Medicina y Salud

PK – 157 – MS NUTRI-JABON

  • Categoría: Pandilla Kids (3ro., 4to., 5to. y 6to. Año de primaria)
  • Área de participación: Medicina y Salud
  • Asesor: MARISOL HERNANDEZ FLORES
  • Autor: Eduardo Gonzalez Mota ()

Resumen

Hoy en día sabemos que existen muchos productos que ayudan a lubricar y humectar la piel muy sensibles y de personas que padecen  diabetes pero porque no hacerlo desde que se bañan ya que cuando lo hacemos el vapor del agua abre nuestros poros y penetran mejor los ingredientes, así que me di a la tarea de realizar un jabón 100% natural que les aporte mayor hidratación.

Pregunta de Investigación

¿Podemos elaborar un jabón 100% natural que aporte lubricación y humectación a pieles sensibles e incluso con diabetes?

Planteamiento del Problema

Como ya es conocido por muchos los ingredientes con los que se realizan los jabones comerciales no son del todo bueno ya que contiene parabenos, sulfatos, colorantes, e incluso alcohol que no le hacen nada bien a nuestra piel, la resecan y la maltratan originando en ocasiones irritaciones que pueden abrir la piel y puede llegar hasta  una infección en el caso de las personas que padecen diabetes y en otras hasta alergias originándoles muchos problemas, y aun que una opción podrían ser los jabones neutros sabemos que no son 100% naturales.

Antecedentes

El origen del jabón es muy antiguo… cuentan las viejas leyendas que el jabón fue descubierto en Italia tras mezclarse el agua de la lluvia con las grasas de los sacrificios de los animales que se hacían en el monte y las cenizas resultantes de los fuegos que encendían para hacer los rituales de la época. Todo eso lo arrastraba a su paso la lluvia desde los montes y al llegar la mezcla al río formaba una espuma que observaron, limpiaba las manos sucias y también la ropa que lavaban las mujeres debajo del monte Sapo (junto al rio Tiber).

Aunque tiempos atrás, los Egipcios y los Griegos ya elaboraban sus productos jabonosos a base de agua, aceite y ceras. Los primeros que contribuyeron a su expansión fueron los romanos porque lo elaboraban artesanalmente y lo usaban en su higiene diaria para evitar enfermedades, ya que fue un médico romano quien observó que el empleo del jabón en la higiene personal y las ropas limpiaba y que esa limpieza tenía un efecto curativo en las enfermedades de la piel.

 

Sin embargo, el jabón sólido no fue creado sino hasta el siglo VII, cuando los árabes inventaron lo que se conoce como proceso de saponificación, a partir de hervir una mezcla de sosa cáustica, grasa animal y aceites naturales.

La FDA descubrió que existen 19 ingredientes que se usan generalmente en jabones como son cloflucarban, fluorosalan, hexachlorofeno, hexylresosinol, yodoforos, yodo complejo, triclosan, por mencionar algunos  incluyendo dos  disruptores endocrinos asociados con trastornos del desarrollo y reproductivos.

Con el paso del tiempo se fueron olvidando de las raíces del como elaborar los jabones que si bien no eran de lujo si contenían productos naturales y podían ser muy benéficos para la salud.

Si bien ahora conoceremos un poco más acerca de nuestros ingredientes de donde son y que beneficios aportan a nuestra piel.

Jabón base de glicerina

La glicerina es una sustancia natural que forma parte de los lípidos. Los lípidos pueden ser grasas o aceites, y en verdad la glicerina se puede obtener tanto de las grasas animales, como de los aceites vegetales. La glicerina está formada por oxígeno, hidrógeno y carbono, y la encontramos, cuando es pura, en estado líquido pero espeso. Tiene un ph neutro uqe puede ser usado en pieles sensibles, grasas, secas o con alguna enfermedad cutánea, mantiene la humedad en la piel ayuda a mantener la piel joven y puede usarse a diario.

Manteca de karité

La manteca, se extrae de las nueces de karité, el fruto de un árbol que crece en las sabanas de África occidental. Aunque es un producto comestible, es principalmente conocido por sus propiedades cosméticas, hidratantes, regeneradoras y suavizantes para la piel.

Aceite de oliva

La historia del aceite de oliva, aceite vegetal procedente de la aceituna u oliva fruto de una planta  oleaginosa. El olivo es una de las primeras plantas cultivadas. Todos ellos son alimentos básicos que forman parte de la trilogía fundamental de la dieta mediterránea en los pueblos que habitan en sus costas. Los usos que se han hecho del aceite de oliva no son sólo culinarios, sino que además se ha empleado en cosmética, medicina, perfumes, iluminación, etc.

El aceite de oliva es uno de los hidratantes naturales más efectivos. Te ayudará a potenciar la hidratación de tu piel y a combatir la sequedad.

Se trata de una sustancia con una alta capacidad de reparar los tejidos dañados de la piel, por lo que ayuda a tratar muchas patologías de la piel. Es muy recomendable para curar heridas, marcas o cicatrices.

Aceite de almendras

El aceite de almendras dulces se obtiene a través del fruto del árbol del almendro (Prunus Dulcis), de la familia de las rosáceas, que tiene su origen en las regiones de Asia Central, donde es cultivado desde hace miles de años.

Por sus propiedades humectantes y suavizantes es recomendable para todo tipo de piel, especialmente para aquellas que presentan sequedad y asperezas. En las manos de personas mayores que por el paso de los años pierden humedad, el aceite de almendras actúa como un gran regenerador devolviéndoles tersura debido a su acción antioxidante.

 Manteca de cacao

La manteca de cacao, también llamada aceite de theobroma, es la grasa natural comestible procedente del haba del cacao, extraída durante el proceso de fabricación del chocolate y que se separa de la masa de cacao mediante presión. La manteca de cacao tiene un suave aroma y sabor a chocolate. La manteca de cacao es una excelente opción para el cuidado de nuestra piel pues tiene la propiedad de penetrar profundamente en los distintos niveles epidérmicos, proveyendo de lozanía y brillo. Al ser un lubricante natural, previene de escaras y cualquier otro tipo de lesión dérmica. Tiene un aroma agradable y sus efectos duran durante mucho tiempo.

Sábila

La sábila o aloe vera es una planta muy conocida por los beneficios que ofrece para el cuidado y limpieza de la piel. Y es que su gel ayuda a eliminar toda la suciedad que el ambiente produce en ella. Ayuda a humectar la piel, reduce cicatrices, disminuye estrías, es astringente, regenerador, antibacteriano, entre otros.

 

Avena

La avena es un cereal muy completo y beneficioso para el organismo gracias a su aporte en hidratos de carbono, vitaminas y minerales. Y, además de favorecer nuestra salud, como podemos ver en muchos productos de belleza, la avena es el ingrediente principal de algunos jabones, geles, cremas y lociones corporales. Esto es por la extrema hidratación y nutrición que ofrece a todo tipo de pieles, siendo especialmente buena para el tratamiento de pieles sensibles y atópicas.

Aceite de caléndula

La caléndula (Calendula officinalis), con sus acciones antiséptica, antiinflamatoria y cicatrizante, lo tiene todo. Ya hace más de 3.000 años, los egipcios consideraban a la caléndula una planta milagrosa y, posteriormente, los griegos y romanos la utilizaban para curar muchas de sus enfermedades o dolencias, entre ellas las picaduras de insectos, frotando la flor contra el área inflamada. Ayuda a la hidratación de la piel, suaviza, protege, y es excelente para las pieles sensibles.

Vitamina E

Es una vitamina importante para la salud y, además, es esencial para tener una piel radiante. Esta vitamina es beneficiosa tanto usada internamente a través de suplementos alimenticios como tópicamente en cremas o aceites.

La vitamina E muestra unos resultados espectaculares para la piel, pues consigue, entre otras cosas, difuminar las cicatrices, eliminar los pequeños granitos e imperfecciones y una barrera natural para proteger la piel de los rayos solares. Esta vitamina también es un antioxidante que protege las células. Para mantener una piel saludable

Aceite de coco

El aceite de coco es utilizado desde hace siglos en países como la India, Sri Lanka, Tailandia y Filipinas. Desde la década de los 70 se empezó a popularizar en occidente, especialmente en Estados Unidos y Canadá.  A principio de siglo se satanizó su uso por ser rico en grasas, pero hoy es prácticamente uno de los productos más recurrentes en la industria cosmética.

Es unhumectante eficaz, ayuda a mantener la piel hidratada y hermosa. Contiene antioxidantes que retrasan la aparición de arrugas y flacidez. Ayuda en el tratamiento de padecimientos como psoriasis, dermatitis, eczema y otras infecciones. Contiene ácidos grasos que restablecen el PH de la piel. Es de rápida absorción, de modo que penetra rápidamente las capas dérmicas. Tiene una acción antiinflamatoria y antimicrobiana, por lo que se recomienda para combatir hongos.

 

Objetivo

Elaborar un jabón natural libre de químicos y que pueda ser capaz de brindar una hidratación y humectación a pieles sensibles y de diabéticos.

Justificación

En mi familia hay miembros que padecen de pieles muy sensibles y con diabetes esta condición les provoca mucha comezón lo que hace que se lastimen la piel por estarse rascándose tanto, por eso pensé de que manera podía ayudarlos un poco para que ya no sintieran la necesidad de estar con tanta molestia pero que fuera con productos naturales donde nosotros pudiéramos controlar los ingredientes y sabemos que no nos harían daño. Generado un producto de gran hidratación y  lubricación.

Hipótesis

Si al realizar un jabón con ingredientes 100% naturales que aportan grandes beneficios a la piel entonces podremos mejorar la humectación y lubricación de las pieles sensibles e incluso de los diabéticos.

Método (materiales y procedimiento)

  • Materiales
  • 500 gr de base de jabón de glicerina.
  • 50 grados de manteca de karite.
  • 150 gramos de aceite de oliva.
  • 50 gramos de aceite de almendras.
  • 50 gramos de manteca de cacao.
  • 50 gramos de sábila.
  • 20 gramos de avena molida.
  • 50 gramos de aceite de caléndula.
  • 2 capsulas de vitamina E
  • 50 gramos de aceite de coco.
  • Modo de preparación
  1. Corta en trozos la glicerina.
  2. Ponla a baño maría para que se derrita totalmente.
  3. Extrae la pulpa de la sábila y licúala.
  4. Muele las hojuelas de avena hasta conseguir un polvo fino.
  5. Una vez derretida la glicerina ve añadiendo los demás ingredientes hasta lograr una mezcla homogénea.
  6. Procura mezclar rápidamente ya que la glicerina empieza a solidificar muy rápido.
  7. Una vez mezclados los ingredientes viértelo en los moldes.
  8. Deja reposar aprox una hora para que terminen de endurecerse.
  9. Desmolda y listo ya tienes un jabón 100%

Galería Método

Resultados

Se obtuvo un jabón con excelentes ingredientes que ayudaran no solo a hidratar la piel si no que servirá también como un exfoliante y emoliente suave y natural que no afecta a ph de la piel.

Galería Resultados

Discusión

Conclusiones

Este proyecto me ayudo a saber que no siempre los productos que utilizo fueron como los conozco ahora , que pueden ser naturales y que me pueden aportar más beneficios que los convencionales y que además sé que puedo ayudar a que mi familia tenga una mejor calidad de vida.

Bibliografía

https://www.jabonesbeltran.com/historia-del-jabon.html

jabones naturales para hacer en casa con aceite de oliva . autor Mar Gómez

Jabones Artesanales. Como hacer jabón cacero con ingredientes naturales. Autor Gran velada

 



PK – 157 – MS NUTRI-JABON

Summary

Research Question

Problem approach

Background

Objective

To develop a chemical-free natural soap that may be able to provide moisturizing and moisturizing to sensitive skins and diabetics.

Justification

In my family there are members who suffer from very sensitive skins and with diabetes this condition causes them a lot of itching that makes them hurt the skin by being scratching so much, so I thought that way could help them a little so that no longer felt the need to Tar with such annoyance but that it was with natural products where we could control the ingredients and we know that they would not harm us. Generated a product of great hydration and lubrication.

Hypothesis

Method (materials and procedure)

Results

Discussion

Conclusions

Bibliography