Ciencias Sociales y Humanidades

PP – 417 – SH El Bullying hoy en día.

  • Categoría: Pandilla Petit, (preescolar y 1ro. y 2do. año de primaria)
  • Área de participación: Ciencias Sociales y Humanidades
  • Asesor: Monica Romero Jimenez
  • Autor: Jazmin Lara Espinoza ()

Resumen

La intimidación, el acoso o el bullying siempre ha existido, al menos en la época contemporánea, y sobre todo en tiempos más recientes como en las décadas de los 70’s, 80’s y 90’s, dónde a pesar de que existía la famosa “carrilla” o “cábula”, no era motivo de tales y fatales consecuencias, sin embargo, el problema se agrava cuando, con el avance de la tecnología y el tiempo también se desarrolló el alcance del acoso con el cyber-bullying en las redes, y la exposición de imágenes e información personales por parte de terceros, esto desafortunadamente aumenta las estadísticas negativas en las consecuencias del bullying.

Pregunta de Investigación

¿Por qué el bullying afecta de forma más severa hoy en día a las nuevas generaciones y cómo prevenirlo?

Planteamiento del Problema

Según varios conceptos sintetizados, el bullying o acoso escolar, es una forma de violencia, cualquier tipo de intimidación, de forma deliberada y de manera reiterada durante un tiempo, por parte de uno o más individuos. El bullying es una expresión perteneciente al idioma inglés, se deriva de bull que significa toro, proveniente del verbo ´´to bully´´ que quiere decir en nuestro idioma intimidar, tiranizar, amedrentar y como sustantivo hace referencia a valentón, matón; siendo el bully el agresor y el buller el agredido o la víctima. Algunas veces no suelen ser solamente estudiantes sino también profesores, administrativos, entre otros, busca socavar y someter el estado psicológico y físico de la víctima,

abarca el maltrato verbal y no verbal, mensajes, actitudes, y otras maneras de intercambios relacionales, y puede ser cualquier persona en edad escolar, niño o adolescente.

Antecedentes

La intimidación, el acoso o el bullying siempre ha existido, al menos en la época contemporánea, y sobre todo en tiempos más recientes como en las décadas de los 70’s, 80’s y 90’s, dónde a pesar de que existía la famosa “carrilla” o “cábula”, no era motivo de tales y fatales consecuencias; la sociedad aunque en apariencia y en comparación con la sociedad actual, lucía más atrasada evidentemente por el avance que se ha tenido como humanidad, pero era más simple y eficaz la resolución, si no todos los papas hagan memoria, según la psicóloga Claudia Garnica Duran del Tec de Monterrey, menciona después de un estudio que uno de los motivos son las figuras de autoridad, ya que antes existían figuras de autoridad externas que eran respetadas por los mismos niños de generación, una figura que ponía limites, y los niños estaban más en los ojos de sus papas, ahora las figuras de autoridad está en los mismos alumnos.

Según un estudio realizado por la ONG International Bullying Sin Fronteras, en colaboración con la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), se demuestra que 7 de cada 10 niños han sufrido algún tipo de bullying o acoso escolar, con esta cifra México encabeza la lista de los más de 20 países en los que se realizó la encuesta, el segundo lugar es ocupado por U.S.A., seguidos por China (cifras parciales debido a cuestiones políticas.)

Además de que estudios posteriores indican que más del 60% de los suicidios entre toda la población son debido al bullying y este mismo es el segundo motivo más recurrente entre los jóvenes de las escuelas para quitarse la vida, algunos otros datos estremecedores arrojados por la estadística, del mismo estudio, dicen que el 85% de los casos de bullying se dan en la escuela; más del 80% de los niños con alguna discapacidad son víctimas de los “bullies” o acosadores; el 45% de niños de 8 a 10 años, en la escuela, han sufrido bullying o acoso; más del 80% de los incidentes, tales no son reportados a los profesores, y los que si se reportan, más del 50% no son castigados de forma eficaz ya que reinciden con la misma conducta e inclusive de forma más agresiva, y mucho “OJO” ya que más del 70% de los que alguna vez fueron acosadores o bullies en la escuela cometen algún acto delictivo en su edad adulta, alrededor de 3 millones de niños se ausentan al mes a clases debido a la intimidación y al bullying, entre otros tristes datos recabados de entre 120 escuelas, públicas y privadas, del estudio ya mencionado.

Según cifras oficiales en 1950 sus tasas eran de cerca de 1.5 suicidios por cada 100 mil habitantes, para 2008 dichas tasas se habían multiplicado por tres y ya habían llegado a 4.8 suicidios por 100 mil habitantes.

Una encuesta realizada por la UNE recopila opiniones de 20 personas de entre 28 y 65 años acerca del bullying y las afectaciones directas a cada uno de ellos o a sus compañeros en su época de infancia y juventud y casi todos coinciden que pesar de que siempre han existido “los bully’s”, “los castrosos”, “los grulla”, los intentos por sobajar y burlarse del compañero, antes se tomaba con humor, picardía, y hasta con violencia con tal de evitar dichas burlas, pero no se mostraron los mismos índices de traumas o problemas que en la actualidad, ahora con el aumento de la facilidad al acceso de la información, y que hemos mejorado en cuestión de educación, deberían de ser mucho más mediables y menos frecuentes este tipo de problemas, sobrepasando la reacción violenta, más allá de la conciencia como sociedad y entendimiento; que la educación impere sobre la sociedad, que se hagan inocentes bromas sin el afán de herir ni ofender, el humor mexicano que nos distingue, que sea la broma para liberarse un poco con la risa, que en verdad se elimine el bullying ofensivo entre los niños, es el principio para que se elimine la violencia en la sociedad.

Definición de Bullying

El bullying es una expresión perteneciente al idioma inglés, se deriva de bull que significa toro, proveniente del verbo ´´to bully´´ que quiere decir en nuestro idioma intimidar, tiranizar, amedrentar y como sustantivo hace referencia a valentón, matón siendo el bully el agresor y el buller el agredido o la víctima.

Rosario Ortega (2011), una de las mayores investigadoras de este fenómeno, tradujo la palabra bullying de lengua inglesa al español como: acoso, intimidación, exclusión social y maltrato. Por lo tanto, el bullying abarca la misma concepción que acoso escolar y se refiere al maltrato vivido dentro del ámbito educativo, al tratarse de un comportamiento altamente agresivo donde el actor utiliza su propio cuerpo o un objeto para infligir una lesión o un daño a otro individuo, por un tiempo prolongado abusando de su poder. El bullying tiene como actores a sus propios alumnos, mediante acciones que son reiteradas y que rompe la simetría que debe existir en la convivencia entre iguales, generando un proceso de victimización en quien es sujeto de violencia interpersonal.

Elementos que caracterizan al fenómeno bullying

Para muchos analistas; esta problemática la estructuran diversos elementos, es por ello que a continuación Dularte Gutiérrez hace referencia a ellos, después de exponerlos en un Simposium, y los enumera así:

1. Conducta sistemática y recurrente. Concepto que debe entenderse como el ejercicio de una acción constante, recurrente y en ocasiones concreta, de parte de uno o varios individuos en contra de otro u otros.

2. Abuso de poder. En esencia, define el desequilibrio en el uso de poder, generalmente a razón de una aceptación de la víctima, quien se sujeta a la agresión del “buller” o victimario.

La conducta reiterada en el ejercicio desequilibrado y malintencionado del poder que caracteriza al acoso escolar conlleva a identificar tres actores que son necesarios en su desarrollo:

A. El acosador (“buller”). El que ejerce la violencia generalmente sobre un igual. Durante el proceso puede involucrar a otros pares, quienes participan de forma activa o pasiva en la conducta. Se estima que del 7% al 9% de los individuos, de una comunidad escolar, desarrolla este tipo de acciones.

B. La víctima. Individuo de la misma comunidad quien, por diversas condiciones, suele mostrar inferioridad física, psicológica o social. Un estigma físico, un nivel de autoestima bajo o la incapacidad de adaptación al contexto, suelen ser algunas de las condiciones que hacen débil y susceptible a un individuo. Se estima que hasta el 9% de los integrantes de una comunidad escolar, es víctima de esta forma de violencia. Al hablar de víctima, se incluye a todos los pares que, aún como observadores, son influidos por un agresor para favorecer o alentar este tipo de maltrato sobre sus iguales.

C. Los víctimas-perpetradores. Puede denominarse a quienes, siendo víctimas de esta forma de violencia, evolucionan hacia una actitud y papel de agresores. Se considera que del 3% hasta el 6% de las víctimas, suele convertirse en agresor.

 

Objetivo

Ayudar a hacer conciencia y a entender el problema, ya que en los últimos 60 años el fenómeno del suicidio se aumentó y después de los 2000’s esta cifra se duplicó y agravó por este fenómeno social, aunado, al avance tecnológico.

Justificación

Me interesó este tema porque de manera cotidiana escuchamos hablar de ello, y vemos la manera violentan en cómo se relacionan algunas personas, es por esta razón que realizaremos este trabajo, para conocer los orígenes y antecedentes del verdadero problema, que no es el bullying en sí, ya que desafortunadamente siempre existirán personas que estén dispuestas a someter a los individuos a su alrededor, sin embargo, tenemos que apoyar a las nuevas generaciones como docentes, padres, institución y sociedad, para crear una conciencia de respeto propio y entendimiento de uno mismo, forjando un carácter en las nuevas generaciones que no solo les ayude a lidiar en la escuela, o a relacionarse, sino que les haga individuos competentes en el área profesional, aumentando la responsabilidad y calidad en cada uno.

Hipótesis

Si concientizamos a las personas sobre las características y las consecuencias de este fenómeno social; entonces fomentaremos una cultura de respeto.

Método (materiales y procedimiento)

Para este proyecto visité la biblioteca municipal de Coacalco en donde pude consultar diferentes libros sobre este fenómeno social.

También, realicé una entrevista a una psicóloga para que me orientara sobre este tema, ya que al ser una especialista de la conducta humana, podría explicarme sus experiencias y así mismo, obtener su punto de vista de este fenómeno social.

Aplicamos una encuesta a diferentes personas con la finalidad de saber que tanto conocemos del tema, por lo que realizamos las siguientes preguntas:

1. ¿Conoces o has escuchado la palabra bullying?

2.¿Sabes cuáles son los tipos de bullying?

3.¿Sabías que también existe el maltrato psicológico?

4.¿Haz sufrido bullying en alguna ocasión?

5. ¿Conoces alguna forma de prevenir el bullying?

6. ¿Creés que exista una crisis de valores en la actualidad?

7.¿Creés que actualmente, a los jóvenes no se les ponen límites?

8.¿Consideras que la población en general conoce que es el bullying?

9.¿Por qué creés que las autoridades y maestros no realizan acciones concretas para erradicar o minimizar el bullying?

10.¿Creés que este tema se deba castigar con sanciones más severas?

Adicionalmente, busqué y consulté varios videos de conferencias acerca del bullying, por ejemplo, Enrique Pérez Carrillo que es Licenciado en Periodismo por la Universidad Europea. CAP en Geografía e Historia por el Instituto de Ciencias de la Educación. Presidente de la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar AEPAE. Fundador de del Plan Nacional para la Prevención del Acoso Escolar. Coach infanto-juvenil. Presidente de la Federación Mundial Yawara-Jitsu. Cinturón Negro 8° Dan de Yawara-Jitsu. Maestro Internacional de Defensa Personal. Profesor de Defensa Personal y Couching a niños con Discapacidad. 

Videos de personas que padecieron el bullying, las afectaciones que sufrieron y que nos compartieron, para poder entender la dimensión de este fenómeno social, como el testimonio de Andrea Enríquez.

Y de quién también nos dan consejos para poder afrontar esta afectación social, como Enrique Delgadillo, en su canal de YouTube y también en su página Web.

Existen innumerables factores contextuales que propician el surgimiento de este fenómeno; es por ello que Dularte Gutiérrez da una breve explicación y los puntualiza así:

La familia. Núcleo social más importante en el que nace, crece y se desarrolla una persona, donde cada uno de sus integrantes juega un papel individual y de grupo. El resultado de su estructura y función incide directamente en el comportamiento del individuo para sí mismo e inclusive para otros. El cuidado, la comunicación, las claras expectativas de desarrollo, la convivencia familiar, los conocimientos de anticoncepción, el monitoreo, así como la supervisión de conductas, darán protección y prevención a la génesis del fenómeno bullying; por el contrario, serán factores de riesgo el ambiente de violencia doméstica, el nivel educativo bajo, expectativas paternas escasas, antecedentes de suicidio en la familia sin dejar en el olvido las actitudes sexuales permisivas.

Los iguales. El sentido de pertenencia, la convivencia con sus pares, la afinidad en valores y en pensamientos, hace necesario considerar la influencia que tienen los compañeros del niño y del adolescente en su conducta. El liderazgo, ejercido por alguno o varios de ellos, define mayormente la conducta del grupo. Los factores de protección incluyen los conocimientos de anticoncepción, conceptos de vida sexual saludable, deporte, grupo religioso, música, amigos de la familia, amistad desde la infancia, procedencia de familia resiliente, todos los anteriores con el fin de convivencia. Cuando estos están carentes se exteriorizan los factores de riesgo como la conducta violenta, la vida sexual sin protección, el consumo de drogas, búsqueda de amigos de mayor edad y de la popularidad, se pierden conceptos de familia, escuela, amistad, vida, y quedan vulnerables

los sentimientos.

La escuela. Segundo ambiente de mayor convivencia para los niños y jóvenes, la cual debe incidir en la adquisición de sus valores, conductas y proyectos. Un contexto caracterizado por armonía o violencia encamina o contiene actitudes positivas o de riesgo. Los factores de protección, a este nivel escolar, incluyen la promoción y convivencia académica. La escuela debe estar vinculada a un contexto familiar y social, además la responsabilidad de ser normativa, de moral flexible y supervisión policial. Los factores de riesgo, a nivel escolar, producirán un ambiente sin contención y convivencia hostil; el vínculo con las familias se pierde y se presentara la resolución violenta de los conflictos.

Acoso Escolar

 

La comunidad. Nivel de violencia de una comunidad en la que los homicidios, la delincuencia y otras expresiones más de enfermedad social, conlleva a un riesgo mayor de violencia en los contextos como la familia, la escuela, el trabajo y otros. Por ello, la convivencia y la relación religiosa, el índice de maternidad y matrimonio (bajo edad temprana), la convivencia y el trabajo social, así como las áreas de recreación, deporte y lectura, serán factores de protección; mientras que la presencia de una elevada tasa de violencia, suicidio, adicciones, accidentes, cambios frecuentes de residencia y un soporte, así como capital social medio/bajo, favorecerán a desencadenar la violencia entre iguales.

Los factores individuales. Las características individuales definen la susceptibilidad de ejercer o sufrir violencia. El nivel de adaptabilidad que cada niño o adolescente tiene determina la capacidad de análisis e interpretación y respuesta que tendrá en la adversidad o, bien, en las experiencias positivas a lo largo de su vida.

Los iguales. Suelen ser los referentes más importantes en la segunda década de la vida, y es así como Guerra de Alcántara M. asegura que la autoestima siempre estará abierta a influencias externas y va a ser alimentada por la sensación de ser valorado por los demás; por lo tanto, habrá que hacer un ajuste positivo por ese grupo, así como lo que le satisface y/o lo que le divierte. Las formas agresivas y violentas de la relación social, orientadas hacia la agrupación, suelen ser funcionales.

Hacer bullying, agredir a personas diferentes (percibidas como débiles para facilitar la impunidad), robar, destruir el mobiliario urbano, ingerir alcohol a edades tempranas y/o de

forma abusiva, consumir o traficar con drogas ilegales, entre otros, son conductas que pueden dar prestigio social y aumentar la autoestima.

La investigación, arrojó diferentes puntos de vista sobre la tipología relacionada con los tipos de bullying o acoso escolar, por mencionar algunos, Dularte Gutiérrez expone lo siguiente:

Físico: Pegar, patadas, puñetazos, mordiscos, empujones, agresiones con objetos, etc.

Se da con más frecuencia en primaria que en secundaria. Incluye toda acción corporal como golpes, empujones, patadas, formas de encierro, daño a pertenencias, etc. Además de que estas acciones constituyen el método más habitual de este fenómeno, es importante hacer notar que en los últimos años se han mezclado (con una frecuencia alarmante) con diversas formas de abuso sexual. El acoso físico, forma que fácilmente se identifica porque en la mayoría de los casos deja huellas corporales. Cabe mencionar que, conforme el adolescente crece, la agresividad sigue la misma tendencia en aumentar, siendo estas agresiones más violentas y, como consecuencia, más peligrosas, pues se llevan a cabo con mayor fuerza y con una intencionalidad más explícita. En la medida en que crecen los chicos y aumenta la masa corporal, también las agresiones se vuelven más violentas, sobre todo en los varones, ya que en las chicas cambian en esta etapa a otros tipos de bullying más sutiles (verbal y gesticular). Incluso en otros países, como por ejemplo Estados Unidos, por

mencionar alguno (junto con el arribo de la adolescencia), empieza a hacer su aparición mediante el uso de armas blancas y también las de fuego. Las agresiones físicas como pellizcos, zapes, golpes, forcejeos, patadas, empujones o tocamientos, son característicos de esta problemática, aunque también incluyen otras como pinchazos, mordeduras, golpes, tirones de pelo, torceduras, quemaduras, puntapiés u otros medios con que se lastime. Por ello, es necesario recalcar lo que para Paloma Cobo y Romeo Tello representa la relación con el carácter intencional, nunca accidental, del daño o de los actos de omisión llevados a cabo por el agresor, con el propósito de lastimar. Este tipo de violencia siempre constituye una violación de los derechos fundamentales como personas, es un atentado contra su dignidad y autoestima; es una práctica peligrosa porque puede causar daños graves por ser un abuso psicológico, que puede generar estrés y depresiones.

Verbal: Poner sobrenombres, insultos, menosprecios en público, resaltar defectos físicos, usar el móvil para intimidar a la víctima, sacarle fotos mientras se le pega y ponerlas en Internet (Es el más

habitual), entre otras.

En este grupo se incluyen acciones no corporales, pero igualmente dañinas, como poner apodos, insultar, amenazar, generar rumores, expresar dichos raciales o sexistas, con la finalidad de discriminar, difundir chismes, realizar acciones de exclusión, bromas insultantes y repetidas, etc. Este tipo de fenómeno es más utilizado por las mujeres, en la medida en que se van desarrollando. Se trata de ataques o intimidaciones verbales como ofensas, apodos, amenazas y menosprecio en público, para poner en evidencia a la víctima. Esta es una de las formas más sutiles, pero también más extendidas. Habitualmente, a la persona se le ridiculiza e insulta, regaña o menosprecia. Se le somete en forma permanente a presenciar actos de violencia física o verbal hacia otros; acción que produce un daño mental o emocional, causando perturbaciones de magnitud suficiente para afectar la dignidad o alterar el bienestar e incluso perjudicar la salud.

Acoso Escolar

 

Psicológico: Minan la autoestima del individuo y fomentan su sensación de temor.

Son acciones que dañan la autoestima de la víctima y fomentan una percepción inquietante, con la finalidad de incrementar su inseguridad; por ejemplo, resaltar algún defecto psicomotor o físico, reírse de él o de ella, ignorarlo, amenazarlo o crear falsos rumores. El maltrato psicológico se basa en comportamientos intencionados, ejecutados desde una posición de poder y encaminados a desvalorizar o producir daño psíquico, destruir la autoestima y reducir la confianza personal. Su padecimiento lleva a la despersonalización, al mismo tiempo que genera dependencia hacia la persona que los inflige. El que maltrata se vale de insultos, acusaciones, amenazas, críticas destructivas, gritos, manipulaciones, silencios, refunfuños, indiferencia, frialdad y desprecio.

Social: pretende aislar al joven del resto del grupo y compañeros.

Agrupa las acciones que buscan bloquear socialmente a la víctima. Aislamiento y marginación impuesta por estas conductas de bloqueo; por ejemplo, las prohibiciones de jugar en un grupo, de hablar y comunicarse con otros o que nadie hable o se relacione con él; son indicadores que apuntan un intento, por parte de otros, de quebrar la

red social. Este grupo de acciones incluye “meterse” con la víctima para hacerla llorar y presentarla socialmente entre el grupo de “iguales”, como alguien flojo, indigno, débil, indefenso, estúpido o llorón, etcétera. Estas conductas de manipulación pretenden distorsionar la imagen social del niño y adolescente, “envenenando” a otros contra él. El objetivo es “cargarle” la mano contra todo lo que no ha dicho ni ha hecho. No importa lo que haga, todo es utilizarlo y sirve para inducir el rechazo a otros. La coacción, conducta de acoso escolar que pretende que la víctima realice acciones contra su voluntad, ejerciendo un dominio y sometimiento total. El que la víctima haga esas cosas, les proporciona, a los que lo forzan, diferentes beneficios, pero sobretodo, poder social, ya que esto permite que los demás los perciban como poderosos. Con frecuencia, las coacciones implican que el niño sea víctima de vejaciones, abusos o conductas sexuales no deseadas, que debe silenciar por miedo a las represalias sobre sí o sobre sus hermanos. La exclusión social agrupa las conductas de acoso escolar que buscan excluir al niño acosado a participar. El centro de la expulsión son conductas con el “tú no”, con las que el grupo ningunea, trata como si no existiera, aísla, impide su expresión y participación en juegos, produciendo en la víctima el vacío social en su entorno. La intimidación comprende conductas que persiguen amedrentar o consumir emocionalmente a la víctima, mediante una acción para inducir miedo. También la intimidación incluye amenazas contra la integridad física de la víctima o de su familia, mediante la extorsión.

Gesticular: esta es la más difícil de detectar, ya que puede consistir en una mirada, una señal obscena, una cara desagradable o un gesto.

Conductas de acoso escolar que consisten en acciones de hostigamiento y manifiestan desprecio, falta de consideración y respeto por la dignidad del niño o adolescente. Los principales indicadores de este acoso son el odio, la ridiculización, la burla, el menosprecio, la crueldad y la manifestación gestual del desprecio, así como la imitación burlesca. No obstante, Dularte Gutiérrez enfatiza que, se trata de una forma de agresión, amenaza, o exclusión que, por lo común, se lleva a cabo a espaldas de cualquier persona que pueda advertir la situación y, en consecuencia, ayudan a quien expresa estos gestos y señas a permanecer en el anonimato. Esta representación incrementa la fuerza de la agresión, pues el agresor exhibe un poder aún mayor al mostrar que es capaz de amenazar, aunque esté presente una figura de autoridad, mientras que en la víctima crece el sentimiento indefenso y vulnerable, ya que percibe el atrevimiento del agresor

como una amenaza que, tarde o temprano, se materializará de manera más contundente, pues pareciera que no habrá límite que pueda contener el castigo que se le está anunciando con las señas o gestos. Este tipo de bullying se utiliza frecuentemente para subrayar, reforzar o resaltar acciones llevadas a cabo con anterioridad, así como para mantener latente la situación de amenaza.

Cyberbullying: Este tipo es un fenómeno nuevo, derivado de los grandes avances tecnológicos.

Mensajes desde el anonimato, sin que el emisor se vea en la necesidad de dar la cara y de asumir la responsabilidad de sus palabras. Estos mensajes incluyen amenazas, difamaciones, groserías y diferentes formas de comunicación agresiva y violenta.

La telefonía celular y el internet surgieron como canales de comunicación que en muy poco tiempo se han vuelto necesarios en todo el mundo. Gracias a estos, una gran cantidad de información y productos están a nuestro alcance.

Sin embargo, al haber tanta información es importante hacer una selección. Ante las variantes presentadas, Paloma Cobo y Romeo Tello definen el cyberbullying como tipo de violencia verbal. Su referencia se debe a que en internet existe un alto porcentaje de personas jóvenes que son víctimas de esa forma de violencia, y que revistas especializadas definen el termino como “el acoso por parte de una persona a otra, por medio de tecnologías interactivas”, donde se incluyen juegos online, emails, foros de Internet, mensajes de texto, móviles y otros dispositivos electrónicos.

En el cyberbullying van incluidas las amenazas de muerte, el envío de virus, entrar ilegalmente en las cuentas de correo de otras personas, intentar humillar o desprestigiar a alguien delante de otros en la red, etcétera.

En México; la Clínica de Atención Integral al Niño Maltratado (CAINM), del Instituto Nacional de Pediatría de la Secretaria de Salud, ha estudiado durante más de veinte años el fenómeno y ha señalado que existen diferentes formas de maltrato hacia los menores de edad. Consideran tres grupos de variantes de violencia a razón de su frecuencia, del conocimiento y consideración del personal de salud.

a) Formas conocidas: maltrato físico, negligencia, maltrato psicológico, abuso sexual y niños en situación de calle.

b) Formas poco conocidas: destacan el síndrome del niño sacudido, el abuso fetal, el ritualismo y el Síndrome de Mün-chausen.

c) Formas poco definidas: expresiones poco frecuentes y de conceptos no tan precisos, que son forma de violencia sin atención y de agresión a los derechos de los niños; los niños en situación de guerra y del maltrato étnico. Como condición característica de la especie, la relación entre los humanos suele desarrollarse en un ambiente de poder.

De acuerdo con el informe de la ONU sobre violencia contra los niños en México, así como para Paloma Cobo y Romeo Tello, afirman que el 65% de los niños y niñas han declarado haber sufrido por lo menos un episodio de Bullying y desafortunadamente sus consecuencias son graves, destacando: la baja autoestima, trastornos emocionales, problemas psicosomáticos, bajo rendimiento escolar, ansiedad y, la más importante, los pensamientos o intentos de suicidio.

Tipos de Maltrato Infantil.

Así mismo, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de 2006, mostró que los adolescentes siguen denunciando que sufren de diferentes formas de violencia. Los golpes directos, seguido por conductas consideradas por ellos como maltratos, abuso sexual y otras, son las expresiones más comunes. Cerca del 25% de las víctimas manifiesta haber sufrido violencia en las escuelas, sin precisar la forma o el perpetrador. De lo anterior debe asumirse que el riesgo de violencia en las escuelas es una realidad en el país, tal como lo señalan los doctores Loredo-Abdala, Perea- Martínez y López Navarrete.

El fenómeno bullying en México, como se ha mencionado, es una problemática que empieza a ser estudiado y llama la atención que los adolescentes en la ciudad de México, que han padecido este fenómeno, tienden a subir por internet su acto suicida, ya que graban el momento de su muerte, la cual queda expuesta en esta vía, siendo rápidamente difundida; lo que favorece a que otros adolescentes, víctimas de este fenómeno, mimeticen y tengan ideas o, porque no llamarlo, valor para realizar su acto suicida y terminar con el problema que los acosa.

Desafortunadamente, los medios de comunicación masivos, hoy en día, sólo dan notas rojas que exhiben la

agresividad y la morbosidad, y no se percatan de que esa difusión malintencionada influye sobre los pensamientos, actos y decisiones de los adolescentes que han sido acosados por este fenómeno. Así que en lugar de dar soluciones y exponerlas para evitar o, en su mejor momento, prevenir actos suicidas, siguen difundiendo este fenómeno.

A. Gómez FJ Gala reitera que, en los últimos años, los medios de comunicación se han mostrado más sensibles a la violencia, tanto en la familia (de género, sobretodo), como a la que se produce en el medio escolar (bien entre adultos -padres a profesores, bien entre alumnos -bullying); sin embargo, el tratamiento incorrecto de estos sucesos y la mala difusión mediática puede dar lugar a un enfoque inadecuado del problema en dos direcciones:

1) Favorecer una “normalización” o habituación ante la falta de interés o conformismo y 2) Encauzar a la población hacia una “generalización o trivialización” del problema, de modo que a cualquier conflicto entre escolares se le asigne esta etiqueta

No existe un motivo exacto para acosar, ni un patrón claro de niño/a víctima o agresor/a de sus iguales, pero podemos afirmar que sí unos factores facilitadores de este tipo de agresiones. A continuación, extractamos del Informe “Acoso escolar y Ciberacoso: Propuestas para la Acción” (Orjuela Liliana et al, 2013), los factores de riesgo individuales, familiares y sociales más relevantes según los estudios sobre este tema:

Factores de riesgo individuales:

Ser víctima de violencia en el hogar o estar expuesto a violencia de género.

Niños/as con ansiedad, somatizaciones, retraimiento y dificultades para establecer relaciones sociales, aquellos que no cuentan con un amigo/a cercano.

La debilidad física y el rechazo de los iguales.

Niños/as que pertenecen a grupos minoritarios: presentan sobrepeso, utilizan gafas, tienen una cultura u orientación sexual diferente a la mayoría, son pelirrojos/as, etc.

Los/as niños/as que tienen un uso frecuente de internet y de comunicación online son más vulnerables al ciberacoso. Al ser un usuario/a muy activo/a y pasar muchas horas utilizando internet es más fácil encontrarse con algún agresor/a • Los/as niños/as con temperamento activo y exaltado son más propensos/as a desarrollar conductas agresivas.

Los/as niños/as niñas que utilizan internet para encontrar nuevos amigos/as o hablar con extraños corren un mayor riesgo de ser victimizados/as.

El ciberacoso puede estar motivado por la venganza de ser victimizados/as en entornos presenciales. Ésta es la razón más citada.

Tanto ciberagresores/as como cibervíctimas muestran menos empatía y mayor agresión relacional que los/as no implicados/as en ciberacoso.

Los/as estudiantes que responden agresivamente usan menos estrategias asertivas, tienen más problemas de conducta e hiperactividad, y pocos comportamientos prosociales en relación a los/as estudiantes que son asertivos, pero no agresivos.

Los/as agresores/as son impulsivos/as e iracundos/as, con una importante falta de empatía y una fuerte necesidad de dominar y someter a otros/as estudiantes.

Hay una fuerte continuidad entre estar implicado/a en formas de acoso tradicional y estarlo en episodios de ciberacoso. Los roles y la frecuencia de la implicación se suelen mantener.

Motivos sentimentales, rupturas de parejas o de relaciones de amistad; la envidia o los celos y otros motivos relacionados con la intolerancia hacia las personas pueden llevar a cometer ciberacoso.

Los/as niños/as con una escasa red social de apoyo que, por un lado, los convierten en víctimas propiciatorias (nadie les ayudará) y, por otro, no les permite afrontar el acoso de forma exitosa (no pueden compartir lo que les pasa, no tienen personas que den la cara por ellos). (Orjuela Liliana et al, 2013)

Factores de riesgo familiares:

La aceptación de la conducta agresiva del niño/a. • Uso de métodos de educación basados en el castigo físico o en la violencia emocional o la falta de supervisión de los padres/madres o cuidadores.

Los padres/madres con un estilo de educación permisivo e inconsistente, que son tolerantes con las conductas agresivas de sus hijos/as y no marcan reglas claras y consistentes.

Una pobre relación paterno/materno filial.

Factores de riesgo sociales:

La exposición a la violencia en los medios de comunicación.

Un clima escolar que no promueva relaciones positivas puede llevar a la aparición de conductas negativas en contextos virtuales como internet.

Teniendo en cuenta lo anterior, consideramos que, para incidir en estos factores de riesgo, habría que realizar una intervención dirigida a potenciar los factores de protección, que serían, por ejemplo, las habilidades sociales, las cuales tienen un papel preventivo y amortiguador de riesgos futuros.

Prevenir implica, por tanto, minimizar los factores de riesgo de ser agresor/a o víctima, de ser espectador/a, o de ser adulto/a “no enterado/a” o no implicado/a, y maximizar los factores de protección, que posibilitan la competencia personal y social, los valores morales. Para ello, hay que incidir en todos los implicados y en los diversos contextos y escenarios: centro escolar, aula y familia.

En algunos casos, el acoso escolar o ciberacoso, o la amenaza de sufrirlos, pueden provocar un impacto negativo en el desarrollo emocional y aprendizaje de los niños/as implicados/as.

De forma sucinta, se extrae del informe ya citado, las siguientes posibles consecuencias, tanto del acoso escolar en general, como del ciberacoso en particular:

En el acoso escolar:

En las víctimas: Suicidio o ideaciones, baja autoestima, soledad, depresión, ansiedad y dificultades en la integración escolar y en el proceso de aprendizaje.

En los/as agresores/as: Peleas, vandalismo, consumo de drogas y delincuencia.

Y en aquellos/as que al mismo tiempo son agresores/as y víctimas: Desajuste social y aislamiento, ansiedad, baja autoestima y depresión y consumo de tabaco.

En el ciberacoso:

Las ciber-víctimas: Sentimientos de ansiedad, depresión, ideas de suicidio, estrés, miedo, baja autoestima, falta de confianza en sí mismos, sentimientos de ira y frustración, de indefensión, nerviosismo, irritabilidad, somatizaciones, trastornos del sueño, dificultades para concentrarse que afectan al rendimiento escolar.

Los/as ciber-agresores/as: desconexión moral, falta de empatía, dificultades de acatamiento de las normas, problemas por su comportamiento agresivo, delincuencia, consumo de alcohol y drogas, dependencia de las tecnologías y absentismo escolar.

Ciberacoso o Cyberbullying

 

Por tanto, tal y como concluyen Carrasco y Navas en su artículo “El acoso escolar a través de las nuevas tecnologías”, las consecuencias de la violencia por acoso o ciberacoso afectan a todos los niveles, incluso a los agresores y al clima escolar en su conjunto, lo que perjudica el proceso de aprendizaje del resto del alumnado. Puede también tener efectos negativos en el rendimiento laboral de los docentes y adultos del centro educativo, así como en la calidad de las relaciones de los mismos con los/as alumnos/as: ante un clima escolar violento (con falta de diálogo y empatía y no acatamiento de normas) es muy difícil enseñar y aprender. Este ambiente escolar negativo impide el desarrollo de un sentimiento de pertenencia fuerte por parte de los/as alumnos/as y de los/as docentes, dificultando, de este modo, el aprendizaje. Mientras que el/la agresor/a, intensifica su desadaptación, el ambiente escolar se deteriora gravemente. Sin embargo, afecta especialmente a la víctima, incluso fuera del contexto escolar, pudiendo provocar graves estados de ansiedad y depresión, llegando incluso al suicidio. (Carrasco, R. y O. Navas, 2013) Debemos indicar que los agresores también pueden ser las propias víctimas de sus comportamientos y que es necesario, sin quitarles la responsabilidad de sus actos, proporcionarles ayuda apropiada. La mayoría de los estudios coinciden en decir que los acosadores escolares frecuentemente siguen con su comportamiento en la vida adulta. (Blaya, 2010) Pero los que más sufren son los niños/as que ejercen ambos papeles (víctima y agresor/a), al afectarles los problemas de ambos. Tienen mayores problemas de desajuste socioemocional, de conductas de riesgo, delincuencia, ansiedad y baja autoestima. Además de a las víctimas y agresores, el bullying y ciberbullying incluye también a los/as espectadores/as testigos: la visión repetida de situaciones violentas y de sufrimientos puede producir los mismos efectos, aunque a nivel más bajo, que para las víctimas o los/as agresores/as y puede disminuir la sensibilidad y las probabilidades de intervención para ayudar a las víctimas (Diaz-Aguado, 2006, citado en Carrasco y Navas, 2013). Puede, también, incrementar su sentimiento de inseguridad, sobre todo si estos actos violentos no generan ninguna respuesta de los adultos porque no se enteraron o consideraron que eran parte del proceso “normal” de interacciones entre adolescentes y que las víctimas tienen que aprender a defenderse ellas mismas (Blaya, 2010)

Por lo anterior, se puede afirmar que, tanto el acoso escolar como el ciberacoso pueden tener efectos nocivos en todos/as los/as niños/as involucrados/as, diferentes según el rol, pero todos perturbadores de su desarrollo y aprendizaje. Los efectos se agravan si no se adoptan medidas paliativas (Ortega, 2005). Por tanto, es imprescindible su prevención y el adoptar medidas para intervenir cuando se detecte un caso.

 

Galería Método

Resultados

Se encontraron comentarios en las encuestas sobre actitudes negativas de una cultura en crisis de valores, y fomento del bullying de las cuales sobresalen:
– La falta de una escala de valores.
– La escasa conciencia de dignidad humana, como: racismo, discriminación, etc.
– La influencia negativa de los medios de comunicación.
– La crisis de autoridad.
– La resistencia de los jóvenes de asumir y respetar las normas.
– El deseo de vivir la vida sin límites.
– La frecuente disfuncionalidad familiar.
– Las políticas educativas que no sancionan adecuadamente conductas agresivas.

– La ausencia de transmisión de valores.

– La transmisión de estereotipos sexistas en las prácticas educativas.

– La ausencia de planes para atención a la diversidad.

– La discrepancia entre la organización de tiempos.

– Poca atención individualizada a cada caso concreto.

– La reducida dimensión de la escuela y el elevado número de alumnos.

Galería Resultados

Discusión

Conclusiones

El proyecto de investigación que realice, me ha permitido identificar y resaltar los aspectos sobre la problemática denominada “bullying”, para poder informar a aquellos que ignoran o desconocen el tema, llámese padres de familia, docentes, e incluso los mismos alumnos, ya que al hablar de cierto tipo de violencia, se esconden sus orígenes y los entornos que favorecen la violencia de los padres en los hogares, las discordias en la comunidad y las conductas escolares hostiles, agresivas o indiferentes de profesores y autoridades, lo cual, minimiza el fenómeno de la violencia generalizada, y hace que el bullying, se convierta en un mal crónico.

Hay muchas cosas que puedo mencionar que aprendí de este proyecto, la información, por ejemplo, es uno de los recursos más importantes que tenemos los niños para formar nuestra mente y el que las escuelas no tomen iniciativa para controlar el problema, o más bien eliminarlo, es un factor que incentiva al bullying. Los niños necesitamos saber nuestros derechos y también nuestras limitaciones, así mismo, las autoridades escolares deberían ser más selectivas al momento de contratar a sus docentes, también, saber al menos, lo básico sobre la problemática que he investigado; es importante resaltar, que contemos con un orientador que nos escuche (en caso de que nuestros padres no lo hagan), que sintamos el apoyo y no percibamos el aislamiento como un medio de escape.

Bibliografía

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  • Loredo-Abdala Perea-Martínez, y cols. Bullying: Acoso escolar. La violencia entre iguales. Problemática real en adolescentes. Acta Pediátrica de México. Volumen 29, Numero 4, Julio-Agosto, 2008. 210:214.
  • Francisco de Zatarain Contra el bullying como defenderte del acoso. Editorial Peacemarkers, Septiembre 2010.
  • Olweus D. Agression in the schools: Bullies and whipping BOYS. European Journal of Social Psychology. Vol.10. Número 1. Febrero 2006.
  • Rosa Esquivel. Bullying “Infierno escolar”. Editorial más Lectores. Primera edición. Septiembre de 2011.
  • Cobo Paloma. Romeo Tello. Bullying (El asecho cotidiano en las escuelas. Edit. Limusa. México 2010.
  • Rosa Esquivel. Bullying “Infierno escolar”. Editorial más Lectores. Primera edición. Septiembre de 2011.
  • http://www .cuidateplus.marca.com/bullying.html
  • http://www.significados.com/bullying/
  • http://www.revista.unam.mx/vol.15/num1/art02/
  • http://www .revmgi.sld.cu/index.php/mgi/article/view/277/132
  • http://www. bullyingsinfronteras.blogspot.com/2017/03/bullying-mexico-estadisticas-2017.html
  • http://www. vertigopolitico.com/articulo/7264/5-diferencias-entre-el-bullying-de-antes-y-ahora
  • http://www. apa.org/centrodeapoyo/intimidación
  • http://www. adn40.mx/noticia/mexico/nota/2017-05-01-20-11/60–de-suicidios-en-menores-mexicanos-son-a-causa-del-bullying
  • http://www. redalyc.org/html/27032872002
  • http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-74252011000200004
  • https://www.milenio.com/salud/aumentan-casos-de-suicidio-en-ninos-y-medicos
  • Videos Varios YouTube Conferencias sobre Bullying


PP – 417 – SH El Bullying hoy en día.

Summary

Research Question

Why bullying is affecting more these generations and how to prevent it?

Problem approach

Background

Objective

Justification

Hypothesis

Method (materials and procedure)

Results

Discussion

Conclusions

Bibliography