Medio Ambiente

PP – 371 – MA Análisis del uso de los desechables.

  • Categoría: Pandilla Petit, (preescolar y 1ro. y 2do. año de primaria)
  • Área de participación: Medio Ambiente
  • Asesor: Monica Romero Jimenez
  • Autor: ANNA MICHELLE LOPEZ DAMIAN ()

Resumen

En este proyecto de investigación se explica la importancia de hacer un uso racionado de productos desechables, enfocándonos a los productos hechos de plástico ya que actualmente son los que originan una mayor contaminación. Y además, con esta explicación se pretende dar opciones para lograr un mejor uso de todos estos productos, a través de una comparación de la forma de vida de nuestros abuelos y la forma de vida que ahora llevamos.

Pregunta de Investigación

¿Cuál es el origen del uso de los desechables? ¿Por qué se ha incrementado su uso con el paso del tiempo?

Planteamiento del Problema

El uso constante de productos desechables ha ocasionado un gran aumento en la producción de basura, lo que a su vez ha provocado el aumento de la contaminación del aire, agua y tierra.

 

Antecedentes

Los seres vivos que habitamos este planeta tenemos una gran casa que es el ambiente y está compuesto por el agua, el aire y la tierra. Dependemos de la Tierra, de lo que nos da a través de su suelo, de agua para beber y del aire para respirar.

Contaminación es la degradación del medio ambiente por los desechos del hombre.

 

Antes del plástico sintético, fabricado por el hombre, las resinas naturales como el betún, la goma, la laca o el ámbar eran utilizadas para diversos fines. Los trabajadores de hace unas décadas se llevaban la comida a sus trabajos en el campo o en la ciudad en fiambreras de metal, aquí guardaban sus tortillas o sus guisos.

Entonces no se llamaban ‘tuppers’, sino que llevaban el nombre en español: fiambreras. Las había de diferentes tamaños, según la cantidad, y con cierres más o menos herméticos. Todavía se conservan en algunas casas las famosas lecheras de aluminio con las que se iba al mercado o a las granjas a comprar a granel. Se rellenaban, se consumían, se limpiaban a conciencia y se volvían a utilizar. La leche debía beberse el mismo día de la compra. Antes de la llegada del plástico, los palos de piruletas eran todos de madera. A los días de campo se llevaban vasos de aluminio. La fruta, el pescado o la carne se envolvían no hace mucho con papel de estraza. Era un material rugoso y áspero con el que se empaquetaba el producto en los mercados, muchas veces haciendo la forma de un cono o cucurucho y para ir de compras se utilizaban bolsas de mimbre o tela. En los 80, la industria reutilizaba los ‘cascos’ -botellas- retornables. Había la costumbre de recopilar en casa los frascos sobrantes de bebidas u otros productos para luego llevarlos a la bodega o comercio de barrio donde te devolvían una parte de lo pagado: unos 10 o 20 céntimos. Luego, la empresa era la encargada de reciclar el envase para volver a utilizarlo. Las casas contaban con aceiteras normalmente de vidrio o latón en las que se almacenaba el llamado oro líquido. Cuando se terminaba, había que acudir a un mercado donde los envases, bien lavados, se podían volver a rellenar desde un bidón. Los huevos se compraban por docenas o medias docenas. Los compradores se desplazaban al mercado con los populares cestos de alambre y los rellenaban en las hueverías, puestos que se dedicaban en exclusiva a este producto. Los sacos de tela, algunos confeccionados en las casas, eran la manera habitual de almacenar cereales y legumbres. Las bolsitas más pequeñas se guardaban en la despensa. Cuando se terminaban, se llevaban vacíos al mercado para reutilizarlos en las compras a granel. Las jeringas no eran desechables, sino de vidrio, éstas antes de cada uso se ponían a hervir y después de usadas se colocaban en su mismo estuche de aluminio con alcohol para esterilizarlas, sólo la aguja se cambiaba muy de vez en cuando ya cuando la punta se achataba de tanto uso por lo cual solía taparse, cuando esto pasaba únicamente se le daba unos golpecitos con el dedo y se volvía a hacer un nuevo intento para inyectar. Las cajas de aluminio que se usaban para hacer cubos de hielo, las cuales metías llenas de agua al congelador del refrigerador hasta que se congelaba y se formaban los cubos de hielo los cuales mediante una palanca que al jalarla hacia que se despegaran los cubos. Los encendedores que antiguamente eran de metal o aluminio muy durables por cierto, todo lo que tenías que hacer era colocarle un líquido gasolina bl,anca, o algunas veces cambiar la piedra que producía el encendido para su buen funcionamiento. Los rastrillos eran de metal, que solo le cambiabas después de varias afeitadas la navaja la cual era de uno o dos filos. Antes de los pañales desechables se usaban, los pañales de tela que son lienzos de tela de algodón absorbente (como las de toalla) y después se ponía un calzoncito de plástico para que aguantara un poco más y no se escurriera. Antes se usaban platos normales y cuando por ejemplo te vendían un tamal y un atole este te lo daban en un jarrito de barro que te tenías que terminar allí mismo en el lugar donde te lo vendían. Los utensilios de acero esmaltado o galvanizado se vendieron mucho y era corriente que la mitad de estos cubos, palanganas, botes de basura, etc., duraran 10 años o más. Cuando se deterioraban a tal punto que era imposible su reparación se tiraban como chatarra o bien se utilizaban en la fundición de nuevo hierro o acero o seguían oxidándose inofensivamente en los vaciaderos

 

La persona que compraba una vez estos objetos, dejaba pasar mucho tiempo quizás años para volver a comprar otro

 

Luego de aproximadamente 100 años de investigaciones y pruebas, en la década de los ’50 aparecen diversos materiales plásticos y es el boom de este material. Se popularizó el término “Estilo de vida desechable” (Trowaway Living), que apuntaba a hacer la vida más sencilla al utilizar todo tipo de cosas tan baratas, que no había porque cuidarlas, ni limpiarlas, simplemente las desechábamos a la basura. Esto provenía de otra imposición cultural que apareció en los años 20 y 30 del mismo siglo, que fue la de la obsolescencia programada. Es decir que los fabricantes de todo tipo, para poder paliar la fuerte depresión económica que existía en aquel entonces, decidieron que las cosas se hacían demasiado buenas, y duraban mucho, así que había que crearlas para que durasen poco, no sólo desde lo material, sino que desde la publicidad había que incitar a la gente a querer cambiar las cosas, ya sea sacando unas nuevas cada año con pequeñas mejoras o modificaciones. Desde confeccionar vestimenta con nylon, fibra artificial, hasta envasar o hacer juguetes, el uso del plástico se ha expandido por todo el mundo, tanto en grandes ciudades como lugares remotos. Así nació la sociedad del descartable que existe hoy, en el momento en que el plástico ha logrado ubicarse en cada recoveco de nuestras vidas.

 

Hace 60 años se reemplazaron cubiertos, vasos y platos, ahora hay sillas, mesas, muebles, teléfonos, computadoras, todo preparado para ser desechado.

Los productos hechos con plástico se han desarrollado velozmente y en grandes magnitudes. Sumado a que los precios pueden ser inferiores a otros naturales y el perfeccionamiento de la tecnología, el uso de plástico se ha incrementado y con ello su impacto

 

En 1955, en el número del 1º de agosto de la revista LIFE, salió publicado un artículo titulado “Throwaway Living“, o estilo de vida desechable. Trataba sobre cómo los artículos del hogar desechables habían cortado a la mitad las labores del hogar, y mostraban la foto que colocamos al inicio, una familia realmente extasiada por poder tirar todo luego de darles un único uso. La nota empezaba diciendo que los objetos que estaban volando en el aire habrían insumido 40 horas de trabajo al ama de casa que los tuviese que lavar, sólo que ya no existía la razón por la cual preocuparse en hacerlo. “Han sido creados para ser desechados luego de un uso”. Aclaraba que si bien los platos de cartón y las servilletas de papel hacía rato que existían, ahora se hacían más atractivas, y no debían preocuparse por tirarlos luego de un uso. A las cosas nuevas a las que se refería eran los vasos y cubiertos de plástico. Y seguía describiendo los contenedores de comida congelada, y pañales descartables, a los que el autor agradecía el aumento de nacimientos en Estados Unidos, y la lista era interminable. Y estamos hablando de 1955, hoy en día le agregamos computadoras que al año son obsoletas, teléfonos celulares que el marketing nos obliga a despreciar a los pocos meses de haberlos comprado, televisores, etc.

 

 

Los productos desechables son uno de los mayores focos de contaminación para el medio ambiente, especialmente para los mares. Los productos desechables no empiezan su proceso con buen pie, ya que para producirlos son necesarias toneladas de petróleo o de papel. Pero lo que más debe alarmarnos sobre este tipo de productos es la contaminación que provocan una vez que los hemos utilizado. Su propio nombre lo dice, son “desechables” es decir que parten de la base de que nunca van a ser reutilizados y esa no es una buena base cuando se quiere cuidar al medio ambiente.

 

Cuando utilizamos este tipo de productos lo hacemos en grandes celebraciones, para no tener que fregar tantos platos, vasos, etc. Es decir, que encima usamos una gran cantidad. Y como es lógico, si no queremos fregar tiramos los platos con restos de comida, lo que hace prácticamente imposible que puedan reciclarse.

Pero dentro de los productos desechables, hay unos que se llevan la palma en contaminación. Se trata de los envases de espuma o poliestireno, que se suelen usar para la comida rápida o para envasar la carne en las grandes superficies. El poliestireno no sólo no se puede reciclar, sino que no se biodegrada nunca. ¿Y dónde van este tipo de envases? Pues lamentablemente lo que ocurre con ellos es que se van destruyendo en pequeños trozos y muchas veces llegan al mar, contaminándolo de manera irreversible.

 

¿Cómo podemos luchar contra la contaminación que provocan los productos desechables?

El modelo de vida actual está generando que, cada vez más, se utilicen productos desechables que reducen, por ejemplo, los tiempos de limpieza y, en principio, aumentan la comodidad. Sin embargo, la producción de nuevos materiales, que en ocasiones no pueden ser reciclados, o no se separan y se disponen para el reciclaje, supone un consumo de energía considerable.

 

En el Océano Pacífico, hay una gran mancha que se llama el Gran parche del Pacífico, que tiene 700 mil kilómetros cuadrados de extensión. Es más grande que toda España, por ejemplo. Toda esa extensión está cubierta por desechos de plástico, pero desechos ya degradados por el agua y el sol hasta lo máximo que pueden degradarlo, que en la mayoría de los casos es un tamaño microscópico. Pero claro, no porque no lo veamos se han ido, matan a los peces que respiran ese agua, y a las aves que se alimentan de esos peses. Los humanos, por ahora, saben que deben evitar pescar en esas zonas.

 

El medio marino es el más afectado y su degradación es más perjudicial que en tierra. Además, recibe el mayor porcentaje de los deshechos plásticos. Según informes, reciben más de 200 kilos de plástico por segundo.

 

Entre 2010 y 2013 científicos que estudiaban el cambio climático en los océanos detectaron 5 islas formadas por este material (2 en el Pacífico, 2 en el Atlántico y 1 en el Índico). En consecuencia, ecosistema y especies están amenazadas. Es conocido el caso de tortugas y aves marinas que han muerto por la ingesta de plástico que les ocasiona enredos, asfixia, estrangulación o desnutrición.

 

Reducir el uso de plástico está acompañado de una vida menos consumista, en la que nos damos cuenta qué es realmente lo necesario y qué podemos evitar. Asimismo, muchas de las medidas que adoptemos nos harán ahorrar dinero. En primer lugar, los gobiernos deben establecer medidas para que bolsas plásticas dejen de utilizarse, asegurar la correcta gestión del reciclaje y fomentar la Economía circular.

 

La mejor decisión es hacer todo lo posible por no utilizarlos. Especialmente los platos, cubiertos y cuchillos de plástico, ya que es lo que está más en nuestra mano. La próxima celebración familiar recuerda que estos productos son muy nocivos para la naturaleza y, aunque dé un poco de pereza, usa platos tradicionales.

 

Y si pensamos de manera más global debemos animar a las empresas que fabrican este tipo de productos a que busquen otras alternativas a estos materiales o que traten de incorporar a sus procesos de producción materiales ecológicos como el papel reciclado.

 

Piensa en el uso que vas a realizar de los productos desechables y busca alternativas para su uso. Algunos consejos:

  • Se puede evitar el uso de productos de usar y tirar: manteles, servilletas, platos, vasos, cubiertos, etc. Sustitúyelos por manteles, platos y vasos realizados con materiales lavables o reutilizables.
  • Sustituye productos de un solo uso por otros reutilizables: mecheros, bolígrafos, cartuchos de tinta y toner reciclados, etc. Existen muchos productos que permiten un uso más allá del primero.
  • Elige pilas recargables.
  • Salvo que sea necesario para preservar la calidad del producto evita que los envoltorios innecesarios.
  • Aunque en muchos lugares la prohibición de bolsas de plástico esté vigente, no siempre se cumple. Depende de nosotros no aceptarlas y llevar, en cambio, nuestras propias bolsas de tela, resistentes y fáciles de conseguir. Otra opción son cestas o carritos.
  • Indica en tu buzón que no quieres recibir publicidad.
  • Organiza tus campañas de publicidad y piensa si es necesario hacer folletos, carteles y otros productos desechables. Y ajusta el número, los materiales y las herramientas a utilizar.
  • Utiliza las dos caras de una hoja de papel cuando escribas.
  • Utiliza envases retornables cuando sea posible.
  • Sigue la norma de las tres R (reducir, reutilizar, reciclar) y empieza a actuar contra el cambio climático.

 

Además existen campañas de gran impacto:

La campaña #RefusePlasticStraws está pensada para terminar con el uso de las pajitas de plástico que se sirven en locales para algunas bebidas, producto con una vida efímera y sin embargo altamente contaminante. La campaña invita a bares y restaurantes a sumarse, con unas recomendaciones muy sencillas:

  • Proporcionar una paja sólo cuando lo solicite un cliente.
  • Proporcionar pajitas compostables o reutilizables.
  • O deshacerse de las pajitas completamente.

 

Lo que hay que preguntarse si la disponibilidad de un producto debe siempre conducir a que sea deseado y a menudo desperdiciado. La respuesta no es fácil pero lo que sí parece es que cada uno de los inventos antes citados han cambiado activamente nuestra sociedad de forma que se ha hecho necesario. Debemos intentar averiguar lo que le cuesta a nuestro medio ambiente el mantener nuestro estilo de vida y tratar de reducir dichos costes en nuestros planes para el futuro. Podrá no ser fácil de pasar de una sociedad derrochadora a una sociedad conservadora, pero debemos hacerlo para evitar vivir en un mundo donde la energía se derrocha y la contaminación prolifera por doquier.

 

El punto en cuestión es que se puede y se debe disminuir pero que solo se puede conseguir trabajando unidos.

Un reflexivo científico ha propuesto los cuatro siguientes mandamientos fundamentales:

  1. No crear nada partiendo de materiales que se sepa que ya van escaseando, si hay disponibilidad de otro recurso o técnica alternativos.
  2. No crear nada que lleve a una contaminación del medio ambiente natural si puede hallarse un producto alternativo que no sea contaminante.
  3. No fabricar nada que no sirva para satisfacer una autentica y reconocida necesidad pública.
  4. No crear nada que se utilice para una autentica manipulación del propio hombre con fines políticos, comerciales o sociales.

 

Necesitamos idear y poner en práctica nuevos sistemas de economía que dependan, no de una constante expansión de la producción automatizada, si no de los frutos de un trabajo que es socialmente necesario. Debemos también dedicarnos a la producción de productos de alta calidad y que sean de una larga vida, en lugar de producir masivamente artículos manufacturados que se desechan casi de inmediato. Y debemos iniciar políticas realistas de largo plazo que estén basadas únicamente en la explotación de recursos no contaminantes.

Objetivo

Analizar cómo es que surgió la necesidad del uso de desechables y cómo es que aumentó el uso de estos al grado de provocar la contaminación excesiva de nuestro planeta.

Justificación

Quise investigar sobre este tema porque me gustaría dar a conocer que las personas no necesitamos utilizar tantos desechables y al mismo tiempo contaminar.

Hipótesis

Sí doy a conocer un análisis del uso de los desechables entonces podré contribuir a que las personas utilicen menos los desechables creando conciencia del impacto ambiental que generan.

 

Método (materiales y procedimiento)

  1. Como primer paso realicé una visita a los supermercados para observar y analizar los productos que consumimos generalmente; en los que se podría disminuir el consumo de algún material desechable principalmente plástico.
  • Dando un recorrido sobre el super-mercado podemos analizar la forma en que se usan varios tipos de productos desechables, principalmente los elaborados con plásticos, ya que son los mayores contaminantes.

De esta visita observamos la gran cantidad de plástico que se ocupa para mantener en palets los productos como para envolver en un gran paquete individual.

Me parece increíble la cantidad de plástico que se usa en cada producto, pero lo más importante es que su uso es casi innecesario y puede evitarse porque el uso que le dan es envolver los productos que ya están empaquetados.

  1. Analizar en casa de familiares y en la propia casa la cantidad de productos desechables que se consumen y observar los casos en los que se puede disminuir dicho consumo.

Observando en mi casa y en casa de mi familia puedo ver que también usamos muchos productos que podríamos sustituir por otros menos contaminantes o incluso podemos dejar de consumir sin que nuestra salud o bienestar se vea afectado. Por ejemplo he notado que al ir a la tienda te dan cada cosa que compras en una bolsa de plástico como las tortillas, la verdura, la fruta, la carne; cuando realmente no es tan necesario pues si no los dan en una sola bolsa no pasaría nada.

Pude ver que en casa de un familiar compran agua embotellada en botellas de un litro cuando podrían rellenar alguna botella no desechable y así llevar su agua a sus trabajos o cuando salen de casa, también compra rollos de bolsas de plástico para guardar cosas, en lugar de reutilizar las que le dan en la tienda o en el súper o simplemente no usarlas.

También pude observar que consumimos varios productos que vienen embotellados de manera individual como el yogur y gelatinas, las cuales podríamos comprar en recipientes grandes y ya servirnos en otro recipiente que no sea desechable.

Aceptamos cosas que no vamos a ocupar y que podemos evitar para no contaminar más como las salsas de la cátsup que aunque tenemos cátsup en casa aun así aceptamos llevarla a casa y esa esta en empaque de plástico que simplemente terminara en la basura.

Los juguetes que compramos también están empaquetados con una gran cantidad de plástico, hasta hay piezas de plástico duro que solo las usan para que el juguete no se mueva en su empaque pero después de eso solo se tirará a la basura, encontré un juguete que venía en una caja que a su vez estaba envuelta en plástico y además el juguete de adentro venia en una bolsa de plástico y nada de esto se puede volver a usar.

 

  1. Realizar una entrevista a los abuelos para conocer una forma de vida sin desechables (ANEXO 1).

Cuestionario para entrevista:

1.- Hace algunos años como era la vida sin desechables, es decir, ¿Qué ocupaban en lugar de una bolsa de plástico al ir a compras a la tienda.

2.- ¿En qué tipo de recipientes adquirían la leche, el refresco, el jugo y otros líquidos?

3.- Si realizaban una fiesta, ¿Qué ocupaban en lugar de vasos y platos desechables?

4.- Los productos como papas, detergentes, semillas y todos los que actualmente se venden en empaques de plástico, ¿cómo se vendían en esos años?

5.- ¿Qué ocupaban en lugar de los popotes?

6.- ¿Qué haría usted para mejorar el estado actual o la forma de vida actual, con respecto a la contaminación del ambiente?

 

De las entrevistas pude entender que ahora usamos muchas cosas que no necesitamos ya que hace muchos años no existían esas cosas y aun así podíamos tener lo que necesitábamos.

Entiendo que ahora por querer vender más, las empresas hacen sus empaques más grandes y fáciles de adquirir(sirviéndonos agua en un envase no desechable en lugar de comprar botellas, servirnos yogurt en lugar de comprar una botella individual y así tal vez se podrían sustituir los envases de plástico por unos más grandes pero de vidrio; podríamos llevar una bolsa grande de tela al super en lugar de usar una sola para dos o tres cosas que compramos, que las empresas que producen lo que consumimos no le pongan empaques innecesarios), pero podríamos tomarnos más tiempo para pensar en el bienestar del planeta y por lo tanto en el bienestar de nosotros mismos.

 

Galería Método

Resultados

Como resultado obtuve que, existe gran diferencia entre la vida de hace 20 años o más respecto al uso de productos contaminantes hablando principalmente de productos desechables.

He pensado en varios ejemplos en los que podríamos reducir la producción de basura por desechables plásticos:

  • El uso de las bolsas de plástico. Yo creo que la mayoría hemos escuchado de esta petición, llevar al “super” una bolsa grande renovable o aceptar una caja de cartón para los productos que hemos comprado. Sin embargo con esta investigación he observado que sí es de gran importancia hacer caso a esta sugerencia, pues en casa de mis familiares e incluso en la mía he observado que casi para cualquier cosa usan una bolsa y hay muchas bolsas que no es necesario usarlas sin embargo ya se usan por la sola costumbre de usar bolsa. Y he visto que estas bolsas llegan al mar o andan en las calles tiradas o volando con el viento, cuando simplemente esto no debería ocurrir.
  • El uso de envases de plástico puede reducirse si ocupamos en su lugar recipientes que no sean desechables como una botella de plástico (no desechable) o de aluminio o lata para llevar nuestra agua.
  • Comprar yogurt en recipientes grandes para irlo tomando en recipientes pequeños que no sean desechables por si deseamos llevarlos fuera de casa, talvez de plástico pero no desechable.
  • Que la autoridad competente ordene a las grandes empresas usar únicamente el empaque necesario, del tamaño justo para el producto que venden o mejor aún usar envolturas o empaques degradables. Se podría crear algún tipo de red de ixtle para usarla en lugar del emplaye, usar vasos o platos de cartón o mejorar las técnicas para el uso de otros productos naturales.
  • El uso de platos y vasos desechables. Evitarnos demasiada comodidad usando nuestros vasos de vidrio o platos de porcelana, o buscar productos degradables como los de cartón o algunos otros que actualmente se están desarrollando.
  • Ya no usar popote.
  • No perder de vista que actualmente hay mucha ropa hecha a base de productos sintéticos que también termina contaminando nuestro medio ambiente porque no se degrada.

Galería Resultados

Discusión

Conclusiones

Con este proyecto concluyo que actualmente se le da más importancia a otros factores que al cuidado de nuestro propio planeta, el hogar de todos; factores como:

* El vender más hablando de cualquier producto (Mercadotecnia)

* La COMODIDAD que proporciona el uso de tantos envases y envolturas plásticas.

A las grandes empresas e incluso a pequeños negocios lo que más les importa es vender sus productos, para ello necesitan hacerlos atractivos para su venta. Por lo anterior su mejor recurso es el uso de empaques llamativos y actualmente lo más barato y fácil de usar son los envases a base de plástico, que siendo usado en muchos casos solo como un empaque no se le puede dar otro uso y termina siendo un producto desechable y contaminante.

Es muy común para nosotros ver productos en grandes envases plásticos aunque su tamaño este muy por encima de lo necesario, es decir, existen muchos envases o envolturas que podrían, si no evitarse, si podrían reducirse en gran proporción y con ello reducir en gran medida el riesgo de contaminación.

A su vez la comodidad que nos proporcionan estos envases y envolturas ha llegado a formar parte de nuestra vida que ni siquiera nos detenemos a observar el daño que nos provocan o el daño que nosotros mismos provocamos al ambiente al consumirlos sin medida. Es muy práctico tomar una “botellita” de agua o una de yogurt, solo para evitar la molestia de esforzarnos haciendo un poco más de trabajo o invirtiendo un poco más de tiempo al servirnos en algún otro envase que no sea desechable

En años anteriores no era necesario el uso de tanto plástico y aun así se podía vivir.

Si no podemos evitar el uso de todos estos productos o recursos entonces busquemos opciones que no dañen nuestro planeta, es decir productos naturales o renovables.

Bibliografía

https://twenergy.com/a/productos-desechables-un-gran-foco-de-contaminacion-1418

https://geoinnova.org/blog-territorio/medioambiente-uso-de-plastico/

https://www.lasprovincias.es/sociedad/vida-plastico-20180412193219-nt.html

https://www.elmanana.com/opinion/columnas/losobjetosquesetransformaronendesechables-4256941.html

Educación para la Vida. Medio Ambiente.

Secretaria de Educación Pública.

Instituto Nacional para la Educación de los Adultos

Autores: Graciela Araceli Borja y Luis Sánchez

 

La Vida en el Planeta Tierra. Contaminación

Michael Crowford

Montaner y Simón S. A. Editores

 

La Vida en el Planeta Tierra. La Conservación del Medio Ambiente.

Michael Crowford

Montaner y Simón S. A. Editores

 

Salvemos la Tierra

Jonathon Porrit

Ed. Royalties

 

 



PP – 371 – MA Análisis del uso de los desechables.

Summary

Analysis of the Use of Disposable Products

Research Question

Which is the origin of the disposable products?, Why its use has increased over time?

Problem approach

Background

Objective

Justification

Hypothesis

Method (materials and procedure)

Results

Discussion

Conclusions

Bibliography