Ciencias de la Ingeniería

PK – 41 – CI Palafitos: Viviendas que resisten Huracanes.

  • Categoría: Pandilla Kids (3ro., 4to., 5to. y 6to. Año de primaria)
  • Área de participación: Ciencias de la Ingeniería
  • Asesor: Lorena Castillo Ruiz
  • Autor: MAXIMILIANO RODRIGUEZ RIVERO ()

Resumen

La siguiente investigación surgió de la curiosidad de saber que es un PALAFITO, cuando empecé a leer los documentos que había sobre este tema, me surgió la inquietud de difundir esta información, dado que yo no sabia mucho de ello, pero al hacer la investigación de campo, me di cuenta de que la gente sabe que es y que sería buena opción para evitar las inundaciones y destrucción de casas, el problema es su costo, aunque gracias a la evolución tecnológica en la construcción y las nuevas alternativas de materiales, se vislumbra un gran avance en relación a los costos de dichas construcciones.

Sin en cambio actualmente las cadenas hoteleras lo están tomando como opción para llevar acabo nuevos proyectos, incluso dentro del mar, se ven muy atractivos dado que los pisos son de cristal y se ve el mar a través del piso de cristal, accedes a una parte del mar al solo bajar las escaleras que están al abrir la puerta de tú habitación. Una de las ventajas de las cadenas en cuanto a costos, es que rentan el lugar y recuperan lo invertido, pero para una casa, si es elevado y la gente se detiene a tomarlo como opción a pesar de que en muchas ocasiones pierden su patrimonio.

Pregunta de Investigación

¿Qué es un palafito?

Planteamiento del Problema

Dar a conocer las grandes tecnologías que desarrollaron los Aztecas, con el fin de proteger la ciudad de las inundaciones. De la misma manera que fueron utilizadas las bases para las chinampas, son como se construyen las bases para los palafitos, quedan sobre una base de troncos más altos que el nivel del agua del mar y encima se construyen las casas de madera.

Antecedentes

Generalmente “palafito” no es una palabra muy usual en el día a día del yucateco promedio. Por esto mismo, al doctor Federico Dickinson Bannack le sorprendió escuchar que una habitante del puerto de San Crisanto en Yucatán dijera estar fastidiada de que se le inundara la casa y que se iba a construir un palafito. Fue a partir de esta declaración que un proyecto con el objeto de construir viviendas resistentes a los huracanes y las condiciones climáticas de la costa comenzó a gestarse.   Un palafito es una vivienda que se construye elevada sobre pilares o estacas y que usualmente se encuentra sobre cuerpos de agua o a las orillas del mar. Estas construcciones son un producto de la ingeniería que ha permitido al ser humano habitar dentro del mar o de cuerpos de agua dulce. Por lo que, para resolver los problemas de inundaciones de los pobladores de las costas de Yucatán, al equipo multidisciplinario de científicos, coordinado por el doctor Dickinson, le pareció un reto interesante el diseño y la construcción de palafitos que alcanzarán una vida útil de 100 años.

Historia del proyecto Palafito El proyecto Palafito en realidad surgió de otro proyecto de investigación, en donde la interacción con la gente ayudó a identificar problemas reales para la comunidad, comenta el doctor Dickinson, miembro del Departamento de Ecología Humana en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional, unidad Mérida (Cinvestav-Unidad Mérida). En 1990 se comenzó una investigación concebida a diez años que buscaba detectar y resolver, en conjunto con la población de un municipio del estado de Yucatán, problemas que les aquejaran, tanto aquellos percibidos por los propios habitantes como los identificados por los investigadores. El objetivo final del proyecto consistía en lograr una mejora en las condiciones de vida locales, a mediano y largo plazos. La investigación tuvo varias etapas, primero una fase de evaluación del estado socioeconómico y de salud de la población. Segundo, la identificación de los problemas por parte del grupo de científicos. Después de esto, le siguió un paso muy importante: evaluar si los habitantes reconocían o percibían los mismos problemas que el grupo de científicos. Para lograr conocer las percepciones de la comunidad y que esta conociera la de los científicos, se entró a una etapa de investigación participativa trabajando con la comunidad costera de San Crisanto, Yucatán. La investigación participativa contempla que los investigadores se reúnan con la comunidad a exponer, escuchar y analizar los problemas identificados. La comunidad y los científicos se reúnen a trabajar en conjunto en las posibles soluciones a las situaciones problemáticas.

Para 1995, mientras la investigación seguía su curso, los huracanes Ópalo y Roxana azotaron las costas de Yucatán dejando inundado el puerto de San Crisanto. “Este es un problema que afecta a las poblaciones costeras de Yucatán, sobre todo a los habitantes locales, porque ellos rellenan la ciénaga que está al sur de los puertos y sobre esa zona de relleno construyen sus casas. Entonces cuando hay huracanes esas zonas se inundan y las familias pierden enseres domésticos, ropa, tienen que evacuar y, desde luego, sus casas se estropean; es un problema grande”, comenta el investigador.

Después de la inundación ocasionada por estos dos huracanes, el grupo de científicos y la comunidad se reunieron para continuar el trabajo de investigación. Fue entonces cuando una de las habitantes de San Crisanto expresó su hartazgo por los efectos de las inundaciones y comentó haber visto en la televisión viviendas que se sostenían sobre pilares y gente que vivía en zonas permanentemente inundadas.

Al escuchar esta intervención, el grupo de investigación participativa evaluó la idea y concluyó que la construcción de palafitos era una solución viable, por lo que el doctor Dickinson se dio a la tarea de conseguir recursos para este proyecto.

Diseño en conjunto: científicos y comunidad El proyecto fue planeado para ser desarrollado por un equipo multidisciplinario y mediante un diseño participativo. “Como el proyecto se fundó en la investigación participativa, nosotros no diseñamos con los colegas de arquitectura e ingeniería el palafito que se iba a construir, sino que empezamos a trabajar con los posibles usuarios”.

Esto quiere decir que las personas de la comunidad debían capacitarse y aprender una serie de conceptos de fisicoquímica, ingeniería, arquitectura y ecología, con el objetivo de que participaran activamente en lo que se iba a hacer. Como resultado del trabajo en conjunto se diseñaron y construyeron dos palafitos, cada uno con materiales diferentes para ser puestos a prueba. Ambas viviendas se entregaron a fines de 2001. “Parece un proceso muy lento para construir dos casitas, pero esto implica trabajar con los usuarios en la comunidad, respetando sus tiempos y los ritmos de vida. Esto a veces es difícil que lo entiendan las agencias financieras, pero en este caso sí lo logramos”, relata Federico Dickinson, quien trabajó por conseguir fondos para el proyecto por parte del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), del gobierno estatal y de diferentes empresas.

El huracán Isidoro pone a prueba los palafitos Justo después de la entrega y habitación de los palafitos, en 2002, entra a la Península de Yucatán, precisamente en San Crisanto, el huracán Isidoro. Como narra Dickinson, esta no fue la prueba de fuego, “fue la prueba de agua y el resultado fue espectacular… Ninguno de los palafitos sufrió daño, a excepción de

una tapa de tinaco que se voló en uno de ellos y un chorrito de agua que se coló por una de las ventanas del otro”, comenta con humor el investigador. Por el contrario, cientos de viviendas en San Crisanto y en otras comunidades costeras sufrieron daños que iban desde ligeros hasta la pérdida total de la vivienda. A partir de este suceso la gente en la comunidad se dio cuenta de que los palafitos eran una opción de vivienda. Después del paso del huracán Isidoro, los miembros del equipo interdisciplinario especialistas en física realizaron pruebas y evaluaron el palafito buscando daños estructurales. Al final del estudio llegaron a la conclusión de que las construcciones no habían sufrido daño alguno y eran perfectamente habitables. Dickinson, como científico social, relata una anécdota que no solo da a entender la importancia de la fortaleza estructural y la resistencia de estas construcciones, sino de la seguridad y la tranquilidad que brindan a las personas que las habitan. El investigador narra que varios años después, platicando con una de las mujeres que habitaban en los palafitos, se entera que lo que hacía cuando las autoridades del pueblo los evacuaban era ponerse a planchar la ropa de su familia, al preguntarle el porqué, le respondió que lo hacía porque cuando regresaran no tendrían electricidad y no podría planchar. “Esta era la inquietud de la mujer, siendo que el puerto entero estaba preocupado por resguardar sus pertenencias y por la posibilidad de perder su vivienda. Más allá de que el palafito va a resistir huracanes, de que no se corroe y de que la familia no gasta en reponer la televisión y el refrigerador que a otras familias se les estropean, está la tranquilidad de la mujer”, afirma el investigador.

Costos

Como coordinador del trabajo, Dickinson evalúa el proyecto de diseño y construcción de palafitos en San Crisanto, Yucatán, como un éxito. Aunque reconoce la existencia de un gran problema, el costo final de la vivienda. Cuando los palafitos fueron construidos tuvieron un costo aproximado de 250 mil pesos mexicanos, en el 2001. Lo cual, declara el investigador, no es accesible para los habitantes de la costa, que son quienes verdaderamente lo necesitan.  En una etapa posterior del proyecto se buscó la reducción de costos de construcción, pero el costo de la vivienda sigue siendo relativamente alto para los habitantes del puerto. Dickinson coordinó las distintas fases del proyecto desde 1995, cuando se decidió diseñar y construir los palafitos, hasta el 2011, con seguimiento del estado de las viviendas y la aceptación que tuvo por sus habitantes y la comunidad. Pero comenta que la investigación no ha terminado, y sigue en contacto con sus

colegas del Departamento de Física Aplicada del Cinvestav-Mérida, que continúan monitoreando la respuesta de las estructuras a la corrosión y planean dar solución a los problemas de costos. Diseñando una vivienda que resista huracanes y dure 100 años Uno de los retos del proyecto fue lograr que la construcción del palafito no comprometiera el medio ambiente ni el hábitat de la fauna del lugar. Se pretendía que los materiales y los métodos de construcción contribuyeran lo menos posible a generar un impacto en la huella de carbono. “En ese momento, la mejor posibilidad que teníamos de lograrlo era hacer un palafito de concreto. De madera que es como se hace generalmente en otros lados del mundo… bueno, no hay madera suficiente si esto se iba a industrializar, en cambio el concreto sí”, señala Pedro Castro Borges, encargado del análisis de las características físicas y químicas en el proyecto Palafito, quien es investigador titular del Cinvestav-Unidad Mérida y miembro nivel III del Sistema Nacional de Investigadores (SNI). El investigador explica que, además de sus ventajas de industrialización, el concreto es un material que se puede ir manejando para producir cada vez menos emisiones de carbono y contribuir menos al calentamiento global, por lo que sigue siendo la mejor opción.

Otro de los grandes retos que tuvo el diseño fue alcanzar los criterios de durabilidad propuestos por el equipo. “Según reglamentos, la vida de servicio de las estructuras es de 30 años, pero cada vez hay una evolución a que en vez de 30 sean 100 años de vida de servicio y nosotros nos propusimos esa meta”, aclara el investigador. Pero llegar a esa meta implica un gran avance tecnológico, una producción y monitoreo de datos por largos periodos y en varios lugares, por lo que fue una ventaja que el equipo pudiera apoyarse en estudios previamente realizados en los departamentos de investigación del Cinvestav. Después de arduo trabajo se logró la construcción de los palafitos con los criterios de durabilidad que estableció el equipo, pero se venía un reto igual de importante: ¿cómo comprobar que el palafito en realidad resistiría cien años?

Para responder esta pregunta, el equipo de física introdujo dispositivos de medición en la estructura del palafito para recabar datos de qué es lo que sucede dentro de ella. Así se obtuvieron datos de humedad y temperatura interna, humedad y temperatura externa, resistividad del concreto, potencial de corrosión y velocidad de corrosión. “Además de las pruebas físicas y fisicoquímicas que se realizaron, se tomaron también mediciones puramente químicas. Estas ayudaron a corroborar cuánto agresivo entraba a debilitar la estructura. Este agresivo puede ser principalmente de dos tipos: el CO2 (dióxido de carbono) del ambiente, que produce carbonatación, fragilizando la matriz del concreto, y el cloruro, que proviene de la sal de la brisa marina, que produce corrosión por picaduras”, explica. Todos estos datos se grafican con respecto al tiempo y se les aplican modelos matemáticos que ayudan a predecir si los materiales y la estructura llegará o no a esos 100 años de vida de servicio. Si en algún momento los resultados indicaran que el palafito no durará 100 años, podrían tomarse medidas preventivas y correctivas. Entre las medidas preventivas se encuentra la aplicación de pinturas y barnices, mientras que en las correctivas son medidas más fuertes como una alcalinización o una remoción de cloruros. “Pero la intención es que no tengamos que usar esas técnicas y que por sí misma la estructura dure 100 años”, aclara el doctor Castro Borges. El equipo de trabajo de Pedro Castro busca seguir el proyecto con el objetivo de abaratar los costos del palafito. Como explica el investigador, “todo prototipo sale caro y la cuestión no es que el prototipo se vuelva caro, sino que a una casa normal se le está añadiendo una subestructura que antes no tenía y que la vuelve cara. Es un cambio de paradigma, pero que a cambio de eso se obtiene una estructura resistente y duradera en beneficio del usuario y en beneficio del planeta”. Proyecto Palafito, un trabajo interdisciplinario Los problemas sociales típicamente son complejos, por lo que las soluciones pueden ser múltiples y deben siempre abordar distintas perspectivas. El trabajo interdisciplinario es una forma de abordar estos problemas de manera más integral, coinciden los investigadores.

En el caso del proyecto Palafito, la colaboración de científicos sociales, físicos y arquitectos culminó en un proyecto que respondía a una solicitud de la comunidad, dando como resultado la construcción de los palafitos. “La apariencia de los palafitos podría parecer simple y alguien podría decir ¿pues qué chiste tiene hacer esto? Pero tiene mucha investigación detrás”, detalla el doctor Dickinson y explica que el trabajo interdisciplinario y la investigación participativa llevan tiempo, pero, como coordinador del proyecto, puede apreciar lo enriquecedor de la conjunción de las disciplinas científicas. “Hacer interdisciplina es muy difícil, yo tengo cerca de 40 años trabajando en investigación, la mayor parte de ese tiempo he buscado hacer trabajo interdisciplinario y lo he logrado solo en un par de ocasiones, y el proyecto Palafito lo fue”.

En la interdisciplina no solo se complementan los resultados de cada área de investigación, sino que se aprenden las metodologías de otras disciplinas científicas. Este fue el caso de la metodología de investigación participativa, mucho más utilizada en la investigación social y que en este proyecto fue empleada también por arquitectos y físicos. “Nosotros conocimos el método de investigación participativa gracias a los colegas del Departamento de Ecología Humana, que nos mostraron otra forma de hacer las cosas. Para nosotros fue ciertamente más lento, pero fue mucho más satisfactorio que hacerlo de otra forma. Esto porque los usuarios tienen la oportunidad de apropiarse del conocimiento que se genera previo a diseñar cualquier cosa y de contribuir, aun sin leer y escribir, a que un conocimiento tecnológico se lleve a la práctica y eso para nosotros desde el punto de vista técnico fue invaluable”, comenta Pedro Castro Borges. El proyecto, que comenzó en el año de 1995, sigue en proceso de perfeccionamiento, pues los resultados de la actividad científica requieren de tiempos para la experimentación, la comprobación y el perfeccionamiento. El futuro de este proyecto ahora va encaminado a la búsqueda de la eficiencia económica de los materiales y procesos de construcción de estas viviendas.

Huracanes en la región La península de Yucatán está expuesta a más de 20 ciclones tropicales en 150 años, que por su intensidad pueden ser tormentas tropicales o llegar a la clasificación de huracán. Para ponerlo en perspectiva, una persona que viva 75 años en la península podría enfrentarse a más de 10 ciclones tropicales.

Cómo se miden los huracanes

Ciclones “monstruosos” como Allen rebasan la escala Saffir-Simpson

A los huracanes categoría 1 los desplazan vientos entre 119 y 154 km/h, y generan leves afectaciones a infraestructura y vegetación. La 2, de 154 a 178 km/h.A los huracanes categoría 1 los desplazan vientos entre 119 y 154 km/h, y generan leves afectaciones a infraestructura y vegetación. La 2, de 154 a 178 km/h.

Si bien los huracanes o ciclones tropicales son importantes para la distribución de lluvia y beneficio de zonas áridas y semiáridas, además de recargar mantos acuíferos y presas, debe tenerse presente su potencial destructivo que depende, entre otros factores, de la velocidad de los vientos y de las mareas de tormenta, los cuales se miden mediante la escala Saffir-Simpson.

Esta escala, que de manera recurrente se cita durante la temporada de huracanes que corre entre el 15 de mayo y el 30 de noviembre en México, la crearon en 1969 Hebert Saffir y el entonces director del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, Robert Simpson. Saffir desarrollaba para la Organización de las Naciones Unidas un proyecto habitacional de bajo costo para zonas vulnerables a estos fenómenos, y partió del ejemplo de la escala sismológica de Ritcher.

Saffir tomó en cuenta la velocidad del viento, los efectos del oleaje y las inundaciones, y estableció por ese potencial de peligrosidad 5 categorías, más dos previas que se refieren a la etapa de organización del huracán: las perturbaciones tropicales, que son impulsadas por vientos superficiales ligeros menores a 63 km/h, y las depresiones tropicales que son empujadas por entre 63 y hasta 119 km/h.

A los huracanes categoría 1 los desplazan vientos entre 119 y 154 km/h, y generan leves afectaciones a infraestructura y vegetación. La 2, de 154 a 178 km/h, produce inundaciones en zonas costeras entre dos y cuatro horas antes de la llegada del huracán, así como daño serio a la infraestructura terrestre y marítima; la 3, de 178 a 210 km/h, daña estructuras de construcciones por oleaje, derriba arbustos y árboles grandes e inunda de tres a cinco horas antes de llegar el ciclón tropical.

Los ciclones categoría 4, de 210 a 250 km/h, dañan estructuras muy fuertes, derriban árboles, arbustos y señalizaciones, y generan inundaciones de hasta tres metros de altura, de tres a cinco horas antes de que se presente el huracán, y los de categoría 5 con más de 250 km/h, causan daños totales en construcciones ubicadas hasta 500 metros de la costa, así como falla del suministro de electricidad.

Kerry Emanuel, investigador del Instituto Tecnológico de Massachussets, Ning Lin, científico de la Universidad de Princeton, y Mike Mann, profesor de Ciencias Atmosféricas de la Universidad Estatal de Pennsylvania, citados por la agencia Efeverde, advierten que ya llegaron las “tormentas monstruosas”, anticipadas hace 30 años, por lo cual la escala Saffir-Simpson “no captura adecuadamente el daño que esas tormentas pueden causar”.

Coinciden en que hoy día es 14 veces más probable que los ciclones de categoría 6 sean comunes, con vientos cercanos a los 375 km/h y oleaje de hasta 12 metros, por lo cual plantean agregar a la escala Saffir-Simpson la categoría 6, es decir, huracanes con vientos de más de 320 km/ph, como lo fueron los huracanes Allen (1980), Gilbert (1988), Patricia (2015) e Irma (2017).

Climatología   Es la aplicación de tecnología y de ciencia para predecir el estado de la atmósfera para un período futuro y una localidad o región dada. La historia del pronóstico del tiempo es milenaria, aunque los paradigmas y las técnicas usadas han cambiado significativamente. Los pronósticos se hacen colectando tantos datos como sea posible acerca del estado de la atmósfera (particularmente temperatura, presión atmosférica, vientos, humedad y precipitaciones) y usando conocidos procesos atmosféricos (a través de la meteorología) para determinar los patrones futuros atmosféricos. Sin embargo, la naturaleza compleja de los fenómenos atmosféricos y el entendimiento incompleto de los patrones y procesos meteorológicos hacen que los pronósticos sean menos seguros al incrementarse el rango temporal del pronóstico.

Objetivo

Dar a conocer el desarrollo de palafitos, para evitar los desastres en las costas de México principalmente, y con esto evitar las pérdidas humanas y económicas que se generan con la presencia de los huracanes.

Justificación

Me interesa dar a conocer alternativas a la gente que vive en las costas, ya que año con año debido a los huracanes pierde familiares, muebles e incluso sus casas, y difundiendo la construcción de palafitos se evitarían todas estas pérdidas.

Hipótesis

Sí difundo la construcción de los palafitos para las zonas de riesgo por huracanes en las costas de México, entonces se evitarán pérdidas humanas, materiales y económicas.

Método (materiales y procedimiento)

Hice investigación documental. Visité la biblioteca José Vasconcelos, en donde encontré libros que mencionaban, como se forman, como se miden los huracanes y la frecuencia de estos, además estadísticas de las pérdidas que la gente tiene cuando pasan por sus localidades. También encontré un artículo publicado por Agencia Informativa Conacyt.

En ese artículo el doctor Federico Dickinson Bannack comenta que le sorprendió escuchar a un habitante del puerto de San Crisanto en Yucatán dijera estar fastidiada de que se le inundara la casa y que se iba a construir un palafito.

Fue a partir de esta declaración que se generó un proyecto con el objeto de construir viviendas resistentes a los huracanes y las condiciones climáticas de la costa y comenzó a gestarse.

Además, aplique una encuesta a personas que viven en Coatzacoalcos que esta a las orillas del Mar y Poza Rica que sufre de los estragos de los huracanes por que atraviesa el río Casones y cuando se desborda se inundan las colonias que están a las orillas principalmente, los dos lugares pertenecen a el Estado de Veracruz.

Galería Método

Resultados

El resultado de la investigación documental fue que la, la tormenta tropical Earl que tocó tierra en agosto de 2016 ha sido más letal que otros huracanes, afecto Veracruz, Oaxaca, Guerrero y Puebla los estados con más fallecimientos por tormentas; en 16 años hay más de 500 muertos; los daños materiales ascienden a 368 mil millones de pesos.

El paso de la tormenta tropical Earl provocó una avalancha de lodo sepultó varios hogares en la pequeña comunidad de Xaltepec, Puebla.

La fotografía de la tormenta tropical Earl es un ejemplo de como son afectadas las viviendas en estos lugares, por donde pasan rio o están a las orillas de los mares. Las consecuencias son muy costosas, hay gente que se queda sin hogar.

Se aplico una encuesta en Coatzacoalcos y Poza Rica Ver., en donde se preguntó, si conocían los palafitos, y si consideraban que podría ser una alternativa para prevenir este tipo de desastres, y los resultados fueron los siguientes. Y el 60% comento que sí era una opción, que, aunque sea costoso construiría un palafito, porque es más costoso y desgastante perder sus cosas, que con tanto esfuerzo adquieren.

Pregunte si habían vivido las consecuencias de un huracán y el 80% comento que sí, pero no sabían cuánto habían perdido, al 70% le brindaron ayuda en especie.

El 100% sabe que es un palafito, y el 70% contesto que, si sería buena alternativa para evitar perdidas en el tiempo de huracanes, al 80% si le gustaría vivir en un palafito, y el 60% si construiría un palafito para vivir.

Galería Resultados

Discusión

Conclusiones

De acuerdo con la investigación realizada se concluyó, que las personas que viven en zonas de alto riesgo de huracanes o tormentas tropicales siempre buscan opciones para evitar perdidas cada año, por lo que, al mencionar la opción de la construcción de palafitos como alternativa para sus viviendas, a la mayoría si le gustaría vivir en un palafito, aunque debido a los altos costos solo el 60% si está dispuesto a construir uno para vivir.

Sin en cambio las cadenas hoteleras ya lo tomaron como alternativa para sus nuevos proyectos.

 

Bibliografía

Libro: Meteorología divertida

Autor: Valerie wyatt

Editorial: Oniro

Tema: los huracanes, pp 62., año 2004,

 

Libro: Los climas, Cambios en la atmosfera

Autor: Laure Chémery

Editorial: Larousse

Tema: Ciclones y tornados, pp 36 y 37, 2003

 

Libro: Análisis de la temporada de huracanes de los años 2004 y 2005 en México.

Autor: Comisión Nacional del Agua

Editorial: Comisión Nacional del Agua

Tema: Resumen del del huracán “Emily” del océano Atlántico, julio 11-20, 2005, p 88, 89, 90, 91

http://conacytprensa.mx/index.php/ciencia/ambiente/6130-viviendas-palafitos-resisten-huracanes



PK – 41 – CI Palafitos: Viviendas que resisten Huracanes.

Summary

The following investigation arose from the curiosity of knowing that it is a PALAFITO, when I began to read the documents that there was on this subject, the restlessness of spreading this information arose, since I would not know much of it, but when doing the investigation of field , I realized that people know what is and what is a good option to avoid floods and the destruction of houses, the problem is its cost.However, the hotel chains become an option to carry out, just as in the sea, on the glass floor, it adheres to a part of the sea by just going down the stairs that are when you open the door of your room. One of the advantages of chains in costs, rent and place of investment, but also on top of people stops as an option even though they often lose their assets.

Research Question

What is a stilt house?

Problem approach

Publicize the great technologies developed by the Aztecs, in order to protect the city from flooding. In the same way that the bases for the chinampas were used, they are how the bases for the stilt houses are built, they are on a base of trunks higher than the water level of the sea and on top of that the wooden houses are built.

Background

Objective

To make known the development of stilt houses, to avoid disasters in the coasts of Mexico mainly, and with this to avoid the human and economic losses that are generated by the presence of hurricanes.

Justification

I am interested in making known alternatives to the people who live on the coasts, because year after year due to the hurricanes hundreds of families lose furniture and even their homes, and spreading the construction of stilt houses would avoid all these losses.

Hypothesis

I do disseminate the construction of the palafitos for the zones of risk by hurricanes in the coasts of Mexico, then will be avoided human, material and economic losses.

Method (materials and procedure)

Results

Discussion

Conclusions

Bibliography