Fernanda Jacqueline Valencia Cabrera[1o Copán], Camila Renatta Lozano Vargas[1o Copán], Diego Barrón Méndez[1o Copán]
Las bolsas solubles en agua, también conocidas como bolsas hidrosolubles, son empaques fabricados con materiales especiales como el alcohol polivinílico (PVA), un polímero que se disuelve al entrar en contacto con el agua. A diferencia de las bolsas plásticas tradicionales derivadas del petróleo, estas se degradan sin dejar residuos tóxicos ni microplásticos cuando se exponen a la humedad, convirtiéndose en dióxido de carbono, agua y compuestos biodegradables bajo condiciones adecuadas. Su funcionamiento es sencillo: al entrar en contacto con el agua, el material pierde su estructura y se descompone de forma controlada. Dependiendo de su formulación, pueden disolverse en agua fría, caliente o ambas, lo que permite adaptarlas a distintos usos. Actualmente se emplean en sectores como el doméstico (bolsas para detergentes o productos de limpieza), el médico (para ropa hospitalaria contaminada), el agrícola (para pesticidas) y el industrial. La importancia de las bolsas diluibles en agua radica en su contribución a la reducción de la contaminación plástica, uno de los mayores problemas ambientales actuales. Cada año millones de toneladas de plástico terminan en océanos y vertederos, afectando ecosistemas y fauna. Estas bolsas representan una alternativa más sostenible, ya que disminuyen la acumulación de residuos persistentes y reducen el riesgo de contaminación por microplásticos.Además, fomentan prácticas de consumo responsable y apoyan la transición hacia una economía circular, donde los materiales están diseñados para reintegrarse al medio ambiente sin generar impactos negativos duraderos.Aparte las bolsas solubles ayudan a no contaminar y reducen el uso de bolsas de plástico.
In bolsas diluibles ipan atl, inon itoka hidrosolubles, mochihua ica material itoka alcohol polivinílico (PVA). In bolsas niman mopatla cuix quema atl quipia, uan mololoa amo quicahua tlazolli. Ipan composta, in material motlalia uan mocuepa tlalli, atl uan elementos tlen cuali para in tlalli. In bolsas quinpalehuia ticpoloa in plástico tlen amo mopatla. Yancuic tlamantli para ticmonequi tictlazotla in tlalticpac uan ticmopalehuia in tonan tlalli
Los plásticos son materiales sintéticos derivados del petróleo , proviene del griego que significa “ que puede ser moldeado por el calor comunmente son llamados polímero. Se clasifica en diferentes categorías: naturales semisintéticos y sintéticos .
El motivo de reciclar plástico es un gran problema en la sociedad ya que todo lo que se consume son productos fabricados por plástico y este es muy difícil de evitar . El ser humano ha buscado la manera de reutilizar porque hay diferentes variantes de plásticos en el mundo.
Las empresas han creado muchos tipos de productos donde ellos se benefician de la naturaleza restándole importancia al medioambiente.
Lo que se intenta hacer es promover el uso de los plásticos biodegradables como una alternativa de dejar de explotar los recursos de la naturaleza.
Es fundamental reciclar el plástico para protección del medio ambiente conservación de recursos naturales ahorro energético y reducción de emisiones. Las emisiones de CO2 son las liberación de Dióxido de carbono a la atmósfera principalmente por la quema de combustibles fósiles
(carbón, petróleo, gas.), la industria y la deforestación debido a que son el principal gas de efecto invernadero responsable del cambio climático, el aumento de la temperatura global, el derretimiento de los Polos y la acidificación de los océanos. Al reciclar convertimos un residuo duradero en un recurso reutilizable, promoviendo la sostenibilidad.
Al incluir estas bolsas diluibles en agua hace a la comunidad ser consciente de cuidar el medio ambiente y mejorarlo para disminuir la contaminación.
Este proyecto permitirá desarrollar una bolsa de plástico que cierre el ciclo de la materia orgánica, haciendo que se convierta en abono fértil para la tierra, la cual reducirá la carga en el medio ambiente. Además, ofrecerá una alternativa práctica de uso diario, disminuyendo la dependencia de plásticos convencionales.
Las bolsas diluibles con composta son una solución viable, ya que no daña el medio ambiente, ya que la mayoría de bolsas terminan en los mares y con las bolsas diluibles evitaremos que los animales acuáticos mueran por culpa del plástico y también lograr que la gente deje de tirar las bolsas a la basura ya que aunque ya existen bolsas biodegradables la gente sigue usando y tirando las bolsas de plástico normales y siguen tirando las biodegradables a la basura junto con los residuos no biodegradables, con estas bolsas les daremos un solución más rápida.
Nuestras bolsas diluibles se utilizan para resolver los problemas de contaminación del medio ambiente en el manejo de los residuos tóxicos o cosas similares, especialmente en los mares, ríos y lagos además de que nuestra bolsa podrá resistir cosas que pesen aproximadamente un kilo.
Decidimos hacer este trabajo de investigación ya que nos percatamos que todo lo que consumimos nos lo dan en bolsas de plástico normal ocasionando contaminación en mares, calles y escuelas. Este proyecto así buscará disminuir el uso de bolsas de plástico, dando una solución viable a la contaminación que se produce todos los días.
Cuando vas a la tienda, a un supermercado y se hace alguna compra que requiera uso de bolsas normalmente las bolsas que te proporcionan sólo se utilizan una vez y después las desechamos y es un material que tarda 200 años en degradarse, por lo tanto la bolsa que se utilizó no tiene la sustentabilidad de cuando se degradara . Esta bolsa diluible en agua busca ser una solución viable para todas estas problemáticas en la sociedad .
Si logramos elaborar bolsas solubles en agua con cáscara de huevo, entonces podremos disminuir el uso de bolsas de plástico cotidiano y la contaminación en la comunidad
Elaborar bolsas diluibles en agua para disminuir el uso de bolsas de plástico normales y la contaminación.
Conocer el proceso de elaboración de una bolsa de plástico.
Realizar una bolsa a base de cáscara de huevo con elementos sustentables.
Sustituir el uso de plásticos normales para reducir la contaminación de plásticos y la contaminación en la comunidad.
13 – Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos
Las bolsas que se diluyen en el agua se llaman bolsas hidrosolubles y están hechas de materiales como el alcohol polivinílico, que se disuelven al contacto con el agua incluso en agua fría, sin dejar residuos tóxicos. Está es una alternativa ecológica al plástico tradicional y se usan en diversas aplicaciones como bolsas de lavandería. La principal ventaja es que al diluirse se elimina la necesidad de reciclaje.
El daño que hacen las bolsas en el país depende principalmente del material con el que están fabricadas, y su gestión como residuos, es el principal problema ambiental, pues está relacionado con las bolsas de plástico, debido a su lenta degradación.
Sus beneficios son la reducción de nuestra dependencia a los plásticos así como los residuos y la contaminación y reducir el plástico en nuestra comunidad.
Durante los años 80 y 90, el uso del plástico convencional alcanzó niveles críticos. Antes de que existieran las alternativas solubles, el manejo de residuos se enfrentaba a tres callejones sin salida. Las bolsas de plástico convencionales pueden tardar hasta 500 años en descomponerse. Antes de la química del alcohol polivinilico , la única forma de deshacerse de ellas era la incineración (que liberaba gases tóxicos) o el enterramiento, lo que contamina los mantos acuíferos con lixiviados. Para abordar este problema, se han implementado iniciativas a nivel escolar para reducir el uso de plásticos de un solo uso y fomentar alternativas más sostenibles como el uso de bolsas reutilizables, botellas de agua y productos biodegradables.
Esta problemática heredada de finales del siglo pasado no solo representó un reto logístico, sino un cambio de paradigma en nuestra relación con el entorno. El modelo de consumo lineal, basado en la extracción, producción y desecho rápido, ignoró durante décadas la finitud de los ecosistemas. Los rellenos sanitarios, diseñados originalmente como una solución temporal, se convirtieron en monumentos a la ineficiencia, donde la falta de oxígeno y luz impide que incluso los materiales orgánicos se degradan correctamente, agravando el problema de los lixiviados mencionado anteriormente. Estos líquidos, cargados de químicos y microplásticos, no solo afectan el agua potable, sino que se integran en la cadena alimenticia a través del riego y la fauna.
La llegada de la química del alcohol polivinílico (PVA) y otros polímeros hidrosolubles marcó un punto de inflexión necesario. A diferencia del polietileno tradicional, estas nuevas tecnologías permiten que el material se desintegre en contacto con el agua o mediante la acción de microorganismos en tiempos significativamente menores, reduciendo la acumulación de basura sólida en los océanos. Sin embargo, la ciencia por sí sola no puede resolver un problema de magnitudes globales si no se acompaña de una transformación cultural profunda. Es aquí donde las instituciones educativas juegan un rol determinante, pues la escuela es el primer espacio social donde el individuo cuestiona sus hábitos de consumo.
En el ámbito escolar, la transición hacia una cultura de sostenibilidad ha pasado de ser una lección teórica en los libros de texto a una práctica cotidiana. La sustitución de botellas de tereftalato de polietileno (PET) por envases de acero inoxidable o materiales duraderos reduce drásticamente el volumen de residuos generados en los planteles. Al mismo tiempo, la introducción de bioplásticos y materiales compostables en las cafeterías escolares sirve como una herramienta pedagógica para enseñar la diferencia entre lo que desaparece y lo que permanece por siglos. Estas acciones fomentan el pensamiento crítico en los estudiantes, permitiéndoles identificar que la mejor bolsa es aquella que no se fabrica y que la reutilización supera siempre al reciclaje en eficiencia energética.
Finalmente, la superación de la crisis del plástico requiere una visión de economía circular que conecte los avances de la química con la responsabilidad ciudadana. Mientras los laboratorios continúan perfeccionando materiales que no dejan rastro en el planeta, la sociedad debe fortalecer su compromiso con el consumo responsable. El objetivo no es solo encontrar una forma menos dañina de desechar, sino rediseñar nuestro estilo de vida para que la generación de residuos sea la excepción y no la regla. Al educar a las nuevas generaciones en estos principios, se sientan las bases para un futuro donde los errores de gestión de los años 80 y 90 sean vistos como una lección aprendida y no como un legado de contaminación permanente.
Las bolsas de plástico diluibles en agua representan una innovación tecnológica diseñada para combatir la contaminación por plásticos convencionales. A diferencia del plástico tradicional que tarda siglos en degradarse, éstas bolsas ofrecen una solución rápida y segura al disolverse en agua sin dejar residuos tóxicos ni micro plásticos dañinos en el medio ambiente.Además, varios países y ciudades han aplicado políticas para prohibir o limitar el uso de ciertos plásticos, como pajitas y envases no reciclables. Los bioplásticos suelen ser más suaves que los plásticos sintéticos, con una textura que puede resultar más atractiva para los consumidores. Son más fáciles de imprimir, tienen menos probabilidades de alterar el sabor de los alimentos que contienen y son más transparentes que los plásticos derivados del petróleo. Algunos también permiten el paso del vapor de agua con mayor facilidad, lo que puede ser ventajoso en ciertas aplicaciones, como el envasado de productos de panadería frescos. Los investigadores también están desarrollando bioplásticos especializados. Un ejemplo es un bioplástico elaborado a partir de claras de huevo con propiedades antibacterianas, que podría tener numerosas aplicaciones en las industrias médica y alimentaria. Los bioplásticos también están libres de bisfenol A (BPA), una sustancia química que muchos consideran perjudicial para la salud humana cuando se utiliza en plásticos para el almacenamiento de alimentos. En 2024, investigadores de la Facultad de Agricultura y Ciencias de la Vida de Virginia Tech anunciaron que estaban desarrollando bioplásticos biodegradables a partir de residuos alimentarios. Plantearon la hipótesis de que dicho material podría reducir significativamente la contaminación por plásticos. A diferencia de proyectos anteriores con objetivos similares, este proyecto utiliza un proceso de fabricación mucho más económico. La mayoría de los bioplásticos son biodegradables, pero no todos. Algunos, aunque técnicamente se consideran biodegradables, requieren condiciones específicas para su descomposición. Para descomponerse, la mayoría de los bioplásticos necesitan un entorno con humedad y oxígeno, como una pila de compost. Un artículo de bioplástico depositado en un vertedero hermético se volverá tan no biodegradable como su equivalente derivado del petróleo. Esto también preocupa a los productos fabricados con varios tipos de plástico, como los bolígrafos, que pueden tener una carcasa biodegradable pero contienen un tubo de plástico tradicional que almacena la tinta. Algunos investigadores también expresan su preocupación por los subproductos del proceso de biodegradación que aparecen en el agua y el suelo. Un problema es la cantidad de metano —un gas de efecto invernadero que eleva la temperatura de la atmósfera— que se produce cuando los bioplásticos se depositan en vertederos. Otro problema es el costo de producción de los bioplásticos. En comparación con los plásticos tradicionales, el bioplástico PLA cuesta aproximadamente un 20 % más producirlo. El PHA, que es ligeramente más biodegradable que el PLA, cuesta el doble de producir que un plástico derivado del petróleo.
Los bioplásticos están compuestos, al menos parcialmente, por plantas. Esto significa que se debe utilizar tierra para cultivar las plantas que se utilizan. Además, suelen estar compuestos por plantas como el maíz, que a menudo se cultiva como con la agricultura, lo cual no es tan beneficioso para el medio ambiente como el crecimiento con mayor diversidad. Los bioplásticos también deben eliminarse con técnicas adecuadas y con mayar facilidad.Los bioplásticos se utilizan actualmente en artículos desechables como envases, contenedores, pajitas, bolsas y las botellas, así como las cáscaras de teléfonos, impresiones 3D, aislamientos de automóviles e implantes médicos. A diferencia de los materiales plásticos convencionales derivados del petróleo u otros combustibles fósiles, los bioplásticos son materiales biodegradables y renovables. La mayoría de los bioplásticos son, además, completamente compostables. En consonancia con la tendencia global en la industria del plástico, la investigación y el uso de plásticos biodegradables y de origen biológico se han convertido en puntos focales para las empresas nacionales de plásticos. La perspectiva vietnamita sobre el desarrollo de la industria del plástico prioriza la alta eficiencia y la sostenibilidad, estrechamente vinculadas a la conservación del medio ambiente.
Materiales
20 ml de glicerina
30 grs de almidón de maíz
5 gramos de cáscaras de huevo (que sirvió como composta)
200 ml de agua
20 gr de vinagre blanco
10 gramos de colorante alimentario (opcional o se puede hacer con un trozo de betabel licuado)
1 olla de medio litro
2 hojas de papel horno
1 vaso de precipitado
cáscara de huevo molida
Procedimiento
Beaton, A. (15 de marzo de 2013). Receta para plástico antibacteriano: Plástico más cáscaras de huevo. UGA Today; Universidad de Georgia. news.uga.edu
Cho, R. (13 de diciembre de 2017). La verdad sobre los bioplásticos. State of the Planet; Escuela de Clima de Columbia. news.climate.columbia.edu
EuroPlas. (s. f.). ¿Cuánto cuesta el plástico biodegradable?. Blog de EuroPlast. europlas.com.vn
Hansen, J. (12 de junio de 2024). Investigadores de Virginia Tech trabajan para crear bioplásticos biodegradables a partir de residuos alimentarios. Noticias de Virginia Tech. news.vt.edu
MacKerron, C. (10 de marzo de 2021). Bioplásticos: ¿Son tan buenos como parecen?. Centro Ambiental; Universidad de Colorado Boulder. www.colorado.edu
Regen. (s. f.). PLA vs. PHA: ¿Qué bioplástico es mejor?. Hecho con Regen. made-with-regen.ca
Stoddard, M. (11 de enero de 2023). Investigadores de Virginia Tech reciben una subvención de 2.4 millones de dólares para convertir residuos alimentarios en bioplásticos. Noticias de Virginia Tech. news.vt.edu