Medio Ambiente

PK-B-238-JG ¿Cómo el basilisco camina en el agua y en que lo beneficia?

Acción por el clima
Vida submarina

Asesor: JESSICA DANIELA CERVANTES MARTÍNEZ

Pandilla Petit, (preescolar y 1ro. y 2do. año de primaria)

Resumen

Los basiliscos comunes son las únicas especies que pueden caminar sobre el agua.

Los basiliscos comunes pueden permanecer bajo el agua durante 30 minutos.

La mayoría de basiliscos comunes viven en las selvas tropicales de Centro América y América del Sur.

Las crías del basilisco común pueden trepar, nadar, correr en tierra y sobre el agua tan pronto como salen del cascaron.

El basilisco no parecerá un atleta, pero si este lagarto se asusta puede moverse con gran rapidez. Y no es un corredor común, el basilisco ocupa el décimo lugar de nuestra lista, porque puede caminar sobre el agua Para que una persona camine sobre el agua hace falta un milagro, pero el basilisco se basa en las leyes de la física, en primer lugar el basilisco no camina, corre a la asombrosa velocidad de 11 km/h Correr sobre el agua, exige zapatos muy especiales según nos dice el profesor de biología Paul Han Tienen escamas especiales bajo las patas, si las observamos de cerca, vemos que tienen pequeñas manchas oscuras, eso les permite sujetarse al agua y flotar sobre su superficie aprovechando la tensión de ésta.

Pregunta de Investigación

¿Cómo el basilisco camina en el agua y en que lo beneficia?

Planteamiento del Problema

¿Cómo el basilisco camina en el agua y en que lo beneficia a sus depredadores?

Antecedentes

Los basiliscos (Basiliscus) son un geénero de lagartos  de la familia corytophanidae. Los basiliscos se encuentran en la selva tropical de América Central y del Sur, desde el sur de México hasta Ecuador y Venezuela.

Se trata de lagartos similares a las iguanas, pero de aspecto más ágil y muy esbelto, y en general, de proporciones más reducidas. Se diferencian además por tener una o dos crestas normalmente una sobre la cabeza u otra, de mayor tamaño, sobre el dorso (pudiendo llegar hasta una cuarta parte de su cola). Su alimentación también es más ecléctica, consumiendo gran variedad de alimentos. De temperamento nervioso y acelerado, estos lagartos son conocidos por su capacidad para correr sobre el agua, gracias a que se mueven a una velocidad extraordinaria.

Tanto el nombre genérico, Basiliscus, como el nombre común, “basilisco”, derivan del griego basilískos (βασιλίσκος) que significa “pequeño rey”. El epíteto específico, vittatus, que en latín significa “rayado”, se dio en la décima edición de Carl Linnaeus de Systema Naturae oficial.

Los basiliscos en promedio miden 70 a 75 cm de longitud total (incluida la cola). Su crecimiento es perpetuo, rápido cuando son jóvenes y no lineales para basiliscos maduros. Sus largas velas en forma de cresta, están presente en tres puntos distintos (cabeza, espalda y cola) confieren la impresión de criaturas como dimetrodon y edaphosaurus. Su piel se desprende en pedazos.

Ponerse hecho un basilisco es mostrarse enfadado, muy agresivo; eso es lo que solía decir mi abuela, pero no lo he vuelto a escuchar en mi vida. Los basiliscos son animales mitológicos capaces de matar con una simple mirada, de ahí viene su relación con los seres humanos cuando estos se encolerizan. Sin embargo, también se llaman basiliscos los lagartos de varias especies. El basilisco común goza de una extraña habilidad y es que puede andar sobre las aguas; por eso, en algunos lugares es conocido como lagarto Jesucristo o lagarto de Jesucristo.

Shi Ton Tonia Hsieh y George Lauder, de la universidad de Harvard (Massachusetts), han explicado cómo estos lagartos Jesucristo se desplazan sobre la superficie del agua. Golpean verticalmente el líquido con sus pies, luego los mueven rápidamente hacia atrás y después los sacan del agua para llevarlos a la posición inicial. Lo más llamativo es que cuando el pie entra en el agua se crea una bolsa de aire, entre la superficie de la planta del pie del animal y el medio acuoso, que se deshace, antes de que lo abandone, mientras se mueve hacia atrás. De esta forma son capaces de recorrer distancias de unos 4,5 metros a una velocidad de 1,5 metros por segundo. Cuando pierden velocidad se hunden y nadan como cualquier otro animal. Estos lagartos, de adultos, pueden pesar unos 200 gramos.

Desde hace ya muchos años los científicos debaten sobre el origen del vuelo animal. Unos defienden la teoría de que fueron trepadores los que desarrollaron las alas para lanzarse desde los árboles contra sus presas y otros que los animales cazadores de insectos empezaron a utilizar estos apéndices para atrapar a sus víctimas o escapar de los enemigos. La discusión acerca de cómo se inició el vuelo tuvo su origen poco después del descubrimiento de lo que, durante mucho tiempo, fue el ancestro más antiguo conocido de los actuales pájaros: Archaeopteryx. Este animal vivió hace unos 150 millones de años en lo que hoy es el sur de Alemania y que entonces era un archipiélago de islas en las que el clima se asemejaba al de nuestros trópicos. En total, se han encontrado doce fósiles del Archaeopteryx y una pluma, en Solnhofen (Alemania), que podría pertenecer, o no, a estos animales. El primer hallazgo data del año 1860-61.

Las dos teorías sobre el origen del vuelo animal tratan de encontrar apoyo en la estructura de Archaeopteryx. Los defensores de la teoría arbórea argumentan que las garras en las manos y los pies de este lagarto se asemejan a las de los pájaros que trepan a los árboles. Sus oponentes esgrimen que las patas de Archaeopteryx indican que fue un gran corredor. Sin embargo la hipótesis de los cazadores pedestres tiene el inconveniente de que, al saltar, el animal pierde velocidad, algo indeseable tanto para un depredador como para el que huye de algún enemigo. El salto solamente tiene sentido como maniobra evasiva si es para lanzarse por un acantilado, pero en el archipiélago donde vivió Archaeopteryx no abundaban los roquedos. Además, el crecimiento de las alas no favorece la velocidad, característica esencial de los andadores. Y para complicar las cosas: en el sur de Alemania tampoco había muchos árboles hace 150 millones de años.

John J. Videler, en su libro Avian Flight, apunta una tercera vía evolutiva que pudo seguir el Archaeopteryx para que sus descendientes llegasen a volar. Según él: «los ancestros del Archaeopteryx eran dinosaurios Jesucristo capaces de explotar el truco de correr sobre el agua para escapar de los depredadores y viajar entre islas en las lagunas de coral de la Europa Central de hace 150 millones de años. En un principio utilizaban los brazos para mantener el equilibrio mientras corrían sobre el agua. De forma gradual los brazos evolucionaron para convertirse en alas que generaban sustentación capaz de incrementar la distancia cubierta con mayores pesos corporales».

Del estudio del fósil del Archaeopteryx de Berlín se deduce que su peso rondaba los 0,25 kilogramos y sus alas, con un área de 0,06 metros cuadrados, eran relativamente grandes. Tenían doce plumas primarias (las que se insertan en la mano) con tres dedos, que cubrían un 40% del ala. No poseían la capacidad de generar empuje, al no poder batirlas el animal, pero los Archaeopteryx sí extendían y replegaban las primarias con lo que variaban la forma y superficie del ala. Eran unas alas diseñadas para generar sustentación con un ángulo de ataque muy grande, sin entrar en pérdida. Y además de las alas, estos animales, poseían una amplia cola que también aportaría sustentación y equilibrio durante la marcha a gran velocidad sobre el agua. La grajilla (corvus monedula) es el ave actual cuyo peso y alas se asemejan más al Archaeopteryx.

Videler también nos recuerda en su libro que hay aves capaces de andar sobre el agua, como los somormujos. Estos pájaros lo hacen durante sus danzas nupciales, previas al emparejamiento, y utilizan técnicas diferentes a las de los lagartos basiliscos. Incluso pudiera ser que los Archaeopteryx emplearan un método original, que desconocemos, para correr sobre la superficie del mar. Su hipótesis es que los ancestros de nuestros pájaros ni caminaban sobre la tierra firme ni se lanzaban de los árboles, simplemente andaban sobre las aguas con unos apéndices estirados que les ayudaron a mejorar sus correrías, primero aliviando el peso y, más tarde, cuando aprendieron a batirlas, ganando velocidad.

Los lagartos basiliscos de 200 gramos corren sobre el agua a 5,4 kilómetros por hora y las grajillas del mismo peso vuelan a 45 km/h. Si algo parecido a un lagarto, con alas, llegó a convertirse en grajilla es perfectamente posible, aunque va a ser difícil que lleguemos a saberlo con seguridad.

Objetivo

¿Cómo se adapta al medio ambiente para sobrevivir de sus depredadores?

Justificación

Conocer como esta especie camina sobre el agua

Hipótesis

Fomentar más la información acerca de como cuidar a esta especie y cómo ellos deben cuidarse de sus depredadores.

Método (materiales y procedimiento)

Nombre común
Basilisco, lagarto basilisco o Jesucristo.
Reino
Animal
Phylum
Cordados
Clase
Reptiles
Orden
Escamosos (Squamata)
Familia
Iguanidae
Nombre científico (género y especie)

Basiliscus

Especies: plumifrons (verde), vittatus (marrón), galeritus (cabeza roja) y basiliscus (común).
Descripción del animal

Suelen ser parduscos, con franjas o con un moteado de color blanco o amarillo; las crías tienen un ligero tinte verdoso. Tienen respiración pulmonar, sangre fría y corazón con tres cavidades. Cuerpo ligero con cuatro extremidades de cinco dedos y los machos se distinguen por tener una enorme cresta. Desarrollan el mimetismo y en los dedos de la patas aparece un reborde de escamas que permite a los animales jóvenes y algunos adultos literalmente correr en la superficie de aguas tranquilas sobre sus patas traseras, a velocidades que pueden rondar los 12 km/h. antes de zambullirse en el caso de que algún peligro les asalte. Esta curiosa capacidad les ha hecho recibir en su hábitat natural el sobrenombre de lagarto Jesucristo.

El género Basiliscus comprende cuatro especies que se diferencian unas de otras por el color, el copete, la forma de la cresta y la cresta dorsal.

Tipo de alimentación (herbívoro, carnívoro, omnívoro, etc.)

Su dieta se compone fundamentalmente de invertebrados y pequeños vertebrados, incluyendo de manera ocasional dentro de su alimentación algo de materia vegetal.

En general son animales insectívoros, pero en algunas ocasiones llegan a atrapar pequeños roedores o pájaros.
¿Cómo es su reproducción?

Ovípara, incuban sus huevos en arenas húmedas, por un período de 2 a 4 meses dependiendo de las condiciones ambientales.

Número de crías que tiene

Es variable, de 8 a 18 huevos en varias puestas al año.

¿Cuánto viven?

Logran vivir hasta los 13 años y tienen una esperanza de vida de 10 años.

Descripción breve de su comportamiento

Nerviosos, inofensivos, ariscos en su medio natural y en ocasiones dóciles en cautiverio. Son excelentes nadadores y sus extremidades están realmente adaptadas para desenvolverse en un medio acuático; de hecho poseen almohadillas en las palmas de sus patas traseras que les permiten correr sobre la superficie del agua.

Medio donde habita (acuático o terrestre)

Son animales acuáticos y terrestres de regiones tropicales y subtropicales. Usualmente se encuentran cerca de una corriente o tomando el sol sobre las rocas.

Tipo de ecosistema donde se encuentra

En zonas de bosque tropical húmedo, en las proximidades de cursos de agua como ríos, arroyos, estanques y pantanos, rodeados de variadas vegetaciones.

Características del medio físico (luz, temperatura, humedad, etc.)

Habitan en lugares con temperatura diurna entre 26 y 28°C , y nocturna de 24°C aproximadamente, con una humedad del 80% tipo tropical.

¿Cómo se adapta al medio ambiente para sobrevivir? (mecanismos de adaptación)

Cambiando de coloración (mimetismo).
Son extremadamente ágiles y rápidos.
Lo que los hace realmente peculiares es que, gracias a unas escamas especiales que tienen en la base de las patas traseras, pueden correr sobre la superficie del agua cierta distancia antes de nadar.

Es una especie (rara, amenazada, en peligro de extinción, extinta, sujeta a protección especial, etc.)

Como muchas otras, es una especie que se encuentra amenazada.

Causas por las que se encuentra en esta categoría

Por la destrucción de los ecosistemas donde habita.

Acciones que podemos tomar para la conservación de esta especie

No destruyendo su hábitat natural o construyendo ecosistemas artificiales para su adaptación.

Anécdota

Días antes de iniciar este proyecto, mi hermano, mi primo y yo estábamos jugando y fuimos a un lugar que llamamos “Las arcadias”. Ahí hay un arroyo y un camino inclinado, entonces bajamos corriendo; pero de repente, cuando nos detuvimos, aparecieron sobre el agua de 5 a 8 crías del basilisco. Lo primero que nos llamó la atención fue su color verde y su pequeño tamaño; de hecho mi primo gritó: ¡dinosaurios, dinosaurios! Y fue en ese momento que nació la inquietud de investigar a fondo para conocer más sobre los basiliscos.

Aprendizaje

Hemos aprendido y conocido más sobre la biología de esta especie, exploramos un pequeño ecosistema, desarrollamos la capacidad de observar nuestro entorno y valorar la importancia de conservar la enorme biodiversidad que tenemos en nuestro planeta.

Galería Método

Resultados

Los basiliscos tienen la notable habilidad de ser capaces de correr sobre la superficie del agua. Sus patas posteriores están provistas de unos lóbulos dérmicos que funcionan como aletas, los cuales aumentan la superficie de apoyo sobre el agua. Estos son enrollados cuando el animal camina por tierra. Si el animal afronta el peligro, comienza a correr muy rápidamente sobre la superficie de un río o un lago, entonces las aletas de sus pies traseros se abren permitiendo aumentar su superficie de apoyo y así correr sobre el agua. Sin embargo, al decrecer su velocidad en unos 2 minutos, el basilisco se hunde y tiene que nadar del modo normal de cualquier otro lagarto.

Debido a esta habilidad, se decía que tenía poderes sobrenaturales.

En ecuador se les conoce como piandes y en colombia como pasarroyos.

Galería Resultados

Discusión

Conclusiones

He aprendido y conocido más sobre la biología de esta especie, exploramos un pequeño ecosistema, desarrollamos la capacidad de observar nuestro entorno y valorar la importancia de conservar la enorme biodiversidad que tenemos en nuestro planeta.

Bibliografía

Basiliscus “. The Reptile Database. www.reptile-database.org.

  1.  Powell R, Conant R, Collins JT (2016). Peterson Field Guide to Reptiles and Amphibians of Eastern and Central North America, Fourth Edition. Boston and New York: Houghton Mifflin Harcourt. xiv + 494 pp., 47 plates, 207 figures. ISBN 978-0-544-12997-9. (Basiliscus vittatus, p. 276 + Plate 24).

Summary

Research Question

Problem approach

Background

Objective

Justification

Hypothesis

Method (materials and procedure)

Results

Discussion

Conclusions

Bibliography