Ciencias Sociales y Humanidades

PK-SH-183-CYVENTAJAS DE LA PRÁCTICA DE LA YOGA

Salud y Bienestar

Asesor: MARIA ALEJANDRA ROMO SABUGAL

Pandilla Kids (3ro., 4to., 5to. y 6to. Año de primaria)

Mateo Elian López Romero[Manatí]

Resumen

Esta disciplina tiene sus inicios como una práctica espiritual sin embargo el yoga moderno se ha enfocado más en posturas físicas, técnicas de respiración y meditación, permitiendo enseñar a la mente a dirigir sobre un solo objeto.

En este sentido el objetivo central del yoga es generar y fortalecer la conexión entre el ser humano y el universo, a través de las posturas, los movimientos correctos y la respiración adecuada de esta manera se logra estar en perfecta armonía, tanto a nivel físico como espiritual.

Por lo tanto, el yoga ha llegado para enseñarnos a lidiar con los problemas derivados de una vida acelerada y competitiva, a través de la práctica de asanas o estiramientos físicos pues se vigoriza el cuerpo y se calma la mente. Además son bien conocidos sus efectos beneficiosos sobre el sistema óseo, endocrino, circulatorio y nervioso balanceándolos y equilibrándolos.

Es por ello que ante la situación en la que vivimos en un mundo tan agobiante con guerras y pandemias y demás situaciones presentadas en este siglo XXI que para controlar los niveles de ansiedad y estrés es importante que realicemos este ejercicio pues ofrece una forma eficaz de relajarse ya que esta posibilita una concentración absoluta contigo mismo y el entorno que nos rodea.

Finalmente es trascendente destacar que gracias al trabajo realizado con el ejercicio de la yoga  se desarrolla una actitud de auto cuidado del cuerpo y la mente, de respeto y sobre todo de  aceptación de uno mismo, ya que durante siglos se ha ido transformando y se ha adaptado al tiempo en que se realiza, de tal modo que  ayuda al individuo a tener una relación más armónica con su cuerpo, su mente y sus emociones, dejándonos así una disciplina que conecta el cuerpo, la respiración y la mente para liberar todo estrés, lo cual contribuye a que se alcance un estado de mayor bienestar del cuerpo y mayor conexión tú interior.

 

 

 

 

Pregunta de Investigación

¿Cómo es que el yoga ayuda a mantener un cuerpo saludable?

Planteamiento del Problema

En la actualidad las personas estamos bajo estrés constante debido a diferentes circunstancias entre las que destacan los aspectos económicos, laborales, familiares, entre otras.  Por lo que es importante conocer alternativas para mantener un equilibrio entre mente y cuerpo, ejemplo de una de ellas es la práctica de la yoga ya que esta ayuda para reducir la inestabilidad emocional de las personas como la ansiedad, paranoia y otros derivados suscitados con esta pandemia por COVID-19 pues ha ayudado a algunas personas a controlar el estrés, mejorar la salud mental, perder peso o dejar de fumar.

El yoga puede ayudar a disminuir el dolor y los síntomas de la menopausia y en estudios realizados a adultos mayores y personas con cáncer, les mejoró el sueño, además  el yoga puede ayudar a las personas con dolor lumbar crónico y algunos expertos ahora lo recomiendan como un tratamiento de primera línea para el dolor lumbar, entre otros tratamientos no farmacológicos.

Son tantos los beneficios que aporta el yoga a nivel físico, mental y emocional, que se dice que su práctica habitual puede cambiarnos la vida. Basta dedicar diez minutos al día antes de acostarnos para que mejoren nuestros hábitos de sueño. Además, a medida que practiquemos durante más tiempo, alcanzaremos un profundo estado de bienestar y empezaremos a notar los beneficios que nos servirán de estímulo para seguir avanzando y poco a poco empezaremos a ser más conscientes no solo del cuerpo y la mente, sino de sus necesidades, lo que nos ayudará a comprender cuáles son las asanas (posturas) que nos vienen mejor en cada momento.

Antecedentes

Origen y evolución del yoga

No es fácil precisar con exactitud el origen histórico del Yoga. Algunos autores consideran que tiene una antigüedad de más de 5000 años. Otros, por el contrario, afirman que tiene su origen dentro del marco de los “Veda”. Pero resulta más que evidente que el Yoga, entendido como una actitud personal de búsqueda y desarrollo interior, es muy anterior a dichos textos, aunque las técnicas yóguicas que hoy en día se conocen es muy posible que no sean tan antiguas.

Las primeras referencias proceden de descubrimientos arqueológicos excavados en el valle de Indo (actual Pakistán) donde se encontraron varios sellos de piedra y numerosas figuritas de personas realizando posturas yóguicas y de meditación. Tal descubrimiento lo relaciona con la civilización de Indus-Sarasvati.

La civilización de Indus-Sarasvati también dio a luz a los textos antiguos conocidos como los Vedas, que son las escrituras más antiguas del mundo. Los Vedas son una colección compuesta de himnos que contienen las enseñanzas más ancestrales del yoga y se los considera como revelaciones divinas.

El “Rigveda” y el “Atharvaveda” son los textos clásicos que mencionan por primera vez el Yoga y aunque no revelan sus prácticas sí aluden a conceptos clásicos del Yoga.

Entre 1800 y 1500 A.C., aparecieron unos textos llamados Upanishads, que son los últimos “Veda” y que contienen la esencia de éstos. En los Upanishads el Yoga adquiere una base sólida y una forma definida. La esencia de los Upanishads se encarga de explicar cómo el Ser (la esencia de uno mismo) solo puede conocerse a través de la Unión (Yoga), y no por la especulación. El Ser no puede realizarse fuera de uno mismo, sino en nuestro interior más profundo. En ellos se explica también el yo trascendental (atman) y su relación con la realidad última (brahman).

Los Upanishads describen la energía (prana), los canales energéticos (nadis), la energía primordial que yace dormida en la base de la columna vertebral, la meditación, el espíritu del Karma Yoga (el yoga de la acción), la regulación de la respiración (pranayama), el mantra OM, etc. Sin embargo, aunque estos textos desarrollan una amplia información lo hacen de forma desordenada ya que su interés no residía tanto en enseñar como en inspirar y sugerir.

Cerca de el año 500 A.C., fue escrito el Bhagavad-Gita (El Canto del Señor) dentro del poéma épico “El Mahabharata”.

En él se explican las cuatro ramas principales del Yoga:

1.- Karma Yoga, el Yoga de la acción,

2.- Bhakti Yoga, el Yoga de la devoción.

3.- Jnana Yoga, el Yoga del conocimiento y, finalmente,
4.- Raja Yoga, el Yoga de la interiorización, cuya traducción original sería: Yoga Real. El Bhagavad-Gita se le puede considerar como la primera escritura dedicada en su totalidad al Yoga. Este texto, considerado sagrado, de 700 versos expresa a través de una conversación entre Arjuna y el dios Krishna la noche antes de la gran batalla final entre los Pandavas y los Kauravas, un mensaje de entrega a la voluntad divina que está por encima de la humana.
Patanjali escribe 300 años A.C. los Yoga Sutras definiendo los ocho pasos que llevan a la iluminación (samadhi). Este texto de 195 aforismos marca la frontera entre el Yoga pre-clásico y el clásico.

Los ocho pasos del yoga clásico son:

  • Yama, código de conducta social.
  • Niyama, código de conducta personal.
  • Asana, postura física.
  • Pranayama, regulación de la respiración.
  • Pratyahara, interiorización.
  • Dharana, concentración.
  • Diana, meditación.
  • Samadhi, superconsciencia.

La milenaria cultura del Yoga debe su evolución a los sabios de la antigüedad, que desarrollaron y aplicaron sus enseñanzas de acuerdo a las características de su época. En la antigüedad, las enseñanzas eran reveladas secretamente de maestro a discípulo, en una cadena que ha llegado hasta nuestros días. Con el paso del tiempo, gran parte de las enseñanzas fueron transcritas, pero por otra parte permanece oculta y solamente puede accederse a ellas a través del contacto directo con un maestro.

En la época moderna

En la actualidad, el yoga se dirige a personas de todas las edades y de todas las condiciones físicas pero en realidad está muy alejado de la esencia original que tendría mucho más que ver con el ascetismo y la contemplación.

El capitalismo tiene la (mala) costumbre y la capacidad de hacerse con todo tipo de subculturas y valores –ya sean artísticos, espirituales, éticos– y convertirlos en modas. Es capaz de desarraigar a las personas, hacerlas perder sus tradiciones y reemplazarlas por unas pseudo costumbres y creencias creadas con fines comerciales, la mercantilización de todo. Sin duda, uno de los casos más notables de los últimos tiempos es el yoga.

Esta práctica se ha convertido en una industria multimillonaria a la altura, y muchas veces como parte de ella, de la cultura del fitness y el wellness. Esto no tiene porque ser algo negativo, pues depende en gran parte de la visión de la vida o de las creencias que tenga cada persona, pero es interesante ser conscientes de que lo que la disciplina a la que en muchos casos estamos enganchados, poco tiene que ver con el yoga original.

También hay que señalar, que el hecho de que el yoga globalizado que practicamos en occidente esté muy alejado del yoga original de India, no significa que su práctica no sea positiva o que no algunas excepciones de maestros que promuevan formas de yoga cercanas a la “esencia” del yoga.

Es importante tener en cuenta que no existe un único yoga, un yoga auténtico, superior al resto. La historia del yoga, como la ha estudiado Mark Singleton, es una historia dinámica, de innumerables cambios e innovaciones (pese a que en India muchos hablan de un yoga eterno, revelado). Así que algunas personas verán el yoga moderno basado en las posturas o yoga globalizado como una nueva etapa en la evolución del yoga. El propio primer ministro indio Nehru, hace algunas décadas ya, declaró que el yoga tenía que recurrir a la ciencia para evolucionar.

Dicho esto, es justo indicar que existen una serie de características esenciales que comparten los diferentes tipos de yoga practicados en India. Algunos maestros yoguis o ascetas hablan incluso de dos tipos de yoga: el “yoga” (refiriéndose al yoga globalizado que ven más como una forma de gimnasia o de practicar ejercicio físico) y el “yog”, usando la palabra en hindi equivalente al sánscrito “yoga”.

El yoga moderno es visto como una forma de obtener dinero y celebridad entre sus devotos. Como una traducción y reinterpretación de esta disciplina que se adapta al contexto de una sociedad que prioriza el culto al cuerpo y que piensa en términos de ciencia, psicología, fitness, wellness, etc., encajando en este modelo socioeconómico.

Los profesores de Oxford, James Mallinson y Mark Singleton, han realizado una serie de estudios etnográficos y textos académicos que recogen en el proyecto de investigación que nos permiten entender tanto la historia del yoga como su panorama contemporáneo.

Además de obtener su doctorado en sánscrito por la Universidad de Oxford, Mallison ha sido iniciado en la escuela de los Ramanandi Tyagis y ha vivido con ascetas en India por algunos años, siendo reconocido por haber demostrado las raíces budistas del hatha-yoga.

Las primeras menciones del yoga se producen en el Mahabharata, un extenso texto épico-mitológico de la India. Anteriormente el término había sido usado, pero no con la misma connotación de una disciplina espiritual.

En este escrito se habla del yoga como una serie de técnicas que conducen a la unión con la divinidad o al estado de liberación (moksha), de la que se desprenden tres caminos (margas) o yogas para alcanzar la unión con lo divino: la contemplación, la acción y la devoción.

En la historia del pensamiento religioso surgido en la India, es muy complicado poner fechas a los textos, por lo que no podemos afirmar cuándo se compuso exactamente este texto que cuenta además con varias fases de composición. Sin embargo, si que poco después se publicó el el primer gran texto del yoga, los Yoga sutras de Patanjali, del cual se deriva la práctica conocida en occidente como ashtanga-yoga o yoga de los ocho miembros.

Los niyamas son conductas de purificación tanto física como mental que deben hacerse. Entre los cinco niyamas de Patanjali encontramos cosas que van en contra de la filosofía occidental, como la contemplación o adoración de la divinidad suprema (renunciando a la identidad individual) o la práctica de austeridad y férrea disciplina… La regulación de la conducta y del cuerpo es la precondición de la práctica.Tomando en consideración los ocho miembros o elementos del yoga clásico podemos ver rápidamente por qué el yoga que se práctica en Occidente está muy alejado del yoga clásico. El yoga de Patanjali tiene como precondición la práctica des yama y niyama. Los yamas son restricciones a las cuales los practicante debe someterse. Estas restricciones son similares a los cinco preceptos budistas –no matar, no robar, abstenerse de tener sexo, no intoxicarse, no mentir– . Y de hecho existen buenas razones para creer que el budismo fue una importante influencia en el yoga de Patanjali.

Esto nos habla de que en el origen el yoga tiene que ver con algo similar a una vida religiosa, monástica o ascética, alejada de los placeres mundanos, generalmente dentro de una escuela y bajo la tutela de un maestro. Por supuesto esto no es así en occidente, donde los estudios de yoga no exigen purificaciones ni el cumplimiento de estos principios.

Los ocho miembros del yoga de Pathanjali se dividen en externos e internos. Entre los cinco externos encontramos las “asanas” o posturas físicas, las cuales se practican una vez que se han cumplido los aspectos de conducta y disciplina moral. La función de las posturas es simplemente relajar al cuerpo y hacerlo más flexible para poder practicar largas horas de meditación. Un yogi, para la tradición budista y en general para la tradición de Patanjali, es alguien que medita, no alguien que hace una serie de posturas.

El yoga clásico busca ir más allá del cuerpo físico, al que considera como un mero instrumento —incluso, a veces, como un obstáculo—, un vehículo, pero nunca lo posiciona al mismo nivel que la realidad espiritual hacia la que se dirigen todo el trabajo y esfuerzos.

La otra gran influencia del yoga actual es el hatha-yoga. Gran parte del yoga que se practica en Occidente viene del hatha-yoga (término que significa “yoga de la fuerza” o “yoga forzoso”). Las posturas físicas son características del hatha-yoga, punto de encuentro con el yoga moderno.

Sin embargo, también el hatha-yoga prioriza los logros espirituales, sometiendo al cuerpo a enormes mortificaciones. Mallinson ha demostrado que el hatha-yoga se desprende del budismo tántrico y del tantra en general. El uso de prácticas transgresoras –como la magia, la alquimia, el sexo, etc. – para alcanzar con mayor celeridad el estado de liberación, caracteriza al tantra.

De aquí surgen algunas de las técnicas que conocemos relacionadas con la energía kundalini o con la alquimia interna, pero alejadas de la finalidad única del yoga: yoga es siempre el yoga. Esto es, la unión o liberación espiritual, por encima del mero utilitarismo que caracteriza el yoga globalizado cuyo fin es tener un cuerpo más bello o más sano. Cuerpo que se usa no para tener un logro espiritual, sino para alcanzar estatus y prosperidad mundana.

La académica italiana Daniela Bevilacqua, quien ha hecho una importante investigación de campo en India, confirma que para los yoguis fieles a la tradición, las asanas tienen la función solamente de “disciplinar el cuerpo”, con el beneficio de permitir que «el cuerpo logre soportar la práctica meditativa sin distracción o tensión física».

Sin embargo, Bevilacqua apunta que en occidente hay un apego al logro de la postura, como una señal tangible de progreso en la práctica, mientras lo espiritual no es visible. Centrándonos de nuevo en la búsqueda de estatus o mejora de la imagen que queremos tener de nosotros mismos.

La propia Bevilacqua afirma que a pesar de practicar yoga globalizado, no se atrevería a autodenominarse practicante de yoga, al ser consciente del abismo existente entre esta forma de yoga y el yoga ascético de India.

«Habiendo pasado tiempo con ellos, me doy cuenta que no puedo usar esa palabra: no sigo yama ni niyama, y no tengo la fe necesaria para hacerla mi disciplina espiritual», afirma.

Sin embargo después de hacer mención a esta breve evolución del yoga se puede decir que cada región lo va a desarrollar de acuerdo a su cultura, contexto y propias necesidades y dentro de las más conocidas y practicadas por el mundo están:

  • El Vinyasa Yoga;
  • El yoga dinámico;
  • El Ashtanga Yoga;
  • El Yoga Nidra;
  • El Kundalini Yoga;
  • El Iyengar Yoga;
  • El Yoga prenatal;
  • El Karma Yoga;
  • El Natha Yoga;
  • El Bikram Yoga (también llamado Hot Yoga);

De tal manera que esta disciplina es ideal para combatir el estrés y los dolores por lo que será importante que cada sesión de yoga se divida en diferentes fases (relajación, ejercicios de respiración, estiramientos, meditación, posturas de yoga que favorecen una cierta flexibilidad del cuerpo y recitación del mantra) esto con la finalidad de tener una práctica completa capaz de energetizar y estabilizar la mente y el cuerpo.

 

Por otra parte, la infancia es el período en el cual más crecemos, nos desarrollamos y creamos nuestros propios hábitos. El yoga ayudará al fortalecimiento de los músculos y a mantener la elasticidad, además que desde temprana edad podría significar la costumbre de mantenerla durante el resto de la vida y disfrutar de sus beneficios en cada etapa. Es importante que al trabajar con los niños sean sesiones cortas para que no se aburran, además de enfocarlo como un juego.

Esta práctica fortalecerá el vínculo entre los padres y el hijo por ejemplo cuando son bebes es importante que  durante las sesiones, se hable con el bebé y sonreírle, por lo que las sesiones deben iniciar con masajes en los pies, luego en las piernas y brazos hasta llegar a la cabeza de tal manera que una sesión para bebés puede empezar con una duración de 20 minutos y puede ir extendiéndose a 45 o 60 minutos, a medida de que vamos creando el hábito con el bebé.

Los niños de 4 años pueden hacer yoga por sí mismos, aunque bajo la supervisión de un adulto. A esa edad ya son capaces de entender cada ejercicio, mantener un buen nivel de concentración y realizar las posturas adecuadamente sin riesgo de lesionarse.

Esta es una edad en la que los niños tienen mucha energía y quieren saber sobre todo lo que les rodea. Esta práctica les ayudará a tranquilizarse y relajarse gracias a los ejercicios de respiración.

Yoga en la adolescencia

La adolescencia es, sin dudas, una etapa de cambios, desde el cuerpo hasta la percepción del mundo y el estado de ánimo. Practicar yoga ayuda a sobrellevar estos cambios.

Nuevamente, los ejercicios de respiración son muy útiles, por ejemplo, antes de un examen. Además, existen posturas especialmente diseñadas para combatir la inseguridad sobre su cuerpo que está cambiando, la incertidumbre de no saber bien a dónde pertenecen, y las vacilaciones acerca de sus creencias y su futuro. Se consideran necesarios de 5 a 10 minutos en cada posición para lograr buenos resultados.

En este sentido el cambio espiritual que genera practicar yoga se notará con su práctica regular. Pero a corto plazo, las principales ventajas son las siguientes:

Aumenta la capacidad de los pulmones

La respiración es un elemento clave en la práctica de yoga, ya que ayuda a oxigenar el cerebro y realizar las posturas o asanas correctamente. En concreto, es la respiración abdominal la que contribuye en mantener el equilibrio y da fuerza para realizar y mantener las posturas.

El respirar profundamente, inhalando y exhalando por la nariz, fortalece la resistencia de los músculos respiratorios, según afirma un estudio publicado en la revista Indian Journal of Physiology and Pharmacology.

Con esto, podría reducirse la incidencia de enfermedades respiratorias, y hasta el cerebro sería capaz de pensar más rápido, gracias al oxígeno que ingresa al cuerpo. El oxígeno es el combustible del organismo, por lo que el yoga alimentará los pulmones de aire y sentirás los cambios en tu respiración.

Mejora tu sistema respiratorio

La respiración es uno de los pilares fundamentales en la práctica de yoga. Por eso una de las primeras cosas que se aprende cuando se empieza a hacer yoga es a respirar correctamente, es decir, inspirando por la nariz en lugar de hacerlo por la boca (que es lo más habitual). Además, se realiza una respiración diafragmática que incrementa la oxigenación celular con todos los beneficios que conlleva; mejora la circulación sanguínea (algo que influye positivamente en nuestro organismo), relaja la musculatura, equilibra el ritmo cardíaco y también del sistema nervioso.

Según diversos estudios, se modifica tu ADN

Uno de ellos es de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, y en él se afirma que el yoga (y también la meditación) es capaz de modificar nuestra genética. Esto se debe a un cambio positivo en las funciones metabólicas celulares. Es decir, el yoga ayuda a que se prolongue la vida de las células de ADN, aumentando la esperanza de vida y reduciendo el riesgo de padecer enfermedades crónicas.

Mejora tu equilibrio corporal

El equilibrio es muy importante en yoga para poder realizar las diferentes posturas. Para conseguirlo se ejercita la conciencia que tenemos sobre nuestro propio cuerpo en cada momento. Así, poco a poco, se logra una mejor alineación corporal, realizando en cada momento las correcciones que sean necesarias para alcanzar la posición adecuada. La mejora de nuestro equilibrio es muy importante para prevenir futuras caídas con el paso de los años.

Te vuelves más flexible

El aumento de la flexibilidad es algo que se nota enseguida, aunque lleves poco tiempo practicando. Y esto es más importante de lo que parece a simple vista, porque la flexibilidad corporal nos ayuda a prevenir posibles lesiones, tanto a la hora de hacer ejercicio como en nuestra actividad diaria habitual. Si se nota el cuerpo demasiado rígido al principio no hay que preocuparse, es normal si se está empezando. Pero con un poco de constancia no se tarda en sentirse más flexible. Como consecuencia de ello, se refleja cómo van desapareciendo muchos dolores, normalmente musculares, causados por las tensiones del día a día y las malas posturas.

Se refuerza tu sistema inmunológico

Algunas posiciones para comenzar con la práctica del yoga son:La razón de esto la tenemos en la hormona del estrés, es decir, el cortisol, cuyos niveles en nuestro organismo se reducen al practicar yoga. Según se ha comprobado, unos niveles elevados de cortisol en sangre producen alteraciones en el sistema inmunológico, por lo que el yoga te hace más resistente ante las enfermedades. Además, el cortisol en niveles altos puede causar aumento de peso, cambios de humor, problemas para conciliar el sueño o molestias digestivas. Así que, practicando yoga, no solo reducirás tus niveles de estrés, sino que cuidarás de tu salud en general.

Postura de la montaña: Párate con los pies juntos, hombros relajados, el peso distribuido a través de las plantas de los pies, los brazos a los costados, mentón y vista hacia al frente.

Postura del árbol: Comienza con la postura de la montaña, flexiona la rodilla derecha y coloca la planta del pie derecho en la parte interior del muslo izquierdo, entre la rodilla y la ingle. Alza los brazos por encima de la cabeza y junta las palmas de las manos. Por último, relaja los brazos y centra la atención en un punto en el suelo. Realiza entre 6 y 8 respiraciones y después repite el ejercicio con la pierna contraria.

Postura del niño: Siéntate sobre los talones, gira el dorso hacia delante, de forma que tu frente descanse frente a ti. Baja el pecho hacia las rodillas tanto como puedas, extendiendo los brazos delante de ti, mantén la postura y concéntrate en la respiración. Al finalizar la práctica no se debe olvidar dar las gracias.

 

Objetivo

Dar a conocer los beneficios de practicar yoga desde una edad temprana para fomentar la conciencia de mantener un cuerpo saludable.

Justificación

Me intereso el yoga ya que hoy en día las presiones, el estrés cotidiano y los malos hábitos han contribuido a que se susciten varias enfermedades en el ser humano derivadas de tanto acelere y preocupaciones cotidianas siendo estas  cardíacas, mentales, respiratorias, entre otras. De este modo el yoga como toda actividad física, contribuye al bienestar del cuerpo ayuda a lograr un mayor control mental y a centrarte en el momento presente, entre otros beneficios.

Hipótesis

Si practicamos yoga entonces nuestra mente y cuerpo se equilibran logrando un bienestar en el ser humano que le permite contribuir en la sociedad y favorecer la convivencia.

Método (materiales y procedimiento)

Se utilizó la herramienta de encuesta para determinar la viabilidad de practicar yoga como un ejercicio para equilibrar la condición del ser humano (mente y cuerpo), dicho muestreo se aplicó a 30 personas que practican yoga en diversos lugares del Estado de México.

 

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Resultados

De acuerdo con los datos obtenidos de las 30 personas encuestadas nos indica que el 50% práctica yoga desde hace más de 6 meses en un horario preferentemente matutino con un aproximado de 5 horas a la semana donde gracias a este trabajo se ha fortalecido su cuerpo y mente, además han visto mejores beneficios una vez que se complementa la actividad con una alimentación basada en frutas y verduras, de tal manera que la yoga puede realizarse desde una edad temprana hasta la adultez pues las ventajas se ven reflejadas a corto plazo.

 

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Discusión

Conclusiones

El yoga se ha vuelto una práctica de sanación creada para guiarnos a conectar con lo que somos y así ampliar nuestra conciencia. En este proceso se dice que todo ser humano estamos conformados por tres partes:

  • El cuerpo físico
  • El cuerpo energético
  • El cuerpo mental

Por lo tanto en yoga se aprende a trabajar con ellos y siendo constantes se puede lograr una transformación interna.

Durante esta época que estamos viviendo en un acelere constante, donde estamos saliendo de una pandemia COVID-19, estrés por parte económica y desempleo y por si fuera poco con países con conflictos bélicos, lo mejor es canalizar nuestra energía hacia algo positivo, que nos pueda favorecer mental y físicamente y la práctica de la yoga como se puede observar con los resultados analizados beneficia en los hábitos alimenticios, en la condición física, en la manera de responder ante las diversas situaciones presentadas en la cotidianidad, pues nuestra mente aprende a desechar lo que no es importante para nuestra vida.

En este sentido la mayoría de los encuestados coincidió en que la práctica de yoga mínimo una hora a la semana preferentemente en la mañana nos lleva a tener una vida más saludable y estable por lo que es muy favorable que desde una edad temprana se aprenda esta disciplina que es muy fácil de llevar a cabo pues en la actualidad hay tutoriales en las diversas plataformas como youtube, spotify, tik tok, etc., donde se observan ejercicios los cuales se pueden realizar en casa utilizando objetos sencillos y de fácil acceso.

Finalmente lo más importante para el ser humano es estar bien en mente y cuerpo pues estando saludable se puede enfrentar cualquier adversidad que se presente en la vida.

 

 

 

Bibliografía

Summary

Research Question

Problem approach

Background

Objective

Justification

Hypothesis

Method (materials and procedure)

Results

Discussion

Conclusions

Bibliography