Ciencias de los materiales

PK-CM-206-LB Pasta dental Fluorescente para niños

Asesor: Miriam Christell Rodriguez Lopez

Pandilla Kids (3ro., 4to., 5to. y 6to. Año de primaria)

Xavier Sánchez Bonilla[4° Lechuza]

Resumen

La salud, implica el bienestar de todo nuestro cuerpo, y como muchas de las cosas que nos mantienen sanos o enfermos, pasan por la boca, la salud bucal es parte primordial del bienestar del ser humano. Tal como hoy en día entendemos que naturaleza y nutrición están intrínsecamente relacionadas, y que cuerpo y mente son expresiones de nuestra biología humana, debemos también reconocer que la salud oral y la salud general son inseparables. El ignorar signos y síntomas de enfermedad y mal funcionamiento oral va en detrimento de la salud.  Por eso debemos mantener nuestros, dientes, encías y lengua libre de gérmenes y bacterias. Pero nosotros como niños debemos tener especial cuidado en usar cosas que no afecten nuestra salud, es por eso por lo que hacer uso de cosas orgánicas y lo más libre de químicos dañinos es mejor. En estos tiempos de pandemia donde estar en casa se hizo fundamental, el hacer uso de remedios caseros, para evitar salir y también el uso de cubrebocas hizo que nos diéramos cuenta de lo importante que es tener buen aliento para estar a gusto con la nariz en constante contacto con nuestro propio aliento. Y no solo para que no sea molesto olernos, sino por que también el cubrebocas es un objeto que acumula bacterias y gérmenes que provienen de nuestros dientes y encías, y que a su vez nos afectan la piel de la cara donde está puesto causando esta acumulación de calor y bacterias la aparición de granitos.

Pregunta de Investigación

¿Para qué sirve la pasta de dientes fluorescente? ¿Hará daño a la salud?

Planteamiento del Problema

A los niños no nos gusta cepillarnos los dientes y nos da flojera, y por eso tenemos muchos problemas de mal

olor, de caries y otras cosas, por eso creo que sí es entretenido la pasta que usemos nos lavaríamos más.

Antecedentes

La primera referencia que tenemos sobre algo parecido a la pasta de dientes viene de Egipto. Algunos antiguos textos de esta civilización hacen referencia a la existencia de un producto muy abrasivo (conocido como “clister”) y dotado de un intenso sabor que se fabricaba con piedra pómez pulverizada, sal, pimienta, agua, uñas de buey, mirra y cáscara de huevo. En algunos casos, y para disimular la intensidad de los ingredientes, pero sobre todo para prevenir el mal aliento y mantener los dientes blancos, se incluían hojas de menta y flores.

Alrededor del año 550 a.C., en la antigua Persia también era práctica común limpiarse los dientes, acto que no era ajeno al aseo corporal. Los antiguos persas elaboraban una mezcla a base de una tintura y agua boratada que aplicaban en los dientes y encías con un pincel, accediendo, así, a todos los rincones y recovecos de la boca, incluidos los espacios interdentales, acto que en la actualidad realizamos con pinceles interdentales que comercializan muchas marcas y con hilo dental.

En el mundo grecorromano del siglo I a.C. era común el uso de productos naturales para lavarse los dientes. Incluso se llegó a utilizar la orina humana como dentífrico, ya que ésta contiene grandes cantidades de amoníaco, lo que permite una limpieza del esmalte gracias a sus propiedades químicas y blanqueadoras. El médico latino Escribonio Largo creó una fórmula magistral que se convirtió en la primera “pasta dental” a base de vinagre, miel, sal y cristal muy machacado. Para su aplicación, se usaba una tela de algodón que se restregaba por los dientes. El botánico griego Dioscórides habla en su tratado Corpus Hipocraticum de cierto tipo de dentífrico elaborado con leche de mujer que se utilizaba mucho en Roma. De hecho, el poeta Marcial cuenta que su dentista Cascellius le facilitaba sustancias muy parecidas para su higiene bucal.

En la antigua China, los dentistas inventaron una especie de cepillo de dientes. Para su fabricación se empleaban huesos y espinas de pescado. Los árabes medievales utilizaron para la limpieza dental una mezcla de arena fina y piedra pómez como base de su higiene bucal, aunque descubrieron que era muy abrasiva y perjudicaba el esmalte. En la España del siglo XI, el médico y botánico toledano Ibn Wafid, daba, en su Libro de la almohada o Kitab al-Wisad, una receta para elaborar un dentífrico: “Hojas de menta, de albahaca, de membrillo, de melocotón, con una cantidad doble de hojas de rosa, y tierra jabonera de Toledo más hojas de cidra: se pulveriza todo, se pasa por tamiz y se usa”. En la Edad Media, la gente no tenía la costumbre de limpiarse los dientes. Este acto era una tarea reservada a los “dentistas”. En aquella época, los “maestros de curar dientes y sacar muelas” utilizaban raspadores para eliminar el tártaro o sarro dental y aplicaban polvos dentífricos. En el Nuevo Mundo, las civilizaciones precolombinas, como los mayas, emplearon sustancias naturales como la raíz de la Rauwolfia heterophyla willad, más conocida por este pueblo como chacmun, que se usaba para combatir la caries, la halitosis y las molestias dentales en general. Con el mismo fin, los mayas utilizaban diversos analgésicos bucales como las cenizas de iguana quemada viva, y el hollín pulverizado y envuelto en algodón en rama. Otro método usado por los mayas para la higiene bucal era el chicle, producto que se extraía de un árbol originario de las selvas del Petén, en Guatemala, y que conocían con el nombre de sicte.

EL DENTÍFRICO MODERNO

Las modernas pastas de dientes tienen su origen en el siglo XVIII. Un dentista llamado Peabody fue el primero en modificar la composición original de la pasta, a la que agregó jabón. El primer dentífrico comercializado en forma de polvo o pasta envasado en una caja de cerámica apareció en Gran Bretaña a finales de ese siglo. En 1850, un tal John Harris agregó un nuevo ingrediente a la composición: la tiza. En 1873, una firma norteamericana produjo en masa el primer dentífrico que se lanzó al mercado presentado en forma de polvo y envasado en un frasco de vidrio. En 1892, el farmacéutico y cirujano dental Washington Sheffield Wentworth inventó la primera pasta dental tal y como la conocemos hoy en día, dentro de un tubo plegable. Sheffield bautizó a su pasta dentífrica con el nombre de Creme dentifrice. El nombre se lo sugirió su hijo Lucius, un gran aficionado a la pintura, al ver lo prácticos que eran los envases de colores para pinturas al óleo usados por los artistas. Sheffield decidió aplicar la misma idea para su invento; nacía así el primer tubo de pasta dental.

El odontólogo Frederick McKay estudió un nuevo componente para la pasta dental tras comprobar que algunas personas presentaban pigmentaciones de color café en los dientes tras su uso continuado. Aquel nuevo compuesto era el flúor. En 1950, una multinacional norteamericana desarrolló un proyecto de investigación encabezado por Joseph Muhler, de la Universidad de Indiana, para estudiar una nueva pasta de dientes en la que el flúor fuera uno de sus compuestos principales. Los estudios revelaron que los niños de edades comprendidas entre los 6 y 16 años reflejaron una reducción del 49% en el desarrollo de caries y los adultos presentaban una reducción del deterioro de los dientes en casi la misma proporción. Hoy sabemos que el flúor es un elemento mucho más tóxico para los niños, y por ese motivo las pastas dentales infantiles tienen una tercera parte del flúor que podemos encontrar en las destinadas a los adultos.

Objetivo

Elaborar una pasta dental fluorescente de manera fácil y rápida

Justificación

Por qué no me gusta mucho lavarme los dientes, y sé que a otros niños tampoco, pensé que lo mejor si lo hacemos divertido me los lavaría más seguido.

Hipótesis

Si tenemos una pasta dental natural y fluorescente, que no haga daño a nuestro cuerpo, entonces lo podemos usar más seguido.

Método (materiales y procedimiento)

En este caso, vamos a usar lo siguiente:

 

 

  • 20 ml de agua quina

 

  • 2 a 4 cucharadas de bicarbonato de sodio

 

  • 2 a 4 cucharadas de maicena

 

  • 2 capsulas de vitamina E

 

  • 10 gotas de extracto de menta

 

  • 1 sobre de stevia

 

  • 1 lámpara de luz negra
        • 1 cucharada de aceite de coco extra virgen comestible (opcional)1 cuchara1 plato o recipiente para mezclar
          • 1 frasco de vidrio previamente esterilizado

           

     

    Para obtener la pasta, mezclar  todos los ingredientes en un recipiente mezclando hasta obtener una mezcla homogénea. Para después guardarla en el frasco, para su uso.

Galería Método

Resultados

La pasta dental, no fue tan difícil de elaborar, el olor y la consistencia son muy parecidas a la crema dental comercial, pero si me hubiera gustado un sabor diferente.

La quinina es un alcaloide que se extrae de la corteza de un árbol llamado Quina, y esta sustancia brilla bajo la luz UV debido a que el sulfato de quinina es luminiscente. Y en las siguientes imágenes podemos observar como usando la luz UV los dientes se ven brillantes.

Galería Resultados

Discusión

Conclusiones

Creo que, en definitiva, de lo que se trata es de que la higiene bucal y dental sea siempre constante, y nada mejor que elegir una pasta dental que más convenga a cada tipo de boca y de dientes, y si podemos usar uno que no tenga algo que nos haga daño, como el fluor en el caso de los niños puede llegar a ser un poco agresivo.

 

En el mercado hay información necesaria para saber elegir la mejor opción en cuanto a sabor, color, envase y el olor. Pero en este momento el auge de las cosas orgánicas y hechas en casa han tenido un gran auge, volvemos a los tiempos en donde lo hecho a mano por nosotros mismos es importante para saber que ponemos en nuestros cuerpos. Y a mismo tiempo un producto el cual debe cumplir una serie de condiciones para facilitar el efecto limpiador y aséptico, que solo el mejor  puede proporcionar a nuestros dientes.

 

Un buen dentífrico debe ser capaz de proporcionar un efecto refrescante y limpiador en cualquier boca, y si además es capaz de combatir de forma eficaz y efectiva las caries dentales, será el mejor que se pueda elegir. Mantener la boca limpia y libre de malos olores, así como dientes y encías sanas, siempre basada en una correcta higiene dental, y todo debe ir siempre con visitas al dentista esperando que sean más preventivas que otra cosa.

 

 

Creo que, en definitiva, de lo que se trata es de que la higiene bucal y dental sea siempre constante, y nada mejor que elegir una pasta dental que más convenga a cada tipo de boca y de dientes, y si podemos usar uno que no tenga algo que nos haga daño, como el fluor en el caso de los niños puede llegar a ser un poco agresivo.

 

En el mercado hay información necesaria para saber elegir la mejor opción en cuanto a sabor, color, envase y el olor. Pero en este momento el auge de las cosas orgánicas y hechas en casa han tenido un gran auge, volvemos a los tiempos en donde lo hecho a mano por nosotros mismos es importante para saber que ponemos en nuestros cuerpos. Y a mismo tiempo un producto el cual debe cumplir una serie de condiciones para facilitar el efecto limpiador y aséptico, que solo el mejor  puede proporcionar a nuestros dientes.

 

Un buen dentífrico debe ser capaz de proporcionar un efecto refrescante y limpiador en cualquier boca, y si además es capaz de combatir de forma eficaz y efectiva las caries dentales, será el mejor que se pueda elegir. Mantener la boca limpia y libre de malos olores, así como dientes y encías sanas, siempre basada en una correcta higiene dental, y todo debe ir siempre con visitas al dentista esperando que sean más preventivas que otra cosa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía

Química general, Autor Ma. Guadalupe Osuna C., Editorial Alfaomega, IPN.

 

El juego de la ciencia, Experimentos sencillos de química. Autor Louis V. Loesching, Editorial ONIRO

 

Química divertida, Aprende ciencia jugando, Autor Steven W. Moje,  traducción Claudio S,Ediciones De Mente

 

Química para niños y jóvenes 101 experimentos superdivertidos, biblioteca cienctifica para niños y jóvenes, Autor Limusa-Wiley, Editorial Noriega

 

Baca GP, Cuenca SE. Odontología preventiva y comunitaria. Principios, métodos y aplicaciones. 4a ed. España: Elsevier; 2013

 

Cuenca SE, Baca GP. Odontología preventiva y comunitaria, principios, métodos y aplicaciones. 4ªed. España: Elsevier Masson; 2013.

Carranza FA. Periodontología Clínica. 9ª ed. México: McGraw- Hill Interamericana; 2004.

 

https://www.mouthhealthy.org/es-MX/az-topics/m/mouthwash

 

https://www.listerine.es/la-rutina-enjuague-bucal/beneficios-enjuague-bucal

https://www.colgate.com/es-us/oral-health/gum-disease/chlorhexidine-gluconate-oral-rinse-what-is-ithttps://historia.nationalgeographic.com.es/a/origen-pasta-dientes_15597

Summary

Research Question

Problem approach

Background

Objective

Justification

Hypothesis

Method (materials and procedure)

Results

Discussion

Conclusions

Bibliography