Equipo [MACETAS BIODEGRADABLES MULTIVITAMINICAS] DANTE EMILIANO MOLINA RUIZ[LECHUZA ], REGINA MONTSERRAT LEAL [MENDOZA]
El presente proyecto surge ante la necesidad de cuidar el medio ambiente y disminuir la contaminación causada por el uso excesivo de plásticos en la vida diaria, así mismo disminuir la compra de vitaminas, fertilizantes o sustratos especiales los cuales son costosos. Actualmente, muchas macetas utilizadas para sembrar plantas están fabricadas con plástico, un material que tarda cientos de años en degradarse y que, al ser desechado, contamina el suelo, el agua y el aire.
Asimismo, la realización de este trabajo contribuye al desarrollo de valores como la responsabilidad, el respeto por la naturaleza y el trabajo en equipo. Aprendiendo de forma práctica, que pequeñas acciones pueden generar grandes cambios en el cuidado del planeta.
presente investigación se enfocó principalmente en promover el cuidado del medio ambiente mediante la reducción del uso de materiales contaminantes, especialmente el plástico, el cual tarda muchos años en degradarse y afecta negativamente a los ecosistemas así como lograr una nutrición en las plantas a base de vitaminas naturales que ayudaran al crecimiento sano de la misma
Para la elaboración de macetas biodegradables multivitamínicas con materiales reciclados se buscó reutilizar residuos que normalmente se desechan, evitando que terminen en basureros, calles, ríos o mares. De esta manera, se fomentó el reciclaje y el aprovechamiento responsable de los recursos naturales de la misma manera los elementos básicos para su elaboración son agentes naturales que cuentan con un grado vitamínico que ayudara al fortalecimiento de la planta
Asimismo, el proyecto impulsó el uso de alternativas ecológicas que no dañan el suelo ni el agua, ya que las macetas biodegradables se integran de forma natural al ambiente sin liberar sustancias tóxicas. Esto contribuye a la conservación de los ecosistemas y al bienestar de plantas y animales.
Otro aspecto importante es la formación de conciencia ambiental en la comunidad escolar, ya que uno de los objetivos es crear en los estudiantes mediante la práctica, la importancia de reducir, reutilizar y reciclar. Estas acciones fortalecen valores como el respeto por la naturaleza, la responsabilidad y el compromiso social.
Además, al permitir el trasplante directo de las plantas junto con su maceta, se evita el desperdicio de materiales y se protegieron las raíces, favoreciendo el crecimiento saludable de las plantas y el uso eficiente del agua y la tierra.
Finalmente, esta investigación demostró que pequeñas acciones, como fabricar macetas biodegradables, pueden generar un impacto positivo en la protección del medio ambiente, contribuyendo a la construcción de una cultura ecológica orientada al desarrollo sustentable y al bienestar de las futuras generaciones.
This research mainly focused on promoting environmental care by reducing the use of polluting materials, especially plastic, which takes many years to decompose and negatively affects ecosystems.
Through the production of biodegradable pots made from recycled materials, the project aimed to reuse waste that is usually thrown away, preventing it from ending up in landfills, streets, rivers, or oceans. In this way, recycling and the responsible use of natural resources were encouraged.
Likewise, the project promoted the use of eco-friendly alternatives that do not harm soil or water, since biodegradable pots naturally integrate into the environment without releasing toxic substances. This contributes to the conservation of ecosystems and the well-being of plants and animals.
Another important aspect is the development of environmental awareness within the school community, as one of the main goals is to teach students, through practice, the importance of reducing, reusing, and recycling. These actions strengthen values such as respect for nature, responsibility, and social commitment.
In addition, by allowing plants to be transplanted directly along with their pots, material waste is reduced and roots are protected, promoting healthy plant growth and efficient use of water and soil.
Finally, this research showed that small actions, such as making biodegradable pots, can create a positive impact on environmental protection, contributing to the development of an ecological culture focused on sustainable development and the well-being of future generations.
Key words:
Biodegradable
eco-friendly
sustainable
reusing
Inin tlatlamachtiliztli ticchīhua para ticpalehuīz in tlalticpac.
Ticchīhua macetas ica papel reciclado.
Amo ticpolōa plástico.
In xochitl moscaltia cualli.
Tictlamachtīzqueh in pipiltin para ticmopalehuīz in atl huan in tlalli
Este proyecto tiene como propósito cuidar el medio ambiente mediante la elaboración de macetas biodegradables hechas con materiales reciclados y naturales así mismo lograr que los agentes naturales que se usaran para la elaboración de las mismas tengan cierto grado vitamínico ayudando a la planta a absorber las sustancias útiles y ayuden al crecimiento de la planta de una forma mas fuerte y sana. Se investigo como estos materiales pueden sustituir al plástico, el cual tarda muchos años en degradarse y contamina el suelo.
Durante el proyecto, fabricaron sus propias macetas ecológicas y sembraron plantas en ellas para observar su crecimiento. Con esta actividad, aprendieron sobre el reciclaje, la importancia de reducir los desechos y como pequeñas acciones pueden ayudar a conservar la naturaleza.
El uso de macetas biodegradables demuestra que es posible crear productos útiles, económicos y amigables con el medio ambiente.
El presente proyecto surge ante la necesidad de cuidar el medio ambiente y disminuir la contaminación causada por el uso excesivo de plásticos en la vida diaria, así mismo disminuir la compra de vitaminas, fertilizantes o sustratos especiales los cuales son costosos. Actualmente, muchas macetas utilizadas para sembrar plantas están fabricadas con plástico, un material que tarda cientos de años en degradarse y que, al ser desechado, contamina el suelo, el agua y el aire.
Asimismo, la realización de este trabajo contribuye al desarrollo de valores como la responsabilidad, el respeto por la naturaleza y el trabajo en equipo. Aprendiendo de forma práctica, que pequeñas acciones pueden generar grandes cambios en el cuidado del planeta.
En la actualidad, muchas personas utilizan macetas de plástico para sembrar plantas. Sin embargo, el plástico contamina el medio ambiente, ya que tarda muchos años en degradarse y genera basura que daña la tierra, el agua y a los animales de la misma forma las personas tienen que comprar vitaminas, sustratos especiales y cuidados extra especiales para el crecimiento de la planta
Por esta razón, surge la necesidad de investigar y proponer soluciones sencillas, económicas y amigables con el medio ambiente, que puedan ser utilizadas desde edades tempranas.
Si las plantas se siembran en macetas biodegradables multivitaminicas, entonces su crecimiento será similar o mejor que en macetas de plástico, debido a que permiten una mejor absorción de agua y aire en las raíces y disminuirá la cantidad de residuos contaminantes en el entorno.
Elaborar macetas biodegradables utilizando materiales reciclables y naturales, que permitan el crecimiento adecuado de las plantas y, al mismo tiempo, disminuyan la contaminación causada por el uso de plásticos.
Con este proyecto se busca fomentar el cuidado del medio ambiente, promover la conciencia ecológica y demostrar que es posible crear productos útiles y sostenibles a partir de materiales que normalmente se desechan.
Procedimiento para la elaboración de macetas orgánicas:
Primero, fécula de maíz se va a hacer en agua con engrudo y se deberá recopilar la composta obtenida del café de grano.
Posteriormente, esta deberá colocarse al sol hasta que se encuentre completamente seca, asegurando la eliminación de humedad.
De manera paralela, se recolectan las cáscaras de huevo de gallina, las cuales deben lavarse cuidadosamente para eliminar cualquier residuo. Una vez limpias, se trituran y se exponen al sol durante varios días hasta que estén totalmente secas, con el objetivo de prevenir la aparición de hongos.
Cuando ambos ingredientes principales se encuentren completamente secos, se procede a la preparación de la mezcla. Para facilitar la manipulación del material y favorecer su endurecimiento, se utilizará fécula de maíz y agua como aglutinantes naturales.
El proceso comienza mezclando una taza de fécula de maíz con una taza de cáscara de huevo pulverizada. Esta mezcla se logra colocando ambos ingredientes en una licuadora hasta obtener un polvo fino y homogéneo. Posteriormente, se agrega agua de manera gradual hasta alcanzar una consistencia espesa, similar a una masa moldeable.
A continuación, se incorporan una o dos cucharadas soperas de café previamente seco a la masa, amasando cuidadosamente hasta integrar todos los ingredientes de forma uniforme.
Una vez lista la mezcla, se vierte en los moldes previamente preparados y se deja secar durante aproximadamente dos días. Transcurrido este tiempo, se procede al desmolde.
De esta manera, la maceta orgánica queda lista para su uso. De forma opcional, se pueden agregar colorantes naturales durante el proceso de licuado, utilizando hojas o pétalos de flores como bugambilia o rosas. También es posible emplear pigmentos naturales comestibles, garantizando que la maceta no contenga químicos que puedan afectar el desarrollo y crecimiento de las raíces.
Elaborar macetas biodegradables utilizando materiales reciclables y naturales, que permitan el crecimiento
adecuado de las plantas y, al mismo tiempo, disminuyan la contaminación causada por el uso de plásticos.
Con este proyecto se busca fomentar el cuidado del medio ambiente, promover la conciencia ecológica y demostrar que es posible crear productos útiles y sostenibles a partir de materiales que normalmente se desechan.
Producción y cobsumo responsable.
Medio Ambiente
Durante muchos años, las macetas tradicionales se han fabricado con materiales como el plástico, la cerámica o el barro. Aunque son resistentes, las macetas de plástico generan un gran problema ambiental, ya que tardan cientos de años en degradarse y contribuyen a la contaminación del planeta.
Con el aumento de los desechos plásticos, se ha buscado crear alternativas más ecológicas. En distintos lugares del mundo, estudiantes y científicos han experimentado con macetas elaboradas con materiales biodegradables, como cartón, papel reciclado, cáscaras de frutas, aserrín, fibra de coco o restos orgánicos.
Estas macetas son beneficiosas porque se descomponen fácilmente al contacto con la tierra, permiten el paso de nutrientes y ayudan al cuidado del medio ambiente.
Además, fomentan el reciclaje y la reutilización de materiales que normalmente se desechan.
Procedimiento para la elaboración de macetas orgánicas:
Primero, fécula de maíz se va a hacer en agua con engrudo y se deberá recopilar la composta obtenida del café de grano.
Posteriormente, esta deberá colocarse al sol hasta que se encuentre completamente seca, asegurando la eliminación de humedad.
De manera paralela, se recolectan las cáscaras de huevo de gallina, las cuales deben lavarse cuidadosamente para eliminar cualquier residuo. Una vez limpias, se trituran y se exponen al sol durante varios días hasta que estén totalmente secas, con el objetivo de prevenir la aparición de hongos.
Cuando ambos ingredientes principales se encuentren completamente secos, se procede a la preparación de la mezcla. Para facilitar la manipulación del material y favorecer su endurecimiento, se utilizará fécula de maíz y agua como aglutinantes naturales.
El proceso comienza mezclando una taza de fécula de maíz con una taza de cáscara de huevo pulverizada. Esta mezcla se logra colocando ambos ingredientes en una licuadora hasta obtener un polvo fino y homogéneo. Posteriormente, se agrega agua de manera gradual hasta alcanzar una consistencia espesa, similar a una masa moldeable.
A continuación, se incorporan una o dos cucharadas soperas de café previamente seco a la masa, amasando cuidadosamente hasta integrar todos los ingredientes de forma uniforme.
Una vez lista la mezcla, se vierte en los moldes previamente preparados y se deja secar durante aproximadamente dos días. Transcurrido este tiempo, se procede al desmolde.
De esta manera, la maceta orgánica queda lista para su uso. De forma opcional, se pueden agregar colorantes naturales durante el proceso de licuado, utilizando hojas o pétalos de flores como bugambilia o rosas. También es posible emplear pigmentos naturales comestibles, garantizando que la maceta no contenga químicos que puedan afectar el desarrollo y crecimiento de las raíces.

Después de realizar el experimento durante cuatro semanas, se obtuvieron los siguientes resultados:
En primer lugar, se observó que las semillas sembradas en las macetas biodegradables germinaron en un tiempo similar a las sembradas en las macetas de plástico. En ambos casos, los primeros brotes aparecieron entre el tercer y quinto día después de la siembra.
Conforme pasaron los días, las plantas en las macetas biodegradables mostraron un crecimiento constante, con tallos firmes y hojas de color verde intenso. Esto indicó que las raíces pudieron desarrollarse adecuadamente dentro del recipiente.
Además, al finalizar el experimento, se comprobó que las macetas biodegradables podían colocarse directamente en la tierra sin dañar las raíces, ya que empezaban a integrarse con el suelo de manera natural.

Después de realizar este proyecto, se concluye que las macetas biodegradables elaboradas con materiales reciclados con una alternativa viable y ecológica frente a las macetas de plástico. A lo largo del proyecto, se comprobó que las plantas sembradas en este tipo de macetas lograron crecer de manera saludable, desarrollando tallos firmes y hojas verdes.
Los resultados obtenidos confirmaron la hipótesis planteada, ya que las macetas biodegradables permitieron el adecuado desarrollo de las raíces y no afectaron el crecimiento de las plantas. Además, se observó que estas macetas comenzaron a degradarse de forma natural din causar daños al medio ambiente.
Finalmente, se concluye que pequeñas acciones, como fabricar y utilizar macetas biodegradables, pueden generar grandes cambios en la protección del medioambiente. Por ello, se recomienda promover este tipo de prácticas en las escuelas, hogares y comunidades para contribuir a un futuro más limpio y sustentable.
La cáscara de huevo molida funciona principalmente como un fertilizante orgánico de liberación lenta, rico en carbonato de calcio (96%), que fortalece la estructura de las plantas, reduce la acidez del suelo (sube el pH) y actúa como barrera física contra caracoles y babosas. También mejora el drenaje y nutre el sustrato.
La composta o posos de café de grano es un excelente abono orgánico rico en nitrógeno, fósforo y potasio, ideal para mejorar la estructura del suelo, retener humedad, favorecer la aireación y estimular el crecimiento de plantas acidófilas (como hortensias, azaleas o rosales), al tiempo que funciona como repelente natural de plagas.
La fécula de maíz (o polenta/harina de maíz) sirve en las plantas principalmente como un fertilizante orgánico natural, gracias a su aporte de nitrógeno, potasio y calcio. Actúa también como un herbicida natural que inhibe la germinación de malezas y sirve de barrera para controlar hormigas.
Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT)
Información sobre reciclaje y cuidado del medio ambiente.
Greenpeace México.
Contaminación por plásticos y alternativas ecológicas