Equipo [mermelada de zanahoria] Eliza Paulette Arredondo[Olvera], Juan Elias Reyes [Barrientos], Alison Julieta Cuellar[Bernardo], Sarah Camila Guerrero[Ortiz], Eilyn Saenz[Bermudez], Damian Garduño[Zamora]
En este proyecto elaboramos una mermelada de zanahoria con ingredientes naturales, con el objetivo de aprovechar los nutrientes de esta verdura y ofrecer una opción saludable para el consumo infantil. Durante el desarrollo del proyecto utilizamos zanahoria y otros ingredientes naturales, siguiendo un proceso ordenado y seguro, siempre con la supervisión de un adulto. Observamos que, al cocinar la zanahoria, esta cambió su textura y sabor, volviéndose más suave y agradable. Obtuvimos una mermelada con buena consistencia y sabor dulce, adecuada para el consumo infantil y fácil de untar. Notamos que a la mayoría de los niños les gustó la mermelada, lo que nos permitió comprobar que la zanahoria puede consumirse de una forma diferente y atractiva. Algunos niños mencionaron que el sabor era agradable. Estos datos confirmaron nuestra hipótesis, ya que el producto elaborado fue aceptado y contribuye positivamente a la alimentación infantil, aportando nutrientes esenciales y promoviendo hábitos alimenticios saludables desde edades tempranas. Con este proyecto aprendimos que los alimentos naturales pueden transformarse de manera segura y que la ciencia está presente en actividades cotidianas como la preparación de alimentos. También desarrollamos habilidades como la observación, el trabajo en equipo, la responsabilidad y el seguimiento de instrucciones. Además, comprendimos la importancia de consumir alimentos saludables y naturales para cuidar nuestra salud.
Finalmente, concluimos que la elaboración de mermelada de zanahoria es una alternativa saludable, accesible y divertida para fomentar una alimentación equilibrada. Este trabajo fortaleció nuestro interés por la ciencia, la nutrición infantil y el cuidado de la salud desde la infancia de forma responsable y consciente.
Palabras clave: mermelada, zanahoria, saludable, natural
In this project, we made carrot jam with natural ingredients, aiming to take advantage of the nutrients in this vegetable and offer a healthy option for children. During the project, we used carrots and other natural ingredients, following a structured and safe process, always under adult supervision. We observed that cooking the carrots changed their texture and flavor, making them softer and more palatable. We obtained a jam with a good consistency and sweet taste, suitable for children and easy to spread. We noticed that most of the children liked the jam, which allowed us to confirm that carrots can be consumed in a different and appealing way. Some children mentioned that the flavor was pleasant. This data confirmed our hypothesis, as the product was well-received and contributes positively to children’s nutrition, providing essential nutrients and promoting healthy eating habits from an early age. With this project, we learned that natural foods can be transformed safely and that science is present in everyday activities such as food preparation. We also developed skills such as observation, teamwork, responsibility, and following instructions. Furthermore, we understood the importance of consuming healthy and natural foods to take care of our health. Finally, we concluded that making carrot jam is a healthy, accessible, and fun alternative to promote a balanced diet. This project strengthened our interest in science, child nutrition, and responsible and conscious healthcare from childhood.
Key words: 4-5 palabras clave del proyecto
Ti chijke mermelada tlen zanahoria ika tlamantli tlen tlauel ipati para tijtekiuisej tlen kipia uan tijmakasej se tlakualistli tlen kuali para konemej. Tikitakej mopatlatok itlachialis, itlachialis uan itlachialis. Nopa mermelada kuali kiselijkej konemej, kinpaleuik ma kuali tlakuakaj uan ma momachtikaj ika ciencia ika se tlamantli tlen kichijkej ika ininma.
Elaboramos una mermelada de zanahoria con ingredientes naturales para aprovechar sus nutrientes y ofrecer una opción saludable para los niños. Observamos cambios en color, textura y sabor. La mermelada fue aceptada por los niños, promoviendo hábitos alimenticios saludables y aprendizaje científico mediante una experiencia práctica.
Una alimentación adecuada durante la infancia es fundamental para el crecimiento y desarrollo saludable de los niños. Sin embargo, en esta etapa es común el bajo consumo de verduras, debido principalmente a la falta de aceptación cuando se presentan de manera tradicional. Esta situación puede afectar la calidad de la dieta infantil y limitar la ingesta de vitaminas y minerales esenciales para el organismo.
La zanahoria es una verdura con alto valor nutricional, ya que aporta vitaminas y minerales importantes para el desarrollo infantil; no obstante, suele ser rechazada por los niños. Ante esta problemática, surge la necesidad de buscar alternativas alimenticias innovadoras que resulten atractivas, nutritivas y aceptables para ellos. En este contexto, la elaboración de una mermelada de zanahoria se plantea como una opción viable, al transformar este vegetal en un producto con sabor agradable, buena textura y elaborado a partir de ingredientes naturales.
El presente proyecto tiene como finalidad elaborar una mermelada de zanahoria como alternativa nutritiva para la alimentación infantil, aprovechando sus nutrientes y favoreciendo su aceptación. A través de este trabajo se busca demostrar que es posible desarrollar productos alimenticios saludables que contribuyan a mejorar los hábitos alimenticios de los niños y, al mismo tiempo, promuevan una dieta más equilibrada.
La elaboración de mermelada de zanahoria se justifica como una alternativa saludable para diversificar la alimentación infantil, ya que permite aprovechar los nutrientes de la zanahoria en un producto atractivo y de fácil consumo para los niños. Además, contribuye a fomentar hábitos alimenticios saludables desde edades tempranas, utilizando ingredientes naturales y accesibles, y promueve el consumo de alimentos nutritivos de manera agradable y segura.
En la alimentación infantil es frecuente el bajo consumo de verduras debido a la falta de aceptación por parte de los niños, lo que puede afectar su adecuado desarrollo nutricional. La zanahoria, a pesar de ser rica en vitaminas y minerales, suele ser rechazada cuando se presenta de forma tradicional. Por ello, surge la necesidad de desarrollar alternativas alimenticias atractivas y nutritivas, como la mermelada de zanahoria, que faciliten su consumo y contribuyan a mejorar la calidad de la dieta infantil.
Si se elabora una mermelada de zanahoria utilizando ingredientes naturales y un proceso adecuado, entonces será aceptada por los niños y contribuirá positivamente a su alimentación, aportando nutrientes esenciales y promoviendo hábitos alimenticios saludables.
Elaborar productos alimenticios a base de zanahoria, como alternativas nutritivas para la alimentación infantil, aprovechando sus nutrientes.
Elaborar una mermelada de zanahoria para consumo infantil aprovechando los nutrientes de esta verdura.
Garantizar una vida sana y promover el bienestar en todas las edades.
Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.
Promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y frenar la pérdida de la diversidad biológica.
MERMELADA
La palabra mermelada proviene del término portugués marmelada, cuyo significado es “confitura de membrillo”. Tanto en gallego como en portugués, membrillo se dice marmelo, que proviene a su vez de la voz en latín melimelum (una variedad de manzana).
Del mismo modo, melimelum proviene del griego melimelon =manzana.
El origen doméstico de la zanahoria se remonta al año 3.000 a.C. y los expertos en botánica sitúan geográficamente este origen en Afganistán, debido a la gran diversidad de variedades que existían en esta zona.
Desde la antigüedad, las personas buscaron formas de conservar las frutas para poder consumirlas fuera de temporada. Los primeros métodos consistían en cocerlas con miel, práctica que se desarrolló en civilizaciones como Mesopotamia, Grecia y Roma. Estas preparaciones son consideradas los antecedentes de la mermelada actual.
Durante la Edad Media, la elaboración de mermeladas se volvió más común en Europa,
especialmente cuando el azúcar comenzó a ser más accesible. Los monasterios tuvieron un papel importante en su producción, ya que los monjes conservaban frutas de sus huertos para su consumo y para la venta.
En el siglo XIX, la aparición de las conservas enlatadas permitió que la mermelada llegara a más personas. Hoy en día, la mermelada es un alimento presente en muchas culturas, con una gran variedad de sabores, que combina tradición, historia y creatividad gastronómica.
Una de las más importantes curiosidades acerca del origen de la zanahoria es que esta no poseía inicialmente el intenso color naranja que ahora la caracteriza, sino que se cultivaba una variedad que era púrpura en el exterior y anaranjada en el interior. Otra curiosidad es que inicialmente esta raíz no era cultivada para ser ingerida, sino que se cosechaba por sus hojas y semillas aromáticas, así como sucede en la actualidad con hierbas como el comino, el hinojo o el perejil.
De las cocinas humildes a los opulentos banquetes reales, he aquí cómo este manjar versátil se convirtió en uno de los condimentos favoritos del planeta.
Una poción de amor, una ayuda digestiva, un tentempié energético y un suntuoso capricho real. La mermelada ha desempeñado muchas funciones a lo largo de la historia. En esencia, la mermelada es un condimento a base de fruta, azúcar, ácido y pectina. Está estrechamente relacionada con las jaleas (que
son más suaves) y las confituras (que son más
corpulentas), pero no son lo mismo.
Según recientes estudios históricos, los inventores de la mermelada fueron los
Antiguos Egipcios. Los confiteros de Ramsés
II el Grande, elaboraban hace tres mil trescientos años confituras de fruta, hierbas y especias que terminaron siendo muy populares en el Egipto faraónico. La conserva de frutas era muy estimada ya en la antigüedad.
Varios siglos más tarde, las Cruzadas extendieron por primera vez el uso del azúcar en la cocina a la Europa medieval y Gran Bretaña, creando nuevas y exóticas formas de conservar la fruta y crear dulces, si uno podía permitírselo.
“El azúcar era raro y caro”, explica Boermans; “así que la mermelada era cosa de ricos y un símbolo de estatus”.
No es de extrañar, pues, que se convirtiera en el condimento preferido de la realeza. A finales del siglo XVII, el rey Luis XIV de Francia mostraba su mermelada como un lujo cuando servía a sus invitados en Versalles, con elaboradas muestras de confituras y mermeladas elaboradas con frutas cultivadas en sus jardines privados.
Otra realeza famosa amante de la mermelada fue la reina Victoria del Reino Unido, que da nombre al bizcocho Victoria: se trata, por supuesto, de capas de bizcocho dulce unidas con mermelada de fresa. Hoy en día, el palacio de Buckingham vende su propia mermelada de fresa.
Hoy en día, se puede comprar mermelada en todo tipo de variedades y sabores, desde opciones económicas hasta conservas artesanales de edición limitada como la de Markle. La mermelada se rellena en los donuts, se unta en los pasteles, se aplasta entre las galletas, se pone en capas en los postres y, por supuesto, se sigue sirviendo tanto en las mesas de las cocinas como en las de la realeza.
ZANAHORIA
En el siglo I se documenta el uso de la zanahoria con fines medicinales, este uso se dio en la antigua Grecia y Roma. En la antigua Roma, además de poseer usos medicinales, la zanahoria ya formaba parte cotidiana de la alimentación y se ha documentado que su consumo se daba principalmente en compañía de especias y vino caliente, no obstante, la zanahoria que consumían los romanos no era la que conocemos en la actualidad, sino que poseía un color púrpura y amarillento y su forma era mucho más fina y alargada. En el siglo VI ya aparecían ilustraciones de la misma junto con explicaciones botánicas en el libro Dioscórides de Viena pero, además, en Pompeya, Península Itálica, se conservan pinturas de gran antigüedad que muestran raíces de peculiar color en manojos.
La zanahoria siguió largas trayectorias hasta conseguir la amplia distribución que la caracteriza en la actualidad, quizás por esta larga trayectoria esta raíz posee sus propios mitos. El mito más conocido acerca del color naranja de la zanahoria es que la primera raíz de este color se consiguió cruzando una variedad roja y otra amarilla en la zona de los Países Bajos, precisamente para honrar con el color naranja a la Casa Real holandesa. No obstante, en la actualidad esto se conoce como un simple mito, ya que en el siglo VI el importante libro de botánica y plantas medicinales Dioscórides de Viena ya representaba a las zanahorias de color naranja, por lo tanto, se deduce que simplemente se seleccionó esa variedad entre otros múltiples cruces.
La producción de la zanahoria se generaliza en el siglo XV, pero no es hasta el siglo XVI donde se comienza a cultivar la zanahoria naranja y robusta que conocemos en la actualidad, este cultivo se inicia en Holanda.
La zanahoria fue introducida en América en el siglo XVII y rápidamente en este continente comenzaron a cultivar zanahorias, debido principalmente a que se empezaron a conocer cuáles son los beneficios de las zanahorias para la salud del organismo humano.
En cuanto a los usos medicinales y alimentarios de la zanahoria, en el siglo XIX se descubren los micronutrientes contenidos en este alimento y se le presta una especial importancia a la vitamina A (obtenida a través del beta-caroteno), una vitamina imprescindible para un adecuado funcionamiento de la visión y el globo ocular.
Por ello, durante la Segunda Guerra Mundial, a los aviadores británicos se les suministraban grandes cantidades de zanahorias en sus comidas para conservar intacta su visión.
Mermelada de Zanahoria Saludable
Ingredientes:
500 g de zanahoria
Jugo de 1 naranja
Jugo de ½ limón
2 cucharadas de miel (opcional y al gusto)
1 pizca de canela
Procedimiento:
1. Lava, pela y corta las zanahorias en rodajas pequeñas.
2. Cocina las zanahorias en una
olla con el agua hasta que estén suaves.
3. Licúa las zanahorias junto
con el jugo de naranja y la miel hasta obtener un puré homogéneo.
4. Regresa la mezcla a la olla, agrega el jugo de limón y la canela.
5. Cocina a fuego bajo durante
10–15 minutos, moviendo constantemente, hasta que espese.
6. Retira del fuego, deja enfriar y guarda en un frasco limpio.
Obtuvimos una mermelada de color naranja, con sabor predominante a miel. Presentó un aroma característico a miel con un ligero toque de canela, así como una textura semi gelatinosa, suave y untable. Utilizamos la zanahoria y conservadores naturales.
Observamos que la fruta cambió de olor y textura cuando se cocinó. Al final obtuvimos una mermelada con buena consistencia y sabor agradable.
Con este proyecto concluimos que sí podemos elaborar una mermelada de zanahoria utilizando ingredientes naturales.
Nuestra mermelada fue aceptada por nuestros compañeros y puede ser una opción saludable para su alimentación.
National Geographic. (2024). Breve y dulce historia de la mermelada en el mundo.
Fernández-Armesto,F (2004).Historia de la comida: alimentos ,cocina y civilización. Turquesa Editores.
Centers for Disease Control and Prevention. (2023). Good Nutrition Starts Early.
La Vieja Fábrica. (s. f.). Mermelada, origen de la palabra más dulce. https://www.laviejafabrica.com/blog/mermelada-origen-de-la-palabra-mas-dulce/
Fundación Española de la Nutrición. (s.f.). Zanahoria: propiedades nutricionales.