Mauricio Aaron Padilla [Sosa]
La seguridad alimentaria sigue siendo un desafío mundial, ya que millones de personas, especialmente niños, padecen desnutrición por falta de proteínas y micronutrientes esenciales. Este proyecto propone enriquecer una palanqueta tradicional mexicana mediante la incorporación de harina de chapulín, con el fin de aumentar su valor nutricional y ofrecer una alternativa accesible y sostenible. La entomofagia, reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, destaca a los insectos como fuente rica en proteínas, hierro, zinc y vitaminas del complejo B, además de tener menor impacto ambiental que la ganadería. En México, el consumo de chapulines forma parte de la tradición gastronómica en estados como Oaxaca, lo que facilita su aceptación cultural. La hipótesis plantea que añadir harina de chapulín a la dieta diaria incrementa la ingesta de proteínas y minerales. La metodología fue experimental, documental y de campo: se recolectaron chapulines, se procesaron hasta obtener harina y se elaboró una barrita con avena, semillas, frutos secos y miel. El producto final presentó buena consistencia y aceptación sensorial. Los resultados sugieren que los insectos pueden contribuir a mejorar la nutrición y combatir la desnutrición, aunque es fundamental garantizar la inocuidad, controlar posibles contaminantes y considerar alergias. En conclusión, los chapulines representan una alternativa nutritiva, sostenible y culturalmente viable para fortalecer la seguridad alimentaria y apoyar estrategias contra la desnutrición.
Food security remains a global challenge, as millions of people, especially children, suffer from malnutrition due to a lack of essential protein and micronutrients. This project proposes enriching a traditional Mexican palanqueta (a type of peanut brittle) by incorporating grasshopper flour, in order to increase its nutritional value and offer an accessible and sustainable alternative. Entomophagy, recognized by the Food and Agriculture Organization of the United Nations, highlights insects as a rich source of protein, iron, zinc, and B vitamins, in addition to having a lower environmental impact than livestock farming. In Mexico, the consumption of grasshoppers is part of the culinary tradition in states like Oaxaca, which facilitates its cultural acceptance. The hypothesis posits that adding grasshopper flour to the daily diet increases protein and mineral intake. The methodology was experimental, documentary, and field-based: grasshoppers were collected, processed into flour, and a bar was made with oats, seeds, nuts, and honey. The final product exhibited good consistency and sensory acceptance. The results suggest that insects can contribute to improved nutrition and combat malnutrition, although it is essential to ensure food safety, control potential contaminants, and consider allergies. In conclusion, grasshoppers represent a nutritious, sustainable, and culturally viable alternative for strengthening food security and supporting strategies against malnutrition.
Le investigación evalúa le entomofagia bey juntúul solución ti’ le desnutrición. Yo’osal le recolección yéetel wa u jump’éel barra energética grillo, ku ye’esik ti’ le insectos le jump’éel fuente proteína sostenible yéetel leti’, capaz u ma’alo’obkíinsiko’ob significativamente le indicadores nutricionales yéetel le seguridad alimentaria ti’ le comunidades vulnerables.
La seguridad alimentaria es uno de los principales retos actuales, ya que millones de personas aún enfrentan deficiencias nutricionales, especialmente en el consumo de proteínas de alta calidad. En este contexto, surge la necesidad de desarrollar alternativas alimenticias que sean accesibles, nutritivas y culturalmente aceptadas. La palanqueta, un dulce tradicional mexicano elaborado a base de cacahuate y azúcar, presenta un bajo aporte proteico pese a su amplio consumo. Por ello, la incorporación de harina de chapulín se plantea como una estrategia viable para enriquecer su valor nutrimental, aprovechando una fuente de proteína de alta calidad y manteniendo las características tradicionales del producto.
Muchos niños y niñas no pueden comer alimentos altos en proteínas y nutritivos lo que provoca que tengan desnutrición o bajo peso.
En muchos lugares del mundo hay personas, especialmente niños, que no pueden comer bien todos los días. Esto hace que no crezcan sanos y fuertes porque su cuerpo no recibe las proteínas, vitaminas y minerales que necesita. A este problema se le llama desnutrición, y puede causar enfermedades dificultades para aprender en la escuela. Por eso, es importante buscar nuevas formas de conseguir alimentos que sean nutritivos, baratos y fáciles de producir. Una de esas formas es la entomofagia, que significa comer insectos. Aunque pueda parecer extraño, los insectos tienen mucha proteína y otros nutrientes que ayudan al cuerpo a estar fuertes y saludables. Además, criar insectos no contamina tanto y necesita menos agua y espacio que criar vacas o cerdos.
Si se incorpora harina de chapulín en la dieta diaria, entonces aumentará la ingesta de proteínas, hierro y zinc en comparación con una dieta sin chapulín.
Elaborar una barrita a base de harina de chapulín.
Investigar qué tipos de insectos se pueden comer y que beneficios tienen para la salud.
Aprender que nutrientes importantes tienen los insectos, como proteínas, hierro y vitaminas.
Proponer una alternativa de alimentos con insectos para reducir la desnutrición.
ODS 2 Hambre Cero. La entomofagia es una alternativa para una alimentación nutritiva.
ODS 3 Salud y Bienestar. El consumo de insectos proporciona una alta fuente de nutrientes y así se pueden Evitar enfermedades desnutrición. como la desnutrición.
ODS 13 Acción por el clima. La cría de insectos reduce la contaminación por gas metano.
La entomofagia, entendida como el consumo de insectos por humanos, es una práctica tradicional en diversas culturas y ha sido reconocida por organismos internacionales como una fuente prometedora de nutrición. Los insectos comestibles han sido identificados por organismos internacionales y por la literatura científica como una fuente potencialmente estratégica para la seguridad alimentaria por su alta densidad nutricional, eficiencia productiva y menor impacto ambiental frente a la producción ganadera convencional. El informe de referencia de la FAO (2013) sintetiza evidencias sobre composición nutricional, prácticas tradicionales de consumo el papel de los insectos en los medios rurales como complemento alimentario y fuente de ingresos. En México, (principalmente los chapulines Sphenarium purpurascens) forman parte de una tradición alimentaria y regional consolidada, muy presente en estados como Oaxaca, Puebla y la Sierra, lo que facilita su aceptación social en determinadas comunidades y configura una base cultural útil para programas de intervención nutricional que respeten costumbres etnobiológicos locales. y Estudios etnográficos documentan no solo su consumo sino su papel económico en mercados locales y festividades. en base seca, un perfil de aminoácidos favorable y concentraciones significativas de hierro, Con el chapulín se pueden hacer harinas semejantes a las del camarón, dulces como palanquetas, agregar harina de chapulín a golosinas o frituras. zinc y vitaminas de composición B, nutrientes cítricos en la prevención y tratamiento en la desnutrición y la anemia. Investigaciones experimentales (análisis Asimismo, en México también se consumen otros insectos como los jumiles, cuyo sabor es fuerte y son ricos en yodo y hierro, utilizándose para preparar sopas y salsas. Los jumiles son insectos que se dan en los montes de la sierra y forman parte de la tradición alimentaria regional, especialmente en el estado de guerrero, donde incluso se celebra el Día del Jumil. proximate, perfiles de aminoácidos y ensayos de digestibilidad in vitro) refuerzan la viabilidad de usar chapulines como complemento proteico en dietas basadas en cereales. La literatura científica y las revisiones sistemáticas más recientes confirman que, además de su valor nutricional, los insectos comestibles ofrecen ventajas ambientales: menor uso de agua y tierra, menores emisiones de gases de efecto invernadero por unidad de proteína Por otra parte, los grillos que se comen en México se llaman chapulines, nombre que proviene del náhuatl chapolín, que significa “insecto que rebota como pelota de hule”. Aunque comúnmente se les llama grillos, en realidad son saltamontes del genero Sphenarium. Los chapulines se consumen en varias partes del país, especialmente en Oaxaca, y son valorados por su alto contenido de proteína. Son un alimento tradicional que puede acompañarse con platillos típicos como las tlayudas o con mezcal, además de ser una fuente importante de proteínas de alta calidad. Desde el punto de vista nutricional, múltiples trabajos recientes y tesis universitarias han mostrado que la harina o el aislado proteico de chapulines presentan altos porcentajes de proteína producida y positividad de valorización de subproductos agrícolas como alimento para insectos, lo que posiciona como una alternativa alineada con estrategias de sostenibilidad y resiliencia alimentaria. Revisiones y estudios de 2023-2025 analizan comparaciones de ciclo de vida (ACV) y proyecciones de producción a escala. No obstante, la incorporación de chapulines en programas alimentarios exige controles estrictos de inocuidad. Casos y boletines de salud pública han evidenciado riesgos puntuales de contaminación por metales pesados (principalmente plomo) en lotes comerciales procesados o provenientes de zonas contaminadas, así como la posibilidad de transferencia de contaminación durante procesos de secado y condimentos en vasijas con plomo. Por ello la trazabilidad del origen, muestreo de metales y normas de procesamiento son indispensables antes de su uso masivo en programas contra la desnutrición. Otro asunto crucial es la alergenicidad y la seguridad alimentaria microbiológica: proteínas insecto pueden presentar reactividad cruzada en personas alérgicas a crustáceos (tropomiosina) y se requiere evaluación microbianas de cargas (Salmonella, Listeria, recuentos tratamientos aerobios) y de efectos de térmicos (tostado, pasteurización, secado controlado). Las guías y evaluaciones regulatorias (p. ej. EFSA sobre insectos como novel food) proponen marcos metodológicos para evaluar riesgos y especificaciones de producto. establecer En el plano normativo y comercial, Europa ha avanzado en la evaluación científica y autorización de insectos como “novel food” con varias opiniones positivas y autorizaciones Publicadas hasta 2024-2025, lo que proporciona un referente regulatorio para el diseño de estándares de inocuidad, etiquetado y límites de contaminantes que pueden adaptarse a contextos latinoamericanos. Tales marcos facilitan la exportación y la aceptación en mercados globales si se requisitos sanitarios. cumplen Finalmente, la evidencia social y de aceptación indica que la estrategia más eficaz para chapulines en programas de nutrición es su integración en productos procesados como lo son las harinas, barras energéticas, suplementos escolares y en pilotos controlados que combinen medidas analíticas como control de educación metales y microbiología, comunitaria y monitoreo antropométrico/biomarcador (p. ej. Hemoglobina, ferritina). Ensayos piloto bien diseñados permiten medir mejoras en indicadores de desnutrición y resolver barreras culturales y técnicas a una escala mayor.
La metodología aplicada fue experimental ya que se elaboró un producto que es una barrita hecha con chapulines. El tipo de investigación es documental ya que se investigó sobre la Entomofagia una alternativa para la desnutrición, para dar a conocer que el consumo de insectos como el chapulín nos proporciona muchos nutrientes.
El proyecto de igual manera es de campo, esto se debe a que se acudió a un terreno baldío para recolectar a los insectos.
Recursos utilizados
• Físicos:
Avena. Chapulines. Nueces. Almendras. Chía. Fruta deshidratada. Extracto de vainilla. Sal. Miel. Chapulín de cartón a escala. Pinturas acrílicas.
Procedimiento.
Búsqueda de Chapulines Recolección da Chapulines.
Con papel y materiales extra realizaremos una maqueta de un grillo.
Una vez tenemos la forma del cuerpo empezamos con lo demás.
Recolección de chapulines. Almacenamiento de Chapulines. Al acabar con la base debemos elegir las pinturas para el chapulín. Empezamos a pintar el chapulín.
Al final tenemos al chapulín pintado Colocamos los recipientes con los ingredientes para la palanqueta en una mesa.
En un recipiente grande agregamos los ingredientes.
En un molcajete añadimos los chapulines y los molemos hasta que quede un polvo.
Con una ayuda de un colador, colamos los chapulines para que se quede el polvo más fino. S los ingredientes húmedos en el recipiente con los ingredientes secos y mezclamos.
Cambiamos de recipiente y como producto tenemos una gran barrita.
Cortamos la palanqueta y obtenemos el producto final. Análisis.
En otro recipiente preparamos los ingredientes húmedos.
Calentamos hasta encontrar la consistencia adecuada.
Vertemos Durante la recolección de chapulines no se presentó ninguna complicación que afectara el proyecto.
Tras elaborar la barrita con harina de chapulín se obtuvieron los siguientes resultados: Las personas que probaron la barrita comentaron que si les agrado su sabor. La consistencia de la barrita fue la correcta.
Incorporar insectos en la dieta diaria puede mejorar la ingesta de proteínas y micronutrientes, contribuyendo a reducir problemas de nutrición. La aceptación cultural y la educación sobre preparación de insectos son clave para implementar esta estrategia de manera efectiva. Los insectos comestibles representan una alternativa nutricional sostenible, accesible y ecológica frente a fuentes tradicionales de proteína.
➢Inocuidad alimentaria en la entomofagia: Chapulines (Orthóptera) de Oaxaca, México (PDF, español) https://www.renc.es/imagenes / auxiliar/files/RENC-D-22- 0020._Manuscrito_final.pdf
➢ Propiedades funcionales de proteínas de (Sphenarium chapulín purpurascens) (PDF, español) https://repositorio.chapingo.ed u.mx/items/c1987710-c39a 43fb-9241-1f6bfbc76148
➢ La contribución de los insectos a la seguridad alimentaria, los medios de vida y el medio ambiente (FAO, español) https://www.fao.org/4/i3264s/i 3 264s00.pdf
➢ Valor nutritivo de la harina del chapulín (PDF, español) https://www.acaentmex.org/entomologia/revista/2018/BHN/BH N%20106-112.pdf
➢ Insectos comestibles como modelo de negocio sostenible (PDF, español) https://uvserva.uv.mx/index.p hp/Uvserva/article/download/2 9 37/4902/14984
➢ Edible insects: Future prospects for food and feed security (FAO, PDF inglés) https://www.fao.org/4/i3253e/i 3 253e.pdf
➢ Looking at edible insects from a food safety perspective (PDF inglés) https://openknowledge.fao.org/ server/api/core/bitstreams/33d e5ff0-3b21-4108-98bc d2f6e190e992/content
➢ Comité Estatal de Sanidad Vegetal de Querétaro(PRESENTACION) https://www.cesaveq.org.mx/ce sa3/page/noticias/degustaciob chapulin/presentacion.pdf
➢ Documento Complementario https://share.gogle/EMYAABCXZpu6h WAro