Equipo [Crayolas Caseras] Natalia Islas Hernández [4to Lechuza],
El presente proyecto propone la elaboración de crayolas a partir de residuos de crayolas usadas
con el fin de reducir la generación de desechos sólidos y fomentar la cultura del reciclaje. Las
crayolas están compuestas principalmente por cera y pigmentos, materiales que poseen
propiedades termoplásticas que permiten su fundición y reutilización sin perder calidad.
El proceso consiste en recolectar, clasificar por color, fundir y moldear los fragmentos para
transformarlos en nuevas crayolas funcionales. Esta iniciativa no solo contribuye al cuidado del
medio ambiente al disminuir residuos, sino que también promueve valores como la responsabilidad
y la conciencia ecológica dentro de la comunidad educativa.
El proyecto demuestra que es posible reutilizar materiales considerados desechos, convirtiéndolos
en productos útiles mediante un procedimiento sencillo, seguro y económico.
This project proposes the production of crayons from used crayon fragments in order to reduce
solid waste generation and promote a culture of recycling. Crayons are primarily composed of wax
and pigments, materials with thermoplastic properties that allow them to be melted and reused
without loss of quality.
The process involves collecting, sorting by color, melting, and molding the fragments to transform
them into new, functional crayons. This initiative not only contributes to environmental protection by
reducing waste but also promotes values such as responsibility and ecological awareness within
the educational community.
The project demonstrates that it is possible to reuse materials considered waste, transforming them
into useful products through a simple, safe, and economical process.
Nin tlamachtiliztli quipiya inin tlatequipanolli tlen quimaka se yancuic nemiliztli ipan tlaxcalli crayola tlen ya mochīhua itech tlachipinalli. Mīecpa, in crayola tlen ya tzitzintin o ya cueponi quimotlatlaz, maski noja quipiya cera ihuan tlapalli tlen hueli occepa mopātlaz.
Inin tlatequipanolli quimati quenicatza huelis mocuepa in tlachipinalli crayola: achto monechicoa, niman moyehecoa itech colores, niman mopātlaz ica totōnaliztli (calor) ihuan motlaliz itech moldes para mochīhuas yancuic crayolas tlen huelis occepa mopāqui.
Ica inin tlamachtiliztli, timonequi ticpalehuisque in tlalticpac pampa ticchiuhque ma amo mīec tlatlaztli, ihuan no ticnextis in tlamantli tlen quimachtia quenicatza ticmocuitlahuizque totlalticpac. No quipalehuia in conetl ihuan ichpōchtin ma quimomachtican in cuali nemiliztli ihuan in tlatequipanolli tlen quipalehuia in tlalticpac.
Traducción: Este proyecto tiene como propósito dar una nueva vida a los restos de crayolas que se convierten en desecho. Muchas veces, las crayolas que están pequeñas o rotas se tiran a la basura, aunque todavía contienen cera y color que pueden volver a utilizarse.
Este trabajo explica cómo se pueden reutilizar los fragmentos de crayola: primero se recolectan, después se clasifican por colores, luego se derriten con calor y finalmente se colocan en moldes para formar nuevas crayolas que puedan usarse otra vez.
Con este proyecto se busca ayudar al cuidado del medio ambiente, reduciendo la cantidad de basura que se genera, y también enseñar la importancia de proteger la naturaleza. Además, promueve en los niños y jóvenes valores como la responsabilidad y el trabajo en equipo, fomentando una forma de vida más consciente y respetuosa con el entorno.
En la actualidad, la generación de residuos sólidos representa uno de los principales problemas ambientales a nivel mundial. Dentro de estos residuos se encuentran materiales escolares que, aunque aún poseen propiedades útiles, son desechados por considerarse inservibles. Entre ellos destacan las crayolas usadas, que frecuentemente son desechadas cuando se rompen o se reducen a pequeños fragmentos, pese a conservar gran parte de su material aprovechable.
Las crayolas están compuestas principalmente por cera y pigmentos, materiales que poseen características termoplásticas, lo que significa que pueden fundirse y solidificarse nuevamente sin perder sus propiedades esenciales. Esta característica permite que los restos de crayolas puedan reciclarse y transformarse en nuevas unidades funcionales, promoviendo así la reutilización de recursos.
El presente proyecto tiene como finalidad elaborar nuevas crayolas a partir de residuos de crayolas usadas, mediante un proceso de recolección, clasificación, fundición y moldeado. Con ello se busca reducir la cantidad de desechos generados, fomentar la cultura del reciclaje en la comunidad educativa y contribuir al cuidado del medio ambiente.
Además de su impacto ambiental positivo, esta iniciativa promueve valores como la responsabilidad, la creatividad y el trabajo colaborativo, integrando el aprendizaje teórico con la práctica sostenible. De esta manera, el proyecto no solo representa una alternativa ecológica, sino también una estrategia educativa que fortalece la conciencia ambiental desde edades tempranas.
La reutilización de residuos de crayolas representa una alternativa ecológica y económica frente al constante desecho de materiales escolares. Muchas veces, las crayolas se rompen y se vuelven demasiado pequeñas para su uso cómodo, por lo que son descartadas aun cuando el material sigue siendo aprovechable.
Este proyecto es importante porque:
En el ambiente escolar y doméstico, el uso frecuente de crayolas genera una considerable cantidad de residuos, ya que cuando se rompe o se reducen a pequeños fragmentos suelen desecharse, aun cuando el material sigue siendo útil. Esta práctica contribuye al aumento de desechos sólidos y al desperdicio de recursos, considerando que las crayolas están, elaboradas principalmente de cera y pigmentos que puede reutilizarse.
La falta de estrategias para reciclar estos residuos dentro de instituciones educativas y hogares provoca un impacto ambiental innecesario y representa una oportunidad desaprovechada para fomentar la cultura del reciclaje y la sostenibilidad. Además, muchas familiar y escuelas enfrentan limitaciones económicas para adquirir nuevos materiales escolares, la que hace relevante buscar alternativas de reutilización.
Ante esta situación, surge la necesidad de desarrollar un método viable para la elaboración de nuevas crayolas a partir de residuos de otras crayolas, que sea seguro, económico y fácil de implementar.
Por lo tanto, el problema de investigación se plantea de la siguiente manera:
¿Cómo elaborar crayolas funcionales y de buena calidad a partir de residuos de otras crayolas, mediante un proceso accesible, seguro y sostenible que contribuya a la reducción de desechos y al ahorro económico?
Este planteamiento busca promover el reciclaje, reducir el impacto ambiental y generar conciencia ecológica mediante la reutilización creativa de materiales escolares.
Si se recolectan y funden adecuadamente los residuos de crayolas, entonces se podrán obtener nuevas crayolas funcionales y de buena calidad, reduciendo el desperdicio y promoviendo el reciclaje.
Elaborar nuevas crayolas funcionales a partir de residuos de otras crayolas mediante un proceso seguro, económico y sostenible que permita reducir el impacto ambiental y fomentar la reutilización de materiales.
• Vida de ecosistemas terrestres.
• Acción por el planeta.
• Industria, innovación e infraestructur
La compañía fue fundada en Nueva York en 1885 como Binney & Smith por los primos Edwin Binney y C. Harold Smith. Los primeros productos fabricados por los primos fueron colorantes para uso industrial, incluyendo pigmentos de óxido rojo y carbón para darle su distintivo color negro a las llantas de los automóviles.
En 1900, la empresa añadió a su paleta de productos lápices para pizarrón, lo que los llevó a experimentar con materiales industriales como cemento, pizarra y talco. Gracias a estos experimentos lograron inventar la primera tiza blanca inodora, con la cual ganaron la medalla de oro de la Feria Mundial de San Luis Misuri 1902.
En 1903, Binney & Smith inventó los primeros crayones aptos para niños, los cuales los vendió bajo el nombre de «Crayola». Alice Binney, la esposa del fundador y antigua profesora de escuela, fue quien salió con el nombre, el cual proviene del francés craie (‘tiza’) y ola (‘oleaginosa’). Los crayones de ese entonces estaban hechos de cera, con colores opacos y se usaban principalmente en la industria.
La empresa ha sido desde 1984 una subsidiaria de Hallmark Cards y, en 2007, cambió definitivamente su nombre a «Crayola», después de declarar que la marca «Crayola» es reconocida en más de 80 países y en el 99 % de los hogares estadounidenses.
Las crayolas están compuestas principalmente de cera de parafina y pigmentos de colores. La paradina es un material derivado del petróleo que tiene la propiedad de fundirse a temperaturas relativamente bajas. ( entre 46°C y 68°C aproximadamente), lo que facilita su reutilización.
En los últimos años, la conciencia sobre el medio ambiente y la importancia de reducir la cantidad de residuos que generamos ha ido en aumento. Una de las formas en que podemos contribuir a esta causa es a través del reciclaje. Y aunque solemos pensar en materiales como plásticos, papel o vidrio, existen otros objetos que también pueden reciclarse, como los crayones o crayolas.
Estos instrumentos de dibujo y coloreo, tan populares entre los niños y niñas, suelen tener una vida útil corta debido a su pequeño tamaño y a que se gastan rápidamente. Pero, ¿qué sucede con los crayones que ya no sirven? ¿Podemos hacer algo para evitar que terminen en la basura?
Una forma de reciclar los crayones es derretirlos y hacer nuevas formas con ellos. Para ello, se pueden utilizar moldes de silicona en diferentes diseños y tamaños. Solo tienes que colocar los pedazos de crayones en el molde y derretirlos en el horno a baja temperatura. Una vez que se hayan derretido, deja que se enfríen y tendrás nuevas formas de crayones para dibujar.
Reciclar los crayones es importante porque ayuda a reducir la cantidad de residuos que generamos en nuestro hogar. Además, al reciclarlos, les damos una nueva vida y podemos crear objetos únicos y originales que pueden ser utilizados en nuestro día a día.
EL RECICLAJE Y SU IMPORTANCIA
El reciclaje es un proceso mediante el cual los materiales desechados se recolectan, procesan y trasforman en nuevos productos con el objetivo de minimizar la extracción de recursos naturales, disminuir la contaminación ambiental y reducir la cantidad de residuos sólidos en los rellenos sanitarios (Gonzales &Méndez, 2019). Este proceso forma parte de una gestión integral de residuos que busca promover prácticas sostenibles dentro de la sociedad.
La educación ambiental, insertada en contextos educativos, fomenta la conciencia ecológica y la adopción de hábitos que favorezcan la conservación del medio ambiente. En este sentido, el reciclaje educativo no solo contribuye al cuidado ecológico, sino que también promueve valores como la solidaridad, la responsabilidad y el trabajo colaborativo (Vargas & López, 2020)
CARACTERISTICAS DE LAS CRAYOLAS Y SU COMPOSICION.
Las crayolas son herramientas de expresión artística utilizadas ampliamente en actividades escolares y recreativas. Están compuestas principalmente de cera, pigmentos de colores. La cera, generalmente parafina u otro tipo de cera termoplástica, es un material que se ablanda al aplicar calor y se solidifica al enfriarse, permitiendo múltiples ciclos de fusión sin perder sus propiedades fundamentales (Ruiz, 2018). Los pigmentos son sustancias que brindan color a las crayolas y pueden ser orgánicos o inorgánicos, dependiendo de su origen y composición química. Los fragmentos o resto de crayolas, aunque pequeños, contienen suficiente material útil que puede ser recuperado mediante procesos de reciclaje apropiados.
PROCESOS DE RECICLAJE Y REUTILIZACION DE MATERIALES ESCOLARES
El reciclaje de materiales escolares, como papeles, cartones, platicos y ceras, es una estrategia que favorece la sostenibilidad dentro de las instituciones educativas. A través de campañas de recolección y actividades lúdicas, se incentiva la participación activa de la comunidad escolar en la gestión de residuos (Martínez & Pérez, 2021).En el caso específico de las crayolas, la termo plasticidad de la cera permite su fundición y posterior moldeo en nuevos formatos. Este proceso consiste en recolectar, clasificar por color, fundir bajo condiciones controladas de temperatura y verter en molde para obtener nuevas unidades reutilizables.
BENEFICIOS AMBIENTALES DEL RECICLAJE DE CRAYOLAS
El reciclaje de crayolas contribuye a disminuir la generación de residuos sólidos que, de otro modo, podrían terminar en vertederos generando impactos ambientales negativos, como la contaminación del suelo. La reutilización de material escolar también reduce la demanda de producción industrial de nuevas crayolas, lo que conlleva una disminución del consumo de materias primas y energía (Sánchez & Herrera,2017).
Además, actividades de reciclaje en contextos educativos potencian valores sociales y ambientales en los estudiantes, promoviendo una cultura de cuidado del entorno desde edades tempranas.
EDUCACION AMBIENTAL Y PRÁCTICA SOSTENIBLE EN ESCUELAS
La educación ambiental es un proceso educativo que busca desarrollar en los estudiantes conocimientos, habilidades y actitudes que les permitan comprender y enfrentar los problemas ambientales de forma crítica y propositiva (UNESCO, 2018). La implementación de proyectos de reciclaje, como la elaboración de crayolas con residuos, ofrece una oportunidad para integrar contenidos curriculares con acciones prácticas y significativas.
MATERIALES
Elaboración:
1.- Recolectar y limpiar los restos de crayolas.
2.- Retirar el Papel envolvente.
3.- Cortar en pequeños fragmentos.
4.- Colocar los fragmentos en un recipiente resistente al calor.
5.- Fundir a baño maría o en horno a baja temperatura.
6.- Verter la cera derretida en moldes.
7.- Dejar enfriar hasta que solidifique.
8.- Desmoldar las nuevas crayolas.
Los resultados obtenidos al reutilizar residuos evidencian que el material conserva propiedades esenciales como pigmentación, textura y capacidad de adherencia al papel. Sin embargo, se pueden presentar variaciones en la intensidad del color cuando se mezclan fragmentos de diferentes tonalidades, lo cual puede considerarse tanto una limitación como una oportunidad creativa.
Asimismo, si la temperatura de fusión no es controlada adecuadamente, puede generarse burbujas o una textura irregular, afectando la calidad final del producto.
Desde la perspectiva ambiental, el reciclaje de crayolas contribuye a la reducción de residuos sólidos escolares y disminuye la demanda de nuevas materias primas derivadas del petróleo.
Este proyecto se alinea con los principios promovidos por las naciones unidas en relación con el consumo responsable y la sostenibilidad. Aunque el impacto ambiental individual es pequeño, su aplicación sistemática en instituciones educativas puede generar un efecto acumulativo significativo.
En el ambiente pedagógico, la actividad no solo promueve la conciencia ecológica, sino también fortalecer la compresión de conceptos científicos como los estados de materia, la transferencia de calor. El aprendizaje practico favorece la apropiación significativa del conocimiento, integrando teoría y experimentación.
No obstante, es importante considerar ciertas limitaciones: la necesidad de supervisión adulta durante el proceso de calentamiento, el posible deterioro progresivo del material tras múltiples ciclos de fusión y la imposibilidad de reciclar completamente componentes externos como etiquetas o envolturas si no se retiran previamente.
En síntesis, la reutilización de residuos de crayolas demuestra ser una estrategia sostenible, económica y educativa. Aunque presenta limitaciones técnicas menores, sus beneficios ambientales y formativos son significativos.
La elaboración de crayolas a partir de residuos es una alternativa viable, económica y sostenible. Este proyecto demuestra que es posible reducir desechos mediante procesos sencillos y accesibles, fomentando al mismo tiempo la creatividad y la responsabilidad ambiental.
1.-“Historia de la Compañía”. crayola.com.mx (en inglés). Consultado el 14 de septiembre de 2022.
2.-“The Colors of Childhood”. Smithsonian Magazine. Noviembre de 1999. Consultado el 22 de junio de 2009.
3.- The 20 Most Recognizable Scents In The World. Lista del día. Consultado el 26 de junio de 2009.
4.- Elizabeth Armstrong Hall. American Icons – Crayola Crayon. Dennis Hall. pp. 180-183.
5.- González, A., & Méndez, L. (2019). Gestión integral de residuos sólidos y educación ambiental. Editorial Ambiental.
6.- Martínez, P., & Pérez, R. (2021). Reciclaje y reutilización de materiales escolares: prácticas sostenibles en el aula. Revista Educación y Sustentabilidad, 8(2), 45–60.
7.- Ruiz, J. (2018). Propiedades físicas y químicas de materiales cerosos. Editorial Científica.
8.- Sánchez, M., & Herrera, D. (2017). Impacto ambiental de los residuos sólidos urbanos: evaluación y estrategias de mitigación. Revista de Estudios Ambientales, 12(1), 23–39.
9.- UNESCO. (2018). Educación para el desarrollo sostenible. Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
10.-Vargas, C., & López, F. (2020). Conciencia ecológica y prácticas de reciclaje en contextos educativos. Editorial Pedagógica