Divulgación y enseñanza de la ciencia

PJ-DC-252-AG Como afecta la ansiedad a los adolescente en la pandemia

Salud y Bienestar
Educación de calidad

Asesor: Laura Saldaña

Pandilla Juvenil (1ro. 2do. y 3ro. de nivel Secundaria)

Equipo [Equipo 5] Yarek Adan Flores Romero[1° Copán], Fabrizio Zauri Romero Esquivel[1° Copán], América Montserrat Reyes Galván[1° Copán]

Resumen

El 15% de los adolescentes sufren ansiedad. La ansiedad es una respuesta normal ante un posible peligro, y cumple una función de protección. Sin embargo, la ansiedad se convierte en un problema cuando dura demasiado, es como un sentimiento de miedo, temor e inquietud. Puede hacer que sude, se sienta inquieto y tenso, y tener palpitaciones. Puede ser una reacción normal al estrés. Por ejemplo, puede sentirse ansioso cuando se enfrenta a un problema difícil en el trabajo. Esto se puede originar por preocuparse por su trabajo escolar o sus calificaciones. Hacer malabares con responsabilidades como la escuela y el trabajo o los deportes, tener problemas con amigos, acoso escolar. La ansiedad se trata al realizar actividad física, seguir una dieta saludable, tener un patrón de sueño regular y realizar ejercicios de relajación pueden ayudar a reducir la ansiedad. Unirse a un grupo de apoyo también puede ayudar. Para controlar los síntomas de manera eficaz, se recomienda evitar la cafeína, el alcohol y la nicotina. Puedes apoyarlos permaneciendo con la persona y que mantenga la calma.        Apoyarle conociendo si debe tomar medicamentos si la persona durante un ataque. Trasladar a la persona a un lugar tranquilo, estar con ella. No hacer suposiciones respecto de lo que la persona necesita. Háblele a la persona con frases cortas y simples, pedirle que repita una tarea simple, como levantar los brazos por encima de la cabeza. Ayuda a desacelerar la respiración de la persona respirando con ella o contando lentamente hasta 10.

 

Documento Como afecta la ansiedad en los adolescente

Lona Como afecta la ansiedad en los adolescentes

Pregunta de Investigación

¿Cómo afecta la ansiedad en los adolescentes durante la pandemia?

Planteamiento del Problema

De acuerdo con la Revista de Psicología Científica publicada en mayo del 2005, la Psicóloga Rosa Aurora Virues Elizondo de la Universidad Autónoma de Nuevo León, comentó que, se estima que del 15 al 30% de los niños y adolescentes sufren de ansiedad. La ansiedad es como una reacción de tensión o aprensión ante un peligro o situación angustiosa y tiende a representarse de manera fisiológica, con dolores de cabeza, problemas estomacales, presión arterial alta, entre otros síntomas. Para aprender a contarla consiste en aprender a mantener, aumentar o suprimir un estado afectivo momentáneo, con un objetivo principal: alcanzar el equilibrio emocional. Preocuparse por su trabajo escolar o sus calificaciones. Hacer malabares con responsabilidades como la escuela y el trabajo o los deportes. Tener problemas con amigos, acoso escolar o presiones de grupos de compañeros. Volverse sexualmente activos o sentir presión para hacerlo.

Antecedentes

La ansiedad es una respuesta emocional que se presenta en el sujeto ante situaciones que percibe o interpreta como amenazantes o peligrosas, aunque en realidad no se pueden valorar como tal, esta manera de reaccionar de forma no adaptativa, hace que la ansiedad sea nociva porque es excesiva y frecuente.

 

Un análisis de la Organización Europea para la Salud en el Trabajo mencionó que en Norteamérica (Estados Unidos, Canadá y México) los trabajadores latinoamericanos presentan un cuadro en donde el 13% se queja de dolores de cabeza, un 17% dolores musculares, 30 % dolor de espalda, 20 fatiga y 28%, componentes de ansiedad. Definitivamente, la ansiedad y sus efectos traen consigo un desgaste emocional y comportamental demasiado serio y complicado. Ante esto, el presente estudio de investigación ofrece una propuesta para mejorar esa salud mental especialmente en el ámbito laboral y, por ende, para que esta actitud de mejoría se refleje en otros, como la familia y sociedad. De acuerdo a lo anterior la problemática es:

El mundo actual implica una época de grandes cambios, con ritmos de vida enormemente acelerado, mayor demanda de competencia y especialización. Este entorno exige a las personas mayor grado de autonomía, flexibilidad, capacidad de iniciativa, seguridad en sí mismo y capacidad para moldearse a situaciones nuevas. Precisamente, las contrariedades y exigencias que cotidianamente debe enfrentar el hombre propician estar sometido a muchos momentos de angustia, lo cual la hace responsable de aspectos tan diversos como: la primera úlcera gástrica de un ejecutivo, el accidente de cierta persona, la incapacidad de un individuo para disfrutar de las relaciones sexuales con su pareja o una inexplicable depresión. Datos de la Organización Mundial de la Salud del año 2001 situaban en aproximadamente 450 millones el número de personas aquejadas por este tipo de trastorno mental. En sí, la angustia o indicadores estresantes están en todos lados y ámbitos como el educativo, familiar, social y laboral. Respecto a este último, el cual es el área de interés de la presente investigación, se manejan datos alarmantes sobre la ansiedad y sus componentes estresantes; los autores Juan Aparicio y Roberto Rodríguez González (2003) hacen un análisis con relación al ministerio del trabajo, y expresan que un 52% de empleados han padecido de ansiedad o preocupaciones y que esta cifra podría incrementarse a un 70%, debido a las diferentes demandas actuales del medio ambiente. Estos datos reflejan una actualidad de nuestro marco laboral a nivel de la salud mental; es por ello que en esta investigación el principal aporte consiste en establecer un método (mental Gold) que reduzca este tipo de causas, que no solamente se quedan en el trabajo sino al contrario, el empleado las lleva a otro lado como el hogar y que por ende conlleva a diferentes dificultades.

 

Salud mental en la adolescencia

Unicef, realizó un estudio sobre la salud mental durante el Covid-19 en adolescentes y jóvenes de Latinoamérica y el Caribe, encuestaron a mas de 8000 adolescentes y jóvenes de 13 a 29 años en nueve países.

 

Entre las y los participantes, 27% reportó sentir ansiedad y 15% depresión en los últimos siete días. Para el 30%, la principal razón que influye en sus emociones actuales es la situación económica.

 

La situación general en los países y sus localidades ha afectado el día a día de las personas jóvenes pues 46% reporta tener menos motivación para realizar actividades que normalmente disfrutaba. 36% se siente menos motivada para realizar actividades habituales.

 

Su percepción sobre el futuro también se ha visto negativamente afectada, particularmente en el caso de las mujeres jóvenes quienes han y están enfrentando dificultades particulares. 43% de las mujeres se siente pesimista frente al futuro frente a 31% de los hombres participantes.

 

Una situación que genera elevada preocupación y es un llamado a las autoridades de salud nacionales, es que el 73% ha sentido la necesidad de pedir ayuda en relación con su bienestar físico y mental. Pese a lo anterior, el 40% no pidió ayuda.

 

Este valor aumenta a 43% en el caso de las mujeres. Los centros de salud y hospitales especializados (50%) seguido por los centros de culto (26%) y servicios en línea (23%) son los principales mecanismos donde buscarían ayuda en caso de necesitarla.

 

Pese a enfrentar grandes dificultades, muchos adolescentes y jóvenes han encontrado diferentes formas de hacer frente a los nuevos desafíos y manejar sus emociones. Miles compartieron su fórmula.

 

Estudio realizado en México

 

En México se realizó un estudio sobre como la Pandemia impacta distintos ámbitos en la adolescencia y jóvenes, en cuanto a la violencia, acceso a servicios a salud y educación.

 

La pandemia de COVID-19 ha tenido impacto generalizado; no obstante, las repercusiones son más severas en grupos de mayor situación de exclusión social y económica como las poblaciones autodefinidas como no-binaria, indígena, afrodescendiente y de menores ingresos, así lo revelan los resultados del estudio VoCes-19, en el que participaron de forma virtual 55 mil 692 personas de 15 a 24 años.

 

La investigación fue realizada por el Population Council de México, con el apoyo del Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve) de la Secretaría de Bienestar; y el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (CNEGSR) de la Secretaría de Salud. Detalla los resultados de la primera ronda de la línea de base de la cohorte del Estudio VoCeS-19 que se encuentra disponible en el sitio vocescontralaviolencia.org

 

El director general del Imjuve, Guillermo Rafael Santiago Rodríguez, indicó que la alianza con el Population Council México facilitó atender entre julio y septiembre de este año, con la participación de 700 personas voluntarias, a 39 mil 531 jóvenes que mostraron cuadros de ansiedad y depresión por la pandemia.

 

Informó que durante la pandemia tres de cada cinco jóvenes mostraron síntomas de depresión y 57 por ciento, ansiedad, dos semanas antes de la encuesta realizada por Population Council.

 

Precisó que desde el Imjuve se fortalece el programa Contacto Joven para alejarlos del consumo de sustancias sicotrópicas y atender su salud mental en lo individual y social, ya que al contar con juventudes saludables habrá una mejor sociedad.

Expuso que 99.6 por ciento de adolescentes y 75 por ciento de jóvenes comentaron estar inscritos en el sistema educativo al momento de responder la encuesta. De ese universo, 99 por ciento de adolescentes y 98 por ciento de jóvenes tomaban clases en línea, y el resto a través de diversas opciones.

 

Este estudio, comentó, permite conocer las razones del abandono escolar por parte de adolescentes y jóvenes de los niveles medio y superior. Para mantener las clases durante la pandemia se implementó el programa a distancia Aprende en Casa para Educación Básica, y para nivel Medio Superior se aplicó el programa Jóvenes en Casa.

 

En términos de desigualdad en el acceso a la atención de salud y de salud sexual y reproductiva, 20 por ciento de adolescentes y 39 por ciento de jóvenes dijeron que este tipo de servicios se vieron afectados de alguna manera debido a la pandemia. Mujeres, población binaria y de bajos recursos fueron los más afectados.

 

Respecto a la salud mental, siete de cada 10 adolescentes y jóvenes experimentaron síntomas depresivos, mientras que 62 por ciento dijo tener síntomas de ansiedad, sobre todo mujeres y población no binaria.

 

Asimismo, 14 por ciento de adolescentes y jóvenes aumentaron el consumo de sustancias psicoactivas durante la pandemia y 71 por ciento dijo que en su hogar contó con menores ingresos.

 

Resaltó que en el mundo se registran mil 800 millones de personas de entre 10 y 24 años, la mayor parte vive en países en desarrollo como México y esto es una oportunidad histórica para la humanidad, de la cual dependerá el futuro de sus familias, de sus comunidades y de su país.

 

Asimismo, existen 175 millones de jóvenes que viven en países de bajos ingresos, en quienes la pandemia de COVID-19 amplió la brecha de desigualdad, porque muchos de ellos no saben leer, situación que complica alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible 20/30 de la Organización de las Naciones Unidas.

Tipos de ansiedad.

Los niños y los adolescentes pueden tener varios tipos distintos de trastornos de ansiedad, Entre ellos, se incluyen los siguientes:

  • trastorno de ansiedad generalizada
  • trastorno de ansiedad por separación
  • trastorno de ansiedad social
  • trastorno de pánico
  • mutismo selectivo
  • fobias específicas

 

Trastorno de ansiedad generalizada. 

 

Este trastorno hace que los niños se preocupen casi cada día por muchas cosas diferentes. A los niños con un trastorno de ansiedad generalizada les preocupan cosas que les preocupan a la mayoría de los niños, como los deberes, los exámenes o cometer errores.

 

Tener este trastorno puede hacer que a los niños les cueste centrarse en la escuela. Debido a este trastorno, siempre hay alguna preocupación en la mente del niño. El trastorno de ansiedad generalizada también dificulta que los niños se relajen y se diviertan, que coman bien y que concilien el sueño por la noche. Sus preocupaciones pueden hacer que se encuentren mal, que estén cansados o asustados, lo que les puede hacer perder días de clase.

 

Algunos niños con este trastorno se guardan las preocupaciones para sí mismos.

 

Trastorno de ansiedad por separación. 

 

Es normal que los bebés y los niños muy pequeños se pongan nerviosos y ansiosos las primeras veces que se separan de sus padres. Pero, al cabo de poco tiempo, se acostumbrarán a quedarse con un abuelo, un profesor o cualquier otro adulto que cuide de ellos. Y se empezarán a encontrar como si estuvieran en su casa cuando estén en la guardería o en la escuela.

 

Pero, cuando los niños no superan con la edad ese miedo a estar separados de sus padres, esto se conoce como trastorno de ansiedad por separación. Incluso cuando se hacen mayores, los niños con este trastorno se ponen muy ansiosos cuando se tienen que separar de sus padres o tienen que salir de casa. Pueden perderse muchos días de clase. Pueden decir que se encuentran mal o muy alterados para ir a la escuela. Se pueden aferrar a sus padres, llorar o negarse a ir a clase, a fiestas de pijamas, a quedar a jugar con sus amigos o a hacer otras actividades sin sus padres. En su casa, pueden tener dificultades para conciliar el sueño o para dormir solos. Pueden evitar estar en una habitación de su casa si saben que su padre o su madre no está cerca.

 

Trastorno de ansiedad social (fobia social). 

 

En la fobia social, a los niños les asusta demasiado lo que puedan pensar o decir los demás sobre ellos. Siempre temen poder hacer o decir algo que los avergüence. Les preocupa que puedan parecer raros o que puedan decir cosas inadecuadas. No les gusta nada ser el centro de atención. No quieren que los demás se fijen en ellos, por lo que pueden evitar levantar la mano cuando están en clase. Si el profesor les pregunta en clase, se pueden quedar congelados de lo nerviosos que están y sin poder contestar. A un niño con fobia social, una presentación en clase o una actividad de grupo con compañeros de clase le puede provocar un miedo extremo.

 

La fobia social puede hacer que niños o adolescentes eviten ir a la escuela o ver a sus amigos. Se pueden encontrar mal o muy cansados antes de ir a la escuela o mientras están en la escuela. También se pueden quejar de sensaciones corporales que acompañan a la ansiedad. Por ejemplo, pueden notar que se les acelera el corazón o que les falta la respiración. Pueden estar tan nerviosos e inquietos que no pueden estarse quietos. Pueden notar que la cara se le pone caliente y se les ruboriza. Y se pueden notar inestables o mareados.

 

Trastorno de pánico.

 

Estos ataques de ansiedad repentinos pueden causar síntomas físicos, como agitación, temblor, aceleración de la frecuencia cardíaca y falta de aire. Los ataques de pánico pueden ocurrir en cualquier momento. Son más frecuentes en los adolescentes que en los niños.

 

Mutismo selectivo.

 

Esta forma extrema de fobia social hace que los niños estén tan asustados que dejen de hablar. Los niños y los adolescentes con mutismo selectivo pueden hablar. Y hablan cuando están en casa o con sus allegados. Pero se niegan a hablar en la escuela, con sus amigos o en otros lugares donde sienten miedo.

 

Fobia específica.

Es normal que a un niño pequeño le asuste la oscuridad, los monstruos, los animales de gran tamaño o los ruidos fuertes, como los de los truenos o los fuegos artificiales. La mayoría de las veces, cuando un niño tiene miedo, los adultos lo pueden ayudar a sentirte seguro y tranquilo. Pero una fobia es un miedo a una cosa específica, más intenso, más extremo y más duradero. En una fobia, el niño siente terror ante la cosa temida y trata de evitarla. Si está cerca de lo que teme, se siente aterrado y resulta muy difícil consolarlo y tranquilizarlo.

 

Algunas causas de los trastornos de ansiedad.

Hay varias cosas que pueden desempeñar un papel en las reacciones extremas de “lucha o huida” que ocurren en los trastornos de ansiedad. Entre ellas, figuran las siguientes:

 

La genética. Un niño que tenga un miembro de la familia con un trastorno de ansiedad es más proclive a padecerlo. Los niños pueden heredar genes que los hacen más proclives a la ansiedad.

 

La química del cerebro. Los genes ayudan a dirigir la forma de funcionar de las sustancias químicas que hay el cerebro (llamadas neurotransmisores). La escasez de ciertas sustancias químicas específicas o que esas sustancias no funcionen bien puede causar ansiedad.

 

Las situaciones de la vida. Las situaciones que ocurren en la vida de un niño pueden ser estresantes y difíciles de afrontar. La pérdida, una enfermedad grave, o la muerte de un ser querido, la violencia o los malos tratos pueden hacer que algunos niños se pongan ansiosos.

 

Conductas aprendidas. Crecer en una familia donde otros parientes tienen miedos y ansiedades también puede “enseñar” a un niño a tener miedo.

 

 

Como se tratan.

 La mayoría de las veces, los trastornos de ansiedad se tratan con terapia cognitivo-conductual. Este tipo de terapia ayuda a las familias y sus hijos en edad infantil o adolescente a prender a gestionar las preocupaciones, los miedos y la ansiedad.

 

Este tipo de terapia enseña a los niños que lo que piensan y lo que hacen afectan a cómo se sienten. Los niños aprenden que, cuando evitan lo que temen, solo están reforzando o afianzando sus miedos. Aprenden que, cuando le plantan cara a un miedo, ese miedo se debilita y acaba por desaparecer.

 

Los terapeutas ayudan a los niños a poner en práctica esas habilidades, y los apoyan y felicitan cuando lo intentan. Con el tiempo, los niños aprenden a afrontar sus miedos, y se encuentran mejor. Aprenden a habituarse a situaciones que antes temían. Se sienten orgullosos de lo que han aprendido. Y, sin tantas preocupaciones, se pueden centrar en otras cosas, como la escuela, las actividades y la diversión. También se pueden usar medicamentos para tratar la ansiedad.

Objetivo

Dar a conocer como afecta la ansiedad a los adolescentes en su vida cotidiana durante la pandemia.

Justificación

A partir del momento en que se declaró una pandemia y tuvimos que estar en casa, el encierro, la falta sociabilización en los niños y jóvenes a afectado su salud mental, el tener que acostumbrarse a realizar todas sus actividades desde casa, la escuela, la relación con sus profesores, amigos, todo se complicó para algunos de ellos, esto les ha ocasionado que tengan diferentes problemas como la depresión o la ansiedad. Este tema nos interesó porque es de suma importancia debido a que es un trastorno grave y más común de lo que pensamos, puede ocasionar que interfiera en su capacidad de enfocarse y de aprender lo que provoca tener problemas en la escuela y en su casa haciendo más difícil el poder recuperarse. Es importante conocer los síntomas para acudir a un especialista y se pueda recibir la ayuda especializada que se necesita.

Hipótesis

Si damos a conocer como afecta la ansiedad a los adolescentes entonces podremos detectar los síntomas y ayudarles.

Método (materiales y procedimiento)

Materiales.

  • Herramientas de google
  • Entrevista a psicóloga
  • Páginas autorizadas.
  • Encuestas sobre la ansiedad en la adolescencia.

 

Procedimiento.

  • Se realizó la búsqueda de información en páginas autorizadas.
  • Se buscaron encuestas sobre la ansiedad en la adolescencia en pandemia.
  • Se redactó una encuesta en formularios de Google.
  • Se envió la entrevista a Psicóloga egresada de UNAM.

Galería Método

Resultados

Preguntas:

¿Qué es exactamente sufrir ansiedad? Es generar respuestas emocionales y corporales que pueden detonar sudoración, miedo y dolor de estómago acompañado de pensamientos repetitivos.

Las respuestas de la entrevista realizada es:

 

¿Qué es exactamente sufrir ansiedad?

Es generar respuestas emocionales y corporales que pueden detonar sudoración, miedo dolor de de estómago acompañado de pensamientos repetitivos

¿Es diferente la ansiedad al estrés?

Si el estrés se presenta en momentos de presión y la ansiedad puede presentarse ante situaciones difíciles

¿Hay alguna manera de controlar la ansiedad?

Claro, la primera es tomar tratamiento psicológico, la farmaco terapia

¿Cuándo se presenta la ansiedad en los adolescentes?

Se pueden presentar en el momento que se les presente algo difícil en su contexto

¿Qué aspectos debes observar si crees que tienes un pariente que padece ansiedad?

Que se aisle, que no haga labores de rutina diaria, que manifieste un tik

 ¿Cuál es la edad media de los adolescentes que lo sufren?

No hay Edad Media puede aparecer desde niños

¿Puede ser un problema hereditario o al menos más propenso si tus padres o familiares lo han padecido?

Si hay un factor hereditario pero también puede ser por el estilo de crianza que se lleve

¿Hay alguna manera de controlarlo?

No reforzando el evitar hacer cosas por la ansiedad

¿Algunas cuestiones interesantes sobre la ansiedad?

Que es algo natural en el ser humano y qué hay que aprender a lidiar con ella

¿Es lo mismo la ansiedad que el estrés?

No

¿Cuántas clases de trastornos de ansiedad?

Social, generalizada y unas que se pueden atribuir algunos trastornos

¿Cómo se podría definir mejor la ansiedad?

Como un evento que genera respuestas cognitivas, emotivas, corporales y conductuales

¿Es normal sentir ansiedad?

Si

¿Cómo actúa la respuesta de lucha-huida?

Evitando hacer las cosas

¿Qué es el sistema nervioso autónomo?

Son las respuestas inmediatas del cuerpo como ritmo cardiaco etc.

Galería Resultados

Discusión

Las problemáticas que tuvimos fueron que por la distancia, la pandemia, fue difícil tener la entrevista con la psicóloga, fue bastante complicado comunicarnos con ella.

Conclusiones

La ansiedad es una respuesta normal ante un posible peligro, y cumple una función de protección. Sin embargo, la ansiedad se convierte en un problema cuando dura demasiado, es muy intensa o aparece ante un estímulo inocuo (que la persona percibe como peligroso).

Los niños sufren “miedos normales”, que van cambiando según la edad, como el miedo a:

0-2 años: ruidos fuertes, desconocidos.

2-4 años: separarse de sus padres, que les ocurra algo a sus seres queridos, tormentas, oscuridad, animales.

4-6      años:  la    muerte

6-12 años: accidentes, fenómenos naturales, delincuentes, seres imaginarios.                Adolescentes: ser popular entre sus amigos, rendimiento escolar.

Bibliografía

Summary

Research Question

Problem approach

Background

Objective

Justification

Hypothesis

Method (materials and procedure)

Results

Discussion

Conclusions

Bibliography