Divulgación y enseñanza de la ciencia

PP-DC-24 ¿Qué procesos cerebrales intervienen en la imaginación?

Salud y Bienestar
Educación de calidad

Asesor: Jeenifer Aline Cervantes

Instituci: Centro Escolar Zamá

Pandilla Petit, (preescolar y 1ro. y 2do. año de primaria)

Equipo [Equipo 3 Quetzal] Samantha Kin García Acosta[Quetzal], Matías Carmona Gómez[Quetzal], Darío Sebastián Alcaraz Cervantes[Quetzal]

Para lograr los objetivos planteados, se emplearon dos enfoques complementarios:

1. Investigación documental

Se recopiló información científica sobre el funcionamiento del cerebro y los procesos creativos, utilizando fuentes confiables como artículos, libros y recursos educativos. 

2. Investigación de campo

Activar el Sistema Límbico (Emoción y Motivación)

Ejercicio:

  • Escucha música que te inspire y dibuja lo que sientes, sin preocuparte por la técnica.
  • Las emociones intensifican la creatividad y ayudan a generar ideas más originales.

 

Usar la Red por Defecto (Imaginación)

Ejercicio:

  • Dedica 10 minutos a soñar despierto sobre un proyecto ideal sin límites (¿cómo sería tu producto perfecto?).
  • Esto activa la imaginación y permite establecer conexiones inesperadas.

This project investigates the relationship between the brain and creativity, emphasizing how multiple neural systems collaborate to produce original ideas. Creativity is presented not as a spontaneous or mystical event, but as a structured cognitive process involving imagination, memory, and emotional regulation. The framework is grounded in the coordinated functions of the prefrontal cortex, associated with planning and decision-making; the temporal lobe, which supports memory, conceptual associations, and prior knowledge; and the limbic system, responsible for emotional responses and motivation. Through this perspective, the project seeks to help children understand that creative thinking results from integrated brain activity rather than an innate or magical ability. The study employs a combination of documentary research and field-based pedagogical activities designed to stimulate creative cognition. Exercises such as drawing emotions, guided daydreaming, and imagining alternative scenarios are incorporated to activate neural networks linked to creative processing. These activities are developed in accessible and playful formats to cultivate scientific curiosity and promote early self-awareness. The project aligns with the United Nations Sustainable Development Goal focused on quality education by introducing basic neuroscience concepts while nurturing creativity in young learners. Expected outcomes include greater awareness among children of the importance of mental well-being and recognition that creativity emerges from teamwork within the brain. Ultimately, the project aims to empower children by demystifying the creative process and encouraging them to explore and strengthen their cognitive potential.

Keywords: creativity, cognitive development, education, childhood learning, imagination, motivation.

Ni tekitl kiixtoma kenijkatsa to tzontekomatl kichijchiua tlayejyekoli ika nopa tlajtolsenkaualistli tlen tlatlamantli tlamachilistli. Ika tlen kichiuaj ika ininma, konemej kitemoliaj tlen moiljuiaj, tlen kiilnamikij uan tlen kiyolmatij, kikuamachiliaj nopa tlachijchiuali eli se tlayejyekoli tlen mosentlalijtok tlen uelis kiyolchikauasej uan moskaltisej kema nojua pilsiltsitsij.

 

 

La imaginación es una capacidad cognitiva fundamental que permite al ser humano crear representaciones mentales de objetos, situaciones y escenarios que no están presentes físicamente. Desde la neurociencia moderna, se reconoce que imaginar no es un proceso único o localizado, sino una actividad compleja que emerge de la interacción coordinada de múltiples regiones y redes cerebrales. Comprender estos procesos es clave para explicar fenómenos como la creatividad, la planificación, la memoria y la simulación de escenarios futuros.

Este proyecto surge del interés por comprender cómo el cerebro nos permite pensar, imaginar y crear ideas nuevas. Aunque comúnmente se nos dice que el cerebro es el órgano encargado de estas funciones, pocas veces se explica de manera sencilla cómo se lleva a cabo este proceso, especialmente en los niños. Entender cómo funciona la imaginación desde una perspectiva científica puede ayudar a valorar la mente como una herramienta fundamental para el aprendizaje y la creatividad.

Además, conocer cómo interactúan las diferentes áreas cerebrales en los niños permite fomentar el desarrollo consciente de habilidades como la memoria, la imaginación y la expresión emocional. Al acercar estos conocimientos de forma práctica y didáctica, se promueve el autoconocimiento, la curiosidad científica y el interés por el cuidado del cerebro desde edades tempranas.

Los niños utilizan su cerebro todos los días para pensar, jugar, imaginar y crear cosas nuevas, pero muchas veces no saben cómo funciona ese proceso. Esta falta de conocimiento limita su comprensión sobre la importancia de cuidar y desarrollar su mente. Aunque la creatividad es una habilidad esencial para la vida y el aprendizaje, suele considerarse un acto mágico, cuando en realidad es el resultado de la interacción organizada entre diferentes áreas cerebrales. Si los niños no entienden cómo trabajan la memoria, la imaginación y las emociones en conjunto, difícilmente podrán potenciar su creatividad de manera consciente. Por ello, es necesario diseñar estrategias educativas que les permitan descubrir que su cerebro es una herramienta poderosa para aprender y crear, fomentando la curiosidad científica y el desarrollo del autoconocimiento desde edades tempranas. 

Si los niños aprenden cómo su cerebro funciona cuando imaginan o inventan cosas, entonces comprenderán que su creatividad depende de la manera en que utilizan y cuidan su mente todos los días.

 

Explicar a los niños de manera sencilla cómo su cerebro participa en la creación de ideas, para que  desarrollen curiosidad y gusto por aprender acerca de su propio cuerpo y mente, reconociendo que crear algo nuevo es un trabajo en equipo dentro del cerebro donde intervienen el pensamiento, la memoria y las emociones.

  • Identificar las partes del cerebro relacionadas con la memoria, la atención y la imaginación.
  • Reconocer que cuando los niños crean algo, su cerebro forma nuevas conexiones.
  • Despertar la curiosidad de los niños por el funcionamiento del cuerpo humano y su relación con la creatividad. 

Garantizar una vida sana y promover el bienestar en todas las edades.

Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos.

La imaginación es una capacidad cognitiva compleja que permite al ser humano generar imágenes, ideas y escenarios que no están presentes en la realidad inmediata. Desde la neurociencia contemporánea, se entiende que la imaginación no depende de una sola región cerebral, sino de la interacción dinámica entre varios sistemas neuronales, incluyendo redes asociadas a la memoria, la planificación, las emociones y la simulación sensorial.

Según Pearson (2019), la imaginación visual activa un conjunto de áreas que se extienden desde la corteza frontal hasta zonas sensoriales, y parte de esta actividad coincide con la red por defecto o red de modo predeterminado (Default Mode Network, DMN), una red que se activa durante la introspección, la ensoñación y la creación de pensamientos autónomos.

La DMN está compuesta por regiones como la corteza prefrontal medial, el cíngulo posterior, el giro angular y el hipocampo, todas relacionadas con procesos de memoria autobiográfica, simulación mental y construcción de escenarios internos (Fadelli, 2025). Este sistema permite que el cerebro se desconecte parcialmente de los estímulos externos para enfocarse en contenidos internos, lo que lo convierte en un componente esencial de la imaginación.

El hipocampo, tradicionalmente vinculado a la memoria, también desempeña un papel clave en la imaginación. Investigaciones citadas por Stirrups (2024) muestran que las personas con amnesia hipocampal tienen dificultades para crear imágenes mentales o imaginar situaciones futuras, lo que indica que imaginar depende del uso flexible de recuerdos y experiencias previas.

Además, la imaginación involucra la red frontoparietal de control, encargada de planificar, organizar y manipular la información mental. De acuerdo con Neuroscience News (2023), esta red actúa junto con el hipocampo y la DMN para sostener escenarios mentales complejos, mantener la atención dirigida y controlar las imágenes internas.

Finalmente, la imaginación también incluye un componente emocional. Gonye (2024) destaca que el sistema límbico, responsable de la emoción y la motivación, influye en la manera en que se construyen y valoran las imágenes mentales. Esto explica por qué los escenarios imaginados pueden generar respuestas afectivas reales, como miedo, alegría o anticipación.

En conjunto, la evidencia científica actual demuestra que la imaginación es el resultado de la colaboración entre sistemas cerebrales involucrados en memoria, emociones, control ejecutivo y simulación sensorial. Por ello, se le considera un proceso distribuido y altamente integrado, capaz de unir experiencias pasadas, estados afectivos presentes y posibilidades futuras.

Concepto de imaginación

La imaginación se define como la capacidad humana para generar imágenes, ideas, escenarios o sensaciones sin estímulos sensoriales directos. Implica la creación de “mundos mentales” que permiten anticipar futuros posibles, reinterpretar recuerdos y simular situaciones nuevas (Pearson, 2019).

Desde la neurociencia contemporánea, la imaginación se considera un proceso activo, distribuido y altamente organizado, que surge de la interacción de múltiples redes cerebrales.

La Red por Defecto (Default Mode Network, DMN) (el ayudante de las ideas)

La DMN es una red de regiones cerebrales que se activa cuando la mente está en reposo, divagando, recordando o creando historias internas. Está involucrada en procesos introspectivos, memoria autobiográfica, simulación mental y pensamiento espontáneo.

Las principales regiones de la DMN incluyen:

  • Corteza prefrontal medial
  • Cíngulo posterior
  • Giro angular
  • Hipocampo

Investigaciones recientes muestran que la DMN tiene una organización estructural compleja y un rol central en funciones que dependen del pensamiento interno, como la imaginación

El papel del hipocampo (el ayudante de los recuerdos)

El hipocampo, tradicionalmente asociado a la memoria, es fundamental para construir escenarios imaginados.

Según Stirrups (2024), personas con daño hipocampal no pueden imaginar escenas vívidas ni proyectarse hacia el futuro, lo que demuestra que la imaginación requiere combinar recuerdos con simulaciones mentales.

Además, estudios en roedores indican que las “células de lugar” del hipocampo recrean rutas ficticias durante estados de reposo, lo que sugiere que el hipocampo ensaya posibilidades futuras y contribuye a la creación de mundos mentales.

Sistema límbico y el componente emocional de la imaginación (el ayudante de los sentimientos)

La imaginación no es solo cognitiva: también incorpora emociones, motivación y significado.

El sistema límbico —incluyendo la amígdala y estructuras relacionadas— aporta el tono emocional que hace que las imágenes mentales se sientan reales, evocando sensaciones intensas como miedo, alegría o nostalgia.

Gonye (2024) explica que la imaginación se construye a partir de una interacción entre recuerdos, emociones y percepciones internas.

Simulación mental: integración de memoria y futuro

Imaginación y memoria están estrechamente conectadas.  El cerebro utiliza información previa (experiencias, conceptos, recuerdos) para construir futuros posibles y generar nuevas ideas.
Este proceso, llamado simulación mental, implica la coordinación entre el hipocampo, la corteza prefrontal y regiones sensoriales.

Imaginación como proceso distribuido

  • Los hallazgos actuales indican que la imaginación emerge de un trabajo conjunto:
  • DMN → pensamiento interno y narrativo
  • Hipocampo → construcción de escenas y simulación
  • Corteza prefrontal → control y organización
  • Sistema límbico → emociones y motivación
  • Áreas sensoriales → recreación perceptual

 

Por lo tanto, la imaginación es un proceso cerebral multisistémico, esencial para la creatividad, la resolución de problemas y la proyección hacia el futuro del ser humano.

Línea del tiempo del proceso cerebral de la imaginación.

  1. Activación espontánea (0–1 segundos)
  • La Red por Defecto (DMN) se activa cuando el cerebro entra en reposo o divagación.
  • Se desconecta parcialmente de los estímulos externos.
  1. Recuperación de recuerdos (1–3 segundos)
  • El hipocampo extrae experiencias, imágenes pasadas y asociaciones.
  • Según Stirrups (2024), esta activación es necesaria para imaginar nuevos escenarios.
  1. Ensamblaje de elementos (3–6 segundos)
  • La DMN combina fragmentos de memoria, conocimientos y sensaciones.
  • El cerebro reconstruye escenas internas sin estímulos reales.
  1. Simulación mental (6–10 segundos)
  • El hipocampo genera versiones posibles del escenario imaginado.
  • La corteza prefrontal supervisa la coherencia de la simulación.
  1. Integración emocional (10–12 segundos)
  • El sistema límbico añade emociones: miedo, alegría, motivación.
  • Estas sensaciones influyen en la fuerza y claridad de la imagen.

 

  1. Refinamiento y control consciente (12 segundos en adelante)
  • La corteza prefrontal y la red frontoparietal ordenan, modifican o descartan ideas.
  • El pensamiento imaginativo puede volverse creativo o planificado.

 

¿Qué partes del cerebro trabajan cuando creamos algo nuevo?

Imagina que tu cerebro es como una gran ciudad con diferentes barrios que hacen cosas distintas:

  1. Corteza prefrontal

Organiza y toma decisiones.Cuando decides qué dibujar o cómo construir algo, esta parte trabaja mucho.

  1. Lóbulo temporal

Guarda recuerdos e ideas que ya conoces. Cuando inventas algo nuevo, buscas en esta biblioteca para combinar cosas que ya sabes.

  1. Sistema límbico

Aquí están las emociones. Si estás feliz o emocionado, tu creatividad se vuelve más fuerte.

Para lograr los objetivos planteados, los niños visitaron crearon diferentes actividades en las cuales a través de su imaginación crearon juguetes, dibujos, marionetas, pinturas y herramientas utilizando materiales que tenían en sus casas. 

Usamos música para motivar y relajar con el objetivo de motivar el proceso creativo.

Cada uno de ellos fue capaz de crear, usando su habilidad para crear, objetos y dibujos que son un reflejo de su propia imaginación y proceso creativo.

Por ejemplo, utilizaron plastilina moldeable para crear muñecos, cajas de cartón para hacer una máquina expendedora, dibujos y materiales para crear peluches y dibujos que reflejan su vida cotidiana.

Así, lograron percibir que el proceso creativo y la imaginación se encuentran en todas partes y todo el tiempo.

 

A través de esta investigación se logró que los niños:  

  • Reconozcan que la creatividad no es un acto mágico, sino un proceso mental organizado que involucra pensamiento, memoria y emociones.
  • Identifiquen las principales áreas del cerebro relacionadas con la imaginación, la planificación y la motivación (corteza prefrontal, lóbulo temporal y sistema límbico).
  • Desarrollen curiosidad científica y autoconocimiento, comprendiendo que cuidar su mente es fundamental para potenciar su creatividad.
  • Experimenten un aumento en la generación de ideas originales mediante actividades que estimulan las emociones y la imaginación, como dibujar lo que sienten y soñar despiertos.
  • Relacionen la creatividad con hábitos saludables, entendiendo que el bienestar emocional influye en la capacidad de crear.

El estudio demuestra que la creatividad no es un acto mágico, sino el resultado de un proceso mental organizado en el que participan diferentes áreas del cerebro: la corteza prefrontal, el lóbulo temporal y el sistema límbico. Comprender esta interacción permite a los niños reconocer que su mente es una herramienta poderosa para aprender y crear. Las actividades prácticas, como dibujar emociones y soñar despierto, favorecen la generación de ideas originales y fortalecen la curiosidad científica desde edades tempranas. Además, se confirma que el bienestar emocional influye directamente en la capacidad creativa, por lo que cuidar la mente y mantener hábitos saludables es fundamental para potenciar la innovación. 

Bilbao, A. (2015). El cerebro del niño explicado a los padres. Plataforma Editorial.

Fadelli, I. (2025). Mapping the human brain’s default mode network: Anatomical study suggests it has widespread influence. Nature Neuroscience.

Neuroscience News. (2023). The mind’s tapestry: Weaving the neurological threads of imagination. Neuroscience News.

Raffaelli, Q., Wilcox, R., & Andrews-Hanna, J. (2020). The neuroscience of imaginative thought: An integrative framework. En A. Abraham (Ed.), The Cambridge handbook of the imagination. Cambridge University Press.