Ciencias Agropecuarias y de Alimentos

Pandilla Petit, (preescolar y 1ro. y 2do. año de primaria)

PP-30-CAA CULTIVO DE HORTALIZAS EN EL HOGAR

Asesor: ALICIA PANIAGUA

Autor: Sara Abigail Rosas Carbajal

Resumen

Investigación de campo

Para complementar mi trabajo de investigación titulado “cultivo de hortalizas en el hogar” realice una investigación documental y de campo de diversas fuentes bibliográficas y mesograficas.

A demás tuve la oportunidad de realizar investigación de campo en  un pueblo del estado de Guerrero, en donde puede observar cómo se obtienen las semillas que en un futuro serán las próximas plantas a cultivar como es el caso del cultivo de frijol, pude extraer las semillas “despicando” la vaina del frijol y al mismo tiempo el proce   so que se sigue para poder obtener el frijol que venden en las tiendas comerciales.

Otra forma de cultivar las plantas y/o hortalizas es por medio de huertos en casas como fue el caso del huerto de la familia Bravo, situado en el municipio de Acolman en donde tienen un vivero familiar en el que  plantan semillas de acelga, zanahoria, jitomate, tomate, chile entre otros para realizar el consumo familiar de estos alimentos de una forma saludable libre de químicos. Es increíble como en espacios pequeños dentro de tu hogar puedes tener una acelga fresca y llevar a tu mesa para preparar un alimento.

Pregunta de Investigación

¿Qué beneficios habrá al utilizar material reciclado para cultivar hortalizas?

Planteamiento del Problema

He observado que uno de los problemas es la contaminación en el hogar y sobre todo en la cocina se genera basura orgánica e inorgánica. Por lo que pretendo reutilizar envases de pet, plástico o vidrio  y sembrar hortalizas para uso doméstico, pretendiendo generar  conciencia en el ser humano de cuidar el medio ambiente y su salud.

Antecedentes

A través de los años el hombre aprendió a distinguir los beneficios que brindan los recursos naturales, protegieron las plantas silvestres y poco a poco los procedimientos de cultivo fueron mejorando, los vegetales fueron seleccionados por sus cualidades y con el paso de los años pusieron en práctica las técnicas modernas de selección, hibridación e injerto.

Las plantas más antiguas que se cultivaban son: los cereales, las hortalizas, los frutos y las plantas medicinales.

Es en la segunda mitad del siglo XIX donde aparecen las primeras referencias de huertos urbanos. Se trata de una época llena de cambios (Revolución industrial, locomotora, éxodo rural…) en la que las ciudades se llenan de campesinos, generando una clase obrera en un entorno de pobreza. En este momento el gobierno y la Iglesia les ceden espacios, llamados “huertos de los pobres” para que puedan cultivar sus alimentos para paliar un poco su situación económica.

En la primera mitad del siglo XX, volvieron a proliferar los huertos urbanos, sobretodo en la época de las grandes guerras, pues se consideraba indispensable asegurarse alimento y no depender de las importaciones. Se llamaban “Victory gardens” o “War gardens”. En EEUU, Reino Unido y Alemania se usaron todo tipo de terrenos para poner en marcha estos huertos, desde jardines y parques, hasta campos de fútbol; haciendo propaganda y campañas (“Dig for Victory”) para concienciar a la población que cultivaran sus alimentos.

A partir de los años 60 y 70, vuelven a resurgir los huertos urbanos, pero la razón no es tanto la necesidad de alimentos, sino la necesidad de responder al sistema.

Surgen a partir de movimientos ecologistas que buscan una forma de autogestión, la integración de grupos sociales excluidos y el desarrollo de comunidades. Es en EE.UU donde emergen con más fuerza a partir del grupo ecologista Green Guerrillas, que ocupaba solares para aprovecharlos como huertos.

Actualmente son cada vez más las personas que participan en un huerto urbano o tienen su huerta en casa. De hecho, los huertos están tomando cada vez más reconocimiento a la hora de aplicar planes de desarrollo de espacios públicos.

Ya no se ven sólo como huertas, sino también como espacios verdes, sostenibles y de ocio; lugares donde desconectar, al mismo tiempo que sirven como herramienta para la educación ambiental, el desarrollo de terapias y el entretenimiento para todos los públicos.

Huertos urbanos en España:

Al igual que en el resto de Europa, en España también surgieron huertos urbanos como respuesta a situaciones de precariedad.

Pero fue a partir de mediados de los años 50, cuando se produce una gran migración hacia las ciudades industriales, haciendo que en ciudades como Madrid o Barcelona surgieran pequeñas huertas en la periferia.

Durante estos años, el INC (Instituto Nacional de Colonización) trató de incentivar a los Ayuntamientos para poner a disposición de las familias del municipio terrenos donde cultivar y así crear “huertos familiares”, pero no tuvo mucho éxito.

Un dato curioso es que en los años 40 el 70% de la población española se dedicaba a la agricultura, mientras que en el año 2000 sólo el 7%.

A partir de los años 90 es cuando se comienza desde la administración pública a regular y fomentar el uso de terrenos municipales para la creación de huertos urbanos.

En un principio eran solo asociaciones y colectivos quienes aprovechaban estos espacios, pero son cada vez más las familias que van a disfrutar de estos espacios. Sobre todo porque muchas personas que viven en ciudades sienten la necesidad de tener un pequeño contacto con la naturaleza.

Huertos urbanos en México:

En México existen diferentes empresas que promueven talleres y el material necesario para cultivar los alimentos en casa como Tierra Permanente, que comenzó hace tres años y medio, ofreciendo cursos de agricultura urbana y permacultura, ciencia del diseño del medio ambiente sostenible que se adapta a lugares urbanos. También imparten cursos de restauración y suelos de compostas, las técnicas para crear tu propio huerto y asesorías de sistemas de acuaponia, entre otros.

Por su bajo costo, por los beneficios para la salud y por estar al alcance de la mano, la producción de alimentos en huertos urbanos está tomando fuerza en la Ciudad de México. Para el Gobierno, constituyen una fuente de alimento que afianza la seguridad alimentaria del país, y es por ello que desde hace un par de años se han llevado a cabo programas para fomentar la creación de este tipo de espacios dedicados a la agricultura urbana.

Desde el año 2013, se puso en marcha un programa de agricultura ecológica a pequeña escala que consiste en ocupar espacios comunes y sin un uso constante para transformarlos en huertos atendidos por los propios vecinos.

Los excedentes de las cosechas se venden y los recursos obtenidos se reinvierten en la propia comunidad.

Otra dependencia que promueve la agricultura familiar es la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema), con programas como Alcánzame, que cada primer domingo de mes durante el paseo ciclista sobre Reforma invita a la gente a conocer los huertos en casa y asesora en el proceso de instalación. En las dos primeras ediciones del programa se atendió a más de dos mil personas.

Mujer de Huerto es otro de sus programas y en él capacitan a mujeres, amas de casa, en situación de vulnerabilidad o estudiantes para el cuidado del huerto.

El Gobierno de la Ciudad de México y la Secretaría de Medio Ambiente invitan a la ciudadanía a participar en los cursos de huertos urbanos que se imparten en los Centros de Educación Ambiental (CEA) Acuexcómatl, Yautlica y Ecoguardas. En estos talleres se desarrollan actividades teóricas y prácticas sobre cómo implementar huertos urbanos en los hogares, la importancia del suelo, beneficios de los abonos orgánicos, preparación de compost, pesticidas caseros, selección de semillas, así como aportes a la nutrición y la salud de los ciudadanos para mejorar su calidad de vida.

Actualmente en la agricultura el desarrollo sostenible concebido como la forma óptima de cultivar para satisfacer las necesidades de la alimentación sin descuidar el ecosistema, se ha convertido en el futuro racional de la agricultura a través de un modelo denominado Manejo integrado de cultivo; que consiste en el desarrollo integral de la agricultura que incluye la capacitación de productores para que a través de su sensibilidad, experiencia se capaz de cultivar de manera más congruente sin dañar el ambiente.

Objetivo

Realizar un huerto casero de hortalizas que sirvan como alimento con materiales de rehusó.

Justificación

Elegí el tema para generar interés  en el cultivo y el cuidado de hortalizas que ofrezcan al ser humano alimento orgánico y al mismo tiempo se reutilice material reciclado que disminuya la basura que se genera día a día  en la preparación de alimentos.

Hipótesis

Si se crea un huerto casero de hortalizas con material  reciclable entonces podremos obtener alimentos orgánico saludables en el hogar.

Método (materiales y procedimiento)

PROCEDIMIENTO

  1. Se deben reunir los siguientes materiales:
  • Tarima de madera reciclada
  • Bote de plástico o pett con tapa
  • Fibra de coco
  • Tierra
  • Semillas
  • Agua
  1. Lave la tarima de madera y déjela secar
  2. Lave los recipientes reciclado y realice la preparación de los botes y tapas para que sean el reservorio de la semilla
  3. Fije los botes a la tarima de forma paralela para que den espacio entre platas para su crecimiento y se aproveche el sistema de riego por gravedad
  4.  Coloque el sustrato o fibra de coco
  5. Siembre la semilla a una profundidad de 2 o 3 veces su diámetro, asegurando que el sustrato se encuentre húmedo.
  6. Realice el cuidado individual de cada plata de acuerdo a lo que se sembró

 

Galería Método

Resultados

El resultado obtenido hasta hoy es dinámico de acuerdo a las diferentes semillas que sembré y el tiempo que han tardado en germinar. Experimente la siembra con tierra sola, con fibra de coco sola y mixta (fibra de coco y tierra) observando que el germinado sobre tierra y fibra de coco/tierra se desarrolla más rápido y se conserva mejor la humedad, la  fibra de coco no se retiene mucha humedad siendo el germinado más lento o prácticamente nulo en algunas semillas.

Galería Resultados

Discusión

Logre cultivar diferentes hortalizas, con materiales, reciclados, lo cual resulto no solo interesante sino a la par divertido, observe que el mejor material para realizar el cultivo es la tierra con fibra de coco ya que retiene la humedad y pesa menos que la tierra sola, pero también se puede utilizar la tierra sola de acuerdo al recurso que se tenga.

Conclusiones

Crear huertos en casa es interesante te permite conocer el desarrollo de las plantas y hortalizas y no solo conocerlos desde el plato que comemos, además puede ser una dinámica familiar, permite tener espacios verdes en la ciudad que pueden ayudar al medio ambiente, de igual forma es económico ya que se utilizaron en su mayoría materiales reciclados obteniendo alimento orgánico.

Bibliografía

  • Planeta huerto. Recuperado de dirección electrónica https://www.planetahuerto.es/revista/historia-y-evolucion-de-los-huertos-urbanos_00148
  • Huertos urbanos. Recuperado de dirección electrónica https://www.excelsior.com.mx/nacional/2015/04/02/1016782 Huertos urbanos, ¿El futuro de la comida?
  • Huertos urbanos en México D.F. Recuperado de dirección electrónica https://www.agrohuerto.com/huertos-urbanos-en-mexico-df/

Summary

Research Question

Problem approach

Background

Objective

Justification

Hypothesis

Method (materials and procedure)

Results

Discussion

Conclusions

Bibliography