Frida Collette Sánchez Aguillón [2o Chichen Itzá ], Fátima María García Martínez[2o Chichen Itzá ], Esteban Lemus Morales[2o Chichen Itzá ]
Este proyecto se centra en el desarrollo de bio-acuarelas completamente seguras para niños de nivel preescolar, elaboradas a partir de pigmentos naturales obtenidos de espinaca, arándano, mango, zanahoria, fresa, mora y col morada mediante un proceso de deshidratación controlada. La iniciativa surge de la necesidad de ofrecer materiales didácticos que fomenten la creatividad artística sin comprometer la salud infantil, garantizando que los pequeños puedan experimentar con colores y texturas de manera libre y segura. Al utilizar únicamente materias primas naturales y renovables, se asegura que el producto sea 100% amigable con el medio ambiente y accesible para las comunidades educativas.El proyecto se vincula directamente con el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 12 de la ONU, que promueve la producción y el consumo responsables. En este sentido, las bio-acuarelas representan una alternativa sostenible frente a los materiales convencionales, que suelen contener químicos dañinos o pigmentos sintéticos. Además, al emplear frutas y verduras locales, se impulsa el aprovechamiento de recursos cercanos, reduciendo la huella ecológica y fortaleciendo la economía comunitaria.Más allá de su valor ambiental, estas bio-acuarelas cumplen una función pedagógica esencial: permiten que los niños exploren el arte como medio de expresión, desarrollen habilidades motrices finas y comprendan la importancia de cuidar la naturaleza. El proyecto también busca sensibilizar a padres y docentes sobre la relevancia de integrar prácticas sostenibles en la educación temprana. En conclusión, se trata de una propuesta innovadora que combina seguridad, creatividad y sostenibilidad, ofreciendo una herramienta funcional y responsable para el aprendizaje en preescolar.
This project focuses on developing completely safe bio-watercolors for preschool children, made from natural pigments obtained from spinach, blueberry, mango, carrot, strawberry, blackberry, and purple cabbage through a controlled dehydration process. The initiative stems from the need to offer educational materials that foster artistic creativity without compromising children’s health, ensuring that youngsters can experiment with colors and textures freely and safely. By using only natural and renewable raw materials, the product is guaranteed to be 100% environmentally friendly and accessible to educational communities. The project is directly linked to UN Sustainable Development Goal 12, which promotes responsible production and consumption. In this sense, bio-watercolors represent a sustainable alternative to conventional materials, which often contain harmful chemicals or synthetic pigments. Furthermore, by using local fruits and vegetables, the project promotes the use of nearby resources, reducing the ecological footprint and strengthening the local economy. Beyond their environmental value, these bio-watercolors serve an essential educational purpose: they allow children to explore art as a means of expression, develop fine motor skills, and understand the importance of caring for nature. The project also aims to raise awareness among parents and teachers about the importance of integrating sustainable practices into early childhood education. In conclusion, this is an innovative proposal that combines safety, creativity, and sustainability, offering a functional and responsible tool for preschool learning.
Inin tlamachtilistli quichihua bioacuarelas tlen mochipa cualli para coconeh ipan preescolar, mochihua ipan tlapalli tlen espinaca, arándano, mango, zanahoria, fresa, mora huan col morada, ipan tlachihualiztli tlen quipia tlahuizpan quema quixochihua. Inin tlamachtilistli quinequi quitemoa tlapalehuiliztli 100% mochipa xochitl, quimotlaloa tlachihualiztli huan tlapalli, amo quipia tlahueliliztli para coconeh. Quipia ipan ODS 12 tlen ONU, quimotlaloa tlachihualiztli huan quicuilli mochipa xochitl huan nechca, quimotlaloa cualli, quipia tlachihualiztli huan tlaltikpak ipan preescolar.
El presente proyecto tiene como finalidad evaluar la viabilidad de elaborar bio-acuarelas escolares utilizando pigmentos naturales de espinaca, arándano, mango, zanahoria, fresa, mora y col morada,, proporcionando a los niños de preescolar un material didáctico seguro que fomente la creatividad artística. Además, este trabajo busca contribuir al cumplimiento del Objetivo 12 de Desarrollo Sostenible de la ONU, que busca garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles.En la actualidad, existe una creciente preocupación por el impacto ambiental que generan muchos productos industriales, incluyendo los materiales artísticos utilizados en contextos escolares. Diversas pinturas y acuarelas comerciales contienen pigmentos sintéticos, conservadores químicos y otros compuestos que pueden resultar contaminantes para el medio ambiente o poco adecuados para el uso infantil.Ante esta situación, la investigación científica ha comenzado a explorar alternativas más sostenibles mediante el uso de pigmentos naturales obtenidos de plantas, frutas y verduras. Estos pigmentos contienen compuestos químicos naturales como clorofilas, carotenoides y antocianinas, los cuales son responsables de la coloración en muchos organismos vegetales y pueden utilizarse como colorantes naturales en diferentes aplicaciones.Entre los materiales vegetales que presentan propiedades pigmentarias destacan la espinaca, el arándano, el mango, la zanahoria, la fresa, la mora y la col morada, los cuales pueden proporcionar una amplia gama de tonalidades que van desde el verde hasta el rojo, azul y morado.En este contexto, el presente proyecto propone el desarrollo de bio-acuarelas elaboradas a partir de pigmentos naturales obtenidos mediante la técnica de deshidratación. Este proceso permite concentrar los pigmentos vegetales y facilitar su incorporación en una mezcla base que permita elaborar acuarelas funcionales.De esta manera, el proyecto busca ofrecer una alternativa ecológica, económica y segura para el uso escolar, promoviendo al mismo tiempo el aprovechamiento de recursos naturales y la conciencia ambiental.
La elaboración de bio-acuarelas a partir de materias primas como espinaca, arándano, mango, zanahoria, fresa, mora y col morada, constituye una alternativa sustentable, accesible y de bajo impacto ambiental. Estos ingredientes contienen compuestos naturales como betalaínas, carotenoides, licopenos, curcuminoides y clorofilas, los cuales poseen propiedades pigmentarias que pueden ser aprovechadas para la obtención de colorantes. Asimismo, el uso de la técnica de deshidratación permite concentrar los pigmentos, prolongar su vida útil, facilitar su almacenamiento y mejorar su estabilidad, lo que favorece su posterior aplicación en la elaboración de acuarelas.La principal prioridad de este proyecto es proveer a las futuras generaciones un material didáctico completamente seguro que apoye su desarrollo motriz y creatividad artística, considerando simultáneamente el cuidado del medio ambiente mediante el uso de recursos naturales renovables.
Por esta razón, resulta relevante investigar alternativas basadas en recursos naturales que permitan sustituir o complementar estos materiales. Las frutas, verduras y plantas contienen pigmentos naturales que pueden ser utilizados como colorantes sin necesidad de recurrir a compuestos químicos industriales.
En este sentido, la investigación busca demostrar que es posible desarrollar materiales artísticos ecológicos y accesibles que contribuyan tanto al aprendizaje creativo como al cuidado del medio ambiente.
En particular, existe un interés creciente en el aprovechamiento de alimentos y recursos orgánicos como fuentes de colorantes naturales. No obstante, uno de los principales retos consiste en establecer procesos de obtención que sean eficientes, accesibles y reproducibles. La técnica de deshidratación se presenta como una opción viable, ya que permite reducir el contenido de humedad, concentrar los compuestos pigmentarios y mejorar la conservación de los materiales. Sin embargo, se desconoce qué tan efectiva es esta técnica para obtener pigmentos a partir de ingredientes como espinaca, arándano, mango, zanahoria, fresa, mora y col morada, así como su potencial para la elaboración de bio-acuarelas. A nivel comercial, marcas como Stockmar (Alemania) y algunas iniciativas artesanales mexicanas han comenzado a comercializar acuarelas a base de ingredientes naturales; sin embargo, su precio de mercado (entre $250 y $2000MXN por juego) las hace inaccesibles para la mayoría de las escuelas públicas. Por otra parte, aún existen interrogantes respecto a la intensidad de color, estabilidad, conservación y calidad de los pigmentos naturales obtenidos mediante deshidratación, lo que limita su implementación como alternativa ecológica frente a las acuarelas comerciales. Esta brecha económica refuerza la pertinencia de un proyecto escolar que replique resultados similares con materiales de bajo costo y fácil obtención local.
Si elaboramos unas bio-acuarelas escolares a base de pigmentos de espinaca, arándano, mango, zanahoria, fresa, mora y col morada utilizando la técnica de deshidratación entonces, obtendremos una alternativa ecológica y económica para niños de preescolar.
Desarrollar bio-acuarelas a partir de los pigmentos obtenidos de la:espinaca, arándano, mango, zanahoria, fresa, mora y col morada utilizando la técnica de deshidratación como una alternativa ecológica para niños de preescolar.
ODS 12 — Producción y consumo responsables:
Promover el uso de materiales naturales y renovables, reduciendo la dependencia de pigmentos sintéticos derivados de procesos industriales contaminantes.
Fundamentos científicos de los pigmentos naturales:
La investigación sobre pigmentos naturales aplicados a pinturas,
acuarelas y colorantes tiene una trayectoria creciente en el campo de
la química de materiales sostenibles y la industria alimentaria. Los
pigmentos vegetales se clasifican científicamente en cuatro
categorías principales según su estructura química y propiedades:
Pigmentos fotosintéticos presentes en todas las plantas terrestres,
responsables del color verde. Químicamente son porfirinas que
contienen magnesio en su centro. Son liposolubles y se encuentran
principalmente en vegetales de hoja como espinacas, acelgas y
lechugas. Absorben luz en las regiones azul y roja del espectro,
reflejando el verde.
Compuestos triterpénicos liposolubles ampliamente distribuidos en
la naturaleza. Se dividen en dos grupos: Carotenoides (β-caroteno en
zanahoria, licopeno en tomate) y Xantofilas (luteína en mango,
zeaxantina en maíz). Los carotenoides son relativamente estables en
condiciones reductoras y han demostrado propiedades anticancerígenas y protectoras contra daños por radiación. Tienen un
amplio espectro cromático desde amarillo pálido hasta rojo intenso.
Flavonoides hidrosolubles presentes en frutas y flores. Existen más de 540 tonalidades de antocianinas en la naturaleza. Las seis antocianinas principales son: cianidina (50% de distribución), delfinidina (12%), pelargonidina (12%), peonidina (12%), petunidina (7%) y malvidina (7%).
Las antocianinas son sensibles al pH, exhibiendo diferentes colores:
pH < 5 (coloraciones rojizas), pH 7 (coloraciones púrpuras), pH > 7 (coloraciones azuladas). Están presentes en arándanos, moras, fresas, col morada y uvas. Además de su función como colorantes,
poseen potentes propiedades antioxidantes.
Investigaciones publicadas por la Universidad Nacional Autónoma de
México (UNAM), el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales,
Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y grupos de investigación europeos
han confirmado la viabilidad de utilizar estos pigmentos en
formulaciones acuosas para acuarelas, pinturas y colorantes
alimentarios.
Diversos estudios han demostrado que materiales vegetales
comunes pueden proporcionar una gama cromática estable:
remolacha (rojo-morado intenso), cúrcuma (amarillo brillante), flores
de jamaica (magenta-rojo), espinaca (verde intenso), zanahoria
(naranja estable), arándanos y moras (azul-púrpura), y col morada
(rosa-púrpura).
La combinación de estos pigmentos con aglutinantes naturales
(maicena, miel de abeja) y humectantes ha sido documentada en
trabajos de educación ambiental y arte ecológico como una fórmula
efectiva para crear acuarelas funcionales.
Alternativas comerciales existentes:
Técnica de deshidratación:
El uso de la técnica de deshidratación mediante freidora de aire o
deshidratador permite concentrar los pigmentos vegetales, prolongar
su vida útil, facilitar su almacenamiento y mejorar su estabilidad física
y química. Al eliminar el contenido de agua mediante calor
controlado, se incrementa la concentración de los compuestos
pigmentarios hasta 8-10 veces respecto al material fresco,
obteniendo un polvo fino que puede ser incorporado fácilmente a
matrices acuosas como las acuarelas.
Materiales
Para obtener los pigmentos:
∙ 30 g de zanahoria rallada (color naranja)
∙ 30 g de espinaca (color verde)
∙ 30 g de arándanos (color azul)
∙ 30 g de mango (color amarillo)
∙ 30 g de col morada (color rosa/morado)
∙ 30 g de fresa (color rojo)
∙ 30 g de mora (color morado intenso)
Equipo para obtener los pigmentos:
∙ Freidora de aire o deshidratador
∙ Parrilla/Estufa
∙ Mortero/Licuadora
∙ Colador
∙ Pocillo
Materiales para el aglutinante:
a. Mezclar 20 g de fécula de maíz en 10 ml de agua y hervirlo hasta que espese.
b. Agregar 5 ml de glicerina,10 g de bicarbonato y 5ml de miel de abeja.
c. Mezclar junto con el pigmento vegetal.
a. Revolver hasta que quede una masa espesa y colocar en moldes para dejar secar.
Para este proyecto utilizamos :
Las bio-acuarelas tienen un costo final de $70, en algunas marcas como stockmar se vende acuarelas a base de ingredientes naturales; sin embargo, su precio varía entre $250 y $2000MXN por juego las hace inaccesibles para la mayoría de las escuelas públicas o para los padres de familia que buscan materiales seguros para sus hijos.
Obtuvimos unas bio-acuarelas a base de espinaca, arándano, mango, zanahoria, fresa, mora y col morada utilizando la técnica de deshidratación, la cual tiene una textura viscosa y que puede ser manipulada fácilmente, el cual nos proporcionó un producto que reducirá el costo de unas acuarelas convencionales como alternativa ecológica y económica para niños de preescolar .
Para obtener la mezcla final nos tomó de 9 a 10 intentos en los cuales pudimos darnos cuenta de los errores que llegamos a tener con el proceso de las bio-acuarelas y nos ayudó para mejorar y corregir esos errores para obtener el prototipo final de las bio-acuarelas.
Realizamos una prueba de campo para poder comparar nuestras acuarelas con las acuarelas convencionales y poder analizar e identificar si se podía mejorar el producto final en base a la experiencia y opinión tanto de las docentes presentes como de los niños de preescolar que son quienes buscamos que sean los principales beneficiados con nuestro proyecto de unas acuarelas a base de materiales naturales.
Principalmente pudimos observar que la nueva presentación de nuestras acuarelas tanto en apariencia como en textura fue un factor que llamó la atención de los estudiantes de nivel preescolar,asimismo la idea de cuidar su planeta a través de productos creados en base a materiales renovables como las frutas, verduras y plantas fue uno de las principales razones por las cuales les agrado nuestras agradó nuestras acuarelas ya que desde una edad temprana han desarrollado una conciencia ecológica que les permite reconocer la dependencia del ser humano de la naturaleza y la responsabilidad de conservarla.
Durante la actividad comparativa se observó que las bio-acuarelas mantuvieron un mejor control del pigmento en la superficie de trabajo. A diferencia de las acuarelas convencionales, los niños conservaron mayor orden y limpieza en sus espacios, sin afectar la calidad de sus dibujos.
Este resultado sugiere que la intensidad moderada del pigmento natural favorece un uso más controlado del material en niños de preescolar.
Las bio-acuarelas, al estar elaboradas con pigmentos naturales sin colorantes sintéticos concentrados, presentan una intensidad más suave. Esto permitió que el color se distribuye de manera más gradual, reduciendo salpicaduras y exceso de pigmento en comparación con las acuarelas convencionales.
La textura y composición natural de las bio-acuarelas favorecieron una aplicación más consciente por parte de los niños, ya que el color requería una cantidad moderada de agua, promoviendo un manejo más controlado del material.
Además de ser seguras y sostenibles, las bio-acuarelas demostraron favorecer un entorno de trabajo más limpio y ordenado dentro del aula.
También al realizar nuestra prueba de campo pudimos observar que la textura gelatinosa, son ideales para la función motriz fina debido a su consistencia que facilita su manejo y ofrece una respuesta táctil única.
A diferencia de las acuarelas convencionales, su densidad permite que los niños de preescolar puedan obtener beneficios para su motricidad-fina :
-Control de la Presión:
La textura tipo gel permite a los niños ocupar diferentes niveles de fuerza lo que desarrolla su destreza manual.
-Coordinación Ojo-Mano:
Al ser una pintura opaca y brillante, los niños pueden guiar sus dedos o pinceles con mayor facilidad sobre líneas específicas, mejorando su coordinación óculo-manual desde una edad temprana.
-Estimulación Sensorial:
El contacto con texturas “blandas” o “suaves” estimula el sistema táctil para construir habilidades motoras fundamentales en etapas tempranas.
Estás bio-acuarelas tienen un buen rendimiento y su manipulación es fácil para los niños de preescolar por lo que las hace un material divertido, ecológico y económico las cuales fomentan la creatividad de estos niños.
Las bio-acuarelas elaboradas con pigmentos naturales, utilizando la técnica de deshidratación como alternativa ecológica para niños de preescolar, resultaron ser un material seguro para los niños.Este proyecto demuestra que es posible sustituir pigmentos sintéticos por alternativas naturales, promoviendo y contribuyendo al Objetivo de Desarrollo Sostenible número 12.El uso de bio-acuarelas fomenta la creatividad infantil de forma económica y sostenible, integrando el aprendizaje artístico con la conciencia ecológica desde edades tempranas. Porque obtuvimos un producto con los pigmentos de la espinaca, arándano, mango, zanahoria, fresa, mora y col morada, utilizadas para crear unas bio-acuarelas para niños de preescolar las cuales reducen el costo de las acuarelas.