Equipo [Restless Minds] Hadassah Sarahí Guillén Contreras , Natalia Terán Quijano , Jerónimo Sáenz López
En este proyecto investigamos qué ocurre cuando el cerebro no recibe suficiente sueño y qué factores afectan la calidad del descanso en niños. Durante varios meses realizamos una investigación y aplicamos cuestionarios basados en el índice de calidad del sueño de Pittsburgh (PSQI) a estudiantes de entre 7 y 13 años.
Las encuestas evaluaron aspectos como cuánto tardan en dormir, cómo se sienten antes y después de dormir, y qué factores dificultan su descanso. También analizamos si, aunque logran dormir, mantienen buenos hábitos y una adecuada calidad de sueño.
Entre los factores analizados se incluyeron temperatura, problemas emocionales, uso de dispositivos electrónicos, exceso de luz, ansiedad, pesadillas, ruido y tareas escolares. Los más frecuentes fueron la luz, la temperatura, la ansiedad y el ruido, los cuales analizamos para entender su relación con la calidad del sueño.
In this project, we investigated what happens when the brain does not receive enough sleep and what factors affect the quality of rest in children. Over several months, we conducted research and applied questionnaires based on the Pittsburgh Sleep Quality Index (PSQI) to students between the ages of 7 and 13.
The surveys evaluated aspects such as how long it takes them to fall asleep, how they feel before and after sleeping, and what factors make it difficult for them to rest. We also analyzed whether, even when students are able to sleep, they maintain healthy sleep habits and an adequate quality of sleep.
Among the factors analyzed were temperature, emotional problems, electronic device use, excessive light, anxiety, nightmares, noise, and homework. The most frequently reported factors were light, temperature, anxiety, and noise, which we analyzed to understand their relationship with sleep quality.
Ipan tlayohualli, in yolotl huan in tlatecpanolli tlen totzonteco quipiya se tlamantli ipan tlamachtiliztli. In cochiliztli cuali quipalehuia in totzonteco para tlamachtia, quimati huan tlatequipanoa cuali.
Español
“Durante la noche, la mente y el cuerpo realizan un trabajo silencioso. Dormir bien ayuda a que nuestro cerebro aprenda, recuerde y funcione mejor.”
El sueño es una función esencial para el cuerpo humano. Dormir bien es especialmente importante durante la niñez y la adolescencia, ya que en esta etapa el cerebro se encuentra en pleno crecimiento y desarrollo. Mientras dormimos, el cerebro continúa trabajando y realiza procesos importantes que ayudan a fortalecer las conexiones neuronales, lo que favorece el aprendizaje, la memoria y la concentración.
Durante el sueño, el cerebro también organiza y almacena la información que aprendemos a lo largo del día. Este proceso permite que las experiencias y conocimientos adquiridos se consoliden en la memoria, lo que facilita comprender mejor los contenidos escolares y realizar diferentes actividades cognitivas (Centers for Disease Control and Prevention, 2023).
Además, dormir adecuadamente contribuye al bienestar físico y mental. La National Sleep Foundation señala que mantener buenos hábitos de sueño ayuda a mejorar el estado de ánimo, la atención y el rendimiento diario en niños y adolescentes (National Sleep Foundation, 2023).
Por otra parte, diversas organizaciones de salud recomiendan que los niños y adolescentes duerman el número adecuado de horas para favorecer su desarrollo y mantener una buena salud (American Academy of Sleep Medicine, 2024).
Por esta razón, resulta importante analizar cómo la calidad del sueño puede influir en la memoria, la concentración y el rendimiento académico de los estudiantes.
El sueño es un proceso fundamental para el funcionamiento del cerebro y el bienestar general de las personas. Durante la niñez y la adolescencia, dormir adecuadamente es especialmente importante porque el cerebro se encuentra en una etapa de crecimiento y desarrollo. Una buena calidad de sueño puede influir directamente en la memoria, la concentración y el rendimiento académico de los estudiantes.
Sin embargo, en la actualidad muchos niños y adolescentes no logran dormir lo suficiente o no mantienen hábitos adecuados de descanso. Factores como el uso de dispositivos electrónicos, el exceso de luz, el ruido, la ansiedad, la temperatura o las tareas escolares pueden afectar la calidad del sueño y dificultar el descanso adecuado.
Por esta razón, este proyecto busca analizar cómo la calidad del sueño puede influir en la memoria, la concentración y el rendimiento académico en estudiantes. Comprender estos factores puede ayudar a promover hábitos de descanso más saludables y a generar mayor conciencia sobre la importancia del sueño en la vida diaria.
Este proyecto se relaciona con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente con el ODS 3: Salud y bienestar, al promover hábitos que favorezcan la salud física y mental, y con el ODS 4: Educación de calidad, ya que el descanso adecuado puede influir en el aprendizaje y el desempeño académico de los estudiantes.
Pregunta de investigación
¿Cómo influye la calidad del sueño en la memoria, la concentración y el rendimiento académico en estudiantes?
Dormir bien es fundamental para el desarrollo físico y mental de los niños y adolescentes. Sin embargo, diversos estudios indican que una gran parte de los estudiantes no duerme las horas necesarias para mantener una buena salud y un adecuado funcionamiento del cerebro. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señalan que muchos niños y adolescentes no logran cumplir con las horas de sueño recomendadas para su edad, lo que puede afectar su concentración, memoria y rendimiento escolar (Centers for Disease Control and Prevention, 2023).
La National Sleep Foundation también indica que la falta de sueño puede provocar dificultades para prestar atención en clase, problemas de aprendizaje, cambios en el estado de ánimo y menor desempeño académico en estudiantes (National Sleep Foundation, 2023).
Además, diversos factores pueden afectar la calidad del sueño en los niños, como el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir, el exceso de luz, el ruido, la temperatura del ambiente, las preocupaciones emocionales o la carga de tareas escolares. Estos factores pueden provocar que, aunque los estudiantes duerman varias horas, la calidad del sueño no sea adecuada.
Por esta razón, resulta importante investigar qué factores influyen en la calidad del sueño en estudiantes y cómo estos pueden afectar procesos cognitivos como la memoria, la concentración y el rendimiento académico.
Si los estudiantes duermen menos horas o presentan una baja calidad de sueño, entonces tendrán mayores dificultades en la memoria, la concentración y el rendimiento académico.
Analizar cómo la calidad del sueño influye en la memoria, la concentración y el rendimiento académico en estudiantes de entre 7 y 13 años.
ODS 3: Salud y bienestar
Este proyecto contribuye al ODS 3 porque promueve la importancia de mantener buenos hábitos de sueño para cuidar la salud física y mental. Dormir adecuadamente ayuda al cerebro a descansar, favorece la memoria y mejora el bienestar general. Comprender cómo la calidad del sueño influye en la vida diaria puede ayudar a que los estudiantes adopten hábitos de descanso más saludables.
ODS 4: Educación de calidad
El proyecto también se relaciona con el ODS 4, ya que analiza cómo el sueño influye en el aprendizaje y en el rendimiento académico. Dormir bien permite mejorar la concentración, la atención y la memoria, lo que facilita el proceso de aprendizaje. Promover buenos hábitos de sueño puede contribuir a mejorar el desempeño escolar de los estudiantes.
ODS 9: Industria, innovación e infraestructura
Este proyecto contribuye al ODS 9 al fomentar la investigación científica y el análisis de datos mediante encuestas y cuestionarios aplicados a estudiantes. A través de este proceso, se promueve el pensamiento científico y el uso de herramientas de investigación para comprender mejor los hábitos de sueño en la comunidad escolar.
Diversas investigaciones recientes han analizado la relación entre el sueño y el desarrollo cognitivo en niños y adolescentes. Un estudio realizado por Sekriptini, Ali y Amin (2025) encontró que la calidad del sueño tiene un impacto importante en el rendimiento académico y en los procesos de consolidación de la memoria en estudiantes de primaria. Los resultados mostraron que los niños que duermen menos horas o presentan mala calidad de sueño tienden a tener mayores dificultades para mantener la atención y aprender nuevos contenidos.
Asimismo, una revisión científica realizada por Félix y Candeias (2025) analizó diferentes investigaciones sobre el sueño en niños de entre 6 y 12 años. Los autores concluyeron que el sueño influye directamente en el desarrollo cognitivo, emocional y conductual de los estudiantes, y que la falta de descanso puede afectar procesos como la memoria, la regulación emocional y el rendimiento académico.
Por otro lado, Mezzofranco et al. (2025) estudiaron los hábitos de sueño en niños en edad escolar y encontraron que una gran parte de los estudiantes presenta problemas relacionados con la calidad del sueño. Los investigadores señalaron que factores como el ambiente, el estrés y el uso de dispositivos electrónicos pueden influir significativamente en el descanso de los estudiantes y en su bienestar general.
De manera similar, Chandra Sekhar et al. (2024) analizaron el impacto del tiempo frente a pantallas en los hábitos de sueño de los niños. Sus resultados indicaron que el uso excesivo de dispositivos electrónicos está asociado con patrones de sueño más irregulares, menor calidad de descanso y un posible impacto negativo en el rendimiento académico.
Finalmente, un estudio publicado en la revista Sleep (2024) analizó cómo los cambios en los horarios escolares pueden influir en el descanso de los estudiantes. Los resultados mostraron que retrasar el horario de inicio de clases permitió a los estudiantes dormir más tiempo y mejorar su bienestar emocional, su salud mental y su satisfacción con la vida.
Materiales
Procedimiento
A partir de las encuestas aplicadas a 84 estudiantes entre 7 y 13 años, se analizaron distintos factores relacionados con la calidad del sueño y sus posibles efectos en el descanso diario.
Tabla de resultados principales
| Pregunta evaluada | Resultado principal |
|---|---|
| ¿Algo te molesta para dormir? | 54.8% respondió “A veces” y 15.5% “Muchas veces”, lo que indica que la mayoría de los estudiantes experimenta factores que afectan su sueño. |
| ¿Te despiertas en la noche? | 53.6% respondió “A veces”, mientras que 13.1% indicó “Muchas veces”. |
| ¿Te sientes cansado o con sueño durante el día? | 46.4% respondió “Un poco” y 10.7% “Mucho”, lo que sugiere que varios estudiantes presentan cansancio diurno. |
| ¿Al despertar te sientes con energía? | Solo 15.5% respondió “Sí”, mientras que la mayoría indicó “Más o menos” o “Poco”. |
| ¿Te tardas mucho en dormirte? | 54.8% respondió “A veces” y 23.8% “Casi siempre”, indicando dificultades para conciliar el sueño. |
Factores que afectan el sueño
| Factor reportado | Número de estudiantes | Porcentaje |
|---|---|---|
| Calor | 43 | 51.2% |
| Ruido | 27 | 32.1% |
| Ansiedad | 26 | 31% |
| Luz | 23 | 27.4% |
| Frío | 22 | 26.2% |
| Miedo | 8 | 9.5% |
Los factores más frecuentes fueron el calor, el ruido, la ansiedad y la luz, lo que sugiere que tanto el ambiente físico como los factores emocionales pueden influir en la calidad del descanso de los estudiantes.
Evidencia de encuestas
Las siguientes imágenes muestran ejemplos de los cuestionarios aplicados y registros de respuestas utilizados durante la investigación ANEXO 1
Síntesis de los resultados
En general, los resultados muestran que muchos estudiantes presentan interrupciones del sueño, dificultades para dormir o cansancio durante el día, lo que sugiere que la calidad del descanso puede verse afectada por diferentes factores ambientales y emocionales.
A partir de la investigación realizada y de las encuestas aplicadas a estudiantes de entre 7 y 13 años, se pudo identificar que muchos estudiantes presentan diferentes factores que afectan la calidad de su sueño. Entre los más frecuentes se encuentran el calor, el ruido, la ansiedad y la luz, los cuales pueden dificultar el descanso adecuado durante la noche.
Los resultados obtenidos muestran que una gran parte de los estudiantes se despierta durante la noche, tarda en dormir o se siente cansado durante el día, lo que sugiere que la calidad del sueño no siempre es la adecuada. Esto puede influir en procesos importantes del cerebro como la memoria, la concentración y el rendimiento académico.
Los datos obtenidos en las encuestas permitieron identificar algunos hábitos de sueño en los estudiantes y analizar cómo diferentes factores ambientales y emocionales pueden influir en su descanso. Estos resultados coinciden con investigaciones científicas que señalan que dormir bien es fundamental para el aprendizaje y el bienestar de los niños y adolescentes.
Finalmente, este proyecto permitió comprender la importancia de promover hábitos de sueño saludables, como mantener horarios regulares de descanso, reducir el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir y crear un ambiente adecuado para el sueño. Mejorar la calidad del sueño puede contribuir a un mejor desempeño escolar y a una mejor salud en los estudiantes