sustrato ligero y húmedo, como fibra de coco, perlita o esponja agrícola, y se cubren ligeramente.

Para una germinación adecuada, se requiere una temperatura fresca, entre 15 y 20 °C, humedad constante y buena oxigenación. Bajo estas condiciones, las semillas suelen germinar en un periodo de 7 a 14 días. Cuando las plántulas presentan sus primeras hojas verdaderas, están listas para ser trasplantadas al sistema hidropónico. 

Trasplante y cultivo hidropónico

Una vez germinadas, las plántulas de espinaca se trasladan a un sistema hidropónico. En este método de cultivo no se utiliza suelo; en su lugar, las raíces reciben una solución nutritiva que contiene los minerales necesarios para su crecimiento.

La espinaca se adapta muy bien a sistemas hidropónicos como el NFT o el cultivo en sustratos inertes. Este tipo de cultivo permite un mejor control del agua y los nutrientes, reduce la presencia de plagas y enfermedades asociadas al suelo, además de favorecer un crecimiento uniforme y rápido.

Proceso metodológico:

A continuación, se explica la manera en que el equipo llevó a cabo un cultivo hidropónico, describiendo los pasos y materiales utilizados: 

Materiales:

  • Vasos de plástico
  • Agua potable
  • Tierra negra y compuesta
  • Semillas de espinaca y fresa
  • Nutriente líquido para hidroponia
  • Guantes de jardinería
  • Regaderas de agua
  • Bomba de Oxigeno con piedras de aire

Procedimiento para armado de cultivo hidroponia:

  1. Preparar el recipiente

Consigue una caja o contenedor de plástico profundo (puede ser una caja organizadora).

  1. Preparar la tapa

Haz orificios redondos del tamaño de los vasos de plástico.

Los vasos deben quedar sostenidos sin caerse.

  1. Preparar los vasos

Usa vasos de plástico.

Haz agujeros pequeños alrededor y en la base del vaso (por ahí crecerán las raíces).

  1. Colocar las plantas

Introduce las plantas pequeñas o semillas germinadas (espinaca y fresa) en la esponja.

La planta debe quedar firme, con las raíces hacia abajo.

  1. Preparar el agua nutritiva

Llena el recipiente con agua potable.

Agrega el nutriente líquido para hidroponía según las indicaciones.

Mezcla suavemente.

  1. Colocar los vasos en la tapa

Inserta los vasos en los orificios de la tapa.

Las raíces deben tocar el agua, pero el tallo no debe sumergirse.

  1. Ubicar el sistema y colocar una bomba de oxígeno con piedras de aire para la fácil respiración de la planta.

Coloca el huerto en un lugar con buena luz natural, sin sol directo todo el día.

Puede ser cerca de una ventana o en un patio techado.

  1. Cuidado y mantenimiento

Revisa el nivel del agua cada 2–3 días.

Cambia el agua con nutrientes una vez por semana.

 

Como resultado del proyecto, se logró fomentar en los alumnos la responsabilidad y el compromiso en el cuidado de un ser vivo, en este caso, las plantas de espinaca y fresa. Asimismo, se consiguió mantener el crecimiento adecuado de las plantas mediante el uso del huerto hidropónico, proporcionándoles los cuidados y la atención necesarios durante su desarrollo.

Además, se demostró que es posible aprovechar un espacio reducido para el cultivo de espinaca y fresa utilizando el método de hidroponía. Con la cosecha obtenida, se elaboraron bocadillos saludables que fueron probados por los alumnos, quienes mostraron aceptación y agrado por su sabor, evidenciando una disposición positiva hacia el consumo de estos alimentos.

 

Análisis de datos y discusión:

Sobre el cultivo

En el proyecto participaron 3 alumnos, quienes trabajaron con un sistema de bolsas de cultivo hidropónico.

De las 30 bolsas sembradas:

Espinaca: germinaron 26 bolsas

Fresa: germinaron 11 bolsas

Porcentaje de germinación

Si consideramos las 30 bolsas totales:

Espinaca: 26/30 =  86.6% de éxito

Fresa: 11/30 = 36.6% de éxito

Esto muestra una diferencia significativa de aproximadamente 50% mayor germinación en espinaca comparada con la fresa.

El alto porcentaje de germinación en espinaca (86.6%) demuestra que el sistema hidropónico facilitó condiciones adecuadas de humedad y nutrición. En contraste, la menor tasa en fresa (36.6%) evidencia que no todos los cultivos responden de la misma manera bajo las mismas condiciones.

Estos resultados permiten concluir que el sistema fue funcional, pero que la elección del cultivo influye directamente en la eficiencia del proyecto.

Sobre los alumnos

Desde la etapa de germinación, los 3 alumnos (100%) mostraron curiosidad y alegría,  al observar el crecimiento de las semillas. Durante el primer mes, participaron diariamente en el riego y monitoreo de las bolsas de cultivo.

Se observó que:

Los 3 alumnos preguntaban sobre el crecimiento.

2 de 3 alumnos registraban cambios visibles en las hojas.

3 de 3 asistieron voluntariamente a revisar el sistema hidropónico.

Esto indica un alto nivel de interés y compromiso durante el proceso.

¿Mostraron interés durante el cultivo?

Desde la etapa de germinación, los 3 alumnos (100%) mostraron curiosidad al observar el crecimiento de las semillas. Durante el primer mes, participaron diariamente en el riego y monitoreo de las bolsas de cultivo.

¿Cambió su actitud hacia las plantas con el paso de los días?

Al inicio, los alumnos veían las plantas como una actividad escolar más. Sin embargo, conforme crecieron y fueron trasplantadas al sistema hidropónico:

3 de 3 alumnos comenzaron a referirse a las plantas como “nuestras plantas”.

2 de 3 mostraron preocupación cuando el nivel de agua bajaba.

3 de 3 asumieron responsabilidad en el cambio semanal del agua nutritiva.

Esto evidencia un cambio positivo hacia el cuidado y valoración de los cultivos.

¿Participaron activamente o solo observaron?

La participación fue activa.

Los 3 alumnos:

Llenaron sus 10 bolsas de vivero.

Colocaron 4 semillas en cada bolsa.

Realizaron el trasplante al sistema hidropónico.

Colaboraron en la preparación de la solución nutritiva.

Apoyaron en la cosecha.

No se limitaron a observar; estuvieron involucrados en todas las etapas del proceso.

Sobre los bocadillos

 Al finalizar la cosecha:

3 de 3 alumnos (100%) probaron los bocadillos elaborados con espinaca y fresa.

2 de 3 alumnos expresaron que les gustó el sabor de la espinaca.

3 de 3 aceptaron la fresa sin dificultad.

Esto representa una aceptación total en cuanto a disposición para probar los alimentos cultivados

¿Hubo resistencia al inicio?

Antes del proyecto:

Solo 1 de 3 alumnos (33%) mencionó que le gustaba la espinaca.

2 de 3 (67%) mostraban rechazo o indiferencia.

Después del cultivo y elaboración:

3 de 3 (100%) aceptaron probarla.

2 de 3 (67%) afirmaron que sí les gustó.

Se observa un aumento del 67% en la disposición a probar espinaca, lo que sugiere disminución de la resistencia inicial relacionada con la neofobia alimentaria.

 

El proyecto demostró que la hidroponía es una herramienta educativa, sostenible y eficaz para fomentar el consumo de frutas y verduras en niños. Al participar activamente en el cultivo de espinaca y fresa y en la elaboración de bocadillos saludables, los alumnos desarrollaron responsabilidad, aprendizaje significativo y una mayor aceptación de estos alimentos. Además, se comprobó que la hidroponía permite aprovechar espacios reducidos y producir alimentos de forma limpia y eficiente. En conclusión, la implementación de huertos hidropónicos en el ámbito escolar puede contribuir a mejorar hábitos alimenticios, promover el cuidado del medio ambiente y fortalecer actitudes positivas hacia una alimentación saludable desde edades tempranas.

Futuras líneas de investigación:

Comparar la aceptación de alimentos cultivados mediante hidroponía frente a alimentos comprados.

Evaluar el impacto a largo plazo de la hidroponía escolar en los hábitos alimenticios de los estudiantes.

Aplicar el modelo a otros cultivos (lechuga, jitomate, hierbas).

Medir cambios nutricionales en los hábitos de consumo o en la calidad nutricional antes y después del proyecto.

Integrar tecnología (sensores, riego automático) en huertos escolares.

Literatura consultada:

Bacon, F. (1627). Sylva sylvarum, or A natural history. William Lee.

Food and Agriculture Organization of the United Nations. (2013). Cultivo hidropónico. FAO.

Food and Agriculture Organization of the United Nations. (2017). Promoción del consumo de frutas y verduras para una alimentación saludable. FAO.

Gericke, W. F. (1937). Hydroponics—Crop production in liquid culture media. Science, 85(2198), 177–178. https://doi.org/10.1126/science.85.2198.177

Hoagland, D. R., & Arnon, D. I. (1950). The water-culture method for growing plants without soil. University of California, College of Agriculture.

Resh, H. M. (2013). Hydroponic food production (7th ed.). CRC Press.

Taiz, L., Zeiger, E., Møller, I. M., & Murphy, A. (2015). Plant physiology and development (6th ed.). Sinauer Associates.

ANEXOS

Lista de siglas

  1. NFT: Nutrient Film Technique

Técnica de Película Nutriente. Sistema hidropónico en el que una fina capa de solución nutritiva circula continuamente por las raíces de las plantas.

  1. ODS: Objetivos de Desarrollo Sostenible

Conjunto de metas propuestas por la ONU para promover el desarrollo sostenible, el cuidado del medio ambiente y el bienestar social.