Elaboración de tinte natural para ropa de algodón


Categoría: Pandilla Juvenil (1ro. 2do. y 3ro. de nivel Secundaria)
Área de participación: Ciencias de los Materiales

Asesor: Marisa Calle Monroy.

Miembros del equipo:
Ian Mijail García Herrera (), XCARET,
Damaris Mondragón Hernández (), XCARET,
Anel Terrazas Sat (), XCARET,

Resumen

Hoy en día, teñir es dar un color a algo encima del color que ya tenía. Los tintes naturales sirven para teñir. Ellos se obtienen de plantas de las cuales se extraen los elementos tintóreos que estas poseen en las hojas, las flores y las cortezas. Para extraer el tinte se pican o trituran las partes de la planta y se hierven.  Al final de nuestra investigación reconocimos que es muy productivo y fácil dar tus propios diseños y al menor costo. Nuestros antiguos utilizaban como pintura a los tintes naturales y el día de hoy ¿por qué no utilizar? Aprendimos que lo interesante de esto es encontrarle el lado cool y que este a la moda, que podemos empezar desde una pequeña gota, hasta grandes dibujos (diseños). En la actualidad todo se compra de fábrica y todo tiene un precio más alto que una tintura que tú puedes hacer en casa. Hicimos pruebas y no es toxico y aparte ¿Por qué no darle más usos a al tintes? El tinte o tintura es una sustancia con la que se le da color a un objeto o cosa (usualmente tejido, ropa o cabello) sobre el que ya tenía, por lo que se usa en ámbitos domésticos para cambiar el aspecto de la ropa usada o bien pasada de moda. Gracias a nuestra investigación y experimentación hoy podemos hacer nuestros propios diseños.

Pregunta de Investigación

¿Cómo podemos elaborar un tinte con pasto y betabel, para teñir la ropa de algodón?

Planteamiento del Problema

Antes del advenimiento de los tintes sintéticos a mediados de la década de 1850, solamente los tintes que provenían de sustancias naturales estaban disponibles para aquellos que tenían textiles, hilos, canastas u otros materiales.

Los tintes que se utilizan habitualmente para técnicas de “batick” pueden llegar a hacer costosos; o en ocasiones, no son tan fáciles de conseguir; en cambio los tintes naturales se fabrican con plantas y vegetales y son aptos para teñir fibras de lana, seda, lino y algodón.

Existen dos tipos primarios de pigmentos naturales utilizados para teñir: pigmentos solubles en aceite y pigmentos solubles en agua.

Los pigmentos solubles en aceite tal como la clorofila y los carotenoides dan en todas las plantas en todas las cantidades.

Los pigmentos solubles en agua también dan un color el cual tiene una función en muchas flores frutos y vegetales.

Estos tintes son fáciles de elaborar y muy prácticos para poder aplicar tus propios diseños en las prendas, y hace que tu prendas sean únicas y que no se utilicen materiales costosos en su elaboración

Antecedentes

La gente ha hecho pinturas y tintes naturales por miles de años. Históricamente, los colores que una cultura podía hacer dependían en gran parte del tipo de planta que encontraban en la región inmediata. Las flores, raíces, hojas, bayas e incluso corteza de muchas plantas pueden crear excelentes tintes y pinturas. Los líquenes y musgos vienen en varios matices y formas y ofrecen un excelente material natural para los tintes y pinturas a base de plantas. Experimenta con plantas que encuentres en tu zona para encontrar las que más sirvan para hacer pintura y tinte.

Los egipcios, los nativos americanos y otras poblaciones antiguas usaban vegetales y diversas plantas para crear tinturas vívidas para pintar sus cuerpos y teñir sus ropas. Sus métodos para extraer las tinturas continuaron hasta el advenimiento de las tinturas sintéticas a mediados del siglo XIX. Las tinturas naturales provienen de muchas especies vegetales, cada una con su propio tono.

Los vegetales profundamente coloreados son los que mejor funcionan al momento de extraer las tinturas. Cuando se mezclan con agua tibia, las remolachas, las zanahorias y las cebollas amarillas crean tonalidades de la gama de lo colores tierra que se pueden usar para teñir telas como el hilo de lana. Para extraer un color más vívido, primero pica los vegetales.

Las frutas también funcionan bien como tinturas, especialmente aquellas que tiñen naturalmente la piel y la ropa. Las cerezas y los arándanos pueden crear rosados brillantes o tonos de rojo, mientras que las granadas en realidad producen una tonalidad amarillenta. Usa arándanos azules, moras y zarzamoras para obtener tonos azules y grises, y las menos comunes bayas de saúco para lograr un tono púrpura. Las uvas tintas, especialmente cuando están concentradas, producen un color violeta.

Tanto la corteza como las hojas de los árboles se pueden transformar en tinturas naturales. Las hojas y la corteza del abedul producen tonos amarillo-dorados, como también las del árbol de mango. Las cáscaras de nuez y la corteza de roble toman ricos tonos de marrón, mientras que los conos de pino se transforman en una tintura rojo-amarronada. Muchos árboles originarios de Asia también producen tinturas naturales. El árbol de narra da tonos rojos, y el bignay produce un color azul, como también lo hace el árbol de moringa.

Las plantas y flores pequeñas que producen tinturas abundan en la naturaleza. Puedes teñir la ropa de naranja usando cúrcuma, azafrán y hojas de eucalipto. Los pétalos de azafrán, de aciano, de jacintos, de índigo y de iris producen azules brillantes, mientras que el bambú, las rosas, los hibiscos y la hierba de San Juan pueden dar tonalidades de rojo. Las lilas producen tonos verdes, como así también el amaranto, el pasto y la acedera. El cártamo, las caléndulas, el apio y los narcisos dan tonos amarillos y dorados.

Una vez que ya sabemos qué sustancias naturales pueden servirnos para teñir, vamos a hablar de los mordientes, que serán necesarios para que las prendas que tiñamos tarden bastante más en perder el color. Algunas plantas y frutos, como la cáscara de nuez, la cáscara de soja negra, el sorgo rojo y el añil, no necesitan mordientes para fijarse bien en la tela, pero el resto de sustancias sí lo necesitan. Hay varios tipos de mordientes y algunos son tóxicos, así que esos vamos a evitarlos y vamos a centrarnos en uno que podemos encontrar fácilmente

Puede usarse con todo tipo de plantas y frutos.

Tenemos que tener en cuenta también que el proceso de extracción del tinte del añil requiere un proceso especial. Aquí puede ver cómo teñir usando las hojas de añil.  Otra cosa muy importante es que solo podremos teñir tejidos naturales, es decir, algodón, lana y seda. Podemos teñir trozos de tela, prendas de ropa o madejas de lana.

También hay algunas sustancias que pueden modificar el color del tinte, por lo que una misma planta podría dar tonos diferentes de un mismo color e incluso colores muy diferentes. Algunos de estos modificadores naturales son el vinagre, la sal marina, el bicarbonato y la orina. Se trata de experimentar con ellos y ver qué resultados obtenemos. En la web Jo’s Loft explica que una vez preparado el tinte y con la tela en remojo, añade el modificador, poco a poco, viendo qué resultados se van obteniendo al remover. Además, aquí  y aquí Jo muestra cómo hacer bonitos dibujos en las telas que teñimos.

El ancestral arte de teñir ha sido utilizado por casi todas las civilizaciones de la antigüedad. Mucho antes de la aparición de los tintes químicos, la humanidad sólo contaba con la naturaleza como fuente para obtener colores. El placer de trabajar con tintes naturales radica en que nunca resulta aburrido y siempre se descubren nuevas fuentes de color.

Numerosas plantas contienen pigmentos naturales en sus hojas, raíces, flores o bayas. Sin embargo, la elección del tinte depende en primer lugar del color que se desee obtener, y para cada color existen generalmente varios tintes apropiados. A menudo resulta difícil saber cuál elegir y siempre debemos tener en cuenta su eficacia, disponibilidad, coste y su firmeza y resistencia frente al agua y la luz. El cultivo de tus propias plantas es la forma más ecológica para obtener los tintes. Algunos prefieren utilizar únicamente los tintes que puedan conseguir del jardín o de la naturaleza. Otros siguen aferrándose a los tintes antiguos y muchos sólo eligen los tintes rápidos y de colores consistentes (¡no todos los tintes tienen esa propiedad!). La mayoría suele escoger una selección entre las diversas categorías, en función de los resultados buscados. Si no tienes más remedio que comprar tintes naturales, asegúrate primero de que proceden de explotaciones racionales y no de la naturaleza virgen. La mayoría de los proveedores son personas responsables y adquieren su mercancía de fuentes renovables.

Las plantas se usan en la tinción de tejidos desde tiempos muy remotos.

Los babilonios, los sirios, los egipcios y los hindúes ya usaban plantas para teñir tejidos.

Los primeros restos de tejidos aparecieron en Egipto y datan del año 2000-3000 a.c.

También en la Edad Media han aparecido restos de tintorería.

Otro ejemplo son los Chinos que usaban tientes, obtenidos de la cochinilla que da un color rojo brillante y la planta del Índigo que da un color azul añil, desde el año 2000 a. c.

Los colorantes químicos son una falsa imitación del color, mientras los colorantes naturales son colores que se obtienen de la naturaleza, son indestructibles, no son tóxicos

El término “mordiente” proviene del verbo latino “mordere” que significa morder en el sentido de asir o fijarse en una cosa. El “asistente” es la sustancia que se emplea con el mordiente para reforzar su acción. Las fibras se tratan con mordientes para permitir que los colores aplicados se fijen permanentemente. Es tan importante como el mismo proceso de teñido, ya que sin un mordiente adecuado los colores ofrecen un aspecto pobre y desigual. Se emplean diversas sustancias como mordiente; algunas son totalmente seguras, pero otras requieren un manejo más cuidadoso. El tipo de tinte y mordiente que debes escoger dependerá del color y tono que desees y de la clase de fibra que vayas a emplear. Descubrirás que con un mismo tinte se pueden obtener distintos colores y tonos, en función de la sustancia utilizada como mordiente.

Los términos colorantes naturales y tintes naturales hacen referencia a colorantes o tintes derivados de plantasinvertebrados o minerales. La mayor parte de los colorantes naturales son colorantes vegetales provenientes de plantas – raícesbayascortezashojas y madera, y otras fuentes orgánicas como, por ejemplo, los hongos y los líquenes.

Los arqueólogos han hallado evidencia de colorantes textiles del periodo Neolítico. En China, los colorantes elaborados a partir de plantas, cortezas e insectos vienen utilizándose ya desde hace más de 5,000 años. El proceso básico de tinción ha cambiado ligeramente con el tiempo. Generalmente, el material colorante se coloca en una vasija con agua y luego los textiles se colocan en la vasija, la cual se calienta y se agita hasta que el color se transfiere. La fibra textil puede colorearse antes de realizar el hilado, pero la mayor parte de los textiles se tiñen después de elaborar el tejido. Muchos colorantes naturales requieren el uso de sustancias químicas llamadas mordientes para fijar el colorante a la fibra textil; antiguamente se utilizaban taninos provenientes de agallas, sales, alumbre natural, vinagre e incluso amonia de la orina añejada. Muchos mordentes, y algunos de los mismos colorantes, generan olores fuertes, y por ello muchos trabajos de tinción a gran escala a menudo se mantenían en zonas alejadas del centro de la ciudad

Existen dos tipos primarios de pigmentos naturales utilizados para teñir: pigmentos solubles en aceite y pigmentos solubles en agua. Los pigmentos solubles en aceite tal como la clorofila o los carotenoides se dan en todas las plantas en varias cantidades. La clorofila produce un color verde a verde oliva y los carotenoides (como los que hay en las zanahorias naranjas) producen pigmentos amarillos a rojos. Un gran rango de flavonoides solubles en agua también da un color el cual da color a y tiene una función en muchas flores, frutas y vegetales. Ejemplos de pigmentos flavonoides son el rosado-púrpura hallado en la remolacha y el amarillo en cáscara de a cebolla. La antocianina roja a azul es un flavonoide hallado en muchas plantas. Entre otras funciones la antocianina ayuda a algunas plantas a protegerse de los efectos de la de células de la radiación ultravioleta.

A manera de regla, los tintes naturales se extraen de plantas al pulverizarlas, desmenuzarlas o cortarlas. Las partes de la planta luego son colocadas en agua calentada a una temperatura justo por debajo del punto de ebullición hasta que el color se haya transferido al agua. Cuando el color es añadido a un material saturado en mordiente, el tinte se adhiere entonces a la fibra del material. Los mordientes ayudan a que los colores se adhieran permanentemente en las fibras.

Ya que muchos mordientes son muy tóxicos, se recomienda que se utilice sulfato de amonio de aluminio con los estudiantes. Esta forma de alumbre es comúnmente utilizada como un agente curtimbre. Los nativo-americanos utilizan un gran número de mordientes que se dan en la naturaleza los cuales incluyen : alumbre natural el cual se precipita sobre algunos suelos que se secan, ácidos tánicos de zumaque (bayas, ramas u hojas), lejía hecha de cenizas de madera, orina, una mezcla de excrementos de oveja con agua y humo.

Preparar las madejas para que no se enredasen

Lavar bien la lana porque puede tener grasa, suciedad o restos de aceite de hilar. Se lava así: 1. enjuagar, 2. lavar con detergente, 3. enjuagar en tantos enjuagues haga falta para quitar todos los restos de detergente.

Lo principal en el tratamiento de la lana es la temperatura. Se puede calentar la lana hasta 90° C, siempre que no se cambie la temperatura bruscamente con diferencias mayores a 30°.

Los mordientes se usan para preparar la lana para absorber los tintes mejor y hacer los colores perdurables. El alumbre es el mordiente que menos daña el medio ambiente, y que preserva el color más natural de los tintes.

La receta del baño con mordiente: para 100 gramos de lana, 20 gramos de alumbre y 5 litros de agua. Calentar hasta 90° C y mantenerlo así una hora. Después se puede dejar la lana enfriar en la misma olla.

Las madejas secar con el mordiente, guardarlas así hasta otro momento si no se puede seguir directamente con el siguiente paso. Pero no enjuagues la madeja luego antes de teñir!

Las Hojas secas para ayudar en la extracción del pigmento se ponen a remojo la noche anterior. Al hervir ver cómo se sueltan los colores las hojas, liquen y corteza de árbol entre muchas.

Si tienes un tinte que es muy fuerte, como por ejemplo la cáscara de cebolla, hay que pasar las madejas mojadas por el baño con tinte durante unos 10-15 minutos antes de meterlas en la olla. Luego generalmente se deja la lana en el baño de tinte a 80-90°C una hora.

Las soluciones con mordientes, después de su uso, pueden eliminarse por el inodoro con abundante agua (nunca por el sumidero de la cocina). De este modo se evita salpicar las zonas donde se preparan los alimentos. Las soluciones usadas de tintes y mordientes con restos de alumbre, cobre, hierro o tanino pueden echarse sobre la tierra, pero bien lejos de pozos y tanques de agua potable, así como de los lugares de juego de niños y mascotas. Todas esas sustancias abundan en la naturaleza y son empleadas por los jardineros

Numerosas plantas contienen pigmentos naturales en sus hojas, raíces, flores o bayas. Sin embargo, la elección del tinte depende en primer lugar del color que se desee obtener, y para cada color existen generalmente varios tintes apropiados. A menudo resulta difícil saber cuál elegir y siempre debemos tener en cuenta su eficacia, disponibilidad, coste y su firmeza y resistencia frente al agua y la luz. El cultivo de tus propias plantas es la forma más ecológica para obtener los tintes. Algunos prefieren utilizar únicamente los tintes que puedan conseguir del jardín o de la naturaleza. Otros siguen aferrándose a los tintes antiguos y muchos sólo eligen los tintes rápidos y de colores consistentes (¡no todos los tintes tienen esa propiedad!). La mayoría suele escoger una selección entre las diversas categorías, en función de los resultados buscados. Si no tienes más remedio que comprar tintes naturales, asegúrate primero de que proceden de explotaciones racionales y no de la naturaleza virgen. La mayoría de los proveedores son personas responsables y adquieren su mercancía de fuentes renovables.

El término “mordiente” proviene del verbo latino “mordere” que significa morder en el sentido de asir o fijarse en una cosa. El “asistente” es la sustancia que se emplea con el mordiente para reforzar su acción. Las fibras se tratan con mordientes para permitir que los colores aplicados se fijen permanentemente. Es tan importante como el mismo proceso de teñido, ya que sin un mordiente adecuado los colores ofrecen un aspecto pobre y desigual. Se emplean diversas sustancias como mordiente; algunas son totalmente seguras, pero otras requieren un manejo más cuidadoso. El tipo de tinte y mordiente que debes escoger dependerá del color y tono que desees y de la clase de fibra que vayas a emplear. Descubrirás que con un mismo tinte se pueden obtener distintos colores y tonos, en función de la sustancia utilizada como mordiente.

En general, el agua del grifo es adecuada para teñir, aunque cuando se requiere “agua blanda” en una receta tendrás que recoger agua de lluvia. No existen normas estrictas sobre la cantidad de agua que se necesita. Bastará una cantidad suficiente para cubrir los materiales que estemos tiñendo o mordiendo, y que éstos puedan moverse libremente en el agua. No olvides tapar el recipiente si la ebullición disminuye. Si te quedas corto con el agua las fibras resultarán irregularmente teñidas. Algunos tintes funcionan mejor con cierto nivel de alcalinidad o de acidez en el agua, así que no estaría de más disponer de un medidor del indicador del pH para medir el agua. El agua neutra da un índice de 7. El agua ácida registra un valor por debajo de 7, mientras que la alcalina lo hace por encima de dicha cifra.

Si el agua es demasiado ácida debes añadirle unos granos de sosa de lavar y volver a medir el pH con una nueva tira de test. Si por el contrario el agua está demasiado alcalina le puedes añadir unas gotas de vinagre de vino blanco (o ácido acético) y vuelve a medir. De todos modos, la medición del pH sólo es necesaria para determinados tonos y colores, por lo que, si no lo especifica la receta, puedes usar agua corriente.

Es importante que sepas equilibrar el pH del agua del grifo para ocasiones en que lo necesites como, por ejemplo, cuando no consigas buenos resultados con un determinado tinte.

En ciertos casos, al aumentar la alcalinidad del agua, los tintes que dan color morado o coral cobran tonos rosas, mientras que la acidez refuerza los tonos naranjas. Puedes experimentar añadiendo sosa de lavar o vinagre de vino blanco al baño del tinte, aunque es mejor que utilices muestras para estas pruebas.

No olvides que la sosa, utilizada alegremente, puede debilitar la lana y llegar a descomponerla y disolverla, así que ten cuidado.

También hay que tener en cuenta que a veces un simple lavado puede modificar el color de las fibras teñidas. El motivo puede estar en el exceso de alcalinidad durante el lavado, bien en el agua, en el detergente o en el ablandador del tejido.

Es mucho más sencillo, sobre todo en la fase experimental, utilizar el agua del grifo tal como viene, siempre que los resultados sean satisfactorios

Las plantas se usan en la tinción de tejidos desde tiempos muy remotos.

Los babilonios, los sirios, los egipcios y los hindúes ya usaban plantas para teñir tejidos.

Los primeros restos de tejidos aparecieron en Egipto y datan del año 2000-3000 a.c.

También en la Edad Media han aparecido restos de tintorería.

Otro ejemplo son los Chinos que usaban tientes, obtenidos de la cochinilla que da un color rojo brillante y la planta del Índigo que da un color azul añil, desde el año 2000 a. c.

Los colorantes químicos son una falsa imitación del color, mientras los colorantes naturales son colores que se obtienen de la naturaleza, son indestructibles, no son tóxicos

La posibilidad de conocer y transmitir el oficio de la tintorería nos ha llevado a reflexionar sobre los pros y contras de poner en práctica las técnicas que giran alrededor del mismo; por un lado, observamos que las tradiciones de los pueblos se pierden en el contexto de la modernidad, y por otro, que hay una tendencia a explotar sólo los recursos económicamente comerciales en el mundo mercantil, donde se olvida la importancia que para los individuos y las comunidades posee la diversidad de fauna y flora de distintas regiones que el hombre habita; las técnicas tradicionales que aprovechan dicha diversidad han caído en desuso, pues no se aprecia un beneficio económico a corto plazo. Sin embargo, las consecuencias negativas de esta visión se muestran alarmantes si se hace un análisis del resultado de las estrategias productivas que en el contexto de las sociedades modernas caracterizan a las acciones del hombre sobre la naturaleza. De manera general, se incluirían como ejemplos la pérdida de la identidad de los pueblos y el respeto por la naturaleza que los caracteriza, la disminución de tierras fértiles, cambios importantes de los ciclos climáticos —sequías, inundaciones, etc.—, disminución y contaminación de las fuentes de agua potable. En resumen, hablamos de la pérdida de riqueza cultural y recursos naturales. La necesidad de diversificar actividades y cultivos, ha motivado a muchos investigadores a emprender labores de recopilación de información para el rescate de oficios tradicionales. Mas limitarse a las técnicas para la extracción de tintes y su aplicación en materiales diversos reduce la perspectiva del proceso; como complemento, se requiere del conocimiento de acciones paralelas que tomen en cuenta todas las etapas de producción de insumos relativos a la tintorería, y así trasladar esta experiencia hacia un lugar común en que respetemos y hagamos un manejo respetuoso e integral de los recursos naturales. Son muchas las recetas escritas o transmitidas oralmente; empero, los elementos que intervienen en la tintorería hacen de éste un oficio azaroso. Por ejemplo, el p.h. — potencial de hidrógeno: grado de acidez o alcalinidad de un elemento— del agua utilizada en la tintorería modificará el resultado de los colores obtenidos; también la calidad de las plantas o tintes en relación con la época de recolección marcará diferencias notorias en los resultados. Por ello es recomendable utilizar la imaginación, explotar las posibilidades que tengamos a la mano y experimentar con todos los materiales, para de esta forma enriquecer los conocimientos acerca de oficios y materiales en los que se puedan incorporar los tintes naturales.Por otra parte, hay alternativas tecnológicas que ayudan en gran medida a desarrollar proyectos productivos en diferentes regiones del país, pero de acceso imposible para algunas poblaciones. Por ejemplo, la utilización de hornillas de gas constituye una costumbre que evita la quema de leña —menos contaminante, ahorra tiempo de recolección a los productores y disminuye el consumo de material orgánico, aprovechable para otros usos—; sin embargo, en muchas comunidades no existe la posibilidad de contar con tanques de gas, ni con los servicios de suministro de este combustible. La consideración de las disímiles circunstancias probables nos conduce a pensar de antemano en las soluciones más adecuadas para cada uno de los casos en que intentemos desarrollar un proyecto individual o colectivo. Hemos retomado información de autores de gran experiencia en la materia; confiamos que los lectores aprovecharán este texto para implementar de manera integral el oficio de la tintorería de acuerdo a sus propios medios y posibilidades. Este manual ha sido elaborado tomando en cuenta los conocimientos adquiridos en un taller casero de tintes naturales, viajes a diversas comunidades indígenas del país —en donde se multiplican esfuerzos para adaptar el oficio a circunstancias adversas, como sequías, pobreza, marginación, etc.—, y sobre todo, textos de grandes maestros en las áreas que se abordan, para conformar una propuesta amplia y que la tintorería sea sustentable y de uso racional para quienes la practiquen como una alternativa productiva. Los elementos integrados en esta propuesta muestran sólo un esbozo de las acciones encaminadas a producir adecuadamente algunos de los insumos que se utilizan en los talleres de tintorería y a cuidar el medio ambiente. La falta de espacio en esta modesta edición y la limitada información respecto a las opciones comprendidas en las áreas agrícola y de creación de infraestructura, nos impide tratar o describir ampliamente cada uno de los temas; la reflexión y el estudio de otras alternativas por parte del lector redundarán en un manejo más adecuado del oficio.

La utilización de los tintes naturales por parte del hombre se remonta a tiempos prehistóricos; en aquellas lejanas épocas, los humanos primitivos se valían de lo que encontraban en su medio natural para colorear pieles y tejidos. Los colorantes se extraían de vegetales, minerales y animales por medio de la cocción o del contacto con los materiales a teñir. Entre los hallazgos arqueológicos que brindaron luz al conocimiento de estos procedimientos tintóreos destacan los de Robenhausen (Suiza), que identifican el uso de carbón, almagre y agallas de roble, muy probablemente complementados con la Rubia tinctorum, la Reseda luteola y el Vaccinium myrtillus. Por otra parte, en la cueva neolítica de Adaouste (Bouches-du Rhône, Francia) se encontraron fibras textiles teñidas con quermes, insecto hermípedo de la familia Coccidae, del que se extraía uno de los tintes rojo púrpura más famosos de la antigüedad. Por muchos años confundido con un grano, posteriormente Plinio se refirió a él en los siguientes términos: “Este grano se llama solecium, (gusanito) Hemos comprobado el uso de este grano y la manera de prepararlo cuando hablamos del tinte púrpura…”

Los colores de la ropa van perdiendo su vivacidad a medida que vamos lavándolos. Y es que como es normal, a medida que frotamos y ponemos cada prenda en remojo, o incluso a la luz del sol, estos colores van perdiendo su tonalidad y se convierten en tonos viejos que en ocasiones afean la ropa.

Hay que tener mucho ojo y mucho cuidado a la hora de lavar la ropa, y es que aunque pensemos que da igual mezclar lo blanco con lo rojo, nada más lejos de la realidad.

No solamente mezclar colores puede hacer que estropeemos alguna prenda porque se haya desteñido, sino que además pierden el color original.

Por este motivo, siempre es recomendable que la ropa blanca se lave únicamente con ropa blanca, de esta forma los colores permanecerán tan pulcros como al principio, y si además le quieres dar un toque azulado puedes utilizar un blanqueador de ropa, que junto con agua le da a la ropa un toque muy especial.

Siempre hay casos en los que se nos estropea la ropa, o eso parece, por ejemplo, cuando nos hemos caído una mancha difícil de quitar pese a seguir todos los consejos para su eliminación o cuando hemos dejado una prenda oscura al sol directo durante mucho tiempo.

En este último caso podemos recurrir al tinte, así como cuando queremos cambiar de color una camiseta o colorear unos pantalones.

Objetivo

Elaborar un tinte a base de betabel y pasto, para teñir la ropa de algodón

Justificación

Debido a que algunas técnicas de “batick”, llegaban a ser costosas y en ocasiones no llegaban a ser sencillas de conseguir, se tuvo la necesidad de crear una estrategia que pueda ser fácil y poder teñir cualquier tipo de material.

Para poder ofrecer un producto de buena calidad se piensa crear tintes naturales que se fabrican a base de plantas y vegetales; y así poder crear diseños de prendas y sin ocupar materiales costosos en su elaboración.

Para ello se podrá tener prendas con diseños y texturas únicas, y al mismo tiempo que se proporciona a algún consumidor.

Hipótesis

Si logramos elaborar un tinte a base de pasto y betabel, para teñir la ropa de algodón, entonces podremos aplicarles nuevos diseños a esas prendas

Método (materiales y procedimiento)

Materiales:

  • Pasto
  • Betabel
  • 2 playeras
  • 3 recipientes
  • 2 ollas medianas
  • 2 tripies
  • 2 telas de alambre
  • 1/4 kg. de sal
  • 1 extractor de jugo
  • 1 litro de agua
  • Vinagre blanco

Procedimiento:

  1. Colocar sobre el tripie la tela de alambre y la olla, debajo colocar el mechero y encenderlo
  2. Colocar en el extractor el pasto y el betabel para extraer el jugo
  3. Poner a hervir el betabel y el pasto por 1 hora
  4. Poner en un recipiente, agua fría, la sal y el vinagre y revolverlo. Poner las playeras a remojar durante media hora
  5. Sacar las playeras a secar
  6. Vaciar a los recipientes, las mezclas de las ollas
  7. Aplicar los diseños a las playeras

Galería Método

Resultados

Obtuvimos dos tintes naturales, uno de color vino hecho con betabel y del mismo tuvimos medio litro de tinte. Del otro,  fue de color verde elaborado con pasto y se obtuvo medio litro.

Estos tintes nos sirvieron para teñir la ropa de algodón y poder aplicar nuestros diseños.

Galería Resultados

Discusión

Nosotros al investigar, tuvimos unos resultados de cómo fabricar un tinte natural a base de betabel y pasto, al igual de cómo obtener un fijador para las prendas. Al realizar nuestros tintes y crear los diseños, confirmamos que si es posible crear un tinte natural para ropa de algodón.

Conclusiones

Con este proyecto llegamos a la conclusión de que es posible crea un tinte con productos naturales, como el betabel y el pasto.

Al igual que es posible aplicar este tinte a la ropa de algodón, con un fijador natural de agua fría, sal y vinagre, para que este tinte sea permanente en las prendas de algodón



Elaboración de tinte natural para ropa de algodón

Summary

Nowadays dying is to give color to something that already has one. Natural dyes are used to dye. They are obtained from plants with dyeing elements on their leaves, flowers and bark are extracted. To extract the dye we itch or crush the plant parts and boil them. At the end of our investigation we recognized that it is very productive and easy to add your own designs at a lower cost. Our elderly people used paint with natural dyes and today why not use them? We learned that the interesting thing is to find the cool side and that this fashion can start from a small drop to large drawings (designs). Today everything is bought through factory and everything has a higher dye you can do at a home price. We tested and is non-toxic and besides why not giving it more uses for the dyes. The dye is a substance that is used to give color to an object or thing (usually fabric, clothes or hair) on which already had, so it is used in the domestic setting to change the look of the clothing worn or well dated. Thanks to our research and experimentation we can now make our own designs.

Research Question

How we can make a dye with grass and beet, to dye cotton clothing?

Problem approach

Dyes came from natural substances that were available only for those who worked  with textiles, yarns, baskets or other materials.

The dyes that are commonly used for techniques such as the “Batick” may be of high cost; or sometimes are not as  available as others; instead, natural dyes are manufactured and plants and plant fibers are suitable for dyeing wool, silk, linen and cotton.

There are two primary types of natural pigments used for dyeing: oil-soluble pigments and water-soluble pigments.

These dyes are easy to make and very practical to apply your own designs on garments, and makes your clothes are unique and not expensive materials used in its manufacture

Background

Objective

Elaboration of a dye based on beet and grass, for dyeing the cotton clothes

Justification

Because some techniques such as the “Batick”, become costly and sometimes did not become easy to get, the need to create a strategy that can be easy and canto do so to dye any type of material was taken.

In order to provide a good quality product intended to create natural dyes made of plants and vegetables; so you can create designs clothes and not requiring expensive materials to make it.

For this purpose, garments may have unique designs and textures, and also provided to the consumer.

Hypothesis

If we make a dye based on grass and beet, to dye cotton clothing, so we can apply these new designs at this garments

Method (materials and procedure)

Materials:

  • Grass
  • Beets
  • 2 shirts
  • 3 containers
  • 2 medium pots
  • 2 tripods
  • 2-ply wire
  • 1/4 kg. salt
  • 1 extractor juice
  • 1 liter of water
  • White vinegar

Procedure:

  1. Place on the tripod wire cloth and pot, place the burner below and turn it on
  2. Place on the extractor grass and beets to extract juice
  3. Put to boil the beets and grass for 1 hour
  4. Place in a bowl, cold water, salt and vinegar and mix. Put the shirts to soak for half an hour
  5. Remove the shirts out to dry
  6. Empty the containers, pots mixtures
  7. Apply designs in to shirts

Results

We got two natural dyes, one color wine made from beets and we obtain half liter at the same time. There other was made with grass and its color was green, and we got half liter.

These dyes were used to dye cotton clothing and to apply our designs

Discussion

Us to investigate, we had some results of how to make a natural dye based beets and grass, like getting a fixer for garments. When making dyes and create our designs, we confirm that you can create a natural dye for cotton clothing.

Conclusions

With this project we conclude that it is possible to create a dye with natural products such as beets and grass.

Just like this dye can be applied to cotton clothing, with a natural binder of cold water, salt and vinegar, so that the dye is permanent in cottons