Daños que provoca el excremento de paloma en monumentos históricos.


Daños que provoca el excremento de paloma en monumentos históricos.


Categoría: Pandilla Juvenil (1ro. 2do. y 3ro. de nivel Secundaria)
Área de participación: Medio Ambiente

Asesor: Marisa Calle Monroy.

Miembros del equipo:
Liliana Zaragoza Benítez (), TULUM,
Tania Osorio Benavides (), TULUM,
Ximena Elisa Osorio Vázquez (), TULUM,

Resumen

Pregunta de Investigación

¿Qué acidos contiene el excremento de paloma y que daños provoca en los monumentos históricos ?

Planteamiento del Problema

Antecedentes

Daños que provoca el excremento de paloma en los monumentos históricos

Esto se debe a que la materia orgánica de las defecaciones contiene importantes componentes ácidos, principalmente fosfóricos y úricos. Las palomas son aves de costumbres monógamas que construyen sus nidos en campanarios, cornisas o en los aleros de los edificios, pero raramente en los árboles. Estos nidos, por su parte, alojan a piojos y, en zonas rurales, a vinchucas. Debemos estar consientes que algunas enfermedades de las aves pueden ser transmitidas a los humanos a través de los excrementos de palomas, aunque para la gran mayoría estas no son cosa seria.

Los agentes infecciosos pueden ser protozoarios, hongos, bacterias, clamidias o virus. La susceptibilidad individual y la seriedad de estas infecciones por microbios varia con la edad, estado de salud, estado inmunitario y aún cuando la intervención de terapia temprana es solicitada. La habilidad de los microorganismos para hacer que un individuo contraiga alguna enfermedad varía de acuerdo a la virulencia del organismo, las dosis a la cual la persona es expuesta, así como la ruta de infección La clamidiosis, salmonelosis, arizonosis y colibacilosis son las infecciones más tradicionales que contagia el excremento de palomas y las que más se tratan en los hospitales y clínicas. La clamidiosis, salmonelosis encefalitis equina del este y tuberculosis aviar pueden ser enfermedades muy serias y aun de tratamiento de por vida.

El deterioro causado por la suciedad de los monumentos históricos de nuestro país es provocado por factores como la acumulación progresiva de contaminantes sólidos de la atmósfera o por la acción humana, como las pintas de grafiti, entre otros.

Por otro lado existen una serie de hechos relativamente recientes como la conciencia ecológica, la apreciación de los aspectos visuales de las ciudades y la puesta en valor de los edificios históricos. Existen alteraciones que trascienden lo puramente visual y que pueden llegar a constituir un importante deterioro de nuestro patrimonio cultural. Tal es el caso de las palomas callejeras, que constituyen un problema que no ha sido controlado. La magnitud del daño que causan a nuestros edificios y a la salud pública no ha sido dimensionado en todo lo que significa. Podríamos decir que es una tarea pendiente.

Las palomas tienen un impacto directo sobre las poblaciones urbanas, puesto que causan daños en la salud del hombre así como otros físicos y estéticos al patrimonio cultural, en especial al edificado. Sus hábitos alimenticios basados en granos y frutos, su condición de vivir en sociedad y adaptarse a las condiciones urbanas, con un índice de reproducción alto, las convierte en un factor determinante en el deterioro de nuestro patrimonio, principalmente en las fachadas de nuestros edificios históricos.

Se puede considerar “agresiva” la acción mecánica provocada por las uñas y el pico de las palomas sobre los materiales constructivos, como los aplanados y las piedras. Pero es mayor el daño causado por el excremento depositado sobre estos materiales pues, además de ensuciar las fachadas, anulan cualquier tipo de limpieza que se realice sobre los monumentos, dificultando su adecuada conservación.

El excremento de las palomas al mezclarse con la lluvia, el aire y diversos contaminantes ambientales, comienza a deteriorar los materiales de construcción, dado que favorecen el crecimiento de microflora que producirá ácidos y otros metabólicos que deteriorarán los materiales. Como consecuencia de esta actividad metabólica, empieza a haber efectos indeseables desde el punto de vista estético, como el que los aplanados se desprendan y los materiales pétreos se carcoman ocasionando una desintegración progresiva de los materiales, que con el tiempo afecta la integridad del monumento.

Con frecuencia estas alteraciones se reconocen claramente y pueden correlacionarse con la presencia de organismos vivientes como líquenes, algas, etc. En otros casos resulta imposible reconocer a simple vista el agente biológico involucrado en la alteriación y solamente con análisis de laboratorio se puede detectar.

El proceso del biodeterioro de los materiales no puede considerarse como un fenómeno aislado; de hecho, siempre ocurre aunado a otros procesos ya sean físicos, químicos o fisicoquímicos con los que están íntimamente ligados.

Citando a la restauradora Mainou: “El excremento de las palomas contiene compuestos químicos como nitratos, sulfatos y sulfitos, que sirven de medio de cultivo para el desarrollo de hongos y bacterias capaces de crear condiciones favorables para que microorganismos que pueden vivir sin oxígeno (anaeróbicos), entren en función”deteriorando la pintura, los aplanados y la piedra.

El desarrollo de organismos en piedra y el deterioro resultante están estrictamente ligados a las condiciones del medio ambiente. Existe una relación muy estrecha entre las palomas y los elementos arquitectónicos de las fachadas: basas, capiteles, arquitrabes, frisos, cornisas, nichos, esculturas, rosetones, entre otras molduraciones que les ofrecen abrigo a las palomas para anidar, dormir y defecar.

“Las palomas son originarias de Asia, donde tenían como hábitat los peñascos rocosos; son llevadas a Europa y posteriormente traídas a América. En un principio habitaban en árboles frondosos, pero cuando encuentran las fachadas, en nuestro caso de la época virreinal, por conducta hereditaria las adoptan como su hábitat” (Nocedal, J., Las comunidades de pájaros y su relación con la urbanización de la Ciudad de México. Aportes a la ecología urbana de la Ciudad de México. Instituto de Ecología y Museo de Historia Natural de la Ciudad de México, DF, Limusa. 1985).

“Hoy en día, todas las palomas que se encuentran viviendo en las fachadas (torres, remates, ventanas, gárgolas de templos, museos y ex conventos) muestran el siguiente comportamiento: procrean en las fachadas donde hacen sus nidos a base de excremento y plumas. Desde el momento en que nacen reconocen su lugar de nacimiento y continúan con esta conducta de manera hereditaria” (Orejas M. Alfredo, F.R., Manual de técnicas de gestión de vida silvestre. United States of America for the Wildlife Society. 1987).

Entre las enfermedades transmitidas a las personas por las palomas está la fiebre del Nilo, cuya sintomatología va desde una fiebre hasta una encefalitis. Otra enfermedad es la clamidiosis aviar; el hombre contrae la infección de las palomas por las vías respiratorias.

La infección en las palomas se presenta generalmente de manera gastrointestinal y al defecar el excremento contiene grandes cantidades de clamidias y al desecarse las heces fecales se convierten en focos de infección. En el ser humano, la infección se presenta por una o más semanas y se manifiesta con fiebre, escalofríos, dolores de cabeza, pérdida de apetito y a veces presenta cuadros semejantes a enfermedades respiratorias comunes pudiendo pasar inadvertida. Se ha observado que afecta los pulmones y su evolución puede convertirse en una bronconeumonía, presentándose con mayor frecuencia en personas de menos de 12 años o mayores de 50 años de edad.

El grado de acidez del agua de lluvia en las grandes ciudades es alto, lo que favorece el deterioro de los materiales con que están construidos nuestros edificios. En especial los pétreos que al entrar en contacto con el excremento de las palomas, por su composición química, actúan como corrosivo, propiciando las condiciones necesarias para que las bacterias se desarrollen. Los hongos que se reproducen en el excremento también deterioran los monumentos.

Los mecanismos de deterioro causados por los microorganismos son mecánicos y químicos, pudiéndose dar juntos o por separado. Los materiales de construcción utilizados en nuestros monumentos históricos son alterados tanto por el excremento de las palomas, como por los microorganismos relacionados con éste.

Se han utilizado métodos explosivos para ahuyentar a las palomas y el uso de armas para matar algunas y que las demás relacionen el estallido con la muerte.

El uso de mallas sobre las fachadas, que a lo lejos son casi imperceptibles, evitan que las palomas aniden sobre los elementos arquitectónicos.

El uso de sustancias químicas como venenos de infección, venenos de contacto, repelentes y gameticidas orales o por contacto. En el caso de los repelentes se aplica el producto en el sitio que se quiere proteger. La manipulación del hábitat, que consiste en modificar el medio ambiente de las palomas, haciéndolo adverso o menos atractivo para ellas, como los picos de protección colocados sobre los elementos arquitectónicos.

El uso de depredadores naturales como los gavilanes o los gatos, equilibran la población de las palomas, disminuyendo el grado de deterioro de los edificios.

Es importante mencionar que todos los métodos que se lleven a cabo para controlar la población de las palomas deben basarse en el conocimiento de las leyes ecológicas. Muchos de los expertos en control de aves señalan que las matanzas masivas son poco recomendables porque alteran el equilibrio ecológico. En cambio, propiciar que las aves abandonen el área en las cuales están causando daño, es un método más adecuado y más convenientes desde todos los puntos de vista.

los excrementos de las aves tienen su utilidad. Cuando se encuentra en grandes concentraciones toman el nombre de guano. De hecho, el negocio de dichos excrementos alcanza la asombrosa cifra de miles de millones de dólares, y no hay bastante para cubrir la demanda. Ha habido países que han entrado en guerra para ver cuál se llevaba una parte más grande de guano.

Los excrementos de ave constan de tres cosas: la orina, el urato y las heces. La parte más líquida que se encuentra en los márgenes es la orina. Debería ser clara; si es verde, tal vez el pájaro sufría de una enfermedad hepática; si es roja, quizá haya consumido muchos frutos rojos o haya sido envenenado. La sustancia blanca es el urato; es una adaptación útil que ha evolucionado porque permite a las aves eliminar sustancias de desecho en ambientes áridos sin perder mucha agua. Si el urato es blanco, el pájaro estaba estresado; si es amarillo, estaba mal nutrido o famélico. Las aves producen más urato que orina, pues la mayoría carece de vejiga urinaria, otra adaptación que les resulta útil para ganar ligereza y volar más fácilmente (la excepción es el avestruz, que, al ser de gran tamaño y no volar, no pierde nada por tener vejiga; pero la suya funciona de un modo algo distinto que la de los mamíferos). Por último, las masas oscuras en medio del urato son las heces. Su color depende de lo que haya comido el pájaro.

Lo que tiene valor es el urato, pues contiene amonio y ácidos úrico, fosfórico, oxálico y carbónico. De grandes cantidades de excrementos de ave se puede extraer fósforo, nitrógeno y nitrato de potasio, que son algunos de los ingredientes de los fertilizantes y la pólvora. Las propiedades fertilizantes del guano son conocidas en Europa desde noviembre de 1802, cuando Alexander von Humboldt lo estudió en Callao, Perú, y sus estudios fueron conocidos en dicho continente.

Hacen falta muchas deyecciones de ave para hacer un petardo o una flor. Un pájaro pequeño, del tamaño de un periquito, defeca cada media hora o más. Un ave mayor, del tamaño de una urraca, quizá solo cada hora. La necesidad constante de defecar hace que los pájaros no sean muy mirados a la hora de decidir dónde hacerlo. Inevitablemente, los lugares donde se congregan aves en gran número para dormir o nidificar acaban sembrados de excrementos.

Millones de aves marinas hacen su casa en algunas islas remotas, originariamente no perturbadas por humanos o por otros depredadores. A lo largo de cientos de miles de años, millones de aves vivían, criaban sus pollos y defecaban muchas veces al día en estas islas. Como eran lugares secos, con poca lluvia que pudiera lavar los excrementos, éstos se fueron acumulando hasta formar gigantescos depósitos de guano que podían tener frecuentemente unos 45 metros. La isla de Navaza, de 3 km de largo y 1,6 de ancho es toda ella de guano.

Y tan útiles eran los ingredientes del guano que se explotaban intensamente. En 1879 el negocio de la minería de guano y otros materiales del guano de Atacama era tan próspero para Chile que Bolivia decidió aumentar los impuestos a las compañías chilenas que operaban en su territorio. La consiguiente disputa entre Chile y Bolivia pronto degeneró en una disputa territorial y, finalmente, en una guerra. Bolivia solicitó ayuda a Perú, lo que desencadenó feroces enfrentamientos en el mar que acabaron con la ocupación de Perú por Chile. La guerra del Pacífico duró cuatro años y se saldó con nuevos territorios para Chile que dejaron a Bolivia sin acceso a la costa. Todavía hoy persiste la tensión entre los dos países.

Según explicó a UNO el ingeniero agrónomo Ángel Sánchez, la roca calcárea de la estatua de San Pedro, ubicada frente a la Catedral, es de carbonato de calcio, mientras que el excremento de la paloma es ácida. Cuando la superficie se moja reacciona el ácido y se forma bicarbonato de calcio, que es muy soluble y ocasiona el desgaste de la piedra.

Al igual que los hongos o los musgos, el excremento cuando toma contacto con el polvillo ácido del aire produce el desgaste del material. Vale señalar que, además de las palomas, afectan al edificio la acción de tordos y gaviotas.

Por su parte el cura de la Catedral Silvio Fariña indicó que sólo se está realizando un relevamiento con toma de fotos, aunque no confirmó que se vayan a encarar trabajos en ese sentido.

Objetivo

Describir los daños que provoca el excremento de palomas en monumentos históricos.

Justificación

Hipótesis

Si logramos describir los daños que provoca el excremento de palomas en monumentos históricos, entonces podremos encontrar una solución a este problema.

Método (materiales y procedimiento)

Galería Método

Resultados

Galería Resultados

Discusión

Conclusiones



Daños que provoca el excremento de paloma en monumentos históricos.


Daños que provoca el excremento de paloma en monumentos históricos.

Summary

Research Question

What acids containing pigeon droppings and causes damage to historic monuments?

Problem approach

Background

Objective

Describe the damage that pigeous provoke in the historics monuments.

Justification

Hypothesis

If we describe the harm caused by pigeon droppings in historical monuments, then we can find a solution to this problem.

Method (materials and procedure)

Results

Discussion

Conclusions