Divulgación y enseñanza de la ciencia

Pandilla Petit, (preescolar y 1ro. y 2do. año de primaria)

(PP-318-DC)Detector de Vitamina C en jugos procesados

Asesor: Verónica Padilla

Autor: Leonardo Ruiz García

Resumen

Creamos un Detector De Vitamina C para poder saber que jugos procesados son lo que contienen vitaminas y así poder seleccionar la bebida más saludable para nuestro organismo.

Pregunta de Investigación

¿Cómo puedo saber que jugos del supermercado contienen vitamina C?

Planteamiento del Problema

Muchos jugos que están a la venta ofrecen ingredientes que benefician a nuestra salud pero no todos cumplen, a veces se nos antoja tomar un jugo y queremos elegir los que ayuden a nuestro organismo.

Antecedentes

La historia de la vitamina C se remonta a 1747cuando el cirujano naval escocés James Lind detectó que los cítricos combatían el escorbuto (enfermedad que ocurre se tiene una carencia grave de vitamina C y que causa debilidad general, anemia, gingivitis y hemorragias cutáneas), pero fue descubierta formalmente hasta 1912por los noruegos A. Hoist y T. Froelich.

 

La mayoría de los animales producen su propia vitamina C, pero algunas especies como los humanos y los conejillos de indias, tienen que absorberla de sus alimentos.

 

El cuerpo humano necesita vitamina C para producir una vitamina llamada colágeno, que es la sustancia básica de los tendones, ligamentos, huesos y cartílagos del cuerpo. La mejor forma de obtener los requerimientos diarios de las vitaminas esenciales, incluyendo la vitamina C, es tener una dieta balanceada.

Los alimentos que más vitamina C producen son los ecaramujos –frutos del rosal silvestre- pues el 7% de su peso es vitamina C, le siguen los pimientos, los cítricos  (naranjas, limones, etc), las coliflores, los rábanos, las espinacas, las papas y las manzanas, entre otros muchos más.

 

Clasificación de los alimentos y sus implicaciones en la salud.

 

Esta propuesta de clasificación de los alimentos toma en cuenta las implicaciones para la promoción de la salud y el bienestar de la población y reconoce los factores sociales, políticos y económicos que influyen en los sistemas alimentarios, el cambio de la comprensión pública de lo que es la alimentación saludable, factor clave en el aumento mundial de la obesidad y las Enfermedades Crónicas no Transmisibles – ECNT (diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer, entre otras).

 

Esta clasificación considera los sofisticados métodos de la ciencia y la tecnología de alimentos, los sistemas alimentarios globalizados, poco regulados, que no se basan en alimentos sino en  productos listos para consumir, y la correspondiente penetración en los mercados de sistemas alimentarios establecidos por las gigantes transnacionales, fabricantes de productos comestibles industrializados.

 

 

La nueva clasificación incluye:

 

Grupo 1: alimentos naturales y mínimamente procesados

Grupo 2: ingredientes culinarios

Grupo 3: productos comestibles listos para el consumo: procesados y altamente procesados (ultraprocesados).

 

 

Grupo 1. Alimentos naturales y mínimamente procesados

 

  1. a) Alimentos naturales (no procesados):

 

Son de origen vegetal (verduras, leguminosas, tubérculos, frutas, nueces, semillas) o de origen animal (pescados, mariscos, carnes de bovino, aves de corral, animales autóctonos, así como huevos, leche, entre otros). Una condición necesaria para ser considerados como no procesados es que estos alimentos no contengan otras substancias añadidas como son: azúcar, sal, grasas, edulcorantes o aditivos.

 

La mayoría de los alimentos naturales tienden a dañarse o perecer en un corto plazo. Solo algunos pueden consumirse de inmediato; muchos son comestibles y seguros solamente después de su preparación y cocción.

 

 

 

 

 

  1. b) Alimentos mínimamente procesados:

 

Son alimentos naturales que han sido alterados sin que se les agregue o introduzca ninguna sustancia externa. Usualmente se sustrae partes mínimas del alimento, pero sin cambiar significativamente su naturaleza o su uso.

 

Estos procesos incluyen: limpiar, lavar, pasteurizar, descascarar, descamar, pelar, deshuesar, rebanar, filetear, secar, descremar, esterilizar, refrigerar, congelar, sellar, envolver y envasar al vacío.

 

La fermentación, obtenida mediante la adición de microorganismos vivientes al alimento, también es un proceso “mínimo” cuando no genera alcohol (caso del yogurt).

 

Estos procesos “mínimos” pueden aumentar la duración de los alimentos, permitir su almacenamiento, ayudar a su preparación culinaria, mejorar su calidad nutricional, y tornarlos más agradables al paladar y fáciles de digerir.

 

En combinaciones adecuadas, todos los alimentos de este grupo (naturales y mínimamente procesados) forman la base para una alimentación saludable. La distinción entre los alimentos naturales y mínimamente procesados no es significativa.

 

Grupo 2. Ingredientes culinarios

 

Los ingredientes culinarios son sustancias extraídas de componentes de los alimentos, tales como las grasas, aceites, harinas, almidones y azúcar; o bien obtenidas de la naturaleza, como la sal.

 

Estos ingredientes son a menudo muy duraderos. Mientras que algunos pueden ser producidos a mano con herramientas sencillas, la mayoría requieren de maquinaria industrial. Los procesos incluyen el prensado, molido, trituración, pulverización y refinamiento.

 

También se pueden utilizar agentes químicos para estabilizar o purificar los ingredientes.

 

Estos ingredientes culinarios no se consumen aisladamente por sí mismos, pero forman parte importante -como ingredientes- en los platos habituales. La importancia nutricional de estos ingredientes culinarios no debe ser evaluada de forma aislada, sino en combinación con los alimentos.

 

Los ingredientes culinarios usados con moderación y adecuadamente combinados con alimentos, proporcionan comidas y platos sabrosos, variados y atractivos, así como dietas nutricionalmente equilibradas.

 

Grupo 3. Productos comestibles listos para el consumo: procesados y altamente procesados (ultra procesados).

 

Todos estos productos son, por lo general muy duraderos, agradables al paladar, y están listos para consumirse.

 

  1. a)  Productos comestibles procesados:  se refieren a aquellos productos alterados por la adición o introducción de sustancias (sal, azúcar, aceite, preservantes y/o aditivos) que cambian la naturaleza de los  alimentos originales, con el fin de prolongar su duración, hacerlos más agradables o atractivos.

 

Los procesos son variados y utilizan aceites, azúcares y sal; y métodos de conservación tales como la salazón, el encurtido, el ahumado y el curado.

 

Los productos resultantes son reconocidos como versiones de los alimentos originales. Son producidos generalmente para ser consumidos como parte de comidas, pero también pueden ser consumidos por sí mismos como “snacks (bocaditos o golosinas procesadas)”. Ejemplos: verduras o leguminosas enlatadas o embotelladas y conservadas en salmuera, frutas en almíbar, pescado conservado en aceite, y algunos tipos de carne y pescado procesados, tales como jamón, tocino, pescado ahumado; queso, al que se le añade sal.

 

Los productos procesados generalmente conservan la identidad básica y la mayoría de los componentes del alimento original, pero los métodos de procesamiento usados hacen que sean desbalanceados nutricionalmente, debido a la adición de aceite, azúcar o sal.

 

  1. b) Productos comestibles altamente procesados (ultraprocesados): son elaborados principalmente con ingredientes industriales, que normalmente contienen poco o ningún alimento entero. Los productos ultraprocesados se formulan en su mayor parte a partir de ingredientes industriales, y contienen poco o ningún alimento natural.

 

El objetivo del ultraprocesamiento es elaborar productos durables, altamente apetecibles, y lucrativos. Estos productos no son reconocibles típicamente como versiones de alimentos, aunque el ultraprocesamiento incluye técnicas diseñadas para imitar el aspecto, la forma y cualidades sensoriales de los alimentos que se procesaron para obtener los ingredientes. La mayoría están diseñados para ser consumidos como “snacks” y bebidas, por sí solos o en combinaciones con otros productos ultraprocesados.

 

Algunos son derivados directamente de ingredientes culinarios como aceites, grasas, harinas, almidones y azúcar. Dos ejemplos de ellos son la hidrogenación de aceites, que puede generar las tóxicas grasas “trans” y la “modificación” de almidones para la obtención de azúcares.

 

La mayoría de los ingredientes de los productos ultraprocesados son aditivos, que incluyen entre otros, conservantes, estabilizantes, emulsionantes, disolventes, aglutinantes, aumentadores de volumen, edulcorantes, resaltadores sensoriales, sabores y colores. El aumentador de volumen puede ser aire o agua. Se puede añadir micronutrientes sintéticos para “fortificar” los productos.

 

Actualmente, la mayoría de los productos ultraprocesados son resultado de una tecnología sofisticada. Estas tecnologías industriales incluyen procesos de hidrogenación, hidrólisis, extrusión, moldeado y remodelado, que son diseñadas para hacer que los ingredientes parezcan alimentos. También se incluyen versiones industriales de cocción tales como procesamiento previo de fritura y horneado. Tales métodos simulan la cocina doméstica, pero son generalmente muy diferentes a los productos que promueven, porque incluyen agentes y procesos muy diversos.

 

Ejemplos: sopas enlatadas o deshidratadas, sopas y fideos empaquetados “instantáneos”, margarinas, cereales de desayuno, mezclas para pastel, papas fritas, bebidas gaseosas, jugos, galletas, caramelos, mermeladas, salsas, helados, chocolates, fórmulas  infantiles, leches para niños pequeños y productos para bebés, barras de “energía”, muchos tipos de panes, tortas, postres, pasteles, productos “listos para calentar”, y muchos otros tipos de productos de bebidas y “snacks”.

 

Estos productos ultraprocesados se consumen generalmente en el hogar o en las tiendas de comida rápida e incluyen también productos como hamburguesas, perros calientes, papas fritas, “nuggets” de pollo, palitos de pescado precocidos, pizza, etc. Algunos simulan platos caseros pero se diferencian debido a la naturaleza de la mayoría de sus constituyentes, y a las combinaciones de preservantes y otros aditivos utilizados en su elaboración.

 

Implicaciones de los productos ultra-procesados

 

Varias características nutricionales, metabólicas, sociales, económicas y ambientales de los productos ultraprocesados afectan la salud. A continuación las principales razones:

 

  1. a) Son nutricionalmente desequilibrados. En general altos en grasas saturadas y/o “trans”, azúcar, sal y escasos en fibra dietética y otros compuestos bioactivos. Además la seguridad de varios aditivos utilizados en su formulación es desconocida o controversial.

 

  1. b) Son de alta densidad energética, debido a las características calóricas de sus ingredientes principales y a la falta de fibra y agua en su composición.

 

  1. c) Puedan crear hábitos de consumo y adicción. Sus ingredientes y formulación son susceptibles de trastornar los procesos endógenos del sistema digestivo y del cerebro que controlan la saciedad y el apetito.

 

  1. d) Son fáciles de consumir por lo que pueden fácilmente desplazar comidas y platos preparados a partir de alimentos que son nutritivos.

 

  1. f) Muchos productos ultraprocesados se promueven y se ofrecen por mecanismos que son engañosos, pretendiendo imitar a los alimentos naturales o platos tradicionales, usando aditivos que reproducen aromas, sabores y colores. Por otra parte, a menudo estos productos se publicitan con imágenes y mensajes en la etiqueta o publicidad, para atraer consumidores.

 

  1. g) Muchos productos ultraprocesados crean una falsa impresión de ser saludables, mediante la adición de vitaminas sintéticas, minerales y otros compuestos, lo que permite a los fabricantes hacer ‘alegaciones de salud’, que son falsas.

 

  1. h) La mayoría de estos productos son altamente rentables porque son producidos por empresas transnacionales y otras grandes corporaciones que operan economías de escala, comprando o manufacturando a precios muy bajos los ingredientes de su composición. Las apreciables ganancias obtenidas son parcialmente invertidas en propaganda y mercadeo con el objetivo de tornar estos productos más atractivos y hasta glamorosos, especialmente para los consumidores vulnerables, como los niños y los jóvenes.

La industria de las bebidas tiene como objeto la elaboración y envasado de las bebidas en general. Está muy diversificada esta industria debido a la gran variedad de bebidas que aborda, no obstante los procesos son generalmente los mismos: una primera fase de recolección de granos (cebada, cacao, té, etc.) que emplea una mano de obra poco especializada, y luego una serie de procesos automáticos que requiere mano de obra semiespecializada la características de las bebidas hace que se componga de dos categorías principales: las bebidas alcohólicas y las no alcohólicas.

Los jugos como productos pueden clasificarse de las siguientes maneras:

Jugo de fruta: que se refieren enteramente al “líquido de fruta”. No contienen colorantes ni preservativos. Se obtienen directamente de la fruta fresca y es luego envasado o embotellado. Contienen 100% de fruta.

 

Néctar de fruta: es primariamente obtenido de aquellas frutas que son altamente aromáticas por naturaleza, y las cuales deben volverse bebibles con agua y azúcar. No contienen colorantes ni preservativos. Dependiendo del tipo de fruta, entre el 25% y 50% de la misma.

 

Bebidas con sabor a fruta: Contienen jugo de fruta como saborizante y agua bebible, sabores de frutas naturales, azúcar y posiblemente, ácidos para realzar el sabor. El mínimo de contenido de fruta que deben tener es del 6% al 30%.

El jugo de frutas es agradable, nutritivo, saludable y relativamente barato. La importancia económica de esta industria es establecida por su valor como alimento teniendo en cuenta los conocimientos científicos obtenidos en la producción y comercialización del jugo de frutas. Los productos estándares de jugos de frutas están siendo modificados, la tendencia tiene un gran énfasis en la calidad. La conservación de energía, el control de desperdicios, y la eficiencia de la manufactura presenta un desafío importante a la industria de jugos de frutas.

La creciente demanda de alimentos obedece principalmente al incremento demográfico y a la elevación del nivel de vida de una parte importante de la población, lo que origina como consecuencia lógica necesidades primarias que tienen que son satisfechas de inmediato.

Un factor importante en el desarrollo del mercado del sub-sector de pulpas y jugos de frutas tropicales lo determina la fluctuación y el nivel de precios de comercialización que pueden sacar un producto del mercado por falta de competitividad.

Análogamente, los productores primarios podrían verse des- estimulados en la producción por incapacidad de planear con suficiente antelación las necesidades de abastecer el mercado de transformación, en este punto se hace necesario concertar esfuerzos hacia una producción planificada, sustentable y competitiva.

FABRICACIÓN DE JUGOS DE FRUTAS

Los procesos de fabricación de jugos de frutas al igual que los néctares pueden ser obtenidos directamente de las frutas por medio del sistema de despulpado, o directo de pulpas adquiridas como materias primas para el proceso, para su posterior dilución y preparación. Esta técnica es válida para todas las frutas con excepción de los cítricos, que por su composición físico químico que acaban siendo alterados en su sabor por este método, que usa al calor y el vapor como fuente de extracción del jugo. Este sistema consiste en accionar una fuente de calor con vapor desde abajo hacia arriba, para alcanzar los frutos con el vapor caliente, que hará su ablandamiento y destilación de sus frutos para extraer su jugo, precipitándose caliente y ya pasteurizado para ser inmediatamente embotellado.

Este proceso se realiza con un equipo de acero inoxidable, construidos con 03 cilindros tipo tambores de 18/50 o 500/1000l. Apilables y acoplados individualmente de forma vertical, y adecuados para efectuar las tres operaciones del proceso.

El proceso de fabricación consiste en los pasos siguientes:

  1. Agua potable, después de ser calentada en un intercambiador de calor, es bombeada hacia un tanque donde se añade azúcar para su mezcla.

 

  1.   Esta agua azucarada es bombeada a través de un filtro y colocada en el tanque homogenizador.

 

  1.   Jugo de fruta concentrado, sabores surtidos, aditivos varios, y si se desea, pulpa de fruta son añadidos al agua azucarada y mezclados completamente.

 

  1.   Esta solución bien mezclada es bombeada a través de un cambiador tubular de calor para su pasteurización.

 

  1.   Después de ser enfriado, el jugo es bombeado dentro de un tanque de almacenamiento temporal, luego es bombeado a la máquina llenadora, y posteriormente a las cajas de cartón.

Las cajas de cartón son selladas y colocadas en un almacén refrigerador hasta su comercialización.

En promedio, el ciclo de fabricación fluctúa entre 1.30 a 1.50 horas aproximadas. Los rendimientos en la producción de jugos varía conforme el tipo de frutas, su promedio general es de 60/75% de aprovechamiento. Deben sumarse al ciclo de la producción, los tiempos de lavado y selección de la fruta.

En la mayoría de los mercados establecidos en todo el mundo, las bebidas refrescantes ocupan el primer lugar entre las bebidas fabricadas, superando incluso a la leche y el café en términos de consumo “per cápita”.

 

Entre productos envasados listos para beber y mezclas a granel para dispensar a chorro, se dispone de bebidas refrescantes en casi todos los tamaños y sabores imaginables y en prácticamente todos los canales de distribución a minoristas.

Además de esta disponibilidad universal, el crecimiento de la categoría de bebidas refrescantes se puede atribuir, en buena medida, a un envasado conveniente.

 

Dado que los consumidor es cada vez tienen más movilidad, han optado por artículos envasados fáciles de transportar. Con la llegada de los botes de aluminio y, más recientemente, de las botellas de plástico con tapón de rosca, los envases de bebidas refrescantes se han hecho más ligeros y manejables.

 

Las rigurosas normas de control de calidad aplicadas a los procesos de tratamiento del agua y los avances tecnológicos en la materia también han aportado a la industria de bebidas refrescantes un alto grado de confianza sobre la pureza del producto.

 

Además, las plantas de fabricación y embotellado que producen bebidas refrescantes se han transformado en instalaciones manipuladoras de alimentos altamente mecanizadas, eficientes y perfectamente limpias.

 

A comienzos del decenio de 1960, la mayoría de los embotelladores producían bebidas con maquinaria que procesaba 150 botellas por minuto. Dado que la demanda del producto ha aumentado vertiginosamente, los fabricantes de bebidas refrescantes han introducido maquinaria más rápida. Gracias a los avances en la tecnología de producción, las líneas de llenado son capaces de procesar ahora más de 1.200 recipientes por minuto, con una pérdida de tiempo mínima, salvo para realizar los cambios de producto o de sabor.

 

Este entorno altamente automatizado ha permitido a los fabricantes de bebidas refrescantes reducir el número de trabajadores necesarios en las cadenas de producción (véase figura 1). Con todo, y aun cuando haya aumentado considerablemente la eficiencia de producción, la seguridad de la fábrica sigue siendo un aspecto de importante consideración.

 

El embotellado o la fabricación de bebidas refrescantes comprende cinco procesos principales, cada uno de los cuales plantea aspectos de seguridad que deben ser evaluados y controlados:

 

  1. tratamiento del agua;
  2. ingredientes de la composición;
  3. carbonatación de los productos;
  4. llenado de los productos,
  5. envasado.

 

¿Los jugos envasados pueden sustituir el sabor y las propiedades de los jugos de frutas naturales? El ritmo de la vida moderna se impone y a veces no es posible prepararse un buen jugo de frutas; cabe preguntarse si los jugos envasados pueden ser un buen sustituto…

Los jugos de frutas naturales son una formidable fuente de nutrientes, importantes para mantener una buena salud. Sin embargo, a pesar de que la elaboración de jugos naturales es relativamente sencilla y económica, cada vez es más frecuente recurrir a la facilidad que ofrecen los jugos de frutas envasados.

De acuerdo con lo anterior, surge siempre una pregunta: ¿qué tan “natural” es un jugo envasado? O mejor dicho, ¿qué tan semejante es un jugo envasado a uno natural? Para este estudio se consideró que el jugo es el líquido extraído de las frutas maduras, sanas y limpias, sin diluir, del que se han removido los residuos de corteza y semillas.

Cuando se extrae toda el agua de un jugo, lo que resta son sólidos solubles y no solubles. Los sólidos solubles en su gran mayoría son los azúcares de la fruta.  Una forma de responder a la pregunta de qué tan “natural” es un jugo envasado es medir el porcentaje de sólidos solubles que contiene y determinar qué tanto de esos sólidos corresponden a la fruta original; la diferencia obviamente son sólidos de otro origen que fueron agregados durante el proceso y que por lo general son azúcares de diversas clases y aditivos.

Por cierto, al porcentaje de sólidos disueltos que contiene un líquido se le denomina grado brix (10 grados brix en un jugo significa que el 10 por ciento de ese jugo corresponde a sólidos disueltos). Las normas internacionales establecen que un jugo de naranja debe contener al menos el 10 por ciento de sólidos de esta fruta (o sea, 10 grados brix). El mínimo de sólidos de manzana en un jugo de esta fruta es de 10 grados brix. Para un jugo de toronja el mínimo es 9 grados brix.  Las tablas de resultados muestran las cantidades (en grados brix) de sólidos totales contenidos en los jugos envasados y qué tanto de ellos corresponden a la fruta original.

Como puede verse en las tablas de resultados (Tabla1), el mercado mexicano ofrece varios productos que cumplen con la norma internacional, en tanto que algunos se encuentran muy por debajo.

 

Destapando envases

Este estudio comprendió el análisis de 31 jugos envasados de diversas marcas, que incluyen los de naranja, toronja y manzana; todos se comercializan en el Distrito Federal y muchos de ellos se distribuyen en todo el país. Los productos se adquirieron en diversos centros comerciales, como lo haría cualquier consumidor. Siempre que fue posible se obtuvieron al menos tres muestras de lotes diferentes con distintas fechas de fabricación.

Se cuidó que los productos estuvieran dentro de la fecha de caducidad y que los empaques no tuvieran señales de deterioro.

El estudio incluyó el análisis de los siguientes parámetros:

Información al consumidor. Se verificó que la información en la etiqueta de los productos incluyera denominación, marca, nombre y domicilio del fabricante, lista de ingredientes, lote y contenido neto. Se revisó también que la información fuera veraz y no confundiera al consumidor.

Características fisicoquímicas. Se corroboró que los jugos cumplieran las especificaciones de densidad y acidez para el tipo de fruta correspondiente; también se evaluó que los jugos tuvieran el color, olor y sabor característicos de la fruta y que se encontraran exentos de cualquier materia extraña.

Sólidos disueltos. Se determinó la cantidad de sólidos disueltos, diferenciando los que provienen de la fruta de los demás ingredientes solubles agregados, como pueden ser otros azúcares o aditivos como los ácidos málico, tartárico, ascórbico, colorantes, etcétera.

En un jugo, la mayor parte de los sólidos disueltos deberían ser los de la fruta. Los resultados muestran a los productos en los que así ocurre; se encontraron casos en los que buena parte de los sólidos no provienen de la misma fruta.

Calidad sanitaria. Se comprobó que los productos cumplieran con la esterilidad comercial, verificando la ausencia de microorganismos patógenos. Ninguno de los productos evaluados presentó problemas al respecto.

 

 Ficha técnica

  • Periodo de muestreo: del 22 de abril al 31 de mayo de 2002.
  • Periodo de análisis: del 25 de abril al 1 de agosto de 2002.
  • Número de marcas analizadas: 31.
  • Número de pruebas realizadas: un total  de 2618 (84 por producto).

 

Normatividad Reglamento de Control Sanitario de Productos y Servicios.

  • NOM-002-SCFI-1993. Contenido neto. Tolerancias y métodos de verificación.
  • NOM-051-SCFI-1994. Especificaciones generales de etiquetado para alimentos y bebidas alcohólicas preenvasados.
  • NMX-F-018-1968. Calidad para jugo de toronja.
  • NMX-F-45-1982. Alimentos-Frutas y derivados-Jugo de manzana.
  • NMX-F-118-1984. Alimentos-Bebidas no alcohólicas-Jugo de naranja envasado.

 

 Recomendaciones de compra y conservación

  • Antes de adquirir un producto de este tipo verifique que el empaque no esté maltratado. Prefiera aquellos cuya fecha de caducidad o consumo preferente no esté próxima.
  • Observe que la tapa del frasco, la lata o el cartón no esté abombado; si lo está, existe una alta posibilidad de que el producto represente un riesgo para su salud.
  • Evite las latas de jugo golpeadas para no correr el riesgo de que el barniz que impide el contacto con el metal esté roto y el producto deteriorado. También verifique que las latas no presenten puntos oxidados
  • Antes de comprar un jugo envasado lea la etiqueta. Tenga en cuenta que el producto podría incluir ingredientes que usted no desea consumir.
  • Revise las instrucciones de conservación en la etiqueta.
  • No olvide las ventajas de consumir jugo natural.

 

Si requiere más información sobre este estudio comuníquese a nuestro Laboratorio de Pruebas a los teléfonos 5549-0495 y 5544-2060 en el D. F., o al 01-800-903-1300 desde cualquier otro punto del país.

 

(Tabla 1)

Objetivo

Comprobar si los jugos procesados que venden en los supermercados o tiendas, contienen vitamina C, como lo dicen sus etiquetas.

Justificación

Nos platican nuestras mamás que antes había más tiempo para poder hacer las bebidas en casa, pero como actualmente ambos papás trabajan pues el tiempo en casa es menos, por eso en ocasiones recurrimos a comprar jugos procesados, aquellos que venden en tiendas o súper mercados y no todos son nutritivos.

Hipótesis

Si creamos una sustancia que nos ayude a identificar que jugos contienen vitamina C, entonces podremos hacer una mejor elección de la bebida que tomaremos y así estaremos beneficiando a nuestro cuerpo.

Método (materiales y procedimiento)

Método.
Para hacer nuestro Detector, acudimos a Laboratorio de Centro Escolar Zamá (Figura 14) y utilizamos los siguientes materiales:
• Botella de solución de Yodo al 2%. (Figura 1)

• 1 Cucharada de Fécula de maíz. (Figura2)
• 1 litro de agua. (Figura3)
• Mechero. (Figura 4)
• ½ taza de jugo artificial de manzana. (Figura5)
• ½ taza de jugo artificial de naranja. (Figura 6)
• 1 jitomate licuado y colado. (Figura 7)
• 1 naranja en jugo. (Figura 8)
• 2 limones en jugo. (Figura 9)
• 5 vasos transparentes. (Figura 10)
• 1 cuchara (Figura 11)
• 1 vaso de precipitado para medir. (Figura 12)
• 1 gotero. (Figura 13)

 

Galería Método

Resultados

Al realizar nuestras pruebas pudimos observar que ninguno de los dos jugos marca Jumex AMI ® cambió de color por morado o púrpura, lo que quiere decir que no contienen vitamina C a pesar de decir en su etiqueta que son hechos a base de jugo, mientras que los jugos naturales, limón y naranja, de inmediato cambiaron de color a púrpura tal como se debe cambiar cuando las bebidas tienen alto contenido de vitamina C.

Galería Resultados

Discusión

Conclusiones

Creemos que es muy importante estemos informados de los productos procesados que consumimos y tratemos de evitar aquellos que no nos benefician, aunque su etiqueta diga que contienen productos naturales, ahora podemos hacerlo por nuestra cuenta con las bebidas procesadas, por lo que concluimos que nuestro Detector de Vitamina C es exitoso y podemos usarlo en casa.

Bibliografía

Summary

Research Question

Problem approach

Background

Objective

Justification

Hypothesis

Method (materials and procedure)

Results

Discussion

Conclusions

Bibliography