Ciencias de los materiales

(PP-43-CM) El frasco de la calma

  • Categoría: Pandilla Petit, (preescolar y 1ro. y 2do. año de primaria)
  • Área de participación: Ciencias de los materiales
  • Asesor: ABRIL LUNA
  • Autor: Sofia Moreno Campos ()

Resumen

Nuestro proyecto está diseñado en una de las brillantes ideas de María Montessori para evitar situaciones de llantos o rabietas en los niños en edades comprendidas entre los 2-5 años, que es lo que hoy conocemos como “El Frasco de la Calma”. Este método ayuda a captar la atención del niño y conseguir canalice sus emociones, se calme  y supere una situación que genera cierto grado de ansiedad, trabajando de manera directa con el sistema nervioso ya que organiza y centraliza las emociones.

Este proyecto se ha llevado a la práctica mediante una metodología basada en la investigación-acción dirigida a niños(as) de educación infantil de dos a cinco años de edad.

Pregunta de Investigación

¿Se puede utilizar el frasco de la calma para tranquilizar a niños de 2 a 5 años de edad?

Planteamiento del Problema

En momentos de enojo, rabia y estrés en los niños de 2 a 5 años, es difícil conseguir que el niño se tranquilice solo utilizando el argumento, una idea pensada para captar la atención del niño y conseguir canalice sus emociones, se calme  y supere una situación que genera cierto grado de ansiedad es por medio del frasco de la calma.

Antecedentes

El frasco de la calma es un enfoque que fue planteado a finales del siglo XIX y principios del siglo XX por María Montessori, a través del desarrollo de un método pedagógico integral con el que consiguió aportar una nueva visión del proceso educativo.

 

Un método duramente criticado y fuertemente apoyado y defendido por otros en sus inicios y que en la actualidad está despertando todo tipo de intereses y opiniones debido a su relación con la neurociencia y su efectividad en su aplicación en el ámbito educativo y el desarrollo infantil.

 

El Método Montessori apoya sus principios fundamentales en la disposición de un ambiente adecuado que fomente el desarrollo del niño y suscite su interés por el aprendizaje y el respeto a los demás. Vuelca todo el énfasis en las actividades puestas en marcha y dirigidas por el niño que serán supervisadas en todo momento por el profesor encargándose de adaptar su entorno de aprendizaje a su nivel de desarrollo. Un método que persigue un objetivo claramente definido, obtener el mayor potencial de cada niño en un ambiente adecuado a sus necesidades y desarrollo. El desarrollo integral es una de sus premisas fundamentales, con el objetivo de que el niño desarrolle todas sus capacidades (intelectuales, físicas, etc.)

 

El Método Montessori supuso un cambio en la escuela tradicional, basada hasta entonces en la mera transmisión de conocimientos por parte del profesor y en la que el alumno actuaba como un receptor pasivo, para pasar a implantar un sistema educativo en el que el niño adquirió todo el protagonismo convirtiéndose en partícipe activo de su aprendizaje bajo la guía y supervisión del profesor.

 

Si desde los primeros años de su desarrollo, se ayuda y guía al niño para que actúe por sí solo con libertad, conseguirá que cuando crezca y se convierta en adulto haya aprendido a tomar sus propias decisiones y sea capaz de afrontar con responsabilidad cualquier problema que pueda encontrar.

 

Una de las brillantes ideas de María Montessori para evitar situaciones de llantos o rabietas en los niños en edades comprendidas entre los 2-5 años, es lo que hoy conocemos como “El Frasco de la Calma”. Una idea pensada para captar la atención del niño y conseguir que canalice sus emociones, se calme y supere una situación que le genera cierto grado de ansiedad.

 

Según algunos estudios, mientras que el niño observa la caída de brillo, puede organizar y centralizar el sistema nervioso. Cuando el niño está estresado, su ritmo cardíaco se acelera junto a su respiración y al ver la lenta caída del brillo, genera un modelo visual para inconscientemente entregar una señal al cerebro que disminuya la agitación. Además, mientras sucede esto, el adulto puede proporcionar un espacio para que el menor  trate de explicar las razones de la tristeza, la ira o la frustración.

 

 

Visita a biblioteca por parte de los alumnos.

 

 

Además de trabajar con lo anterior, es importante conocer que tipos de ansiedad existen para así poder identicar y apoyar a los niños.

 

 

Ansiedad infantil

 

 

Todos los seres humanos estamos dotados de una emoción (ansiedad) para protegernos ante peligros y amenazas, activándonos y poniéndonos a alerta para afrontar estos peligros objetivos. Pues bien en los problemas de ansiedad (ansiedad patológica) esta alarma se dispara ante situaciones objetivamente no peligrosas como puede ser ir a la escuela, separarme de mis padres, o pequeños eventos cotidianos, además se verá mantenida en el tiempo causando un gran malestar al niño o adolescente que la padece dificultándole tareas y situaciones cotidianas.

 

 

Tipos de ansiedad infantil

 

Trastorno por ansiedad generalizada: Ansiedad y preocupación excesivas sobre una amplia gama de acontecimientos o actividades (como el rendimiento laboral o escolar), que se prolongan más de 6 meses.

 

Trastorno por ansiedad por separación: El niño o adolescente sufre una ansiedad excesiva e inapropiada para su nivel de desarrollo (podemos considerar normal que suceda en sus primeros años pero debería de ir desapareciendo en torno al 3 y 5 años de desarrollo), concerniente a sus separación respecto al hogar o de las personas a las que está vinculado. Su preocupación también es excesiva porque a sus padres les pueda pasar algo. Se produce gran resistencia a quedarse solo o ir a la escuela.

 

Fobia Social: Se presenta un temor acusado y persistente a una o más situaciones sociales o actuaciones en público en las que el sujeto se ve expuesto a personas que no pertenecen al ámbito familiar o a la posible evaluación por parte de los demás. La persona teme actuar de un modo (o mostrar síntomas de ansiedad) que sea humillante o embarazoso. La relación con iguales y con adultos desconocida es evitada hasta el punto que puede dificultar su desarrollo social.

 

Una de las grandes dificultades al evaluar la fobia social es diferenciarla de la timidez.

La persona tímida se retrae ante la interacción con personas desconocidas pero no hay alteración en su funcionamiento. Se sonroja y tiembla cuando tiene que exponer un tema en el colegio pero se sobrepone y a medida que avanza la exposición ha afrontado sus síntomas de ansiedad. La persona con fobia social sin embargo el día de la exposición se encuentra mal y no puede ir al colegio, le pide a otro compañero de grupo que presente el tema o si tiene que hacerlo puede romper en llanto, bloquearse o presentar una crisis de angustia . Ser tímido no representa una incapacidad en ninguno de los ámbitos de actuación, aunque se sienta incómodo y preferiría ser más desenvuelto en las relaciones mientras que la fobia sí que incapacita al sujeto.

 

Después de entender que los niños pueden tener una ansiedad y estrés en grados altos, debemos entender que es el enojo.

El enfado es una emoción básica que sentimos todos. Sin embargo, cuando se pierde el control, el enojo se vuelve destructivo. ¿Cómo ayudar a los más pequeños a gestionar esta emoción?.

 

El enfado puede suponer para los niños problemas con la familia y los compañeros, y puede repercutir en el rendimiento escolar. Al igual que otras emociones, el enfado va acompañado de cambios fisiológicos; tanto la frecuencia cardíaca como la presión arterial pueden aumentar. El enojo puede deberse tanto a hechos internos como externos. Un niño, por ejemplo, puede enojarse porque siente que sus notas no son buenas (interno), o bien porque su hermano lo ha empujado (externo).

 

La manera natural de expresar el enojo consiste en responder de forma agresiva. Es la respuesta intuitiva ante la percepción de amenazas físicas o verbales. Sin embargo, responder agresivamente a cada situación de amenaza no es sano ni seguro. La violencia acarrea problemas sociales, dificultades con la familia, problemas con la justicia y un daño físico o emocional. Por lo tanto, es importante enseñar a los niños, desde pequeños, formas saludables de controlar su ira.

 

 

¿Cómo se manifiesta el enojo según las edades?

 

En la primera infancia, los niños comienzan a adquirir la capacidad de reprimir los impulsos de agresión física (como empujar, golpear, pellizcar, morder, gritar, etc.) cuando están enojados. Los niños en edad preescolar aprenden a identificar los estados emocionales básicos, en ellos mismos y en los demás, mediante el uso de la palabra. Sin embargo, es frecuente que algunos niños recurran a conductas de violencia física (arrojan juguetes, empujan o golpean a sus padres o compañeros), en parte porque aún se están acostumbrando al uso de la palabra para expresar sus sentimientos.

 

A medida que crecen, los niños adquieren habilidades lingüísticas más complejas y empiezan a desarrollar la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Adquieren empatía y llegan a comprender mejor el efecto de sus actos y palabras en los demás. Con los años, ya deberían saber expresar su enojo con palabras y no físicamente. Sin embargo, los niños con dificultades para hablar o para dominar sus impulsos suelen luchar para controlar sus sentimientos de enojo y pueden responder usando la fuerza física, los gritos o negándose a obedecer las normas escolares o familiares.

 

Los adolescentes son estimulados por nuevos agentes y preocupaciones que pueden provocar sentimientos de enojo y frustración, como la creciente necesidad de independencia e intimidad, además del aumento de las exigencias académicas, sociales y laborales. Algunos jóvenes expresan su frustración e ira negándose a verbalizar lo que sienten y piensan, mientras que otros reaccionan físicamente, arrojando objetos o dando portazos. Algunos adolescentes tienen dificultades para manejar sus impulsos de agresión física, y sus reacciones pueden llegar al límite de descargar su ira contra los demás. La cultura de grupo también guarda un papel fundamental en la aceptación de la agresión física o verbal como respuesta adecuada a los sentimientos de ira.

 

¿Qué pueden hacer los padres?

 

 

La forma en que los padres responden a las situaciones emocionales influye de manera significativa en el aprendizaje del niño a manejar sus propias emociones. Los niños necesitan una guía para poder expresar y dominar las emociones y conductas correctamente. Los niños que ganan habilidad para manejar las emociones (consultar el 6º Cuaderno FAROS ¿Cómo educar las emociones? La inteligencia emocional en la infancia y la adolescencia), como el enojo, pueden sobrellevar y repeler mejor el estrés.

 

Esta capacidad les servirá desde la infancia hasta la adultez, y redundará en una mejor salud física y en un más alto rendimiento académico y laboral. Reduce, además, los problemas de conducta fomentando, a la vez, el autocontrol, la confianza en uno mismo y las buenas relaciones con los compañeros.

 

Los padres pueden estimular la adquisición de habilidades eficaces para manejar el enojo de las siguientes maneras:

 

  • Ayudándolos a desarrollar la empatía. Por ejemplo, le puedes preguntar a tu hijo: “¿Cómo piensas que se puede sentir María cuando le gritas y le quitas su juguete?” o “¿Cómo te sentirías tú si Pablo te hiciera lo mismo?”.

 

  • Enseñándoles que puede admitirse cualquier sentimiento pero no cualquier comportamiento. Es decir, uno puede sentirse frustrado, pero no por ello puede golpear, patear o agarrar a otro para expresar lo que siente.

 

  • Cada situación que lleva a tu hijo a afrontar sentimientos de enfado es una oportunidad de aprendizaje. Cuando notes que tu hijo mantiene la calma ante una situación irritante, remárcalo y felicítalo. En cambio, si notas que no controla bien el enfado, acércate para ayudarle a resolver el problema. Pregúntale, por ejemplo, qué podría hacer la próxima vez que le suceda algo que suscite su enfado. Ayúdale a encontrar opciones como “avisar a un adulto” o “dar la espalda”, y luego aliéntalo a que la próxima vez reaccione eligiendo una de estas formas socialmente aceptadas.

 

  • Ayudándolos a desarrollar hábitos de control efectivo del estréspara evitar exabruptos de ira. Pídeles que piensen y participen regularmente en actividades positivas, como hacer ejercicio, leer, escuchar música, etc., que los mantengan alejados de aquello que los irrita.

 

  • Aconsejándoles a hacer inspiraciones profundasantes de reaccionar agresivamente cuando están enfadados.

 

 

¿Cuándo hay que buscar la ayuda de un profesional?

 

Aprender a controlar los sentimientos de enfado es una parte normal del crecimiento. Algunos niños adquieren habilidades efectivas para el control de la ira fácilmente, mientras que otros necesitan más práctica.

 

Si tu hijo tiene dificultades para calmarse cuando está enfadado o sufre episodios frecuentes en los que no puede evitar agredir física o verbalmente, es posible que necesite la intervención de un profesional en salud mental.

 

Un profesional podrá evaluar las causas subyacentes y los factores que activan el enojo y la frustración, y ayudar al niño a adquirir habilidades específicas para el control de la ira. Podrá, también, dar apoyo y orientación a los padres y a los profesores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Objetivo

Realizar “El frasco de la calma” como una técnica para reducir la ansiedad o la angustia originada por el estrés, llanto o rabieta en niños de 2 a 5 años.

Justificación

En una ocasión vi un video donde había un  frasco lleno de diamantina y agua, cuando lo vi me gustó mucho ver cómo se movía la diamantina, me entretuve mucho y estuve observando por mucho tiempo. Le pregunté a mi mamá para que servía porque me gustó mucho.

 

Hipótesis

Si utilizamos el frasco de la calma como una herramienta para calmar a los niños que están con ansiedad  o angustia originada por el estrés, llanto o rabieta; entonces tendremos una técnica para lograr tranquilidad  a través del efecto calmante que nos da el frasco de la calma en los niños  sin que sea un castigo o regaño.

 

Método (materiales y procedimiento)

Es muy sencillo de confeccionar. Se necesita los siguientes elementos:

 

  1. Un frasco de plástico PET transparente
  2. Brillantina
  3. Colorante vegetal
  4. Agua caliente
  5. Pegamento transparente o shampoo transparente
  6. 1 cuchara de plástico.
  7. Material libre de decoración.

Galería Método

Resultados

Dentro del frasco encontramos brillantina con agua que al voltear  de un lado a otro o agitar la botella, la brillantina se mueve y se desliza por el frasco hasta que se pare del todo.

 

Es necesario que para que este método funcione el niño debe estar acompañado y se proporcionen instrucciones sobre la respiración para que el niño se relaje poco a poco. Así irá siendo consciente de cómo es capaz él mismo de controlar sus emociones y cómo puede despejar su mente, cuidar la respiración y notar cómo el miedo, el estrés y la ansiedad van desapareciendo.

 

Ejemplo de instrucción:

 

Ahora vamos a sentarnos con el frasco de la calma para relajarnos todos. Respiraremos hondo y nos fijaremos en silencio en cómo Después, hablaremos sobre lo ocurrido y buscaremos soluciones”.

 

Galería Resultados

Discusión

Conclusiones

Nos gustó mucho realizar  el frasco de la calma porque no nos imaginamos que un simple frasco fuese a tener muchos resultados, mientras que el niño observa la caída de brillo, puede organizar y centralizar el sistema nervioso.

 

Además concluimos que no solo calma a niños de 2 a 5 años sino que es beneficioso en cualquier edad, inclusive en adultos. Cuando  uno está estresado, el ritmo cardiaco se acelera  junto con su respiración  y al ver la lenta caída del brillo, genera un modelo visual para que inconscientemente mande una señal al cerebro  que disminuye la agitación calmando al niño.

Bibliografía

 

 

  • Implementación de herramientas psicoterapéuticas para el fortalecimiento de autorregulación emocional.NG Díaz Flores, GA Terán Zúñiga – 2018 – dspace.ups.edu.ec

Page 1. UNIVERSIDAD POLITÉCNICA SALESIANA SEDE QUITO CARRERA:

 

  • PSICOLOGÍA Trabajo de titulación previo a la obtención de título de: PSICÓLOGOS TEMA: IMPLEMENTACIÓN DE HERRAMIENTAS PSICOTERAPÉUTICAS.

 

  • Propuesta para la resolución pacífica de conflictos en Educación Infantil.

 

  • Á Manso Antona – 2017 – uvadoc.uva.es. Page 1. FACULTAD DE EDUCACIÓN DE SEGOVIA Grado en Educación Infantil

 

  • TRABAJO FIN DE GRADO PROPUESTA PARA LA RESOLUCIÓN PACÍFICA DE

CONFLICTOS EN EDUCACIÓN INFANTIL Autora: Ángela Manso Antona …



(PP-43-CM) El frasco de la calma

Summary

Research Question

Problem approach

Background

Objective

Justification

Hypothesis

Method (materials and procedure)

Results

Discussion

Conclusions

Bibliography