Ciencias Sociales y Humanidades

(PP-67-SH) Impacto del cariño y la agresión en el desarrollo

  • Categoría: Pandilla Petit, (preescolar y 1ro. y 2do. año de primaria)
  • Área de participación: Ciencias Sociales y Humanidades
  • Asesor: Myrna Veronica Fernandez Mendez
  • Equipo [ ]: Jair Alemao Pavón Gómez() , Damián García Nieto() , Aimee Ortega Vázquez(2o Capullo)

Resumen

El afecto es un fenómeno psicológico que es importante para nuestras vidas. Es bien sabido que un niño sano, generalmente, es un niño que está rodeado de amor y cuidados. La infancia es una etapa clave, y por eso en ella es necesario satisfacer las necesidades afectivas. A lo largo del tiempo, se han realizado diversos estudios, donde se demuestra esta primicia. De la misma forma, muchos estudios, demuestran que niños que son tratados con poco cariño y/o malos cuidados, se ve un deterioro en su desarrollo, tanto físico, como mental, gestando de esta forma abusadores o víctimas de acoso. Por lo tanto, es importante que desde la primera infancia, se enseñe a los niños a ser empáticos con todo ser vivo que lo rodee; familiares, compañeros y amigos, mascotas, plantas. De esta forma, y con los cuidados adecuados en casa, vivirán de forma plena y así alcanzarán la edad adulta de la forma más sana posible.

Pregunta de Investigación

¿Qué impacto tiene sobre el desarrollo de un ser vivo la manera en la que se comporta el entorno con él?

Planteamiento del Problema

Diversos estudios de la evolución de los niños han demostrado que aquellos que están adecuadamente cuidados y viven en un entorno saludable, tienen a los 12 años cerebros que funcionan demostrablemente mejor que aquellos que no. La violencia hoy en día resalta ante la sociedad, desde la problemática de violencia familiar, de género hasta lo que surge actualmente como una moda en diferentes espacios, es decir el acoso escolar o fenómeno bullying, mismo que se ha estado manifestando día a día y del cual se sabe existe desde épocas pasadas pero que no había trascendido, impactando de esta forma el desarrollo y comportamiento de las personas.

Antecedentes

Todo ser humano para poder sobrevivir debe estar rodeado de personas, para desarrollar sus conocimientos y saber relacionarse con la realidad, y también siendo indispensable que reaccione de una u otra forma frente a los fenómenos de la naturaleza y del medio que lo rodea. El ser humano desde el momento que nace trata de sobrevivir dentro de la sociedad y del ambiente en el cual va ir desarrollándose; y a través de ésta lucha por sobrevivir, se van dando diferentes maneras de relacionarse con el medio que lo circunda. Para que se de todo esto se da la presencia de aspectos psicológicos, biológicos y sociales; los cuales interaccionan unos con otros en cada individuo. La vida afectiva es el conjunto de estados y tendencias que el individuo vive de forma propia e inmediata, que influyen en toda su personalidad y conducta, especialmente en su expresión.

Afectividad es un conjunto de reacciones tanto internas como externas que posee una persona, mediante las cuales puede sentir y actuar de manera diferente ante los estímulos que se van dando en el transcurso de su vida. Es un vínculo que todo ser humano debe tener con su familia; especialmente este lazo afectivo se da desde el momento que un niño/a nacen con su madre; ya que es a través de ella que se empieza a manifestar diferentes emociones, sentimientos que con el pasar del tiempo los niños/as tendrán que ir superando. El afecto es un sentimiento intenso y duradero en los niños cuando están pequeños; el cual está acompañado de alegría, angustia, temor, vergüenza, y; estos son de carácter expresivo que el ser humano experimenta con el diario vivir en su familia, escuela, comunidad.

La afectividad es la capacidad de respuesta sentimental que tiene la persona: el desarrollo de la propensión a querer. Los seres vivos son capaces de captar, de manera automática y sin un especial razonamiento, que hay personas afables, con las que se sintoniza con facilidad, confortables, y otras que son un auténtico suplicio. Todos ser vivo tiene capacidad afectiva, pero en distinto grado de capacidad y cualidad. Saber distinguir entre instinto, sentimiento, afecto y emoción.

Se puede considerar el afecto entonces como aquella disposición que tiene una persona o animal hacia otro ser o situación.

Frecuentemente el afecto se identifica con la emoción, pero aunque relacionados lo cierto es que existe una diferencia: el afecto está dirigido hacia otra persona, ser o cosa y sus niveles pueden oscilar pero suelen ser más permanentes, mientras que las emociones son experimentadas por uno mismo y son temporales. Generalmente el afecto se identifica y asocia con sentimientos de amor y cariño hacia alguien, un sentimiento de unión hacia el otro.

Se trata pues de un elemento de carácter relacional, una interacción entre varias personas o seres (no olvidemos que también podemos sentir afecto por las mascotas o animales, y estas también sienten afecto por nosotros y entre ellas). Así pues no es algo que dependa solo de uno mismo, sino que está ligado a la relación que tenemos con la persona o ser en cuestión.

Las relaciones y las experiencias con los iguales son imprescindibles para el buen desarrollo de niños y adolescentes. Este tipo de relaciones, junto a las familiares, las escolares y las vecinales, contribuyen al bienestar, la seguridad y ajuste social, emocional y cognitivo. Como en toda relación humana, la relación con los iguales implica conflictos que pueden tener un efecto positivo o negativo.

La dimensión afectiva se considera actualmente una de las claves para el desarrollo psicológico. En otras palabras, el cómo se brinda y comparte afecto tiene que ver con el desarrollo de la identidad y la maduración psicológica a partir de la infancia.

Se ha comprobado que la autoconfianza, la autoestima, la seguridad, la capacidad de compartir y amar, e incluso las habilidades intelectuales y sociales, tienen sus raíces en las experiencias vividas durante la primera infancia.

Los niños necesitan establecer y mantener un vínculo afectivo, esto es, una relación de cariño, cálida y cercana, con los padres o las personas que lo cuidan y rodean. Esta relación es necesaria para desarrollarse intelectual, emocional, social y moralmente. En la relación afectiva con las personas que lo rodean, el niño adquiere seguridad, aprende a expresar sus sentimientos, a conocerse, a confiar en sí mismo y a desarrollar su autoestima.

Las relaciones afectivas son recíprocas. Esto quiere decir, que dependiendo el comportamiento que el niño detecte a su persona, es la forma en la que aprenderá a dar afecto o no a los demás, así como su comportamiento hacia la sociedad.

La autoestima o valoración positiva de sí mismo es una clave para el futuro éxito escolar, social y laboral.

Así pues, el afecto que recibe el niño o niña de parte de sus cuidadores primarios, es parte importante de lo que le ayudará a identificarse y relacionarse de una forma o de otra más allá de su primer entorno.

La falta de afecto durante la infancia puede manifestarse de muchas maneras, pero es en dimensión social donde suele ser más evidente, ya que, a través de las emociones (entre otros factores) nos presentamos ante el mundo y nos relacionamos con él.

Así, cuatro de las señales que pueden indicar que un niño o niña se encuentra en una situación de carencia afectiva son el poco control emocional, las relaciones conflictivas, la inseguridad personal, y el autoconcepto negativo.

  1. Poco control de sus emociones

Quizá esta es la señal más clara de que hay carencia de afecto. Si el niño o niña ha tenido la oportunidad de desarrollarse en un entorno afectivo equilibrado, lo más probable es que reconocerá las distintas emociones y las normas sociales que las acompañan.

Si ha ocurrido al contrario, es probable que el niño o niña tenga dificultades, por ejemplo, para tolerar la frustración o para saber de qué manera es adecuado manifestar el enojo o la vulnerabilidad.

Además, las carencias afectivas pueden repercutir de manera distinta en niños y niñas. A los niños generalmente se les educa hacía ser más intolerantes a las muestras de afecto, con lo cual, desarrollan también más recursos para enfrentar una posible carencia afectiva, por lo menos a nivel privado. Por la misma socialización de género, suelen ser los niños quienes tienen menor control sobre emociones como el enojo, en los espacios públicos.

Las niñas, en cambio, generalmente son educadas hacia desarrollar de manera importante la dimensión afectiva, de manera que logren ser empáticas y receptivas hacia los demás y hacia las necesidades ajenas; con lo cual, les puede costar más trabajo asimilar dichas carencias, y canalizan la falta de afecto hacia ellas mismas.

  1. Aislamiento o relaciones conflictivas con sus pares

En medio de las experiencias afectivas entablamos un acercamiento y un tipo de relaciones determinadas. Por ejemplo, se puede tender a ser aislados o extrovertidos, a sentirse cómodos con los abrazos al saludar, o incómodos en espacios con mucha gente, etc, según las emociones que se ponen en juego en cada contexto y según cómo se ha socializado.

Relacionado con lo anterior, la carencia afectiva puede hacer que el niño o niña desarrolle poca empatía, con lo cual, sus vínculos interpersonales, así como el reconocimiento o el respeto por las emociones ajenas, también se pueden complicar.

  1. Tendencia a la inseguridad

Una buena parte de la comunidad científica coincide en que la dimensión afectiva es una de las formas por medio de las cuales las niñas y los niños adquieran seguridad y construyen un concepto de sí mismos. Así, la carencia de afecto puede provocar una personalidad insegura.

Esta inseguridad puede manifestarse a través de comportamiento defensivo, o bien, a través de un retraimiento por el temor a enfrentarse a situaciones nuevas que generan emociones sobre las que el niño o niña no siente control o le parecen extrañas.

Por la misma razón, una carencia importante de afecto puede provocar sumisión excesiva a las normas y una personalidad rígida y ansiosa; o lo contrario, conductas desafiantes constantes y un nulo respeto por los límites ajenos, ya que estas serían las formas más accesibles del niño o niña para compensar la inseguridad sentida y mantener así una sensación de certidumbre que le alivie.

  1. Autoconcepto negativo y culpa recurrente

Relacionado con el punto anterior, la dimensión afectiva repercute de manera importante en la opinión que vamos formando sobre nosotros mismos. La carencia de afecto transmite un mensaje de poco o nulo reconocimiento de sí mismos.

Es decir que, puede generar que los juicios de valor sobre sí mismos sean más negativos que positivos, o que insistan en culparse sobre todo lo negativo que ocurre alrededor.

Carencia de afecto vs Afecto excesivo.

Desafortunadamente la privación afectiva puede tener algunas consecuencias indeseables para niños y niñas, tanto a nivel individual (psicológico) como a nivel de relaciones interpersonales.

No obstante, es importante buscar alternativas partiendo de considerar que, en muchas circunstancias, los cuidadores son incapaces de ofrecer una estructura afectiva estable por razones que les sobrepasan.

Por ejemplo, las grandes carencias en las prácticas de cuidado que han emergido luego de las transformaciones socioeconómicas recientes; que han obligado a reacomodar los roles familiares y productivos y han transformado las responsabilidades de quienes han sido los cuidadores o cuidadoras tradicionales.

Ante esto se generan distintos espacios y prácticas compensatorias. Por ejemplo la educación formal y el rol de los profesores se ha posicionado últimamente como una fuente de afecto importante.

Por otro lado, una de las prácticas compensatorias más comunes es que los cuidadores y cuidadoras traten de compensar las carencias afectivas mediante recompensas materiales, como juguetes o dispositivos electrónicos, en exceso.

Desde luego la dimensión material y recreativa es necesaria, sin embargo, es importante saber que estos elementos no tienen el mismo efecto simbólico y corporal que tiene el afecto, con lo cual, no representan un sustituto definitivo a largo plazo.

En contraste con la carencia de afecto, muchos niños y niñas están en una situación afectiva excesiva. Ante esto es importante reconocer que el afecto excesivo, o la sobreprotección (por ejemplo, cuando se les resuelve absolutamente todo por miedo a que se frustren), tiene el mismo efecto psicológico que la carencia de afectos o el abandono: se les transmite el mensaje de que son seres incapaces de relacionarse y de responder ante el mundo, lo cual crea indefensión y puede generar las señales que desarrollamos anteriormente.

El acoso o bullying es un fenómeno que siempre ha existido pero actualmente ha adquirido gran importancia.

Es una palabra que proviene del vocablo holandés que significa acoso. El primero que empleó el término “bullying” en el sentido de acoso escolar en sus investigaciones fue Dan Olweus, quien implantó en la década de los ‘70 en Suecia un estudio a largo plazo que culminaría con un completo programa antiacoso para las escuelas de Noruega.

Es la agresión para ejercer poder sobre otra persona, es una forma de discriminación de unos estudiantes hacia otro u otros por sus características o su forma de vida: orientación sexual, identidad de género, nacionalidad, situación migratoria, etnia, sexo, condición socioeconómica, condición de salud, discapacidad, creencias religiosas, opiniones, prácticas basadas en estigmas sociales, embarazo, entre otras. Además, aprovechándose de su inseguridad, miedo o dificultades personales para pedir ayuda o defenderse.

Es un fenómeno de agresividad injustificada que cursa con mayor o menor nivel de gravedad, pero siempre es violento porque pervierte el orden esperable de relaciones sociales; lo que hemos llamado la reciprocidad moral esperable entre iguales, lo que significa el deterioro psicológico de la personalidad de la víctima y de deterioro moral del agresor.

Se manifiesta en comportamientos o conductas repetidas y abusivas con la intención de infringir daño por parte de una o varias personas hacia otra, que no es capaz de defenderse a sí misma. La situación de bullying es presenciado por observadores o testigos. Puede ser violencia de tipo verbal, físico, psicológica, de índole sexual, material, o cibernética, que se repiten, angustiando a la víctima y estableciendo un desequilibrio de poder entre ella y su acosador.

El bullying es una violación de los derechos de las niñas, niños y adolescentes.

El problema principal del bullying reside en la educación. Por desgracia, muchos padres no tienen todo el tiempo de estar con sus hijos como les gustaría, además, muchos colegios, no cuentan con recursos como para poder implementar programas específicos.

Entre los acosadores hay dos tipos, los activos y los pasivos.

  • Los acosadores activos son aquellos que discriminan a sus compañeros delante de los demás. Las víctimas que escogen suelen ser “presas fáciles” que están desprotegidas y a las que atacar no supone un reto muy grande. Los ataques son de diferente índole. Por un lado, están los físicos. El agresor maltrata a su víctima con puñetazos, empujones, etc.; por otro está el verbal. Este suele darse más entre las chicas. A nivel verbal y escrito, se inventan cotilleos que son mentira, intentan aislar a la víctima mediante insultos, hacerla sentir inferior. Por último, está el bullying relacionado con las nuevas tecnologías. Pueden realizarse burlas e intimidaciones a través de internet o sexting, pasar imágenes de carácter sexual de la víctima.
  • Los acosadores pasivos son aquellos que reconocen al líder como tal. Sin ellos, el bully perdería la fuerza que necesita para agredir a otro niño. En ocasiones, simplemente se dedican a observar y vitorear pero en otras también pueden insultar y amenazar a la víctima.

A grandes rasgos, en el acoso escolar hay dos tipos de víctimas: las activas y las pasivas.

  • Víctimas activas de bullying: Suelen ser niños bajos de autoestima que están aisladas pero que intentan remediarlo mediante la agresión. Sus conductas de superioridad con respecto a sus compañeros provoca rechazo. Es probable que estos niños sean a la vez víctimas y acosadores. Algunas veces, este tipo de víctimas vienen de familias desestructuradas en las que se han podido dar problemas de agresiones y abusos. En la escuela, su rendimiento académico suele estar por debajo de la media.
  • Víctimas pasivas de bullying: Suelen ser niños que están en una situación de aislamiento. No suelen tener amigos entre sus compañeros. Es muy difícil para ellos comunicarse con los demás. Suelen ser niños que tienen la autoestima baja, están en una posición vulnerable y sufren inseguridad y ansiedad. Además, los pocos amigos que suelen tener son mayores que ellos (adultos) o sus propios padres. En la escuela, su rendimiento suele estar bien o por encima de la media.

Dependiendo del tipo de víctima, activa o pasiva, y el tipo de agresor, activo o pasivo, las consecuencias del bullying pueden variar. No todos los niños experimentan las mismas, ni en la misma medida. Entre las enfermedades psicológicas o problemas sociales que pueden sufrir las víctimas a corto plazo destacan:

  • Depresión.
  • Abuso de sustancias.
  • Enfermedades frecuentes.
  • Trastornos del sueño.
  • Bajo rendimiento académico.
  • Evitar la situación. Tratan de evitar cualquier situación en la que piensan que se van a encontrar con sus agresores.
  • Problemas de alimentación. Odio.
  • Sentimientos de culpabilidad.
  • Baja satisfacción familiar.
  • Síndrome de estrés postraumático.

El Bullying y la continua amenaza de ser maltratado, puede tener consecuencias fisiológicas. Hay evidencia que con el tiempo esta experiencia puede alterar las respuestas biológicas del estrés. Con el tiempo, el desgaste de estos cambios fisiológicos puede limitar la capacidad del individuo para responder a nuevos retos y los pone en mayor riesgo de enfermedades físicas.

Entre los problemas a largo plazo que pueden sufrir las personas que han sido víctimas de bullying en su pasado destacan:

  • Problemas de salud habituales.
  • Menos estatus socioeconómico.
  • Estrés crónico que tiene fatídicas consecuencias para el cerebro.
  • Trastorno psiquiátrico.
  • Pocas o nulas habilidades sociales. Puede llegar incluso a desencadenar en fobia social.
  • Baja autoestima.
  • Sentimientos tóxicos como la venganza o el odio.
  • Menores oportunidades laborales.

En los acosadores también se pueden observar consecuencias. El maltratador, siente que tiene que controlarlo todo. Además, su concepto de amor suele estar alterado. Entre las consecuencias más comunes, destacan:

  • Inicio precoz de las relaciones sexuales.
  • Conducta criminal. Suelen poseer baja inteligencia emocional y de responsabilidad y tolerancia. (Consejos para desarrollar la inteligencia emocional de tus hijos).
  • Posible maltrato a sus parejas e hijos.
  • Abuso de sustancias.
  • Tendencia a los delitos penales en la madurez.

Objetivo

Determinar como afecta el comportamiento en el cuidado en el seno familiar y el escolar a un ser vivo (planta en este proyecto) en su desarrollo.

Justificación

Se decidió investigar sobre este tema para que las personas sepan lo que provoca cuando se trata con afecto o las consecuencias que puede tener en el desarrollo los malos tratos o el descuido.

Entonces, una experiencia agradable puede producir una mente y cuerpo sanos, mientras lo contrario, se puede aumentar el riesgo de que surjan problemas cognitivos, de comportamiento, emocionales y afectar también el desarrollo físico.

Hipótesis

Si se da a conocer como afectan o benefician las actitudes y palabras a los seres vivos, entonces se podrá ser más cuidadosos en cómo dirigirse a ellos.

Método (materiales y procedimiento)

MATERIALES:

  • 8 plantas de ornato.

PROCEDIMIENTO:

  • Cada alumno llevará dos plantas a su casa, una se cuidará con mensajes positivos y de cariño, y la otra recibirá mensajes negativos.
  • Dos plantas se quedarán en el salón de clases, llevando acabo la misma dinámica.
  • Se llevará durante 3 meses (12 semanas) un registro semanal de forma cualitativa (fotografía y descripción) y cuantitativa (la medición de tamaño) sobre el desarrollo de la planta.
  • Al final se hará un comparativo de todas las plantas.

Los alumnos escogieron sus plantas a cuidar y decidieron cual de ellas iban a tratar con mensajes positivos y cual a tratar con mensajes negativos. Unas de ellas sobrealimentadas, ignoradas, sobreprotegidas, mimadas, tratadas con apatía, maltratadas, algunas de ellas con cambios bruscos en su medio ambiente. En el transcurso de las semanas, observaron y midieron las plantas, de lo que se obtuvo:

Evidencia 1a:

Semana 1 17.5 cm Colores alegres, dos tonos de rosa, pequeña.
Semana 2 17.5 c. m Están creciendo más las hojas verdes y le están saliendo más flores de color rosa pálido con nuevos brotes.
Semana 3 17.5 cm Está creciendo muy bien sus hojas son verde claro sus brotes en flor se pueden ver mejor, no han crecido mucho mide 17.7 c. m. pero sus hojas verdes se alargaron.
Semana 4 18.8 cm Se ve llena de vida, sus brotes se distinguen mejor hasta el momento son 10 brotes en total
Semana 5 18.9 cm Se ve fresca y muy viva, en colores sus bebés están más grandes
Semana 6 18.9 cm Sus hojas verdes están más largas se ve muy contenta y dos de sus bebés ya están muy grandotes.
Semana 7 19 cm A estado un poco triste la pero sigue creciendo hacia los lados y dos de sus bebes están alcanzando a las flores más grandes
Semana 8 19 cm Por el frío, sus hojas se marchitaron un poco, pero la planta sigue fuerte.
Semana 9 19.1 cm Por el frío, se quemaron sus florecitas, se está protegiendo más de lo normal para que pueda reponerse
Semana 10 19.1 cm Siguen secándose sus flores.
Semana 11 19.1 cm Terminó por secarse

 

Evidencia 1b:

Semana 1 19.5 cm Colores alegres, rosa y anaranjado. Pequeña.
Semana 2 19.5 cm Sus hojas verdes han tomado un color verde oscuro en sus puntas y se han encogido, en la punta de las flores se le ha hecho un punto marrón como que se está quemando.
Semana 3 19.6 cm Está un poco apagada se ven sus hojas verde obscuro la manchita negra que le salió en su flor más alta (color rojo) se está acentuando más.
Semana 4 19.7 cm Sus hojas cada vez se ponen más oscuras entre un tono morado y grisáceo en algunas hojas se le están haciendo hoyitos tiene pocos brotes son a lo mucho 5 y no son muy grandes
Semana 5 19.7 cm Sus hojas se están poniendo muy negras están apagadas en cuanto a color y se está poniendo triste muy triste.
Semana 6 19.7 cm Ya se le seco por completo 2 hojas que eran verdes aún que no se ve muy triste y se le siguen poniendo más hojas de color negro y algunas más con hoyos.
Semana 7 19.7 cm Sigue en aumento las hojas color negro pero es muy fuerte aún sigue en pie sus flores aún no pierden su color
Semana 8 19.7 cm Sus hojas y sus flores por el frío se secaron un poco más.
Semana 9 19.8 cm Sus hojas verdes ya son negras por completo, tristes y se caen, sus flores ya están tristes y grises, sin brillo.
Semana 10 19.8 cm Sus flores prácticamente están secas.
Semana 11 19.5 cm Terminó por secarse

 

Evidencia 2a:

Semana 1 24 cm Verde con amarillo claro, predominando el verde. Pequeña.
Semana 2 24 cm Está muy derechita y sus colores siguen siendo bonitos.
Semana 3 24 cm Se ve un poco más grande y sigue estando bonita.
Semana 4 24 cm Se mantiene en las mismas condiciones.
Semana 5 24.5 cm A pesar de que sus hojas se dirigen hacia abajo, sigue creciendo y no ha perdido el color de sus hojas.
Semana 6 24.5 cm Esta semana sus ramitas comenzaron a enderezarse, y sus colores siguen siendo vivos.
Semana 7 25 cm Sigue con vida, pero algunas de sus hojas comienzan a secarse de las puntas.
Semana 8 25 cm La planta se secó por el frío.

 

Evidencia 2b:

Semana 1 21 cm Verde y amarillo claro. Predominando el verde. Pequeña.
Semana 2 21 cm Sigue teniendo colores bonitos, pero sus hojas se empiezan a ver un poco oscuras de la orilla.
Semana 3 21 cm Se ve más triste y las puntas de algunas hojas ya se ven secas.
Semana 4 21 cm Se mantiene en las mismas condiciones.
Semana 5 16.5 cm Sus hojas comienzan a tomar una coloración café, aunque no se ve triste.
Semana 6 16 cm Esta semana sus hojas comenzaron a entristecer y a secarse.
Semana 7 16 cm Cada vez sus hojas están más secas y tristes.
Semana 8 16 cm La planta se secó por el frío.

 

Evidencia 3a:

Semana 1 24 cm Planta con muchas flores rosas, alegre.
Semana 2 24 cm Sigue teniendo varias flores de color fuerte.
Semana 3 24 cm Sigue teniendo colores bonitos y se ve más derechita.
Semana 4 24.5 cm Sigue teniendo colores intensos, algunas flores están secándose, pero en su mayoría se ve bien
Semana 5 24.5 cm Las flores en su mayoría se están secando y pudriendo, posiblemente por exceso de agua.
Semana 6 24 cm Está completamente podrida, al parecer el exceso de agua y luz la pudrió.

 

Evidencia 3b:

Semana 1 19.5 cm Tiene varias flores rosa fuerte, muy gordita.
Semana 2 19.5 cm Sus flores y sus hojas se van haciendo “aguaditas”.
Semana 3 19.5 cm Se empieza a ver triste y los pétalos de las flores se comienzan a caer.
Semana 4 19 cm Sus ramitas se ven más caídas, los pétalos en general se están secando y siguen cayéndose.
Semana 5 16 cm Las flores se ven en su totalidad marchitas.
Semana 6 15 cm Está completamente marchita y al parecer ya sin vida.

 

Evidencia 4a:

Semana 1 15 cm Es grande y con colores verde fuerte.
Semana 2 15 cm Sigue estando derechita y su color verde fuerte.
Semana 3 16 cm Creció un poco y sigue de color bonito.
Semana 4 16 cm Se cambió de lugar y las puntas de las hojas comenzaron a marchitarse un poco.
Semana 5 16 cm Sigue resintiendo el cambio de lugar. Dos de sus hojas ya se secaron.
Semana 6 15 cm Sigue secándose, no se repone del cambio.
Semana 7 14 cm Sigue secándose.
Semana 8 14 cm Se secó completamente

 

Evidencia 4b:

Semana 1 13 cm Es más pequeña pero sus colores son verde fuerte.
Semana 2 11 cm El cambio fue muy fuerte, se ve con las hojas completamente caídas y sin algunas de ellas
Semana 3 11 cm Se va deteriorando cada vez más, se ve más pequeña y sin vida.
Semana 4 11 cm Sigue secándose, pero su tallo sigue fuerte.
Semana 5 8 cm Está secándose muy rápido.
Semana 6 4 cm Ya se encuentra seca.
Semana 7 3 cm Se encuentra completamente seca.

Galería Método

Resultados

Las diferentes plantas que se cuidaron en este proyecto fueron cuidadas de forma distinta. Las evidencias 1a “Conejo” fue bien tratada y con riego adecuado, mientras que la 1b “Pelota” su riego fue menor y ligeramente ignorada, con lo que se observó que Conejo creció de forma adecuada, incluso dando más retoños, pero a la semana 9, debido al frío, comenzó a secarse, se continuó dando los cuidados adecuados pero no alcanzó a recuperarse; en caso de Pelota, no creció mucho y comenzó a secarse lentamente desde la semana 3.

Las evidencias 2a “Luna” fue bien tratada, con cuidados excesivos o sobreprotegida y la evidencia 2b “Otra” fue ignorada o tratada con apatía; aquí se observó que luna a la semana 4 y 5 comenzó a decaerse, y otra parecía mantenerse más viva, pero en la semana 6 se observó que inició a secarse al igual que Luna, pero en la semana 8, debido al frío, ambas plantas se secaron. 

La evidencia 3a “Harry” fue bien tratada, pero con exceso de riego y sol o lo que podríamos traducir como sobrealimentación, mientras que la evidencia 3b “Draco” fue maltratada y con adecuado riego. A la semana 4 Harry comenzó a pudrirse, muriendo a la semana 6; mientras que “Draco” desde la semana 3 comenzó a marchitarse y se murió a la semana 6 también.

La evidencia 4a “Rosa” fue bien tratada, la evidencia 4b “Moto” fue descuidada; Rosa fue creciendo adecuadamente hasta la semana 4, donde se hizo un cambio de lugar, a partir de ahí comenzó a secarse a pesar de los cuidados; mientras que Moto desde la segunda semana comenzó a marchitarse, muriendo a la semana 7; rosa se murió a la semana 8.

En cuanto a su crecimiento se observó:

Conejo tiene un crecimiento constante hasta la semana 9 donde mantuvo su tamaño hasta secarse. Mientras que Pelota tiene crecimiento constante hasta la semana 10 y ya en la 11 al secarse disminuyó su tamaño considerablemente.

Con Luna se observa un crecimiento muy pobre, y con Otra al contrario, fue disminuyendo su tamaño al paso de las semanas.

Harry tuvo un crecimiento muy pobre, hasta la semana final donde disminuyó su tamaño; Draco no tuvo crecimiento y a la semana 4 disminuye su tamaño hasta su muerte.

Por último, Rosa tiene crecimiento hasta la semana 6 y ya en su última semana disminuye de tamaño, mientras que Moto desde un inicio tiene pérdida de tamaño.

Por otro lado, al preguntarles a los niños el como se habían sentido primero al tratar bien a sus plantas, ellos estaban contentos de tratarlas bonito, mientras que el hecho de tratarlas mal o ignorarlas y ver como las plantas iban cambiando, los hacía sentir incómodos, tristes al ver cuando las plantas se marchitaban y morían.

Galería Resultados

Discusión

Se pudo detectar en el paso de las semanas como el comportamiento que se le da a un ser vivo es crucial para su desarrollo. En el caso de Conejo y Pelota, se pudo observar como un ser vivo al cual se le da cariño y buenos cuidados crece de forma adecuada, pero al tener un descuido importante, tiene un deterioro muy acelerado, en comparación con aquellos seres a los cuales se les ignora, poco a poco estos van decayendo en su crecimiento y desarrollo.

En el caso de Luna y Otra se pudo ver como los seres vivos que tienen sobreprotección tampoco crecen de forma adecuada. Además, la exposición a un clima muy agresivo puede deteriorar el desarrollo, llevándolo hasta la muerte.

Con Harry y Draco se observa como una sobrealimentación puede llegar a ser tan perjudicial en el desarrollo como el maltrato, al punto de llevarlo a la muerte.

Por último, en el caso de Rosa y Moto, se ve como los cambios agresivos en el medio en el que se desarrolla un ser vivo puede impactar de una forma importante en su desarrollo, casi del mismo modo que al descuidar a un ser vivo.

Aquí se puede ver que no sólo es importante el cariño que se le brinde a un ser vivo, los cuidados o sobreprotección, los excesos también en la alimentación o los cambios en el medio ambiente son fundamentales en el desarrollo.

También es importante destacar el como los niños responsables se ven afectados al observar como fueron cambiando sus plantitas con sus actitudes y cuidados hacia ellas, el bienestar que experimentaron al cuidarlas y el desagrado, incomodidad y tristeza al no cuidar, ignorar, maltratar o sobreproteger a otra.

Conclusiones

El trato que se le da a un ser vivo es fundamental en su desarrollo y crecimiento, es importante cuidar, proteger y dar amor a un niño para que crezca y se desarrolle de forma adecuada. Pero también es importante no caer en los excesos, ya que puede perjudicar de forma radical.

Así mismo, los niños se dieron cuenta de que sus actitudes hacia los demás son básicas, y de esta forma desarrollaron más empatía hacia todos los seres que los rodean.

Bibliografía

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  7. Desarrollo Psicosocial de los niños y las niñas. Segunda Edición. UNICEF, Oficina de Área para Colombia y Venezuela. Revisada por Julia Simarra, consultora de UNICEF.


(PP-67-SH) Impacto del cariño y la agresión en el desarrollo

Summary

Research Question

Problem approach

Background

Objective

Justification

Hypothesis

Method (materials and procedure)

Results

Discussion

Conclusions

Bibliography