Ciencias de los materiales

PJ – CM – 149 Aditivo a base de dióxido de titanio para eliminar manchas externas causadas por la contaminación del aire.

Industria, innovación e infraestructura
Acción por el clima

Asesor: Alejandra Bazán Estrada

Instituci: Centro Escolar Zamá

Pandilla Juvenil (1ro. 2do. y 3ro. de nivel Secundaria)

Ian Alexander Olivares Torres[2o Cozumel], Santiago Alexei Reyes Galván[2o Cozumel], Jesus Abiel Paredes Gea[2o Cozumel]

El dióxido de titanio (TiO₂) es un compuesto inorgánico ampliamente utilizado desde los principios del siglo XX por su intenso color blanco, su alta estabilidad química y su baja toxicidad. Se emplea en pinturas, plásticos, cosméticos, alimentos y protectores solares, donde actúa como filtro frente a la radiación ultravioleta. Además de su función como pigmento, se descubrió que posee algunas propiedades fotocatalíticas: al ser expuesto a la luz, especialmente ultravioleta, genera especies reactivas capaces de descomponer la materia orgánica y eliminar microorganismos. Esta capacidad ha impulsado su uso en el desarrollo de pinturas antifúngicas y materiales inteligentes para la construcción. El moho, frecuente en ambientes húmedos y mal ventilados, no solo deteriora paredes y techos, sino que también afecta la salud, provocando alergias y problemas respiratorios. A diferencia de los tratamientos tradicionales con cloro o fungicidas, las pinturas con dióxido de titanio pueden actuar de forma preventiva así inhibiendo el crecimiento de esporas gracias a su acción fotocatalítica. El proyecto descrito propone elaborar una pintura económica a base de agua con distintas concentraciones de dióxido de titanio (5 %, 10 % y 15 %) para combatir la humedad y el moho en viviendas. Tras su aplicación en un muro afectado, se observó que la concentración del 15 % ofreció mejores resultados, mostrando mayor blancura, uniformidad y eliminación del moho en las paredes. Esto confirma el potencial del dióxido de titanio como una alternativa innovadora, sustentable y eficaz para mejorar la calidad del aire interior en viviendas y prolongar la vida útil de las construcciones.

Titanium dioxide (TiO₂) is an inorganic compound widely used since the early 20th century for its intense white color, high chemical stability, and low toxicity. It is used in paints, plastics, cosmetics, food, and sunscreens, where it acts as a filter against ultraviolet radiation. In addition to its function as a pigment, it has been discovered to possess photocatalytic properties: when exposed to light, especially ultraviolet light, it generates reactive species capable of decomposing organic matter and eliminating microorganisms. This ability has driven its use in the development of antifungal paints and smart building materials. Mold, common in damp and poorly ventilated environments, not only deteriorates walls and ceilings but also affects health, causing allergies and respiratory problems. Unlike traditional treatments with chlorine or fungicides, paints with titanium dioxide can act preventively, inhibiting spore growth thanks to their photocatalytic action. The project described proposes developing an economical, water-based paint with varying concentrations of titanium dioxide (5%, 10%, and 15%) to combat dampness and mold in homes. After application to an affected wall, the 15% concentration yielded the best results, exhibiting greater whiteness, uniformity, and mold removal. This confirms the potential of titanium dioxide as an innovative, sustainable, and effective alternative for improving indoor air quality in homes and extending the lifespan of buildings.

Nopa dióxido de titanio (TiO2) elij se tlamantli chipauak, tlen amo mopatla uan amo tlauel tlaijiyouia tlen kitekiuiaj ipan pinturas uan sekinok tlamantli. Noijki pampa tekiti kej se pigmento, kipia tlamantli tlen itoka fotocatalítica tlen kemaj kiyoltilana tlauili, kinkixtia nopa piltlapialtsitsij uan tlen amo kuali. Ni ki chiua se yankuik tlapepecholi para pinturas antifúngicas tlen amo kikaua ma onka moho ipan tepamitl tlen xoxouik. Ipan ni tekitl, se 15% dióxido de titanio tlen mosentlalijtok kinextik se ueyi tekitl, tlauili, chipauak uan sanse, uan ​​kipoloua nopa moho.

El dióxido de titanio es un compuesto inorgánico de color blanco que se encuentra de manera natural en la corteza terrestre, principalmente en minerales como el rutilo, la anatasa y la brookita. En condiciones normales se presenta como un sólido en forma de polvo blanco fino. Se caracteriza por su alta estabilidad química, su gran capacidad de dispersión de la luz y su elevado índice de refracción. En la actualidad, en zonas húmedas, en muchas casas se presentan problemas de humedad o moho, generando manchas. ¿Cómo elaborar un aditivo a base de dióxido de titanio para eliminar manchas externas causadas por la contaminación del aire?. Este proyecto busca evaluar la eficacia del dióxido de titanio como un aditivo para eliminar manchas externas causadas por la contaminación del aire.

Alrededor del 38.2 % de las viviendas según la Encuesta Nacional de Vivienda (ENVI) 2020 del INEGI presentan humedad o filtraciones de agua, es por ello que queremos solucionar este problema elaborando un aditivo económico para que elimine esa misma humedad y manchas causadas por la contaminación que se genera en el aire,para así lograr que no se vuelva a generar moho en la superficie donde se aplique la pintura. Es por ello que se busca elaborar un aditivo a base de dióxido de titanio para eliminar manchas externas causadas por la contaminación del aire puesto que el dióxido de titanio tiene las propiedades de bloquear los rayos UV, ayudando también a impedir que la humedad, moho o manchas aparezcan a su vez evaluando su eficacia del dióxido de titanio como aditivo para las pinturas de uso común.

La contaminación del aire está presente en casi todos lados,y más en las zonas urbanas,la contaminación del aire es demasiado peligrosa porque contiene varios gases contaminantes, algunos que se han ido mezclando,causados principalmente por carros, fábricas, quema de fósiles, la agricultura, deforestación de árboles, actividades domésticas, productos químicos y de consumo en la actualidad existen pinturas no contaminantes que sirven para como su nombre lo indica tratan de resolver el  problema de evitar que aparezca humedad donde se coloquen las pinturas.  No obstante, en algunos casos estos productos pueden contener una cantidad de contaminantes similar a la de otras pinturas convencionales, lo cual puede generar efectos adversos tanto en el medio ambiente como en la superficie donde se aplican. En otros casos, aunque presentan una menor concentración de contaminantes en comparación con pinturas tradicionales, esta reducción no siempre es suficiente para disminuir de manera significativa su impacto ambiental.En consecuencia, su eficacia para eliminar o prevenir manchas externas ocasionadas por la contaminación del aire puede ser limitada.

Si elaboramos un aditivo de dióxido de titanio entonces lograremos eliminar manchas externas causadas por la contaminación del aire.

Evaluar la eficacia de un aditivo a base de dióxido de titanio para eliminar manchas externas causadas por la contaminación del aire.

Elaborar un aditivo a base de dióxido de titanio para eliminar manchas externas causadas por la contaminación del aire.

13.Acción por el clima.Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático.

9.Industria, innovación e infraestructura. Construir infraestructuras

El dióxido de titanio puro es un polvo fino y blanco que proporciona un pigmento blanco brillante. Se ha utilizado durante un silo en una amplia gama de productos industriales y de consumo, como pinturas, recubrimientos, adhesivos, papel, plásticos y caucho, tintas de impresión, tejidos y textiles recubiertos, cerámica, revestimientos de suelo, materiales para techos, cosméticos, pasta de dientes, jabón, agentes para el tratamiento de agua, productos farmacéuticos, colorantes alimentarios, productos para la automoción, protectores solares y catalizadores.

El dióxido de titanio es un compuesto inorgánico de color blanco,se encuentra en la naturaleza en fase sólida y esta formado por la unión de un átomo de titanio y dos átomos de oxígeno, dando como resultado la formula química TiO₂. Algunas de sus características más importantes son alta estabilidad física y química, no es tóxica para el ser humano, es abundante en el planeta y nes biocompatible, por susu propiedades físicas  y químicas también es empleado para el desarrollo de tecnología de punta, principalmente en el desarrollo de dispositivos electronicos, como sensores de gas o ventanas termocrómicas(ventanas que cambian de color de acuerdo con las condiciones ambientales), en fotocatalizadores(materiales que permiten la eliminacion de contaminantes orgánicos cuando son irradiados con luz), o dispositivos purificadores de agua.

El dióxido de titanio puro es un polvo fino y blanco que proporciona un pigmento blanco brillante. Se ha utilizado durante un siglo en una amplia gama de productos industriales y de consumo, como pinturas, recubrimientos, adhesivos, papel, plásticos y caucho, tintas de impresión, tejidos y textiles recubiertos, cerámica, revestimientos de suelo, materiales para techos, cosméticos, pasta de dientes, jabón, agentes para el tratamiento de agua, productos farmacéuticos, colorantes alimentarios, productos para la automoción, protectores solares y catalizadores.

El dióxido de titanio está compuesto por un catión bario y un anión sulfato. El azufre está unido a cuatro átomos de oxígeno. El TiO₂ es una sal de sulfato de bario y se encuentra como el mineral barita. Es un sólido cristalino de color blanco, insoluble en agua y alcohol, pero soluble en ácidos concentrados, Es inodoro.

El dióxido de titanio es un metal alcalino divalente. No es un metal alcalino divalente. No es tóxico y es seguro para uso médico. Se utiliza ampliamente en la producción de petróleo y gas natural para obtener fluidos de perforación de alta densidad, manteniendo los pozos libres de roca.

El titanio es un metal común en plantas y animales. Reacciona naturalmente con el oxígeno para formar óxidos de titanio, presentes habitualmente en minerales, polvo, arenas y suelos. Muchas personas conocen el dióxido de titanio como ingrediente activo en protectores solares, donde actúa como filtro UV para

bloquear la radiación ultravioleta del sol, que puede causar quemaduras solares y está relacionada con el cáncer de piel.

La pintura antihumedad es un tipo que se emplea para prevenir o reducir los efectos de la humedad en las paredes y techos de las construcciones.

Esta pintura se diseña especialmente con una fórmula para resistir la humedad y que sea de ayuda para evitar el moho, hongos y otros daños que no solo afectan la estética del hogar, sino que pueden perjudicar la salud.

En específico, los componentes más comunes que tienen las pinturas antihumedad y que actúan como una barrera para las superficies son resinas sintéticas, elementos hidrófugos y aditivos fungicidas.

Si hablamos de facilidad de aplicación, la pintura de Base acrílica se lleva la corona. No requiere una preparación compleja y puede aplicarse directamente sobre superficies limpias y secas. Además, se seca rápidamente y no emite olores fuertes, lo que la hace adecuada para interiores. La pintura satinada y semibrillante es versátil y también fácil de aplicar, sin embargo, dado que su acabado resalta las imperfecciones, es necesario que la pared tenga una preparación previa.

El dióxido de titanio (TiO₂) es un compuesto químico ampliamente utilizado desde principios del siglo XX debido a sus propiedades como pigmento blanco. Su alta capacidad para reflejar la luz, su estabilidad química y su baja toxicidad lo convirtieron rápidamente en uno de los materiales más empleados en la industria de pinturas, plásticos, cosméticos y alimentos. A diferencia de otros pigmentos blancos utilizados anteriormente, como el plomo, el dióxido de titanio ofrecía mayor seguridad para la salud humana y el medio ambiente.

Con el paso del tiempo, los investigadores descubrieron que el dióxido de titanio no solo funcionaba como pigmento, sino que también poseía propiedades fotocatalíticas. Esto significa que, cuando es expuesto a la luz (especialmente luz ultravioleta), puede activar reacciones químicas capaces de descomponer materia orgánica y eliminar microorganismos. Este descubrimiento abrió la puerta a nuevas aplicaciones en superficies autolimpiables, purificación del aire y recubrimientos antibacteriales.

El fenómeno de la fotocatálisis comenzó a estudiarse con mayor profundidad en la década de 1970, cuando científicos observaron que el dióxido de titanio podía descomponer compuestos orgánicos en presencia de luz. Este proceso ocurre porque la energía luminosa excita los electrones del material, generando radicales libres capaces de oxidar sustancias orgánicas como bacterias, virus y hongos.

La fotocatálisis permitió el desarrollo de materiales capaces de eliminar contaminantes sin necesidad de productos químicos adicionales. En el ámbito de la construcción, esta propiedad resultó especialmente interesante, ya que muchas edificaciones presentan problemas de humedad que favorecen la aparición de moho en paredes y techos. El uso de pinturas con dióxido de titanio comenzó entonces a investigarse como una alternativa preventiva y ecológica.

El moho es un tipo de hongo que crece en ambientes húmedos y poco ventilados. En viviendas, suele aparecer en paredes, techos y esquinas donde existe condensación o filtraciones de agua. Además de afectar la estética de los espacios, el moho representa un riesgo para la salud, ya que puede provocar alergias, problemas respiratorios, irritación en la piel y agravar enfermedades como el asma.

Tradicionalmente, el tratamiento contra el moho consiste en limpiar las superficies con productos químicos como cloro o fungicidas. Sin embargo, estas soluciones suelen ser temporales, ya que si la humedad persiste, el hongo vuelve a aparecer. Además, algunos productos pueden resultar dañinos para las personas y el medio ambiente.

Por esta razón, en los últimos años se ha buscado desarrollar materiales de construcción con propiedades antimicrobianas permanentes. En este contexto, las pinturas con dióxido de titanio han surgido como una opción innovadora, ya que no solo cubren la superficie, sino que también pueden inhibir el crecimiento de microorganismos gracias a su acción fotocatalítica.

Actualmente, diversas empresas han desarrollado pinturas fotocatalíticas que incorporan nanopartículas de dióxido de titanio. Estas nanopartículas aumentan la superficie de contacto y mejoran la eficiencia del material para descomponer contaminantes y microorganismos.

En países con altos niveles de contaminación atmosférica, incluso se han utilizado recubrimientos con dióxido de titanio en fachadas de edificios para ayudar a reducir ciertos contaminantes del aire. Asimismo, hospitales y espacios públicos han comenzado a emplear pinturas con propiedades antimicrobianas para mejorar la higiene de los espacios interiores.

La nanotecnología ha sido clave en este avance, ya que permite manipular el dióxido de titanio a escalas microscópicas para potenciar su actividad. Esto ha llevado al desarrollo de superficies autolimpiables, vidrios que repelen la suciedad y recubrimientos que reducen la proliferación de bacterias y hongos.

El uso de pinturas con dióxido de titanio también se relaciona con la búsqueda de soluciones más sustentables. Al reducir la necesidad de limpiadores químicos agresivos y prolongar la vida útil de las superficies, este tipo de recubrimientos puede contribuir a disminuir el impacto ambiental.

Además, al prevenir el crecimiento de moho, se mejora la calidad del aire interior en las viviendas, lo cual es un aspecto importante de la salud ambiental. La Organización Mundial de la Salud ha señalado que la calidad del aire en interiores influye directamente en el bienestar de las personas, especialmente en niños y adultos mayores.

En este sentido, el desarrollo de pinturas con propiedades antifúngicas representa una combinación entre innovación tecnológica y cuidado de la salud pública.Diversos estudios científicos han demostrado que el dióxido de titanio posee propiedades antimicrobianas cuando es activado por la luz. Este efecto se debe a su capacidad para generar especies reactivas de oxígeno, como radicales hidroxilo y superóxidos, que atacan las membranas celulares de bacterias y hongos, provocando su descomposición. Estas especies reactivas dañan las estructuras internas de los microorganismos, impidiendo su reproducción y supervivencia.

En el caso específico del moho, que pertenece al reino de los hongos, el dióxido de titanio puede interferir en el crecimiento de las esporas, que son las estructuras responsables de su propagación. Cuando las esporas entran en contacto con una superficie tratada con dióxido de titanio activado por luz, se reduce significativamente su capacidad de desarrollarse y formar colonias visibles. Esto convierte a este material en una herramienta preventiva más que correctiva, ya que su función principal es evitar que el moho llegue a establecerse.

Algunas investigaciones también han demostrado que la incorporación de nanopartículas de dióxido de titanio mejora considerablemente su eficacia. Esto se debe a que al reducir el tamaño de las partículas aumenta el área de contacto con el ambiente, lo que facilita las reacciones químicas necesarias para eliminar microorganismos. Gracias a estos avances, se han desarrollado recubrimientos más eficientes que requieren menor cantidad de material para lograr un efecto significativo.

Es importante señalar que, aunque el dióxido de titanio es más activo bajo luz ultravioleta, en años recientes se han realizado modificaciones químicas para que pueda activarse con luz visible. Esto amplía su utilidad en interiores, donde la exposición directa a radiación ultravioleta es limitada. Este avance representa un paso importante para su aplicación en viviendas, escuelas y hospitales.

El crecimiento de moho en interiores no solo representa un problema estético, sino también estructural y sanitario. Cuando el moho se desarrolla en paredes y techos, puede deteriorar materiales como yeso, madera y pintura, reduciendo la vida útil de las construcciones. Con el tiempo, la humedad constante debilita las estructuras y puede generar costos elevados de reparación.

Desde el punto de vista de la salud, la exposición prolongada al moho puede provocar síntomas como congestión nasal, tos, irritación ocular y problemas respiratorios. En personas con sistemas inmunológicos debilitados, niños pequeños o adultos mayores, estos efectos pueden ser más graves. Las esporas del moho se dispersan fácilmente en el aire y pueden ser inhaladas, lo que contribuye a la mala calidad del aire interior.

Debido a estos riesgos, se han buscado soluciones que no solo eliminan el moho existente, sino que también previenen su reaparición. Las pinturas tradicionales ofrecen una barrera física, pero no siempre impiden el crecimiento de microorganismos. En cambio, una pintura que contenga dióxido de titanio con propiedades fotocatalíticas puede actuar de manera activa contra el desarrollo de hongos.

En los últimos años, la industria de la construcción ha mostrado un creciente interés por los llamados “materiales inteligentes”. Estos materiales no solo cumplen una función estructural o estética, sino que también interactúan con el entorno para mejorar la calidad de vida. La pintura con dióxido de titanio es un ejemplo de este tipo de innovación, ya que combina protección, estética y funcionalidad.

La integración de tecnologías basadas en nanotecnología ha permitido que los recubrimientos sean más duraderos y eficientes. Además, algunos desarrollos actuales buscan combinar el dióxido de titanio con otros compuestos antimicrobianos para potenciar su efecto. Esta combinación podría ofrecer soluciones más completas contra distintos tipos de microorganismos presentes en ambientes húmedos.

El avance en este campo refleja la importancia de la investigación científica aplicada a problemas cotidianos. La aparición de moho en paredes es una situación común en muchas viviendas alrededor del mundo, especialmente en zonas con climas húmedos. Por ello, el desarrollo de una pintura que contribuya a reducir este problema representa una propuesta con impacto social y ambiental.

Las investigaciones continúan enfocándose en mejorar la eficiencia del dióxido de titanio bajo condiciones de baja iluminación y en garantizar su estabilidad a largo plazo dentro de las pinturas. También se estudian aspectos relacionados con la seguridad del uso de nanopartículas, asegurando que no representen riesgos para la salud humana cuando están incorporadas en recubrimientos sólidos.

En el futuro, es posible que este tipo de pinturas no solo ayuden a prevenir el moho, sino que también contribuyan a purificar el aire interior al descomponer contaminantes orgánicos. De esta manera, podrían convertirse en una herramienta importante para el diseño de viviendas más saludables y sustentables.

En conclusión, los antecedentes científicos e industriales del dióxido de titanio demuestran que se trata de un material con gran potencial en el desarrollo de pinturas antifúngicas. Su capacidad fotocatalítica, combinada con los avances en nanotecnología, lo posiciona como una alternativa innovadora para enfrentar el problema del moho en paredes, ofreciendo beneficios tanto para la salud como para la conservación de las edificaciones.

Materiales:

300 gramos de pintura blanca a base de agua(acrílica o vinílica).

25 gramos dióxido de titanio en polvo

Muro con moho

Cinta de precaución

Cubeta y brocha.

Gafas de protección y guantes.

3 Contenedores de plástico

1 Báscula

Espátulas

3 Cucharas de plástico

 

Procedimiento:

 

Formulación del 5%

 

1.Colocar 100 ml de pintura blanca y el dióxido de titanio dependiendo de cuánta concentración se va a añadir.

2.Añadir 5 gr de dióxido de titanio, dependiendo de qué concentración se quiera,a la pintura.

3.Mezclar el dióxido de titanio y la pintura con una cuchara de plástico.

4.colocar la mezcla en un recipiente de plástico.

5.Limpiar con la espátula un muro con moho(retirar cualquier tipo de suciedad).

6.Añadir la mezcla del dióxido de titanio y la pintura en el muro.

 

7.Colocar carteles de precaución para que no interfieran mientras la pintura se seca.

 

Formulación del 10%

 

1.Colocar 100 ml de pintura blanca y el dióxido de titanio dependiendo de cuánta concentración se va a añadir.

2.Añadir 10 gr de dióxido de titanio. 

3.Mezclar el dióxido de titanio y la pintura con una cuchara de plástico.

4.colocar la mezcla en un recipiente de plástico.

5.Limpiar con la espátula un muro con moho(retirar cualquier tipo de suciedad).

6.Añadir la mezcla del dióxido de titanio y la pintura en el muro.

 

Formulación del 15%

 

1.Colocar 100 ml de pintura blanca y el dióxido de titanio dependiendo de cuánta concentración se va a añadir.

2.Añadir 15 gr de dióxido de titanio.

3.Mezclar el dióxido de titanio y la pintura con una cuchara de plástico .

4.colocar la mezcla en un recipiente de plástico.

5.Limpiar con la espátula un muro con moho(retirar cualquier tipo de suciedad).

6.Añadir la mezcla del dióxido de titanio y la pintura en el muro.

Una vez aplicada la pintura en una pared con manchas causadas por la humedad transcurrieron 2 semanas, las mezclas comenzaron a mostrar sus efectos. Al realizar la revisión del muro donde se aplicaron las diferentes concentraciones. La concentración al  5%, se observa una tonalidad blanca tenue, sin presencia de moho o manchas. La concentración al 10 % se observó que la mezcla se mantuvo con una tonalidad más blanca y fina, pero con grumos de escape. Mientras con el 15% se observó que los puntos del dióxido de titanio se mantuvieron sólidos impregnados en la pared y con una tonalidad  más blanca y uniforme. Este resultado puede atribuirse a la mayor concentración de dióxido de titanio presente en dicha formulación, dando como resultado la erradicación del moho y manchas causadas por la contaminación del aire ya que el dióxido de titanio posee propiedades que favorecen la absorción de humedad y la degradación de diversos contaminantes presentes en el aire.

Con la finalización del proyecto se concluye que la humedad, las manchas, el moho en el muro en el que se aplicó la pintura con la formulación del aditivo dióxido de titanio, se erradicó esta problemática. Para preparar un litro de pintura convencional con el aditivo necesitamos 150 gr  de dióxido de titanio para formular al 15% teniendo un costo de $18 pesos mexicanos. Siendo esta una opción en caso de contar con una pintura común y no adquirir una pintura antihumedad y/o antihongos sin un precio elevado.

Hernández, E. (2021, 29 de junio). El dióxido de titanio, un material estrella. Universidad de Guanajuato. Recuperado el 2 de noviembre de 2025, de https://www.ugto.mx/investigacionyposgrado/eugreka//contribuciones/387-el-dioxido-de-titanio-un-material-estrella

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Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2021, 23 de agosto). Encuesta Nacional de Vivienda (ENVI) 2020: Principales resultados [PDF]. https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2021/envi/ENVI2020.pdf